Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

La ONU, el Ejército y las desapariciones

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado 12 de abril el Comité contra las Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas (CED) instó al gobierno de México a abandonar de "inmediato" el enfoque militarista de la seguridad pública en el país.
 
La ONU dio a conocer en Ginebra, Suiza, el informe que se realizó a partir de la visita que, en noviembre 2021, hizo a México un grupo de diez expertos independientes en derechos humanos, a la cabeza de Carmen Rosa Villa Quintana.
 
En el informe se dice que la CNDH emitió 162 recomendaciones a las secretarías de la Defensa (Sedena) y la Marina (Semar) por violaciones graves a los derechos humanos. De ellas 15 estaban relacionadas con desapariciones forzadas.
 
El documento plantea que la estrategia de seguridad adoptada por el Estado mexicano, desde los años noventa, se ha caracterizado por la militarización, para combatir al crimen organizado y es evidente que ha sido "insuficiente e inadecuada".
 
La militarización, dice el informe, se acelera en el gobierno del presidente Calderón (2006-2012), que sacó al Ejército de los cuarteles, pero ha escalado a niveles no vistos en el gobierno del presidente López Obrador (2018-2024).
 
Como parte del proceso de militarización del actual gobierno mencionan la creación de la Guardia Nacional (GN), que es un cuerpo militar, y también el acuerdo presidencial de 2020 que ordena a las Fuerzas Armadas permanecer en las funciones de seguridad.
 
Para la ONU, "la permanente participación de la Fuerza Armada" en las labores de seguridad pública en México "permite poner en duda" su respeto a "los estándares constitucionales e internacionales en materia de derechos humanos y seguridad ciudadana".
 
La Sedena y la GN están entre las diez autoridades que tienen el mayor número de expedientes abiertos por presunta violación a los derechos humanos.
 
Ante esta situación, la ONU plantea la necesidad de "fortalecer a las fuerzas civiles" y de poner en marcha un plan de retiro "ordenado, inmediato y verificable" de los militares de las tareas de seguridad pública. Deben volver a los cuarteles.
 
El comité de expertos en su trabajo de campo visitó 13 estados donde sus integrantes se reunieron con funcionarios, familiares de las víctimas, organizaciones de derechos humanos y también visitaron cárceles y participaron en exhumaciones.
 
La ONU, con base a información de la Segob, reporta 95 mil 121 personas como desaparecidas a noviembre de 2021. Mientras realizaban su trabajo se registraron 111 más. En los últimos cinco años se registran 8,000 personas desparecidas al año. En este sexenio son ya 24,000.
 
La delincuencia organizada se ha convertido en "un perpetrador central" de desapariciones, "con diversas formas de connivencia y diversos grados de participación, aquiescencia u omisión de servidores públicos", señala el informe.
 
Y añade que las desapariciones forzadas continúan siendo cometidas directamente por agentes públicos del ámbito federal, estatal y municipal.
 
En el documento, la ONU manifiesta su preocupación por la desaparición de 30 periodistas entre 2003 y 2021, de los cuales ninguno ha sido localizado y tampoco ha habido avance en la investigación de esos casos. Y por los ocho reporteros asesinados en los primeros tres meses del presente año. 
 
La ONU señala que "la impunidad en México es un rasgo estructural que favorece la reproducción y el encubrimiento de las desapariciones forzadas y pone en peligro y causa zozobra a las víctimas".
 
Insta al gobierno a que de manera "urgente" establezca una política, para prevenir y erradicar las desapariciones que involucre a las autoridades federales, estatales, municipales, a los órganos autónomos y también a las víctimas y a los colectivos que las representan.
 
Y señala que "para que en México la desaparición deje de ser el paradigma del crimen perfecto, la prevención debe ser el centro de la política nacional".

La Independencia a través de los Grandes Maestros del Arte Popular en México

Antiguo Palacio de Iturbide. Ciudad de México 

Rubén Aguilar Valenzuela

 
 

Fomento Cultural Citibanamex invitó a Grandes Maestros del Arte Popular, para trabajar en el tema de la Independencia de México al celebrarse los 200 años de la misma. Producto de esa convocatoria son las piezas que se exhiben.
 
En total 300 piezas elaboradas por 66 Grandes Maestros. Se organiza en cuatro etapas del movimiento insurgentes. La curadora de la muestra es Cándida Fernández, directora de Fomento Cultural y especialista en el Arte Popular de Iberoamérica, con el apoyo de María Guadalupe Codinach, que elaboró los guiones históricos.
 
Cada uno de los creadores tuvo libertad, para desarrollar el tema. Lo hicieron a partir de los materiales que utilizan en su trabajo creativo, de las técnicas con las que elaboran sus piezas, en muchos casos han rescatado, para impedir que se pierdan.

 

 

 

 


Obra del Gran Maestro Ángel Santos, Tonalá, Jalisco.
 
