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Eusebio F. Kino, S.J., y su visión del trabajo misional con los pimas en Sonora

Rubén Aguilar Valenzuela
En la Biblioteca Nacional de México existe un borrador del manuscrito original escrito por el padre Eusebio Francisco Kino, S.J. (1645-1711) en 1695, que lleva por título Vida del P. Francisco J. Saeta, S.J. Sangre misional en Sonora. En éste se encuentran correcciones y tachaduras superpuestas. Nunca se publicó.

Un manuscrito terminado se envió a Roma, como se deduce de una carta que el general de los jesuitas Tirso González escribe a Kino, para agradecer el envío que recibió en junio de 1697. Es una carta fechada en 1698, que Kino incluye en Favores Celestiales. Este manuscrito no se ha encontrado.

La Editorial Jus, 266 años después, edita la obra con un extraordinario prólogo y trabajo crítico del padre Ernest J. Burrus, S.J. (1907-1991), especialista estadounidense en la vida y obra de Kino y en las misiones de los jesuitas en el norte de México y suroeste de Estados Unidos. Es la misma edición que en 2001, 40 años después, publica el Instituto Sonorense de Cultura.

El texto no es una biografía tradicional y es más bien la historia bien documentada, dicen en el Prólogo Burrus "de una de las expansiones religiosas más significativas en el nuevo mundo, con el consiguiente desarrollo político y cultural de una vasta región". La obra consta de siete libros:

1) Venida del venerable padre Francisco Javier Saeta, de la Compañía de Jesús, a estas misiones de Sonora y su primera entrada a su nueva misión de la Concepción de Nuestra Señora de Cabotca. Es un relato minucioso de acontecimientos, personajes, situación económica (cabezas de ganado, cantidad de granos, vegetales plantados) y edificios erigidos, que hablan más de Kino, quien instala al nuevo sacerdote en la misión de Concepción de Nuestra Señora de Caborca, que del propio Saeta (1664-1695).

2) Segunda entrada del venerable padre Francisco Javier Saeta a su nueva misión de la Concepción de Nuestra Señora de Cabotca y sus santos favores, celo y trabajos apostólicos, sacados de sus propias cartas originales. Kino utilizan textos de cartas que Saeta la ha enviado donde narra con precisión las tareas en la misión de Caborca. Se revelan ya elementos de la metodología utilizada por éste en su trabajo misional.

3) De la inocente y gloriosa muerte y entierro del venerable mártir padre Francisco Javier Saeta. Kino narra la muerte de Saeta, pero sobre todo presenta un análisis de los hechos que condujeron a esto. Rechaza la acusación de complicidad de todos los indios y muestra que en éste trágico asesinato hay hechos de violencia de mayordomos ópatas de la misión de San Pedro de Tubutama en contra de indignes pimas.  
 
4) Varias cartas pronósticas de diversas personas principales que, por medio de la dichosa muerte del venerable padre Francisco Javier Saeta prometen muy copiosos frutos espirituales y temporales, de las más numerosas y más constante conversión de muchas almas. Según Burrus no es la redacción definitiva, pero es uno de los libros mejor elaborados. Argumenta que solo fueron unos cuantos indígenas los que participaron en el asesinato. Presenta  cartas de autoridades militares y religiosas que hablan bien de los pimas y muestran optimismo por el porvenir de la pimería. Ofrece bocetos de otros quince misioneros jesuitas que dieron su vida por la misma causa de Saeta. Sus misiones no fueron abandonadas y ahora están florecientes.

5) Segunda y tercera entrada de los presidios la Pimería del Poniente y las paces asentadas. Kino da cuenta de campañas para pacificar a indígenas rebeldes y castigar a los culpables. Expone la equivocación de los soldados españoles y de sus colaboradores indígenas de matar a indígenas inocentes.

6) Del estadio de las nuevas conversiones de esta dilatada Pimería. Después de presentar un estado detallado de las misiones responde a las objeciones de quienes piden se abandone el trabajo en la Pimería. Sostiene, entre otras cosas, que en la región viven más de 10,000 indígenas. Ofrece estadísticas de producción ganadera y agrícola.

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El texto del capítulo seis se pasa al ocho. En el manuscrito se supone que falta el capítulo siete, pero Burrus piensa que Kino nunca lo escribió.
 
