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Los asesinatos de la Guardia Nacional (GN)

Rubén Aguilar Valenzuela
El asesinato el pasado 27 de abril de Ángel Yael Ignacio Rangel (19), estudiante de la Universidad de Guanajuato, a manos de la Guardia Nacional (GN), ha puesto sobre la mesa de la discusión la actuación de esta instancia de seguridad del Estado formada y dirigida por militares.
 
Lo que ocurrió en ese crimen, dice el Centro de Derechos Humanos "Miguel Agustín Pro Juárez", de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, es que "obedeció a una lógica castrense de eliminar al enemigo y no de una lógica de civil de garantizar la seguridad ciudadana respetando derechos".
 
Esta organización de la sociedad civil ha registrado que la GN ha privado de la vida a por lo menos 94 personas en el lapso que va del 27 de mayo de 2019 al 23 de abril de 2022. Esta instancia del Estado no ha hecho públicos los informes detallados del uso de la fuerza en clara violación del artículo 32 de la Ley Nacional de Uso de la Fuerza.
 
La corporación de carácter militar sostiene que solo en cinco de los asesinados fueron "civiles" los que murieron como efecto de los daños colaterales de sus operaciones y que los otros 89 eran "agresores". Distinción inaceptable desde los principios universales de los derechos humanos como lo señala el centro de los jesuitas.
 
A nivel mundial preocupa el enfoque militarista de la seguridad pública que ha adoptado el gobierno de México tal como la señala el Informe del Comité Contra las Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas (CED-ONU), dado a conocer en abril pasado, después del trabajo de campo que hizo en México.
 
En el mismo sentido se pronuncia el Informe Anual 2020-2021 de Amnistía Internacional (AI) y el Informe Mundial 2021 de Human Rights Watch (HRW) que afirma el presidente ha ampliado el ámbito de acción de las Fuerzas Armadas, al disponer su movilización para tareas de orden público, el control de aduanas y la migración irregular, la gestión de programas sociales y el desarrollo y la operación de megaproyectos.
 
El caso de Ángel Yael Ignacio Rangel ha hecho evidente y público, algo ya conocido entre las organizaciones nacionales e internacionales que trabajan a favor de los derechos humanos, y es que la GN "opera sin controles robustos", como lo dice el Centro Prodh. 
 
Quien añade que "los controles propios de la Guardia Nacional están afectados de parcialidad: La Unidad de Asuntos Internos (...) está en manos de exmilitares provenientes de una institución oscura y autoritaria como es la Policía Judicial Militar, y tienen además preocupantes antecedentes en materia de derechos humanos".
 
Y en su análisis plantean que "si se sigue con el creciente protagonismo castrense sin fortalecer los controles civiles externos y si no se adoptan medidas de fondo para que hay justicia en los temas pendientes de violaciones a los derechos humanos, dejando que las Fuerzas Armadas se queden legalmente sin reconocer su historial de violaciones a derechos humanos impunes, casos como el de Ángel continuarán". Lo terrible es que así va a hacer.

Humberto Barquera Gómez, un hombre libre y un jesuita excepcional

Rubén Aguilar Valenzuela
Humberto Barquera Gómez (1930-2019) fue un hombre libre y un jesuita excepcional. Siempre vivió en las fronteras. Innovador y visionario. Amante de las matemáticas, de la música, del latín y el griego clásico. Estudioso de la educación y creador de instituciones. Hombre de profunda fe.

En Humberto Barquera Gómez S.J. Jesuita de nuestro tiempo (México, 2019), Enrique González Torres S.J. y Arturo Sáenz Ferral, conocedores de su obra, seleccionan siete de sus ensayos sobre el tema de la educación del cual era un gran conocedor.

