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Aquí amamos al presidente

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado siete de julio, después de cenar en el Portal de Cenobbio en la plaza del estupendo centro histórico de Mazatlán, Sybille y yo tomamos una pulmonía, para recorrer las calles iluminadas y visitar los miradores de la ciudad. Lo hemos hecho en otras ocasiones. Nos gusta mucho.

Quien conducía la pulmonía, a quien voy a llamar Pedro, me dijo me había visto en la televisión. Que las caras no se le olvidan. Se acordaba que era el portavoz en el gobierno del presidente Fox. Muy amable y entusiasmado nos dijo que "aquí se ama al presidente". Sybille le preguntó ¿por qué?. Le respondió porque nos cumplió con la vacuna. Nos cumplió con los programas sociales. Menciona el de adultos mayores, el de jóvenes construyendo el futuro, el de los discapacitados y "todos los demás".

Dijo que el presidente se comprometió a hacer obras de infraestructura, menciona tres carreteras y una presa, que todavía no se han hecho, pero que está seguro se van a terminar antes de que finalice su mandato y lo mismo pasa con su promesa de resolver el problema del agua. Otros presidentes no prometieron eso. Y nos asegura que este compromiso es prueba evidente de que hay un cambio con el pasado, de que las cosas ahora son distintas y mejores.

Una prueba todavía mayor, nos dice emocionado, es que su hijo se encontró en un café de Mazatlán al hijo menor de los tres que el presidente tuvo con su primera mujer. Estaba en la fila como toda la gente. Imagínese nos dice. Ese sí es un cambio radical, habla de otro país. Antes los hijos de los presidentes tenían un gran, un abusivo, aparato de seguridad, pero él andaba solo. Imagínense eso, nos vuelve a decir. El país ya cambió. Al hijo del presidente el suyo le pidió tomarse una foto y éste accedió. Nos la enseña con orgullo en su celular. Y una vez más, con emoción y convicción, nos reitera que eso muestra que el país cambió. Que ya no hay privilegios, para quienes nos gobiernan.

Le pregunto sobre el narco y me contesta que en el estado es muy poderoso y que los gobernantes anteriores lo dejaron crecer. Le digo que me interesa saber su punto de vista sobre la decisión del presidente de liberar a Ovidio Guzmán, el hijo de Chapo. Nos asegura que los narcotraficantes tenían de rehenes a las familias de los soldados y las iban a matar. Que en el operativo habría muchos muertos. Que el presidente eligió el mal menor. En su versión ante el poder de los narcotraficantes no tenía opción. Fue una buena decisión. Le pregunto también qué piensa del saludo del presidente a la mamá del Chapo Guzmán. Toma un tiempo para pensar y después nos dice que eso, tal vez, no fue una buena decisión. Reconoce que no le queda claro por qué el presidente lo hizo. Que sus razones tendría.

La pandemia golpeó los ingresos de Pedro, dueño de una pulmonía. Algo se ha recuperado en la medida que se activa el turismo, pero está lejos de su ingreso a principios de 2020. A lo largo de la hora y media que anduvimos en la pulmonía nos muestra con orgullo su ciudad. Se sabe historias y leyendas. El viaje, ya de noche, resulta muy agradable e interesante. Pedro siempre amable y sonriente, para despedirse, nos reitera: "Aquí amamos al presidente".

Los gemelos se encuentran

Rubén Aguilar Valenzuela 
La tercera y la última parte de la trilogía de Claus y Lucas es La tercera mentira (Seix Barral, 1999) escrita por Agota Kristof (1935-2011). La primera es El gran cuaderno (1987) y la segunda La prueba (1988).

Al inicio la narración es en presente y en primera persona donde habla Claus, que luego resulta ser Lucas, pero esto solo queda claro al final.

En la narración hay saltos en el tiempo que pasa del presente al pasado. Claus que está de regreso y se encuentra en la cárcel porque su visado ha caducado.