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8) Dictámenes de misionero apostólico del venerable padre Francisco Javier Saeta, sacados de cartas y de su religiosa conversión.  Es el capítulo más importante. Burrus dice que resulta fundamental en el estudio de la historia de México y el suroeste de los Estados Unidos. Es "clave para conocer los métodos del trentino (Kino), conquistador de la simpatía de los indígenas, hábil para moverse entre ellos, siempre que lo cree oportuno, sin escolta alguna, ingenioso en asegurarse la cooperación indígena a la obra evangelizadora aún mucho más allá de sus propias misiones; y en ganarse su confianza, alianza, lealtad, fe y devoción, en grado acaso jamás igualado en los anales misionales en México".

La redacción del texto de la impresión de que Kino llevaba un diario de campo donde anota cifras y datos que considera relevantes. Es la única forma de citar con precisión cifras de producción agrícola y número de cabezas de ganado entre otras estadísticas. Es también evidente que tenía un archivo con la correspondencia que recibía. En la redacción del manuscrito utiliza estas cartas.

El texto da cuenta también de la manera en la que Kino argumenta y discute. Primero anota con precisión las objeciones, dudas o críticas y luego de manera puntual, con datos duros, responde a cada una de ellas.  Es el rigor de un estudio, de un científico, que también lo era. Es un libro extraordinario, para conocer a Kino, el trabajo de los jesuitas con los pimas en el ahora estado de Sonora y Arizona y también el desarrollo de una época de la historia de México y el suroeste de Estados Unidos. El último capítulo es realmente excepcional.

El Prólogo y las notas de Burrus son claves, para leer la obra. Los comentarios a pie de página hacen relación con otras obras y trabajos de Kino. Ofrece una semblanza de todos los jesuitas que se mencionan en el texto. Traduce las múltiples citas en latín que utiliza Kino. En la edición del Instituto Sonorense de Cultura hay una presentación de Carlos Quintero Arce (1920-2016), que fuera arzobispo de la arquidiócesis de Hermosillo, Sonora.

El padre Francisco Javier Saeta, S.J. Sangre misional en Sonora
Eusebio Francisco Kino, S.J.
Instituto Sonorense de Cultura
Hermosillo, Sonora, México, 2001
pp. 215

Los populistas de Europa, la estrategia de comunicación y el discurso

Ilustración: Víctor Solís
Rubén Aguilar Valenzuela

 
Semanas atrás analicé en la revista Etcétera la estrategia de comunicación y el discurso de cuatro mandatarios populistas de Europa: Viktor Orbán (1963), primer ministro de Hungría; Boris Johnson (1964), primer ministro del Reino Unido; Janez Janša (1958) primer ministro de Eslovenia, y Miloš Zeman (1945), presidente de República Checa.
 
Los cuatro provienen de culturas y tradiciones políticas muy diversas. Antes de la caída del muro de Berlín, Hungría y las ahora Eslovenia y República Checa fueron países socialistas bajo la égida de la Unión Soviética (URSS). Estas sociedades son muy distintas a la de Reino Unido.
 
El presidente y los tres primeros ministros pertenecen a agrupaciones políticas conservadoras o de derecha; en dos casos, de extrema derecha. El régimen parlamentario les permite reelegirse y también, si alguna vez perdieron, volverse a presentar a la elección.
 
Zeman es presidente desde 2013 y su actual mandato termina en 2023; el primer ministro Orbán ganó las elecciones en 1998, perdió en 2002 y 2006, y ganó consecutivamente las de 2010, 2014 y 2018; el primer ministro Janša ganó las elecciones de 2004, 2012 y la última de 2020. Johnson es primer ministro desde 2019 y puede intentar reelegirse.