Los títulos describen bien el contenido de los textos y dan idea de lo que en ellos se aborda y desarrolla. Los ensayos son: 

  • Educación y horizonte: Implicaciones educativas de la metafísica (1966)
  • Tres referentes en la relación con la palabra "Educación": Notas para el estudio de la educación el cambio (1970)
  • Investigación participativa y ciencias naturales (1988)
  • Las matemáticas en los adultos con escasa escolaridad (1988)
  • Tendencias y desafíos de la educación en México (1999)
  •  Educación desarrollo personal y social (2001)
  • Los sitios donde está el conocimiento (2002)


En 1973, al cierre del Instituto Patria, el colegio de los jesuitas en la Ciudad de México, Humberto funda, por instrucciones del entonces provincial, el padre Enrique Martín del Campo, Fomento Cultural y Educativo A.C.

Esta obra, bajo su conducción, se dedica a crear un nuevo modelo educativo en comunidades marginales, en un inicio, de la zona urbana (Colonia Ajusco, Coyoacán) y rural (Tlahuelilpan, Hidalgo). El objetivo de los jesuitas era poner sus recursos y capacidades al servicio de los más pobres a través de una propuesta de educación pertinente y significativa, que contribuyera al cambio social.

Humberto, que estudió la maestría de educación en Stanford, California, se había convertido en un especialista en el campo de la educación no formal y de adultos. En un innovador dispuesto a experimentar y arriesgar. Algunas de sus ideas y reflexiones se encuentran en estos ensayos.

La praxis (teoría y práctica) siempre fue un elemento fundamental en la manera como Humberto entendía el trabajo y la acción. Estuve bajo sus órdenes cuando coordiné el Proyecto Ajusco y siempre fue una experiencia apasionante y muy rica, primero sustentar la práctica en la teoría y luego poner a prueba la teoría en la acción práctica.

En esa dialéctica, teoría-práctica y práctica-teoría, se creaban nuevas maneras de entender la realidad social, la educación en general, la educación formal, la educación no formal, la educación de adultos, el trabajo comunitario, el desarrollo y el cambio social. De esa rigurosa y sistemática metodología surgió la concepción: "No se educa para la acción social, sino que se crean acciones sociales que educan".

Humberto siempre sugería nuevas lecturas y proponía propuestas ajenas a toda convención. Eran ideas nuevas e innovadoras, que había que poner, después de teorizar, en práctica. En los ensayos se pueden ver algunas de estas ideas y su manera de investigar y actuar.

Juntos escribimos tres libros: La investigación participativa (1983), Perspectiva de Paulo Freire (1983) y Cuatro Años Fomento (1978) en el que también participa Juan Manuel Micher, que es una investigación sobre los primeros cuatro años del trabajo de la institución que se crea al cierre del Instituto Patria. En ella se registran los descubrimientos y aprendizajes derivados del trabajo de educación popular en barrios urbanos marginales y comunidades rurales en zonas pobres.

En 1975, Humberto me llevo con él a Europa. Era mi primer viaje a ese continente. Antes pasamos por Nueva York. Con él visite el edificio de la ONU, el Museo Metropolitano y el Museo de Arte Moderno. Fuimos a bares y restaurantes que le gustaban. Para mi todo era un descubrimiento.

Ya en Europa estuvimos en varios países visitando agencias de la cooperación, con el propósito de conseguir fondos, para financiar los proyectos que impulsaba Fomento. Fue una gran experiencia. En ese viaje visitamos también amigos comunes en Italia y Suiza.

A Humberto, el amigo, el compañero y el maestro, le debo mucho. Siempre me impulsó a innovar e ir por nuevos caminos. A pensar e imaginar. Con él aprendí una manera de entender y acercarme a la educación no formal y a la educación de adultos. A la praxis como método de trabajo. A una propuesta de cambio social y de lucha por la justicia.

Me ofreció, a partir de su testimonio, sobre eso platicamos mucho, una manera de vivir la fe, no la religión, y de relacionarse con el Dios de Jesús. Y también de ser jesuita, institución en la que estuve 14 años. Una manera de ser persona en libertad. Asumiendo el riesgo y las consecuencias.