Ahora el relato es en tercera persona. Aunque sí existe Lucas, es Claus el que ha escrito la primera y segunda parte de los cuadernos cambiándolo todo como a él le hubiera gustado que fuera.

La realidad es que fueron separados a los cuatro años de edad al inicio de la guerra por un hecho terrible; la madre asesina al padre delante de sus hijos.

Claus en ese hecho resulta herido y pasa cinco años en un hospital. Ahí, abandonado, se convierte en un niño conflictivo. Después de un bombardeo, Claus es enviado a la ciudad de K. al cuidado de una anciana.

Toda su vida añora a su hermano y sueña con él. No sabe qué ha sido de Lucas y de su madre. Ahora solo tiene vagos recuerdos de la infancia junto a sus padres y hermano.

Empieza a escribir sus primeras mentiras. Después de la muerte de la anciana acabada la guerra y se instaura un régimen comunista. Claus, ya con quince años, cruza la frontera gracias a un desconocido.

Después de 40 años de ausencia Claus vuelve a K. Ha llegado a creerse sus propias mentiras escritas en el gran cuaderno. Espera que su hermano vuelva a reunirse con él.

Esto aunque sabe que en casa de la anciana, su supuesta abuela, vivía solo él, pero imaginaba que vivía con Lucas, para hacer frente a su dolorosa soledad.

Claus y Lucas por fin se encuentran. Claus no quiere volver al pasado. Lo niega. No quiere revivir el dolor al que se ha enfrentado todos estos años. Prefiere seguir viviendo en la mentira.

Lucas se suicida después del fallido encuentro con su hermano. Lo entierran junto a su padre. Claus termina la historia diciendo que después de la muerte todos se volverán a reunir y serán felices como era antes de la herida que truncó sus vidas.

La tercera mentira
Agota Kristof
Editorial Seix Barral
Barcelona, 1999
pp. 160

Las misiones jesuíticas de Maynas

Rubén Aguilar Valenzuela
Las misiones jesuitas de Maynas (1638-1768) (Argentina, 2021) narra la historia del proyecto de la Compañía de Jesús en las riveras de río Amazonas o Marañón y sus afluentes.

Las fundaciones misionales dependieron de la Provincia Jesuita de Quito en el actual Ecuador. Ahora todas quedan dentro del territorio de la amazonia peruana.

El documental es un trabajo del argentino Sergio Raczko, dedicado desde hace más de 30 años a registrar la historia de la obra de los jesuitas en América Latina.

En la época de mayor desarrollo hubo 70 misiones. Muchas de ellas se trasladaron por las crecientes de los ríos, desaparecieron por las pestes y porque los indígenas volvieron a la selva.

Cuando ocurre la expulsión de los jesuitas de los reinos de España en 1767, que aquí fue en 1768, había 33 misiones, como lo sostiene la arquitecta Sandra Negro con base al análisis de cartas y mapas de los misioneros jesuitas.

Por las condiciones del terreno todas las reducciones, la concentración de indígenas, fueron construidas de madera y techos de palma. No queda ningún vestigio de esas edificaciones.

Se conservan los nombres originales de algunas poblaciones, las campanas de las iglesias, imágenes de santos y las cartas, testimonios, historias y mapas levantados por los jesuitas, que se encuentran en diversas bibliotecas y archivos del mundo como el de la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit, de la Compañía de Jesús en Ecuador.

A través de los relatos y testimonios de los misioneros jesuitas sabemos cuáles eran las condiciones de vida, la lengua y la cultura de los pueblos originarios con los que trabajaron en el río Amazonas y sus tributarios.

Raczko, para construir la narrativa del documental recorre los sitios donde estuvieron las misiones y se entrevista con historiadores y antropólogos jesuitas y otros especialistas en el tema, pero también con pobladores de esos lugares.

De 1638 es la fundación de la primera misión o reducción de Maynas en la región selvática y lacustre que abarcaba parte de los actuales territorios de Ecuador, Perú y Brasil.

