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Desde Sumer hasta el Metaverso

Francisco Tobías

La semana pasada el presidente de México Andrés Manuel López Obrador mencionó en una de sus conferencias de prensa matutinas que nuestro país debería de realizar una pausa y distanciar las relaciones económicas – políticas con el gobierno y empresas españolas, afortunadamente, para los mexicanos, el gobierno español reaccionó con ecuanimidad.

La cancillería española emitió un comunicado en el cual señala: “el gobierno de España rechaza tajantemente las descalificaciones", después AMLO reviró, el jueves por la mañana, al señalar: “nada más decir que no se permite robar, no somos tierra de conquista”. Más allá de pensar que los comentarios del mandatario mexicano fueron en un arranque de enojo, más allá de tener la certeza que las “pausas” no existen en las relaciones diplomáticas, más allá de su afanada búsqueda, innecesaria pues España no era la España de hoy en día, del ofrecimiento de una disculpa del país europeo, más allá de la vergüenza que nos provocan esas declaraciones, podemos hacer un análisis sencillo y breve de las consecuencias económicas para los mexicanos en el “supuesto muy imaginario“ caso de que las relaciones entre México y España, junto con sus empresas, se rompieran.

Con datos anteriores a la pandemia del Covid-19, observamos que México captó en el 2019 una inversión directa extranjera por un monto de casi 33 mil millones de dólares, las nacionalidades de los capitales fueron principalmente de Estados Unidos con un 36.8%, seguido del español con 12.9% y después nuestro social del T-MEC Canadá con un 9.7%. 

Hablando del comercio entre México y el reino Español, en el 2021 nosotros logramos obtener un superávit por un monto de 224 millones de dólares, enero – noviembre, periodo en el cual exportamos hacia la “madre patria” mercancías por 4,402 millones de dólares mientras sólo importamos bienes por un monto 4,158 MD

La inversión española participa en varios sectores como lo son en el financiero, en el energético, turismo e infraestructura principalmente, según información de la cancillería española hay en México 7 mil empresas con una inversión de 80 mil millones de dólares cuyo origen es español, mientras que el capital mexicano invertido en la tierra anteriormente conocida como Hispania. 

Además, este “rompimiento” traería consecuencias como por ejemplo la firma de un tratado de libre comercio con la Unión Europea, el cual requiere de la unanimidad para su aprobación por los países de aquella unión, en la cual por supuesto se encuentra España.

Para fortuna de la economía mexicana las empresas de capital español señalaron de manera rápida que sus inversiones y planes de expansión continúan en pie, afirmando que estas son a largo plazo y que no están sujetas a declaraciones, caprichos, enojos, ni sexenios.

La pregunta errónea es ¿quién pierde más? el cuestionamiento correcto es ¿por qué debemos de perder?

Nuestra la sociedad evoluciona día a día, desde que empezamos a vivir en comunidad hemos avanzado, de manera consiente o inconsciente, hacia una globalización cada vez más fuerte, amplia y de una manera más rápida. Desde la guerra de Sumer hasta el hoy naciente Metaverso, atravesando conquistas como las que realizó la antigua Grecia, por supuesto la expansión del imperio romano, la migración de tribus desde la Siberia hasta Sudamérica, incluyendo el imperio de Gengis Kan, sin olvidar a Marco Polo y sus viajes, así como el descubrimiento de América, y su “conquista”, son parte de un proceso, del proceso que hoy conocemos como la globalización, un proceso socio-económico y político en el cual todas la naciones y sus integrantes participamos, querer cerrar lo ojos ante este hecho, ante este proceso es simplemente intentar esquivar el progreso y desarrollo, en este caso de los mexicanos.

Enero 2022

Francisco Tobías

Ya transcurrieron los primero 31 días del año 2022 y nos han mostrado, desafortunadamente, de manera general como se comportará la economía de nuestro país durante los siguientes 11 meses.