Para Fernández la exhibición tiene el propósito de articular el Arte Popular con la historia, para el caso específico con la gesta de Independencia.
 

Dice que: "Es una visión fresca, cercana y hasta algo divertida para acercarse a ese pasaje tan complejo, tan importante y, a veces, no tan estudiado ni comprendido de la Independencia, tratando de que sea una visión general conciliatoria que sume, como lo hicieron Guerrero e Iturbide al llevar al país a la paz."
 
Comentario
 
La calidad y riqueza de cada una de las piezas es enorme. Los Grandes Maestros, con años de trabajo y un gran conocimiento de las técnicas y los materiales que utilizan, ponen al servicio del tema a desarrollar toda su imaginación. Logran piezas únicas.
 
Como todas las exposiciones que organiza Fomento Cultural, la museografía es muy buena. No era fácil cómo organizar el conjunto de las 300 obras, para que cada una pudiera ser vista en sí misma. Los museógrafos resuelven muy bien el problema. Cada pieza tiene su ficha técnica.
 
Hay piezas de elaboración muy compleja donde intervienen muchos personajes que se incorporan, por ejemplo, a un Árbol de la Vida o también a la reconstrucción de una batalla. Hay también piezas muy sencillas, que podían calificarse como abstractas.
 
Me pregunto: ¿Qué fuentes históricas utilizaron estos artistas, para luego tratar de representar? ¿Cuál es su propia concepción de la lucha por la Independencia? ¿Por qué eligieron el tema que desarrollan o al personaje que representan?
 
En la elaboración de las obras se refleja no sólo un oficio de muchos años sino también el acto creador. En él hay espontaneidad y frescura. Y en algunas piezas diría, como alabanza, que ingenuidad y pureza. La exposición está hasta mayo.

Ley eléctrica: La reacción de la oposición ante la intransigencia del presidente

Rubén Aguilar Valenzuela
La intransigencia del presidente que ordenó a los diputados de Morena la aprobación de su reforma eléctrica, sin moverle una coma, y su cerrazón a los señalamientos y propuestas de los expertos y diversos actores sociales en el Parlamento abierto, fortaleció la unidad de la oposición en contra de la iniciativa presidencial.
 
El lunes 11 de abril, la oposición, en la Cámara de Diputados, en todas las comisiones relacionadas con el tema de la reforma eléctrica votó unida en contra de la misma. Ya lo habían anunciado, pero Morena llevó la situación al extremo pensando, sin fundamento, que podría fracturar a la oposición.
 
Ante estos resultados decidió, que no se votara la ley el martes, como estaba previsto, en un intento más de fracturar la unidad de la oposición y pospuso la votación, haciendo valer la mayoría que tiene en la Cámara, para el domingo 17 de abril.
 
La reacción desesperada de Morena no va a prosperar. La oposición se mantiene unida y nadie de las dirigencias del PAN, PRI, PRD y MC se va a doblar como lo pretende el presidente.
 
Se sabe que, a través de representantes personales, ha ofrecido todo tipo de cargos y prebendas a los diputados opositores que voten su reforma. Algunos de ellos me lo han dicho.
 
Ya los dirigentes opositores han manifestado que el próximo domingo, como lo tenían acordado el martes, van a votar en contra de la reforma presidencial que es expresión de la época del priismo del presidente Luis Echeverría (1970-1976).
 
El presidente López Obrador se identifica con ella. Se formó en ese PRI, que lo marcó para siempre. Su base ideológica es la del nacionalismo revolucionario priista. Nunca ha dejado de ser priista de esa época.
 
La bancada de Morena, de manera falsa e hipócrita, como suele actuar, ha dicho que las propuestas de la oposición ya se incluyeron en la ley. No es cierto. Es un recurso de propaganda política en el esfuerzo por desacreditar al PAN, PRI, PRD y MC haciéndolos ver que son ellos, no el presidente, los intransigentes.
 
La única posibilidad, para que la oposición se abra a discutir es que el presidente, los diputados de Morena no cuentan, decida cambiar su iniciativa, para incorporar los 12 puntos que plantea la oposición, que es producto de sus propios estudios, pero también de lo que recogió de las propuestas y señalamientos que se hicieron en el Parlamento abierto.
 
El presidente prolonga el resultado de la votación ya anunciada solo para no contaminar el supuesto éxito, en realidad un fracaso, del ejercicio de ratificación de su mandato. No quiere que solo un día después se enfrente a la derrota en la Cámara de Diputados. No hay más. Su ley no va a pasar. Es un capricho personal, en el marco de una visión trasnochada de 40 años atrás. Es en el mundo que él vive. El del PRI de esos años.

