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La izquierda y las dictaduras

Rubén Aguilar Valenzuela
La izquierda en Latinoamérica siempre ha defendido a las dictaduras que se dicen también de izquierda. En el pasado justificó las matanzas de Stalin en la Unión Soviética (URRS) y las de Mao en China.
 
Defendió también a los regímenes dictatoriales de los países de Europa del Este bajo la hegemonía de la URSS y celebró la intervención de tropas soviéticas en Hungría y Checoslovaquia, para abortar la construcción de un socialismo democrático en esos países.
 
En América, las izquierdas oficiales siempre han defendido a la dictadura de Cuba y ahora también a las de Venezuela y Nicaragua. En todo momento ha condenado a las dictaduras de derecha, pero nunca a las que se autodenominan como socialistas.
 
Coincido con Roger Bartra cuando afirma que a pesar de todos sus errores, problemas y también claudicaciones, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) es la única fuerza política que en México puede calificarse como de izquierda, aunque ahora sea marginal.
 
El Partido del Trabajo (PT), que se dice de izquierda, es el negocio personal de una pequeña cúpula de dirigentes, y Morena es la continuación de la izquierda del PRI que se conoce como el "nacionalismo revolucionario".
 
Casi la totalidad de esta corriente del priísmo se trasladó a Morena y la cúpula de la dirección del partido provienen de esa línea política, que incluye a su fundador y ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
 
En ese marco cobra un sentido especial, tiene una carga simbólica, que el PRD abandone el Foro de Sao Pablo, del que es fundador, porque éste defiende a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
 
El PRD ha decidido no apoyar a gobiernos dictatoriales como lo hizo en el pasado. El presidente de ese partido, Jesús Zambrano, que fue guerrillero en la década de los setenta, plantea que de manera unánime se tomó la decisión de nunca más apoyar a gobiernos dictatoriales.
 
Por eso mismo, añade, el PRD no puede seguir en un proyecto político que no solo justifica sino defiende a gobiernos que violentan sistemáticamente los derechos humanos de la población y suprime las libertades básicas en todos los campos.
 
Este cambio de posición se da en el marco de la decisión de volverse un partido socialdemócrata que defiende la democracia, los derechos humanos y las libertades de las personas. No sé si este cambio va a ayudar al PRD a salir de su marginalidad, pero considero que es una decisión acertada.
 
En cambio la posición oficial del PT y Morena es defender a esas dictaduras. Con frecuencia sus dirigentes hacen declaraciones a su favor y las ponen como ejemplo a seguir. Aunque se autonombren como de izquierda no lo son. Uno es un negocio privado y el otro una prolongación de un sector del PRI.
 

López Obrador: Ante la corrupción la victimización

Rubén Aguilar Valenzuela
La estrategia del presidente López Obrador, para enfrentar los casos de corrupción o de riqueza inexplicable por parte de algunos funcionarios de su gobierno y también de familiares recurre a la victimización como control de daños.

En su narrativa, contra toda evidencia, no solo niega los hechos sino afirma que las investigaciones y denuncias responden a una campaña de sus enemigos que pretenden desprestigiarlo a él y su gobierno.

Los eventos de corrupción que han sido mostrados por la prensa y organizaciones ciudadanas especializadas en ese tema, en algunos casos hay videos, se han dado en el círculo cercano y muy cercano del presidente.

Es imposible que él desconozca estas realidades y si en verdad las ignora habla de una enorme incapacidad, para dar seguimiento a lo que hacen sus familiares y funcionarios de su gobierno. Es también una negación absoluta a todo aquello que lo enfrenta a lo que realmente sucede.

Diversos medios de comunicación han mostrado propiedades cuya compra es imposible explicar con los salarios que como funcionarios públicos han recibido personas como Manuel Bartlett, Eréndira Sandoval, Santiago Nieto y Alejandro Gertz Manero.