Cuando leía estos ensayos recordaba con mucho cariño y también nostalgia, las apasionantes discusiones que él provocaba y animaba en Fomento y en particular en el arranque del Proyecto Ajusco. Nuevas lecturas y autores y la necesidad de llegar a una propuesta operativa, que guiara la acción en los diferentes frentes educativos del proyecto.

Abría, era parte de su aporte, un abanico enorme de preguntas que debían responderse. Había que definirse, tomar postura y dar razón, con argumentos, del porqué de esa decisión. Son momentos que me marcaron como persona y me abrieron nuevos campos de interés humano e intelectual. Extraño la ausencia de Humberto.

Humberto Barquera Gómez S.J. Jesuita de nuestro tiempo
Selección de textos: Enrique Gonzáles Torres S.J. y Arturo Sáenz Ferral
México, 2019
pp. 127

El papa Francisco y su lucha contra la pederastia

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado 29 de abril, el papa Francisco, como parte de su estrategia de lucha contra la pederastia en la Iglesia, ordenó a la Comisión Pontificia para la Protección de Menores que elabore un informe anual que rinda cuenta sobre el estado de la cuestión.
 
Esta comisión es un órgano de la Curia romana creado por el papa con el propósito de sentar las bases para la prevención de los abusos de menores por parte de sacerdotes y religiosos.
 
El papa pidió a los integrantes de la comisión que le entreguen un informe anual que dé cuenta de manera precisa, a nivel de la Iglesia en todos los países, sobre los abusos que se hayan podido cometer. Este mecanismo de rendición de cuentas es un instrumento, entre otros, en la lucha contra los abusos a menores.
 
Este informe anual debe presentar también las iniciativas de la Iglesia para prever los posibles abusos y contemplar los elementos que deben modificarse con el propósito de que las autoridades, a nivel de la Curia romana y de las diócesis, tomen las medidas pertinentes, para evitar la pederastia.
 
En los últimos años, el papa se ha propuesto combatir el abuso de los menores y el ocultamiento criminal de parte de sectores de la jerarquía, que solo perpetúan el problema y agravan la situación de las víctimas.
 
El papa plantea que este documento propicia la "transparencia y responsabilidad y ofrece una información clara" del estado de la cuestión. En su visión "si no hay avances, los fieles seguirán perdiendo la confianza en sus pastores, lo que hará cada vez más difícil el anuncio y el testimonio del Evangelio".
 
Un valor añadido del informe, dice el papa, es que se podrá saber con precisión "lo que está sucediendo y lo que debe cambiar, para que las autoridades competentes puedan actuar" y lo hagan de inmediato.
 
A la par del documento anual, el papa ha pedido una mayor "transparencia a las diócesis" sobre los casos de abuso de menores. Les urge superar todos los obstáculos que impedían la clara y abierta rendición de cuentas. En muchos casos supone un cambio radical en la manera de actuar de ciertas diócesis.
 
A partir de las políticas implementadas por el papa se aprecia ya una transformación importante, algunos dicen que radical, en el acercamiento de la jerarquía y el clero a las víctimas. Supone una nueva manera de relacionarse con ellas, que por muchos años han reclamado la verdad y también la justicia de parte de la Iglesia.
 
El papa, con base en datos duros, señala que "las semillas sembradas empiezan a dar sus frutos" y que "la incidencia de los abusos a menores por parte del clero ha mostrado un descenso durante varios años en aquellas partes del mundo donde se dispone de datos y recursos fiables".
 
En la reunión del pasado abril, el papa planteó la necesidad de que la Comisión de Pontificia para la Protección de los Menores se ponga en contacto directo con las diócesis, para "supervisar, en diálogo con las conferencias episcopales, la creación de centros especiales en los que las personas que han sufrido abusos y sus familias puedan encontrar acogida y escucha y ser acompañados en un camino de curación y justicia".