 
Lo común en el marco de la gran estrategia
La gran estrategia se traduce a partir de estrategias operativas compartidas, que son:

  • Recoger y encauzar, a su favor, el descontento social de la mayoría de la población de sus países.
  • Proponerse como los "salvadores" del país. Ellos son los que lo van a sacar adelante. Nadie más puede realizar esa tarea.
  • Presentarse como los líderes de una "revolución" que va a transformar las estructuras del país.
  • Explotar un nacionalismo primitivo y emocional con el que se identifican amplios sectores de la sociedad.
  • Decir que la "identidad nacional" está en juego ante la "amenaza extranjera". Hay que defender la soberanía nacional.
  • Llamar a filas a la tarea patriótica de la "consolidación de la nación" y la defensa de los valores.
  • Anunciar el "glorioso" futuro que espera a sus países. Los cuatro están en desacuerdo con la Unión Europea (UE) en diverso grado.
  • Hablar sólo a los suyos, al pueblo bueno, inteligente y trabajador que son quienes los apoyan.
  • Denostar a quienes no piensan como ellos. Los llegan a calificar como "traidores" a la patria.
  • Rechazar la migración, en particular las "hordas" de personas de la cultura islámica. Son potenciales terroristas.
  • Utilizar a "intelectuales orgánicos" que construyen y promueven una ideología, que se propone ser hegemónica.
  • Comunicar de manera directa a través de las redes. Evitan, en lo posible, ser mediados por los medios.
  • Atacar sistemáticamente a la prensa y a los periodistas críticos. Los acusan de izquierdistas o comunistas.
  • Confrontar al sector de la cultura y sus creadores, por ser mujeres y hombres a los que no pueden someter.
  • Despertar simpatía y adhesión de sus seguidores a través de mecanismos que los hacen populares y empáticos con sus bases.

 
Lo común en el marco del discurso
Hago una distinción entre la forma y el contenido del discurso propio de los líderes populistas.
 
Forma

  • Expresan siempre su carisma y cercanía con sus audiencias.
  • Manifiestan saber comunicarse y tener un gran dominio de las tablas.
  • Utilizan un discurso que se sale de los cánones establecidos. Son impredecibles y extravagantes.
  • Polemizan con quienes consideran sus adversarios o enemigos.
  • Utilizan una retórica chovinista.
  • Pronuncian discursos incendiarios que entusiasman a sus audiencias y clientelas.
  • Desarrollan un discurso para despertar miedo en las audiencias.

 
Contenido
En el marco de las estrategias operativas, algunos de los temas más comunes son:

  • Denostar las posiciones progresistas en todos los temas.
  • Utilizar la historia nacional como elemento central de la construcción de la identidad nacional.
  • Hablar de la grandeza nacional.
  • Atacar a los migrantes.
  • Insultar a quienes no piensan como ellos.
  • Descalificar a la prensa y a los periodistas críticos.
  • Golpear al mundo del pensamiento (intelectuales, artistas...).

 
Lo que no es común
Hay semejanzas, pero también diferencias entre los líderes populistas; para el caso, los cuatro son conservadores o de derecha. Entre éstas, identifico las siguientes:

  • Algunos proponen de manera abierta lo que llaman la defensa de los valores cristianos, pero los otros no.
  • Mantienen posiciones intolerantes y discriminatorias contra la comunidad LGTBI. En uno de los casos, por lo menos no abiertamente.
  • Constantemente se manifiestan en contra de los migrantes. Los asocian con el terrorismo islámico. En un caso no es tan evidente.
  • Abiertamente se declaran simpatizantes de Donald Trump y en algunos casos, no todos, de Vladimir Putin.

 
Más allá del discurso
A estos cuatro mandatarios los caracteriza su interés por acrecentar al máximo su poder y ampliar los espacios bajo su control, para así afianzar su autoridad. Tienden a ser o son claramente autoritarios. Los identifica también su pragmatismo y les es común cambiar de posiciones en la lógica de obtener lo que se proponen.

AMLO: Valoración de su persona y no de su gestión

Rubén Aguilar Valenzuela 


La aprobación al tercer año de gobierno de los seis últimos presidentes es la siguiente: López Obrador 58 %; Peña Nieto 36 %; Calderón Hinojosa 62 %; Fox Quesada 60%; Zedillo Ponce de León 61 % y Salinas de Gortari 81 %, de acuerdo a Consulta Mitofsky.

La diferencia al alza la marca Salinas de Gortari y a la baja Peña Nieto y los otros cuatro presidentes prácticamente tienen el mismo porcentaje. La variación es de sólo tres puntos porcentuales.

En los primeros tres años de gobierno López Obrador no ha tenido mayores niveles de aprobación que sus antecesores salvo en el caso de Peña Nieto.

Lo que sí ha sucedido es una caída de 20 puntos porcentuales desde el arranque de su gestión, cuando contaba con 80 % de aprobación, a 58 % al fin del tercer año.