La zona estaba ocupada por pueblos como los mayna, andoa, pinche, urarina, jebero, cocama, mayoruna, avixiria, cunivo, gaes, payaguas y omagua.

Y entre las lenguas que se hablaba estaban las del tronco Macro-Tupí, como la Cocama, la Omagua y la Yurimagua, y las del tronco Pano, como la Chayahuita y la Mayoruna.

En Maynas los jesuitas se enfrentaron a los bandeirantes portugueses, que venían del actual Brasil, para tomar como prisioneros a los indígenas, para después venderlos como esclavos.

Durante la existencia de las misiones pasaron por ellas 161 padres y hermanos nacidos en muy distintos países. De manera particular se presenta el trabajo de algunos de los jesuitas que destacaron.

Raczko me comenta que "fue impresionante el trabajo de cartografía sin tantos elementos, conociendo la zona ahora, te digo que es meritorio el esfuerzo hecho por estos jesuitas".

Uno de ellos es el padre Samuel Fritz S.J., que dibuja el primer mapa de la Amazonia, que se publica en 1707. Se muestra el curso del Amazonas, los ríos afluentes y se ubican las misiones de Maynas. En el texto que acompaña al mapa se lee:

La Compañía de Jesús tiene en este gran río una muy extendida laboriosa y Apostólica Misión, en la cual entró en el año de 1638, cuya cabeza central es el pueblo de San Francisco de Borja, en la provincia de Maynas, distante de Quito 300 leguas y que se extiende por los ríos Pastaza, Huallaga y Ucayali hasta el fin de la provincia de los Omaguas. Se pasa allí por caminos muy arduos y la gran parte a pie por Jaen, Patate y Archidona, en cuyos puertos los misioneros se embarcan en canoas, recorriendo distancias largas y azarosas hacia sus reducciones. Los salvajes han matado en estas a los siguientes padres (cuyas muertes produjeron maravillosos sucesos) Vitorio de Figuera en la boca del río Apena cerca del Huallaga en 1660; Padre Pedro Suarez en Maynas en 1660; Padre Agustín Hurtado en Roamaynas en 1677; Padre Henrique Pictaron Piros en 1695, y en este año de 1707 han llegado repetidas noticias que los salvajes han asesinado al padre Nicolás Durango en Gayes.

La corona portuguesa reclamaba como suya la región del Maynas. En una ocasión el padre Fritz enferma y entra en contacto con portugueses que recogían cacao en la selva. Le ayudan a llegar a Belém para que se trate. Las autoridades lo detienen y obligan a permanecer en el colegio de la Compañía entre 1689 y 1691. Lisboa lo deja volver a sus misiones, pero acompañado de una expedición portuguesa, que, a su regreso, reivindica para Portugal la región donde éste trabajaba.

Los jesuitas de Maynas, (Figueroa en 1661, Rodríguez en 1684, Maroni en 1738, Zarate en 1741) en sus informes señalan las dificultades que enfrentaban y ofrecen soluciones a las mismas. Su análisis planteaba que la actividad evangelizadora solo daría frutos estables "si (...) las misiones no padecieran gravísimos estorbos que atan las manos de los misioneros y secan no pocas veces la mies en flor".

Y también, como lo plantean los misioneros que la falta de interés de la corona española por la región del Maynas se debía a que:  "(...) no hay en ella minas ni otros géneros de negociación gruesa que conviden a los españoles. De donde es que los Gobernadores, frustrados de las esperanzas de enriquecerse, más han servido de dañar a la Misión que de adelantar el servicio de Dios y de vuestras Majestad con las conquistas".

Los escritos de los misioneros dan cuenta de un proyecto civilizatorio-evangelizador donde los jesuitas pudieran realizar su trabajo sin la interferencia de otras instituciones de la corona. Solo así podrían hacer realidad su propuesta de una nueva comunidad más justa e igualitaria.

Pese a todos los esfuerzos, para vencer múltiples dificultades que planteaba las condiciones de la región, los jesuitas en el inmenso territorito de Maynas no llegaron a tener los resultados que sí alcanzaron en las reducciones del Paraguay. Siempre tuvieron claro que la promoción de la comunidad indígena era el propósito central de su misión.