Reflexiones sobre la maternidad

Rubén Aguilar Valenzuela
La hija oscura (Estados Unidos, 2021) es el debut como directora de largometraje de la actriz Maggie Gyllenhaal, de ella también es el guion a partir de la novela homónima de Elena Ferrante.
 
Leda (Olivia Coleman), madre de dos hijas adultas, Bianca y Marta, en busca de un lugar tranquilo para leer, escribir y descansar se va al mar.
 
Mientras está en la playa conoce a una familia con la que no se identifica y tiene un pequeño problema. La matriarca es Callie (Dagmara Domińczyk), que está embarazada.
 
En el grupo también está Nina (Dakota Johnson) y su pequeña hija Elena (Athena Martin). A Leda, Nina la recuerda cuando ella, como estudiante de un posgrado en literatura tenía, debía hacer frente a su maternidad.
 
Leda en esos días se revela como impulsiva y angustiada. En ella hay algo que le molesta y la hace sufrir, pero no sabe qué es. A ella misma le sorprende su actuación.
 
Observa a Nina, que se abrume en el cuidado de Elena. Cuando la ve le vienen recuerdos de la crianza de sus hijas mientras tenía que preparar trabajos y conferencias.
 
En una serie de flashbacks, la película regresa al tiempo de la Leda joven, que interpreta Jessie Buckley, que con un gran esfuerzo intenta equilibrar sus estudios con el cuidado de sus pequeñas y precoces hijas.
 
Nina en la playa se hace de un amante, el joven irlandés Will (Paul Mescal). Leda se da cuenta. Ella, ya casada, en un congreso donde presenta una ponencia se va con un connotado estudioso de la literatura. Deja por días a su marido y a sus hijas.
 
En su interior Leda vive una serie de contradicciones y tensiones. Va de la culpa a la ansiedad, y de la desesperación al coraje. Sin saber por qué se queda con una muñeca que pierde la hija de Nina. Ve como la niña sufre, pero aún así no la regresa.
 
La directora, siguiendo la obra de Ferrante, aborda el tema de la maternidad. No todas las mujeres pueden ser o quieren ser madres. Algunas lo viven como un conflicto permanente. Las madres no tienen porque siempre sentirse felices por dar la vida.
 
En la película se muestran, de manera abierta, las tensiones que provoca la responsabilidad de la maternidad en general y en particular la temprana. Los roles que la sociedad asigna a las mujeres que son madres. Es una visión distinta a la que comúnmente se muestra en el cine. 
 
La crítica especializada reconoce el extraordinario trabajo de la directora Maggie Gyllenhaal. Hay también acuerdo en la calidad de la adaptación del guion, que también es obra suya. Su debut genera muchas expectativas futuras. Hay un reconocimiento a la fotografía y al conjunto de las actuaciones en particular a la de Olivia Colman.
 
En el Festival de Venecia, la película ganó como Mejor guion. En los grandes festivales de cine estuvo nominada como Mejor guion adaptado; Mejor actriz y Mejor actriz de reparto. Y en otros también como Mejor película y Mejor dirección.
 
Se puede ver en Netflix.
 
La hija oscura
Título original: The Lost Daughter
Producción: Estados Unidos, 2021
 
Dirección: Maggie Gyllenhaal
Guion: Maggie Gyllenhaal. A partir de una novela de Elena Ferrante.
Fotografía: Helene Louvart
Música: Dickon Hinchliff
Actuación: Olivia Coleman, Jessie Buckley, Dakota Johnson, Dagmara Domińczyk, Alba Rohrwacher, Ed Harris, Peter Saraard, Paul Mescal (...)
 

El secuestro en México

Rubén Aguilar Valenzuela
De diciembre de 2018 a marzo de 2022, ya en el gobierno del presidente López Obrador, han ocurrido 4,558 secuestros, un promedio de 114 al mes, 27 a la semana y cuatro al día, de acuerdo a la Asociación Alto al Secuestro.
 