Por un lado, hemos visto y vivido de los contagios de la variante Ómicron que han ocasionado ausentismo en las líneas de producción provocando la reducción de la producción, la complicación del traslado de personal y mercancías en el mercado nacional, basta con leer sobre las demoras y cancelaciones de vuelo por el contagio a personal.

Por si esto fuera poco la Fed y otros bancos centrales ha empezado a comportarse de otra manera en cuestiones monetarias, con políticas monetarias restrictivas, aumentado la tasa de interés buscando reducir el consumo y con ello la inflación.

Cuando la Fed realiza cambios en la tasa de interés para los Estado Unidos, la mayoría de los bancos centrales copian su comportamiento para no perder “capacidad de competencia” o bien para evitar perder dólares de sus reservas internacional y así esquivar una devaluación. Con el alza de las tasas de interés se intenta controlar la inflación provocada por la liquidez que existe en el mercado, así que si hemos escuchado o dicho esa frase ya tan celebre de “es que no hay dinero en ningún lado” debemos de esperar que en poco tiempo habrá menos dinero en más lugares.

El IMEF realiza mes a mes un indicador con el cual intenta mostrar la tendencia del sector industrial y de servicios, que esta sirve como herramienta para tomar las mejores decisiones tanto a empresarios como inversionistas y analistas financieros

De manera muy interesante el Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas, IMEF, elabora un análisis sobre los sectores no manufactureros y manufacturero en el cual por medio de 5 subíndices demuestran la situación complicada y de recesión por la cual atraviesa México.  En este documento se analiza el sector manufacturero por medio de 5 preguntas cualitativas, para conocer la solicitud de nuevos pedidos, la cantidad de trabajadores, la producción, entrega de productos e inventarios. Mientras que el sector no manufacturero se analiza por medio de 4 interrogantes, retirando únicamente, por obvias razones el referente al inventario.

De estas 9 preguntas, se obtienen subíndices los cuales conforman el indicador IMEF, en el mes de enero 9 de los 9 subíndices sufrieron una reducción, ubicando a nuestra economía en una contracción y en recesión.

Todos los días por las mañanas se podrán dar otros datos sin embargo bien dijo Mcdonalds un politólogo e intelectual norteafricano: “Que maravilloso es la capacidad de ver lo que se tiene justo delante” y eso que tenemos los mexicanos enfrente se llama recesión.

Deschocolatización.

Francisco Tobías

El señor presidente firmó un decreto mediante el cual, en 10 estados, Coahuila incluido, se podrán regularizar vehículos ilegales de procedencia extranjera.

Esta acción gubernamental tendrá efectos positivos y negativos para la economía y por ende para los mexicanos.

Los grandes ganadores serán por supuesto los propietarios de autos “chocolates” quienes, al cumplir ciertos requisitos, nada restrictivos, contarán con la documentación que les dará estancia legal a sus vehículos en nuestro país.

Estas familias mexicanas incrementan el valor de su patrimonio, pues sus vehículos eran ilegales tenían un precio menor al real mercado, pero al regularizarlo el precio de éstos aumentará. Supongamos que ciertos ciudadanos tienen un auto de los que llamamos “chocolate” con un precio de $30,000; este comprador realiza sus trámites y el pago para regularizar el vehículo al contar ya con papeles que le dan legal estancia en nuestro país, su precio no será de $30,000 si no un precio mayor.

Por el lado opuesto, es decir, de los perdedores por este decreto presidencial hay una cantidad mucho mayor de mexicanos.

Los primeros en perder, otra vez, será a clase media, quienes con esfuerzo la inmensa mayoría adquirirá a crédito un auto nuevo o usado, el valor o precio de este vehículo legal se reducirá por cuestiones de mercado y es que, al regularizar vehículos, la oferta de autos legales aumentará provocando con ello, que los precios de autos usados se reduzcan. Es decir, que si usted tiene actualmente un carro modelo 2013 cuyo valor hoy es de $100,000 al regularizar los autos “chocolates”, su carro ya no valdrá $100,000 si no tal vez $85,000-80,000 pesos.