Con este documental Sergio Raczko contribuye a que se conozca mejor el trabajo de la Compañía de Jesús en la región de Maynes, que está menos presente, a pesar de los mapas, documentos y testimonios de los jesuitas que ahí vivieron, en comparación con la labor de los jesuitas en otras regiones de América del Sur.

El documentalista con pocos recursos, como en otras ocasiones, logra un gran trabajo. Sus recorridos por el río Amazonas y sus afluentes, por donde anduvieron los jesuitas en el siglo XVII y XVIII, le permite vivir, de alguna manera, la experiencia de estos al enfrentarse a la grandeza del paisaje y a las dificultades propias de esta geografía. Su trabajo muestra respeto y admiración por los misioneros y su obra.

Las misiones jesuitas de Maynas (1638-1768)
Producción: Argentina, 2021

Dirección: Sergio Raczko
Guion: Sergio Raczko
Fotografía: Sergio Raczko
Música: Jordi Savall, Bernardo de Havestadt y misas y óperas barrocas misionales ejecutadas en los Festivales Musicales de Chiquitos.
Con: Las personas entrevistadas por el documentalista.

López Obrador y la violación a la Constitución en el proceso electoral

Rubén Aguilar Valenzuela
De acuerdo a una investigación de El Universal, el presidente López Obrador habló de las elecciones en 40 de las 42 comparecencias mañaneras que tuvo entre el 5 de abril y el 1 de junio, ya en medio del proceso electoral.

Lo hizo a pesar de que sabía que violaba la veda electoral que impone la Constitución en los artículos 41 y 134. El primero señala que el Ejecutivo tiene prohibido intervenir en las elecciones en tiempos electorales; el segundo establece que no está permitido promocionar obras del gobierno mientras dure el proceso.

A pesar de ello, utilizó trece horas para hablar de los programas de gobierno o pronunciarse sobre los comicios. De ese total, 10 horas fueron en las 20 mañaneras del mes de abril. Las otras tres horas fueron durante las 22 mañaneras de mayo. No se contemplan las mañaneras del mes de marzo, cuando ya había iniciado el proceso electoral.

En la mañanera del 5 de abril habló 93 minutos en clara violación a las leyes. El 13 y el 7 de abril: 65 minutos y 61 minutos, respectivamente. En ocho ocasiones, más de 30 minutos. Sólo en las comparecencias del 4 y 10 de mayo no hizo referencia al proceso electoral. La primera la dedicó al accidente de la Línea 12 del metro; la segunda fue un espectáculo musical para celebrar el día de las madres.

El 15 de enero de 2021, el INE recordó a los titulares del Poder Ejecutivo de los tres órdenes de gobierno que no podían promocionar obras y hablar sobre las elecciones. Esto con el propósito de no afectar la equidad y la imparcialidad.

En contra de este señalamiento, el presidente hizo propaganda de gobierno en 29 de las 36 mañaneras efectuadas entre el 5 de abril y el 26 de mayo, de acuerdo al órgano electoral. Esto significa que violó la Constitución en el 80 % de las veces.

Durante la campaña electoral, el INE le pidió al presidente una y otra vez que respetara la Constitución y no utilizara las mañaneras para hablar de las elecciones y promocionar obras del gobierno. Nunca hizo caso. A lo largo de la contienda, el mandatario sostuvo, en más de una ocasión, que era su obligación intervenir y que ejercía su libertad de expresión. Esto a pesar de que sabía que violaba la Constitución. Siempre se puso por encima de ella.

Luis Estrada, de la consultoría SPIN —que todos los días analiza las mañaneras—, dice que el presidente habló tres veces sobre la campaña en cada comparecencia entre el 4 de abril y el 31 de mayo, ya en veda electoral. Intervino más en las campañas de algunos estados donde le interesaba de manera particular que ganara el candidato de Morena, como los casos de Guerrero, Sonora, Michoacán y Nuevo León.