Las condiciones del país y las circunstancias mundiales y nacionales a las que se han enfrentado los presidentes han sido muy distintas y también lo ha sido la irrupción de las tecnologías de la información.

A pesar de esa realidad los porcentajes de aprobación de los presidentes son un indicador que permite evaluar, en alguna medida, al personaje en sí mismo y también en comparación con sus pares.

Las encuestas muestran que prácticamente en todos los rubros la gestión de López Obrador está reprobada. Y la pregunta que surge es ¿por qué a pesar de eso sigue teniendo razonables niveles de aprobación?

En las mismas encuestas se ve que el presidente está bien evaluado a nivel de su persona. Una primera gran conclusión es que un sector importante de la ciudadanía no lo valora por los resultados de su gobierno sino por lo que ven en él.

Lo consideran incluso incapaz, pero siguen pensando que es un hombre que tiene buenas intenciones y que quiere cambiar al país para el bien de los más pobres. Su persona continúa despertando esperanzas y confianza.

Es probable que siga creciendo la percepción negativa de su gobierno. Surgen dos preguntas: ¿En algún momento los resultados de su gestión van a influir en la valoración de su persona? ¿Los resultados de su gestión nunca van a influir en la valoración de su persona?

Son preguntas que se van a resolver en el día a día del segundo tramo de su gobierno. Las respuestas pueden parecer evidentes, pero no lo son. Hay todavía un largo camino que recorrer y son muchos los imponderables a los que se van a enfrentar el presidente y la ciudadanía.

La visita al Jardín de las Rosas

Rubén Aguilar Valenzuela
Cuando voy a San Salvador, El Salvador, una visita obligada es pasar un momento a reflexionar en el Jardín de las Rosas ubicado donde fue la casa de los seis jesuitas asesinados por el Ejército salvadoreño en 1989.

Es recordar a los jesuitas y también a todas y todos los amigos que murieron en el conflicto, es reflexionar sobre lo absurdo y brutal de la guerra donde siempre la población civil es la más afectada.

En 1978, todavía vivían, estuve en esa casa y ahí me tocó desayunar y comer con ellos. En esa ocasión me hospedé en otra de las casas de los jesuitas.

Ahí, donde dejaron sus cuerpos acribillados, se ha plantado un rosal por cada uno de ellos y también por las dos mujeres, madre e hija, que trabajaban en la casa.
 
El jardinero, esposo y padre de las asesinadas, que sigue trabajando con los jesuitas, es quien ha hecho el jardín en su honor. Lo sigue cuidando.

El documentalista español Alberto Pla en el Jardín de las Rosas (España, 2021) reflexiona sobre la violencia en El Salvador en los años de la guerra civil (1980-1992).

Toma como hilo conductor el asesinato de los jesuitas y dos de sus colaboradoras, el 16 de noviembre de 1989, en la casa donde vivían en el campus de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) donde eran profesores.

En la madrugada de ese día soldados del batallón Atlacátl asesinaron a los sacerdotes: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Amando López y Joaquín López. Y también a Elba Julio Ramos y a su hija de 16 años.

El documental, que se filmó de 2016 y 2020, se construye a partir de entrevistas, en El Salvador y España, de testimonios y de materiales de archivos fílmicos y fotográficos.

Cuando los hechos el director tenía solo cuatro años, pero ya de adulto se interesó en la guerra en El Salvador, en los niveles de violencia y en los 100,000 asesinatos y desaparecidos en ella.

La Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio San José, escuela de los jesuitas en Valencia, España, de donde es el director, formó parte de la acusación contra el coronel Inocente Monatano, que en ese entonces era viceministro de Seguridad y en tal calidad participó en el asesinato.

El estaba presente, junto a otros oficiales, cuando el coronel Emilio Ponce, secretario de Defensa, da la orden al coronel Guillermo Alfredo Benavides de "asesinar concretamente al padre Ignacio Ellacuría y asegurarse de no dejar testigos".

En el documental se presenta el juicio donde el pasado 3 de febrero el Tribunal Supremo de España ratificó la condena de la Audiencia Nacional de 133 años de cárcel contra Montano.

La matanza de El Mozote, que es el ejemplo más acabado de la barbarie de esos años, dice el director, aparece en el documental. Fuerzas de élite del Ejército salvadoreño asesinó a sus mil habitantes incluyendo a los niños.