Hay videos que muestran como su hermano Pío recibe recursos, para ser utilizados en campañas del ahora presidente, sin haberlos declarado al INE y como su secretario particular, Alejandro Esquer deposita dinero en efectivo, para evitar declararlo.

Estos son algunos casos, hay muchos más, pero el presidente, en lugar de aplaudir estas investigaciones que abonan en su supuesta lucha contra la corrupción no solo las ignora, sino que las descalifica porque según él son actos en su contra con el fin de dañarlo.

En el marco de la estrategia comunicacional del presidente el pasar como víctima se articula a partir de un guion y un fraseo, que repite como mantra, cada vez que se presenta un caso. Es un acto que tiene muy bien montado. Lleva años haciéndolo.

Los elementos del guion son cuatro: Agredir al medio donde salió la información, lo califica de "pasquín" o instrumento de los conservadores; agredir, si es el caso, a la organización que realizó la investigación con adjetivos parecidos; los hechos no son pruebas de la corrupción sino una invención de sus enemigos, para atacar a su persona y gobierno; el pueblo bueno lo defiende y por eso a pesar de todo se sostiene.

En ocasiones en su narrativa de víctima en el presente articula hechos del pasado donde también se presentó como víctima. Esto, para construir la épica de que en su historia personal siempre se ha enfrentado a este tipo de acusaciones maliciosas y sus enemigos nunca han podido contra él.

En más de una ocasión, por ejemplo, en sus comparecencias mañaneras se ha referido a los videos donde gente cercana a él recibe dinero para su campaña como jefe de gobierno por parte del argentino-mexicano Carlos Ahumada.

En ese caso, como en otros, lo grave no es el hecho, ahí están los videos, sino que sus enemigos los hayan dado a conocer. La corrupción o el acto ilegal tiene sentido: el fin justifica los medios. Lo impropio es darlo a conocer. La ilegalidad debe mantenerse en secreto. La maldad es darla a conocer.

Al presidente su estrategia de control de daños en los casos de corrupción y de enriquecimiento inexplicable de familiares y allegados le ha funciona bien a lo largo de más de 20 años.

Los suyos y sus simpatizantes creen, es un acto de fe, en lo que éste les dice. Así, no hubo ninguna acción de corrupción o ilegalidad sino solo es una invención perversa de sus enemigos, para dañar a él y su gobierno. ¿Hasta cuándo le seguirá funcionando?

Ensayo sobre los sueños

Rubén Aguilar Valenzuela
En sueños. Ensayo para una segunda vida (Álamo Ediciones, 2009) es un libro de Claudio Kaim (Ciudad de México, 1953). El autor desarrolla la idea de los sueños en diversas culturas y tradiciones.

Presenta la idea de los sueños en la Grecia clásica, en la tradición bíblica, en el Islam, en la India, en las tradiciones etnográfica y en las tradiciones psicoanalíticas. Y también la relación del arte y el sueño.

De los clásicos griegos hace referencia a Heráclito, Hipócrates, Pitágoras, Escapulapio, Aristóteles, pero sobre todo a Artemidorus de Daldis, que escribió la Oneirocrítica, la más extensa y completa recolección de suelos que sobrevive del mundo antiguo. Recoge 3,000.

Cuando se refiere a la tradición bíblica cita a los libros del Pentateuco y a los patriarcas Abraham, Jacobo y José. Hace también referencia a los profetas. De la tradición del Islamabad menciona, sobre todo, los sueños de Mahoma.

De la tradición etnográfica analiza la concepción y el papel que juegan los sueños en el pueblo senoi (Malasia) y en el hoy Estados Unidos de los maricopa, iroqueses, navajos, chippewa y papayos. De los pueblos mesoamericanos hace referencia al uso del peyote, para inducir los sueños.

Cuando trata los sueños en la tradición de la India menciona libros sagrados como los textos religiosos colectivos de los Upanishads y también el libro de Los Vedas.