El papa Francisco y el recuerdo de la pasión de Jesús

Rubén Aguilar Valenzuela 
Los 2 mil 400 millones de cristianos que hay en el mundo, el Viernes Santo recuerdan el asesinato de Jesús que ocurrió hace más de 2 mil años en Jerusalén. El pasado domingo 10 de abril, el papa Francisco pronunció una homilía que me parece relevante, para el tiempo que ahora vivimos. Comparto algunos fragmentos:

       "Ahí, en el dolor físico más agudo de la pasión, Cristo pide perdón por quienes lo están traspasando. En esos momentos, uno sólo quisiera gritar toda su rabia y sufrimiento; en cambio, Jesús dice: Padre, perdónalos. A diferencia de otros mártires, que son mencionados en la Biblia, no reprocha a sus verdugos ni amenaza con castigos en nombre de Dios, sino que reza por los   malvados".  

       "Allí, mientras es crucificado, en el momento más duro, Jesús vive su mandamiento más difícil: el amor por los enemigos. Pensemos en alguien que nos haya herido, ofendido, desilusionado; en alguien que nos haya hecho enojar, que no nos haya comprendido o no haya sido un buen ejemplo. ¡Cuánto tiempo perdemos pensando en quienes nos han hecho daño!".
 
       "Hoy Jesús nos enseña a no quedarnos ahí, sino a reaccionar, a romper el círculo vicioso del mal y de las quejas, a responder a los clavos de la vida con el amor y a los golpes del odio con la caricia del perdón. Pero nosotros, discípulos de Jesús, ¿seguimos al Maestro o a nuestro instinto rencoroso? Es una pregunta que debemos hacernos".

       "Se nos olvida porqué estamos en el mundo y llegamos a cometer crueldades absurdas. Lo vemos en la locura de la guerra, donde se vuelve a crucificar a Cristo. Sí, Cristo es clavado en la cruz una vez más en las madres que lloran la muerte injusta de los maridos y de los hijos. Es crucificado en los refugiados que huyen de las bombas con los niños en brazos. Es crucificado en los ancianos que son abandonados a la muerte, en los jóvenes privados de futuro, en los soldados enviados a matar a sus hermanos".   

       "Hermanos, hermanas, en esta semana acojamos la certeza de que Dios puede perdonar todo pecado, toda distancia, y puede cambiar todo lamento en danza; la certeza de que con Jesús siempre hay un lugar para cada uno; de que con Jesús nunca es el fin, nunca es demasiado tarde". 

            Feliz Pascua de Resurrección.

La poesía de Enrique González Martínez

Rubén Aguilar Valenzuela
El poeta y la sombra (FCE - Centzontle, 2005) es una antología de la poesía de Enrique González Martínez (Guadalajara, 1871 - Ciudad de México, 1952), en una selección que realiza el poeta Francisco Hernández.

Reúne 58 poesías que recoge de sus libros: Lirismos (1907); Silenter (1909); Los senderos ocultos (1911) Ausencia y canto (1937) y Segundo despertar y otros poemas (1945).

De González Martínez, el crítico Pedro Henríquez Ureña dijo que era uno de los "siete dioses mayores de la lírica mexicana". Lo considera el último de los modernistas y el primero de los posmodernistas.

El poeta, también médico, profesor universitario, funcionario público y diplomático, fue integrante de la generación del Ateneo de la Juventud. En 1911 ingresa como miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua.

La antología de Hernández reúne poemas a partir de un común denominador: la sombra, sus respectivas luces implícitas y los estados de ánimo que de ella se desprenden.

El libro, como se plantea en la introducción, "conforma la bitácora vital de nuestra sombra y de todas las sombras que nos inundan la vista y la imaginación, la memoria y el deseo. Sombras llamamos a las escenas que se vuelven invisibles al recuerdo, pero también a los dolores que nos aquejan el alma".

La poesía de González Martínez, que fue miembro fundador del Colegio Nacional, está llena de metáforas, simbologías y referencias que permiten al lector acercarse a una experiencia poética de gran calidad.

Alfonso Reyes decía que González Martínez fue "uno de los hombres más extraordinarios y uno de los poetas más altos de nuestra América. Representa una de las realizaciones más completas del ideal mexicano, por entereza y por cortesía, por su melancolía secreta y su buen humor extensible. Ni siquiera quiso afligir a los suyos ni incomodar a sus amigos dándose aire de patriarca, ni reclamando autoridad que para todos conceptos le correspondía. El más sencillo de los hombres, el más alto de los poetas, hay algo en él que no deja de ser misterio (...)".

El primero de los poetas del posmodernismo, en 1949 fue propuesto al Premio Nobel de Literatura, que en ese año obtuvo el estadounidense William Faulkner. Su poesía, junto con la totalidad de su obra, debería ser más conocida y leída. Es un hombre extraordinario y un personaje clave de las letras mexicanas, que para el gran público permanece en el olvido.

El poeta y su sombra
Enrique González Martínez
FCE – Centzontle
México, 2005
pp. 100

Página 119 de 205