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Cómo se mide el desempleo

Francisco Tobías

Cuando leemos o escuchamos sobre el desempleo nos imaginamos, generalmente, que se trata de una porción de habitantes de un país, de una economía o de una comunidad que no trabajan. La realidad es que medir este indicador económico es algo distinto y un poco compicado.

El Instituto Nacional de Estadistica (INEGI) dio a conocer que la tasa de desempleo en México para el primer trimestre del 2021 fue del 4.2%, en un primer vistazo se podría pensar, erronamente, que de 131´146,153 habitantes que hay en México sólo 5´508,138 personas estan sin empleo.

Los economistas dividimos a la población de una economía en grupos de acuerdo a ciertas caracteristicas.

La población total de una economía o de un país, se divide en dos grandes grupos, la población que no tiene edad para trabajar, la cual no se considera dentro del segmento que se analiza para medir el desempleo, y el grupo de personas que tienen edad para trabajar, en este segmento poblacional se incluyen, según datos de la CONAPO, todos quienes cuentan con 15 años o más. Esta fracción población se separa en dos grupos más, uno que es llamado población no activa, quienes no participan en el mercado laboral, donde podemos incluir a las personas jubiladas, a los estudiantes, o bien a las personas que no están interesadas en realizar algún trabajo a cambio de una remuneración económica. Aquellas personas mayores de 15 años que están realizando un trabajo a cambio de un pago o que estuvieron buscando empleo, sin encontrarlo, o bien estarían dispuestos a iniciar un negocio, sin haberlo conseguido se les conocer como la población económicamente activa (PEA). La tasa de desempleo se calcula sobre este segmento poblacional.

Para formar parte de los desempleados, se deben de cumplir ciertos “requisitos”, como ser mayor de 15 años, estar buscando empleo sin conseguirlo en un periodo dado o estar intentando iniciar un negocio sin haberlo conseguido.

Es cierto que nuestro país, según el INEGI, durante el primer trimestre del 2021 redujó el desempleo, en comparación con el mismo periodo del 2020 de 4.8 a 4.2%. Afortunadamente en Coahuila se han recuperado los empleos que se había perdido a consecuencia de la pademia del Covid 19, y de seguir con la tendencia actual de atracción de inversión directa, en el estado pronto podremos recuperar los empleos que no pudieron generarse durante la pandemia.

La generación de empleos es una tarea fundamental en toda economía en donde los empresarios logran realizar inversiones, generando empleos y los tres ordenes de gobierno, así como las tres esferas gubernamentales deben de brindar las condiciones adecuadas, para crear un circulo virtuoso donde todos los integrantes de la economía obtengamos beneficios, sin importar si no tienes edad para trabajar, si eres parte de la población económicamente activa o inactiva, si tienes empleo, si eres desempleado incluso los beneficios son hasta para aquellos que no quieren trabajar.

Por cierto aunque suene aspiracionista, a mayor sueldo o salario es mejor para los trabajadores.

¡Ahora subió!

Francisco Tobías

La tasa de interés es el precio del dinero, es decir es lo que pagamos por utilizar un dinero que no es nuestro o bien es el costo de adelantar un consumo futuro hacia el presente.

Existen diversas tasas de interés sin embargo en nuestra economía se utiliza la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) como la tasa base para el establecimiento del resto de las tasas de interés como la de los créditos hipotecarios, automotrices, de las tarjetas de crédito y demás. Las autoridades monetarias, Banxico para el caso México, utilizan la TIIE como un instrumento de la política monetaria, con el fin de mantener el poder adquisitivo del peso, es decir para intentar controlar la inflación.

El funcionamiento del uso de la tasa de interés parece ser cosa sencilla, sin embargo, se deben de considerar demasiados factores y en la mayoría de las ocasiones intervienen factores, que los economistas llamamos exógenos, es decir factores que no fueron contemplados. De manera simple la idea es que al aumentar las tasas de interés, se aplica una política monetaria restrictiva, los agentes económicos prefieren invertir su dinero en instrumentos financieros y no pedir prestamos, provocando que la demanda se contraiga y así la inflación no aumente, cuando la autoridad monetaria reduce la tasa de interés lo que busca es que los integrantes de la economía gasten y pidan prestamos diversos, esta última se le conoce como política monetaria expansiva.

Entonces, ¿cómo es posible que el Banco de México aumente la tasa de interés, cuando necesitamos reactivar la economía mexicana? Pareciera que es un despropósito económico en estos momentos y bajo las circunstancias actuales, pero si analizamos varias cuestiones que nos afectan a todos, tal vez terminemos por darle la razón a los 4 integrantes de la junta de gobierno del Banco de México que votaron a favor de aumentar la tasa de interés de un 4.25 al 4.5 por ciento.

A finales del 2020 las autoridades pronosticaban que la inflación general para el 2021 sería de 3.57% sin embargo, para agosto del presente años ya se tiene un pronostico del 5.7% más de dos puntos que el pronostico inicial, es decir que se espera, si todo sigue igual, que perdamos una capacidad de compra del 5.7 por ciento, lo que significa que compraremos menos con la misma cantidad de pesos. Otro factor es la inflación que están viviendo nuestros vecinos del norte, quienes están experimentando un alza de sus precios rápida y alta.