En el caso de la tradición psicoanalítica hace referencia a la teoría y obra sobre los sueños de Sigmund Freud y de C.G. Jung. Da cuenta de la disputa entre los dos por este tema.

Cuando desarrolla el tema del arte y los sueños menciona de manera particular la obra de: Goya, Van Gogh, Chagall, Dalí, Max Ernest, Yves Tanguy y Paul Delvaux.

Y también el trabajo de André Masson, William Blake, Jean Arp, Giorgio de Chirico y René Magritte. Cita también el Manifiesto surrealista (1924) de André Bretón.

En la Introducción el autor plantea que "el sueño es juego, locura, vida, liberación, mensaje o simplemente toma de conciencia, como si se tratara del ensayo general de la gran comedia que es la vida. El lugar donde finalmente se develan los secretos, los miedos y el potencial del ser".

El Prólogo es de Mario Bellatin. En el Epílogo Kaim menciona que desde hace muchos años lleva un diario donde ha recogido más de 200 de sus sueños.

El aborde que Kaim hace al tema nos habla de una amplia cultura y de un conocimiento del campo de los sueños a lo largo de la historia no solo de Occidente sino también de Asia y el Medio Oriente. El libro está bien escrito y se lee con facilidad.

En sueños. Ensayo para una segunda vida
Claudio Kaim
Álamo Ediciones
México, 2009
pp. 90

 

Quédate en Mexico

Rubén Aguilar Valenzuela  
Semanas atrás el programa "Quédate en México" se ha reactivado por un acuerdo entre los gobiernos de Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador.
 
Esta iniciativa, impuesta en tiempos de Donald Trump, obliga a los solicitantes de asilo en Estados Unidos a permanecer en México mientras se resuelve su trámite. 
 
Al inicio de su gobierno Biden anunció la terminación del programa y en febrero de 2021, un mes después de asumir su cargo, comenzó el proceso de su desmantelamiento que se dijo sería gradual.
 
Ahora una corte de Estados Unidos ha obligado a la administración Biden a mantener el programa en los términos que se creó. 
 
Estudiosos de la política migratoria estadounidense consideran que la sentencia judicial permite al gobierno de Biden asegurar que la decisión no fue suya sino que fue obligado a aplicarla. 
 
En todo caso, por la vía de los hechos, seguirá la política migratoria de mano dura que viene desde la administración Trump y a la que el actual gobierno de México se ha alineado. 
 
Desde enero de 2019, cuando inicia el programa, hasta marzo de 2020, al estallar la pandemia, se estima que 70,000 migrantes fueron obligados a esperar en México. 
 
Esos migrantes se enfrentan a un laberinto burocrático y la gran mayoría no cuenta con asesoría legal para llevar sus trámites con éxito. Solo uno de cada diez solicitantes tiene abogado y solo el 1% ha recibido una respuesta positiva a su solicitud.
 
Organizaciones nacionales e internacionales sostienen que desde el inicio, el programa se ha caracterizado por condiciones deplorables y violatorias de los derechos humanos de los migrantes por parte de ambos países.
 
La actual administración en México accedió sin más a la solicitud del nuevo gobierno de Estados Unidos. Esto a pesar de que nuestro país ha demostrado carecer de la infraestructura necesaria para acoger a esos migrantes mientras esperan la respuesta a su solicitud
 
A lo anterior se añade que resulta evidente la presencia de los grupos del crimen organizado en la frontera norte, lo que genera un entorno de inseguridad permanente, para estos migrantes.
 
El gobierno de López Obrador, por diversas causas, ha sido el más antimigrante en la historia de los últimos cien años en México. En 2021, al cierre del mes de octubre, ha deportado a 228,000 migrantes más que cualquier otro gobierno.
 
En ese mismo tiempo ha recibido 100,000 solicitudes de asilo un número sin precedente. Todas estas se procesan con una extraordinaria lentitud y hasta ahora son solo unos pocos miles los que han obtenido una respuesta positiva. 
 