En abril la organización dio a conocer su Reporte Nacional 2018-2022 que ofrece un recuento detallado y preciso del secuestro en México de diciembre de 2018 a marzo de 2022. Ofrece también algún comparativo con gobiernos anteriores.
 
En el mismo lapso de tiempo que se analiza en el informe, en el sexenio del presidente Calderón hubo 2,877 secuestros y en el del presidente Peña Nieto, 7,546. Al cierre del presente sexenio se podrá hacer el comparativo final.
 
El 51.3 % de los secuestros, de diciembre de 2018 a marzo de 2022, ocurren en los estados de Veracruz (839); Estado de México (740); Ciudad de México (391); Puebla (190) y Morelos (182). De los cinco, cuatro están gobernados por Morena.
 
La Tasa Promedio Nacional (TPN) es de 4.05 secuestros por 100 mil habitantes. Hay 14 estados por arriba: Veracruz (10.98); Morelos (10.29); Zacatecas (8.86); Quintana Roo (8.60); Colima (6.76); Tabasco (5.36); Estado de México (4.88); Chihuahua (4.52); Ciudad de México (4.42); Baja California Sur (4.40); Tamaulipas (4.19); Tlaxcala (4.19); Hidalgo (4.09) y Guerrero (4.07).
 
Los municipios con el mayor número de secuestros, entre diciembre de 2018 y marzo de 2022, son: Ciudad Juárez, Chihuahua (73); Benito Juárez, Quintana Roo (70); Reynosa, Tamaulipas (58); Ecatepec de Morelos, Estado de México (58); Magdalena Contreras, Ciudad de México (56) y Tijuana (52).
 
De los cinco estados con el mayor número de secuestros, las ciudades con más incidencia, de diciembre de 2018 a marzo de 2022, son: Veracruz: Córdoba (49); Xalapa (48); Coatzacoalcos (47); Veracruz (42) y Martínez de la Torre (36). En el Estado de México: Ecatepec (58); Toluca (39); Cuautitlán Izcalli (36); Ixtapaluca (32) y Naucalpan de Juárez (28).
 
En la Ciudad de México: Cuauhtémoc (58); Iztapalapa (56); Gustavo A. Madreo (42); Miguel Hidalgo (34) y Tlalpan (31). En Puebla; Puebla (40); Huejotzingo (8); Tecamachalco (8); Tehuacán (8); Acatzingo (6) y Zacatlán (8): En Morelos: Cuernavaca (27); Cuautla (23); Huitzilac (18) y Yautepec (13).
 
La Asociación Alto al Secuestro sostiene que las autoridades tienen un subregistro del número de los secuestros. En marzo de 2022, la organización contabilizó 89 secuestros en el país a partir de tres fuentes: Fiscalía-Procuradurías (38), FGR (4) y medios de comunicación (47).
 
El gobierno solo reconoce 42 casos porque solo toma en cuenta las denuncias registradas por las Fiscalías- Procuradurías (38) y la FGR (4), pero no contabiliza los registrados por los medios de comunicación (47).
 
Un gobernador, que conoce muy bien el tema, me dice que el recuento que hacen los medios es clave, para tener una idea más precisa de lo que sucede con el secuestro. Añade que hay muchas personas que no recurren a las Fiscalía – Procuradurías, que el gobierno se entera por lo que informan los medios y que si no se toma en cuenta esa fuente siempre habrá un subregistro.
 
El secuestro sigue siendo un problema muy grave en el país. Hay un promedio de 114 al mes, 27 a la semana y cuatro al día. Las autoridades tienden a minimizarlo, a esconderlo, y la impunidad, como en el caso de otros muchos delitos, es casi total. Problemas como el secuestro son los que se deberían estar en la mesa de la discusión. No lo están. Su lugar lo ocupan temas triviales.

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