Además, hay un sector económico que perderá no en el valor de su patrimonio, sino que podrá perder su empleo. En el 2021 se produjeron 2,979,276 autos nuevos en nuestro país, de los cuales 1,019,691 fueron comercializados en territorio nacional, muy inferior a los 18,000,000 de autos ilegales que circulan en nuestro país, según la ley de ingresos de la Federación de la Cámara de Diputados.

Millones de trabajadores en México, poco más del 10%, 6,000,000 de éstos están enfocados en el sector automotriz, una cantidad de trabajadores verán amenazado su empleo, pues al regularizarse los vehículos ilegales se podría frenar la producción de autos nuevos por casi 6 años.

La Presidencia de la República pretende manejar un argumento de seguridad al señalar que con la regularización de estos autos se podrá frenar los crímenes en nuestro país, pues un gran porcentaje de estos vehículos son usados en crímenes, dicho argumento pierde valor cuando lo que debería hacer la autoridad es confiscar todos los autos ilegales en nuestro país por estar actualmente fuera de la ley.

Definitivamente habrá ganadores y perdedores en el mercado y en la economía, a un costo demasiado alto, bien pareciera que AMLO recuerda la frase de Napoleón; “Un chocolate, bien vale la pena”, ¿o no era así?

Las incapacidades

Francisco Tobías

Durante la pandemia la economía mundial ha tenido que enfrentarse a situaciones nunca antes presentadas, provocando con ello que la mayoría de las economías locales sufrieran contracciones en la producción, desempleo, incremento en los precios, pasando a convertirse en crisis o recesiones.

Durante estos casi dos años las autoridades de salud en los países hancambiando algunas regulaciones sanitarias además de los tiempos de resguardo de quienes se han contagiado, con la cepa inicial del Covid-19 quien no tuviera síntomas debería de aislarse por 14 días, el IMSS acaba de anunciar hace poco que con la variante Omicrón el confinamiento debe de ser por 7 días, mientras los Estado Unidos sugiere sólo 5 días de aislamiento, en todos los casos para pacientes asintomáticos, estas medidas distan de la sugerencia realizada por el OMS, el 7 de enero de 2022, donde solicita que el encierro sea por 14 días.

Además de las cuestiones de salud, existe cuestiones económicas por las cuales se han de adecuarse algunas medidas sanitarias ejemplo de ello son los periodos de aislamiento, no es un tema menor cuando analizamos la cantidad de incapacidades, así como sus costos y la perdida en la producción.

En el 2020 el PIB mexicano fue de casi 17 billones de pesos, durante el mes de diciembre de ese mismo año según el IMSS en nuestro país había 19´773,743 trabajadores, cada trabajador en promedio produjo $860 mil, al considerar que en ese año hubo 254 días laborales, en promedio cada trabajador generó alrededor de $3,390. Si cada trabajador contagiado por el Covid-19, asintomático, pidiera una incapacidad por 14 días, de los cuales 12 sería laborales se pierde una producción equivalente a 47 mil pesos. Por ello es lógico que, durante el 2020, el PIB mexicano se redujera drásticamente, cuando hubo un periodo en el cual se paró toda la planta productiva.

Con la variante Omicrón, lo señalé anteriormente, el aislamiento es de sólo 7 días en nuestro país.

Hay un estudio reciente de la UNAM en el cual señala que se podrían esperar para este año cerca de 1.75 millones de incapacidades laborales en nuestro país, provocando una reducción en el PIB de casi 72 mil millones de pesos, cifra de acuerdo a datos anteriores. Pero aunado a esto el IMSS deberá de realizar erogaciones adicionales afectado así el gasto público.