Es evidente que el actual gobierno no tiene una política migratoria de mediano y largo plazo, la del corto es la deportación, en un país donde solo el 1 % de su población es migrante.
 
Hay estudiosos que sostienen que el país no tiene ninguna posibilidad de enfrentarse al gobierno de Estados Unidos y que la aceptación del "Quédate en México" es una clara muestra de su debilidad y subordinación. 
 
Hay muchas preguntas entre ellas: ¿Dónde están los solicitantes de asilo en Estados Unidos que permanecen en México? ¿Qué pasa con ellos? ¿Están aquí o ya regresaron a su país? ¿Qué condiciones les ofrece el gobierno de México? 

Narrativa pública

Rubén Aguilar Valenzuela
Marshall Ganz (Michigan, 1943) es el creador de lo que se conoce como la Public Narrative (Narrativa pública), una técnica para estructurar el discurso a partir de la historia personal.

Hijo de un rabino y una maestra, en 1965, sin terminar sus estudios, deja la Universidad de Harvard y se incorpora al movimiento de trabajadores agrícolas liderado por César Chávez.

Durante 16 años participa en la United Farm Workers (NFWA) donde ocupa diversos cargos. En 1981, cuando deja esa organización inicia su trabajo como consultor político-electoral.

En 1991, después de 28 años, regresa a Harvard, para terminar sus estudios. En 2000 se gradúa como doctor en sociología. Ahora es profesor titular de Liderazgo, organización y sociedad civil en la Kennedy School of Government.

La estructura del discurso que propone la Public Narrative (Narrativa pública) tiene tres partes: 1) Historia de uno mismo; 2) Historia de nosotros; 3 Historia del ahora. 

  1. Historia de uno mismo 
Se inicia con la historia personal. Todos tenemos una historia que contar. La historia del yo y la causa con la que cada quien se involucra expresan los valores de la persona y también sus desafíos.

Esa historia "muestra, dice Ganz, por qué fuiste llamado a lo que fuiste llamado" y también que compartir la propia historia invita, provoca, que el oyente se conecte, también personalmente, con el narrador. 
  1. Historia de nosotros 
Es la historia colectiva que, según Ganz, expresa los "propósitos, metas y visión compartidos" de una comunidad u organización. Al igual que con la historia del yo, la historia de nosotros se centra en un desafío, una elección y un resultado.
 
Esa historia revela la necesidad, como integrante de un colectivo, que tenemos unos de los otros. Nuestra historia, sostiene Ganz, invita a otras personas a formar parte de su comunidad.  
  1. Historia del ahora  

Esta historia trata sobre el desafío que enfrenta la comunidad u organización y señala las decisiones que se deben tomar. Y también da cuenta de la esperanza que anima el accionar colectivo, plantea Ganz.
 
La historia del ahora, debe quedar claro, se arraiga en los valores de la historia del yo y del nosotros. Y debe traducirse en acciones concretas no solo buenas intenciones. Ganz afirma que siempre hay algún desafío discreto y urgente que puede presentarse a los oyentes.
 
A manera de conclusión
 
La Public Narrative (Narrativa pública) articula tres historias. La personal, que es única e irrepetible; la de nosotros que expresa lo que nos articula como comunidad y la del ahora, que da cuenta de la causa o proyecto compartido.
 
Es una historia que se construye todos los días y que día con día se puede expresar de manera más clara y precisa en la medida que asume elementos de la realidad que siempre cambia y ofrece nuevas historias.
 
Ganz aclara que nunca se produce un "guion" final de la narrativa pública, sino que es producto de un proceso "mediante el cual se puede generar esa narrativa una y otra vez cuándo, dónde y cómo lo necesite".
 
Las tres historias, articuladas en una, permiten expresar nuestros valores no como principios abstractos, sino como experiencias vividas, que tienen el poder de conmover a los otros, asegura Ganz.

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