Por otro lado, con el aumento en la tasa de interés en México se busca también, atraer inversión financiera del exterior pues los activos financieros mexicanos se vuelven más atractivos, además quienes cuentes con inversiones en UDIBONOS, los cuales son deuda del gobierno federal que adquieren los particulares, obtendrán mayores beneficios.

Parece que las políticas monetarias tienen una doble cara, o bien se asemejan más a una espada de doble filo, pero en verdad yo creo más en la frase del economista indio Raghuram Rajan, quien afirmó: “el hombre común se beneficia de una baja en las tasas de interés”.

Bajarán el precio del gas LP

Francisco Tobías

El señor presidente hace unos días por medio de un decreto acaba de topar los precios del gas LP, aquí en Saltillo y la región a partir del 7 de agosto el kilogramo tendrá un precio máximo de 21 pesos con 32 centavos ya con el IVA incluido, este precio, como el del resto de las otras 174 zonas en la que la comisión reguladora de energía (CRE) dividió al país, cada semana será modificado.

El argumento y muy valido del gobierno federal es que al imponer un precio máximo para este hidrocarburo se logrará proteger la economía del consumidor final, por medio de un precio adecuado. Es importante señalar que este precio máximo contempla “supuestamente” todos los costos que se generan en el proceso de la comercialización incluyendo un margen de utilidad para el vendedor final.

Este bien, es decir el gas LP, es indispensable en las viviendas, ya que se utiliza tanto para cocinar como para calentar el agua y en algunas casas hasta para secar la ropa. Su precio se ha incrementado en casi un 50% desde diciembre del 2016 a la fecha, tan sólo durante el año pasado el precio de este insumo hogareño se incrementó un 16.7% cuando la inflación sólo fue del 3.2%. Es cierto que el aumento fue desproporcional tanto con la inflación como con el incremento salarial, sin embargo, tenemos que analizar el origen de este cambio en los precios. Pues el precio del gas LP se da en el mercado mundial y México importa cerca del 80%, incluso PEMEX durante el 2020 redujo 49% la producción de este hidrocarburo, por supuesto ocasionando una mayor dependencia del extranjero y del precio que se da en el mercado mundial, el cual es cotizado en dólares norteamericanos.

Habrá consecuencias tanto para los consumidores como para los vendedores de gas LP, y es que al topar los precios se provoca un desincentivo para los vendedores ocasionando que estos decidan guardar su producto cuando el precio se incremente o bien salirse del mercado. Mientras que por el lado de los compradores estos aumentarán su demanda, pensando que será un bien que ahora podrá estar al alcance económico de más mexicanos, y aquellos que, por cuestiones de ingreso, cocinan con otro insumo, como por ejemplo leña, empezarán a adquirir gas LP para satisfacer sus necesidades. Estas acciones, las cuales son racionales, provocarán un exceso de demanda, es decir que en el mercado se querrá comprar más gas LP del que los vendedores están dispuestos a vender al precio, establecido por un decreto y no por el mercado.

El exceso de demanda tiene algunas consecuencias como la generación de escasez, la conformación de un mercado negro, además de que los excedentes tanto del vendedor como del consumidor se reducen.

La intención gubernamental es buena sin embargo en México y en cualquier economía del mundo capitalista, para poder generar beneficios económicos se requieren de políticas económicas, ya sean monetarias o fiscales, y no decretos presidenciales que al no ser políticas públicas sólo son parte de una acción populista.

Se necesitan políticas públicas, políticas que solucionen el problema de fondo y no decretos que han demostrado tanto en México como en otros países que más que solucionar un problema lo complican aún más en el mediano plazo.

Por cierto, la creación de la empresa gubernamental Gas Bienestar, sólo nos costará la creación o incremento de impuestos, pero de eso platicaremos más adelante.

Para una vida mejor

Francisco Tobías

La sociedad ha cambiado y la manera tradicional de medir la actividad económica por medio de sus índices como el PIB, también lo ha hecho y es que al vivir en una economía en la cual es más importante medir o tratar de calcular el bienestar incluyendo factores como la vivienda, la educación, la calidad del aire, por mencionar algunos, se ha convertido en una tarea esencial para los economistas.

Por ejemplo, al medir el PIB, que no deja de ser importante e interesante, no medimos la distribución del ingreso, ni el ingreso, ni la riqueza de las familias. Algo semejante sucede con la medición del empleo en cual además de medir la cantidad de demanda o el exceso de oferta se empieza a contemplar la calidad y seguridad jurídica de los trabajos.

Hace una década la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desarrolló un índice llamado “Índice para una vida mejor”, en el cual analiza y miden 11 factores con los que se intenta medir el bienestar de los integrantes de la economía: vivienda, ingresos, empleos, solidaridad en la comunidad, educación, civismo, salud, medio ambiente, equilibrio entre trabajo y ocio, seguridad y felicidad.