Bajo esta óptica el 2022 se deslumbra como un año con un crecimiento nulo en el PIB, donde el gobierno federal deberá de reajustar sus gastos para poder hacer frente a las incapacidades presentadas ante el IMSS.

Mientras no se realicen políticas económicas destinadas a contrarrestar las consecuencias del Covid-19, se continué jugando “políticamente” con los semáforos epidemiológicos, exista un afán sin razonamiento sobre obras que sólo provocan gasto estratosférico y sin beneficio en términos reales para los mexicanos, la economía no pintará bien para México ni para los mexicanos. Aunque ya es otro tipo de incapacidad.

La información es poder

Francsico Tobías

Los economistas utilizamos modelos los que sirven para realizar análisis y así poder explicar lo que sucedió además de “predecir” lo que sucedería, siempre y cuando todos los “asegunes” se cumplan.  Dentro de la gran cantidad de modelos que se han desarrollado en el breve tiempo que lleva de manera formal la ciencia social de la economía, los neoclásicos en el S. XIX, encabezados por el inglés John Stuart Mill desarrollaron el modelo Homo Economicus.

Según estos científicos sociales el Homo Economicus se presenta en los seres humanos o bien en los integrantes de un sistema económico como por ejemplo un banco, los cuales buscan maximizar sus utilidades, es decir intentan alcanzar el mayor bienestar posible, tomando en cuenta que cuentan con toda la información disponible, conociendo las restricciones y oportunidades que existen y existirán por lo menos en el corto y mediano plazo. En palabras llanas el Homo Economicus tiene acceso a información con la cual busca tomas las decisiones más adecuadas para obtener un mayor beneficio.

Hace algunos días el grupo Citi, el cual es uno de los conglomerados financieros más grandes del mundo anunció que vendería la banca comercial Banamex que opera en nuestro país, la cual por cierto, ha logrado utilidades promedio anuales de 2 mil millones de dólares, Citigroup señaló que dicha transacción es una cuestión de estrategia y no de negocios.

Pues bien, en un tipo de mercado oligopólico en el cual existe un reducido número de vendedores, como se presenta en los servicios bancarios, estos oferentes logran acaparar el mercado, establecer precios y son ellos quienes cuentan con la información en forma y tiempo para tomar las mejores decisiones, decisiones encaminadas por supuesto a aumentar sus utilidades.

Entonces, ¿qué vieron o que han pronosticado para la economía mexicana los altos funcionarios de Citigroup?, tal vez divisan complicaciones económicas y legales para hacer negocio en nuestro país, sólo basta con ser realistas para saber que nadie en su sano juicio y menos con la óptica del Homo Economicus dejaría ir una utilidad de mas de 2 mil millones de dólares.

¿Por qué Citigoup dejaría la economía mexicana si es el segundo país, después de Estado Unidos en el cual tienen más presencial? Cuenta con casi mil 300 sucursales en tierra azteca, casi 9 mil cajeros automáticos y tiene más de 31 mil trabajadores.

Si el fin principal de las empresas es generar utilidades para la empresa y sus accionistas, ¿cuál es el motivo de abandonar un mercado, el mexicano, que compone el 10% sus utilidades totales?

Y por si fuera poco el mercado bursátil de Nueva York, el cual es el más grande de su tipo en el orbe tomó de buena gana esta decisión de Citigroup, cuyas acciones aumentaron de valor, al día siguiente del anuncio.

Sólo, tal vez, sólo existe la posibilidad en que Citigroup se comporta de acuerdo al modelo del Homo Economicus y prefirió seguir generando utilidades abandonando una economía en la cual se deslumbran problemas y más problemas, debido a las malas decisiones de la autoridad. 

Bien lo plasmó en su libro “Leviatán” el filósofo inglés, Thomas Hobbes, “la información es poder” e indiscutiblemente en la economía quien cuenta con la información es poderoso y siempre maximiza utilidades.

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