Se hace ver el apoyo de Estados Unidos al Ejército en el marco de la Guerra Fría. Son ellos quienes financian la guerra. La consigna es que la guerrilla no puede hacerse del poder en El Salvador.

La actual violencia de las maras también tiene cabida en el documental. Hay entrevistas muy interesantes a los jesuitas que viven en El Salvador, una de ellas al padre José María Tojeira, que fue provincial.

El documental de Pla no aporta nueva información, pero sí aborda con rigor y de manera bien estructurada los años de la violencia de la guerra civil en El Salvador y de como el Ejército masacró a la población civil.

Con su trabajo rinde homenaje a las víctimas de esa guerra en especial a los seis jesuitas y a las dos mujeres que trabajaban con ellos. Contribuye, a 32 años de los acontecimientos, a que estos no se olviden.

El jardín de las rosas
Título original: El jardín de las rosas
Producción: España, 2021

Dirección: Alberto Pla
Guion: Alberto Pla
Fotografía: Carlos de Heras
Actuación: Entrevistados

México vive un exceso de mortalidad producto del Covid-19

Rubén Aguilar Valenzuela 
Entre enero de 2020 y marzo de 2021, en el país se esperaban 940 mil 329 muertes, pero ocurrieron un millón 805 mil, de acuerdo al Inegi.
 
El exceso de mortalidad fue de 497 mil 476 casos que implica un crecimiento de 52.9 % respecto a lo que se estimaba de acuerdo al comportamiento histórico de los últimos cinco años (2015-2019).
 
Para el Inegi, el exceso de mortalidad se define como el número de muertes que realmente ocurrieron menos el número de las que se estimaban.
 
En el caso de las mujeres se esperaban 412 mil 832 muertes, pero fueron 591 mil 757 lo que arroja un exceso de 178 mil 925 muertes y representa un crecimiento del 43.3 %.
 
Y en el caso de los hombres se esperaban 527 mil 790 muertes, pero ocurrieron 845 mil 485 que arroja un exceso de 317 mil 705 muertes y representa un crecimiento del 60.20 %.
 
El Inegi afirma que el exceso de muertes se explica por efecto de la pandemia del Covid-19 aunque las autoridades de salud dan de manera oficial otras cifras.
 
En el informe diario que ofrecen las autoridades reconocen menos de la mitad de las muertes por Covid-19 que registra el Inegi que cuenta con una sólida metodología.
 
Para dimensionar la gravedad de lo que ahora ocurre se debe tomar en cuenta que la tasa de mortalidad del 2013 al 2020 se mantuvo entre 14.2 y 16.1 muertes por cada 10 mil habitantes.
 
De 2020 a 2021 da un salto del doble al pasar de una tasa de 16.1 muertes por 10 mil habitantes a 29.0 muertes por 10 mil habitantes.
 
Las entidades federativas donde se han tenido los mayores niveles de excesos de muerte son la Ciudad de México, con 85.6 % de crecimiento; Tlaxcala con 77.1 %; Estado de México con 77.1 %; Puebla con 55.7 % y Morelos con 54.8 %.
 
Por debajo del crecimiento promedio nacional (52.9 %) están Nayarit con 22.3 % en el aumento de las muertes; Guerrero con 22.4 %; Colima con 23.8 %; Yucatán con 26.0 % y Baja California Sur con 28.5 %.
 
De enero a marzo de 2021 se reportaron 368 mil 906 defunciones que es una cifra 82.0 % superior a las 202 mil 728 registrada en el mismo período del año anterior. En total 166,188 muertes más.
 
Las estadísticas de muertes registradas durante la pandemia del Covid-19 cobran relevancia porque aportan datos duros para evaluar la situación y con base a esta diseñar las políticas públicas, señala Julio Santaella, quien dirige el Inegi.
 
El gobierno de la República, en particular la Secretaría de Salud, haría un gran servicio a la sociedad si en lugar de maquillar la cifra de muertes diera a conocer las que realmente son.
 
Así la ciudadanía tendría más elementos para valorar, con información verdadera, cómo enfrentar la vida de todos los días afectada, sin duda alguna, por la pandemia del Covid-19. Los datos falsos siempre conducen al error.
 

Página 133 de 201