En cada una de estas 11 variables, se contemplan ciertos indicadores propios, los cuales se califica de 0 a 10, evaluándose en 39 países, entre estos México.

De todas la variables e indicadores medidos por la OCDE en este índice sobresalimos en el compromiso cívico donde obtuvimos una calificación de 6.9. Si consideramos la escala de calificaciones donde 6 es aprobatorio, estamos en esta condición sólo en otros dos indicadores, salud con 6.3 puntos y felicidad donde obtuvimos una calificación de 6.1. En las otras 8 variables obtenemos calificaciones sumamente bajas como en lo que se refiere a seguridad con una calificación de 2.2, y por ejemplo nos ubicamos en el último lugar de los países analizados cuando nos referimos a educación donde obtuvimos un puntaje de 1.1

En la más reciente elaboración de este índice, México ocupa el penúltimo lugar de las 39 economías analizadas sólo por arriba de Colombia, la calificación que obtuvimos para este estudio de la OCDE es de poco más de 3 puntos, mientras Noruega quien obtuvo el mejor puntaje pasó las 8 unidades en su calificación.

No podemos poner en tela de juicio que hemos avanzado como economía y sociedad, con el paso del tiempo y la implementación de políticas públicas, si comparamos datos e información de hoy con información anterior aunque existen variables como la seguridad en la cual hemos retrocedido, tenemos un largo camino que recorrer y adversidades que vencer para poder aspirar a un mejor nivel de vida.

Si los economistas señalan que todo integrante de una economía es racional al ser “aspiracionista”, ya que busca satisfacer necesidades, busca el bienestar propio, el de su familia y el de su comunidad, ¿podríamos afirmar qué es irracional no ser aspiracionista?

Las remesas

Francisco Tobías

Es común escuchar el término de las remesas, tan frecuentemente hablamos de ellas o escuchamos sobre ellas que de manera “mecánica” no nos permitimos realizar un análisis o reflexión sobre la importancia que tienen en la economía mexicana.

Las aportaciones económicas familiares enviadas, generalmente desde los Estados Unidos, se han convertido en un motor para el crecimiento y desarrollo económico no sólo de los familiares que radican en México, sino para la economía mexicana. Al analizar los montos de las remesas hacia la tierra azteca podemos observar que se han incrementado año tras año, por ejemplo, según Banxico en enero de 1996 los mexicanos que radicaban fuera del país enviaron a sus familias casi 282 millones de dólares, y en el mes pasado de mayo la cifra se ha incrementado en mil 600 por ciento. De hecho, existen estimaciones que al final del 2021 los migrantes habrán enviando alrededor de 50 mil millones de dólares.

Durante la pandemia la inmensa mayoría de los indicadores económicos de nuestro país se redujeron como lo fue la inversión, el ahorro, la generación de empleos y el PIB, sin embargo, las remesas lograron mantener un ritmo constante, aunque muy ligero, incremento mensual hasta el mes de enero de este año, cuando esta cifra llegó a un monto de 3 mil 170 MDD. A partir de ese momento la cifra de las remesas han aumentado demasiado para lograr dos cifras históricas una en el mes de febrero por un monto de 4 mil 157 MDD y en el mes de abril por 4 mil 514 MDD.

En economía se utiliza como una herramienta de análisis las comparaciones, como la realizada párrafos arriba comparando el mismo indicador en distintos momentos, pero además los economistas utilizamos la comparación de varios indicadores, y bien vale la pena hacer un comparativo con otros ingresos que tenemos desde el exterior para comprender la importancia de las remesas.

Al comparar los ingresos que tuvimos en el 2020 por remesas 40,607 MDD, con los ingresos por turismo extranjero los migrantes mexicanos casi cuadriplican el monto pues los turistas dejaron en nuestro país un monto aproximado a los 11 mil MDD. Pero si comparamos las remesas con el monto total de inversión extranjera directa en México siendo esta por una cantidad de 29 mil MDD poder observar que aún el dinero enviado por los mexicanos desde el extranjero es mucho mayor. Y como no comparar el ingreso de las remesas, equivalente al 315 por ciento, de los ingresos petroleros cuando estos en el 2020 fueron de casi 15 mil MDD.

Es cierto que la economía de nuestro país no ha despegado como quisiéramos, aún y por un tiempo, tendremos que hacer frente y afrontar las complicaciones que generó la pandemia, sin embargo, gracias al trabajo de los mexicanos en el extranjero estas dificultades se han podido aminorar. 

El presidente Andrés Manuel López ha señalado en distintas ocasiones que existen “héroes” fuera de nuestras fronteras al referirse a los migrantes mexicanos y de manera astuta ha solicitado ante el gobierno norteamericano se legalice la estancia de los mexicanos en ese país, conocedor que así los migrantes mexicanos obtendrán mayores ingresos y por supuesto las remesas se incrementarán, ayudando aun más a la economía mexicana.

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