En 56 ocasiones habló de la campaña de Guerrero, 33 de la de Sonora, 30 de la de Michoacán y 21 de la de Nuevo León. En total, 141 veces. Ahora el INE mantiene abierta una investigación sobre la intervención del presidente en las elecciones. Esto ante cinco quejas presentadas por el PRD, MC y particulares.

La Unidad Técnica de lo Contencioso del organismo electoral emplazó al presidente, a Morena y a 71 concesionarios de radio y televisión a presentar pruebas en su defensa ante la acusación por difundir propaganda gubernamental en campañas y contravenir los principios de equidad e imparcialidad al hablar de las elecciones. Entre otras cosas, la Presidencia debe informar si los concesionarios de radio y televisión transmitieron, por decisión propia o por contrato, las mañaneras del 16, 19 y 20 de abril.

En la acusación se plantea: "Se emplaza a Andrés Manuel López Obrador, a través del Consejero Jurídico del Ejecutivo federal, al director del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales, así como al titular de la coordinación general de Comunicación Social y Vocería del Gobierno de la República, por la probable transgresión a lo establecido en los artículos 41, párrafo segundo, y 134, párrafo séptimo, de la Constitución".

El pasado 1 de julio, la sala especializada del TEPJF determinó que el presidente violó la Constitución y afectó la equidad del proceso electoral en los estados de San Luis Potosí y Nuevo León. La sentencia fue aprobada por mayoría y se le acusa de haber utilizado recursos públicos indebidos, como lo señala la ley, los días 5,6,7 y 11 de abril.

Se llama al presidente, vía la Consejería Jurídica, a "que utilice adecuadamente los recursos públicos que tiene a su alcance". La resolución, ante la demanda presentada por el PRD, sanciona también al coordinador de Comunicación Social, al director del Centro de Producción de Programas Informativos Especiales (Cepropie) y da aviso al Órgano Interno de Control de la dependencia.

Advierte que las manifestaciones del presidente "no pueden estar amparadas en la libertad de expresión". El TEPJF determina que el presidente afectó la equidad del proceso electoral. Por ello exhorta a que utilice adecuadamente los recursos públicos a su alcance; que la coordinación de Comunicación Social de presidencia publique un extracto de la sentencia y modifique las mañaneras donde actuó en contra de la ley, y que no se repitan las conductas ilegales. Faltan todavía otras resoluciones.

Cuando el presidente decidió de manera abierta y pública meterse al proceso electoral, aunque lo tenía prohibido, sabía muy bien que iba a quedar impune como el 98 % de los ciudadanos que cometen algún delito en el país. Desde el primer día de su mandato, el presidente se ha puesto por encima de la Constitución y las leyes con el argumento de que la justicia está sobre la ley.

Es él y sólo él quien interpreta cuándo la justicia, que dice representar, está más allá de la Constitución y de las leyes. En su versión, la actual legislación que le prohíbe participar en el proceso electoral es injusta y tiene derecho de violarla. En su concepción del mundo, su cumplimiento debe exigirse a los demás, pero no a él. Sabe que de parte del INE y el TEPJF sólo habrá exhortos y llamadas de atención y que su accionar quedará impune.

Desde ya se puede decir que el presidente va a incrementar su participación ilegal en el proceso electoral en la elección de 2024 y que también lo hará en las elecciones a gobernador del próximo año. Su actitud deja en claro, como en otros capítulos de la vida pública, que violar la Constitución y las leyes no tiene ningún costo. ¿Algún día habrá consecuencias por violentar la ley?

José Pedro Castillo Terrones, el populista peruano

Rubén Aguilar Valenzuela
José Pedro Castillo Terrones (Perú, 1969) el pasado junio fue electo presidente de Perú al vencer, en segunda vuelta, a la conservadora Keiko Fujimori. Es profesor de primaria y líder sindical. Se presenta como un político antisistema. En 2017, se da a conocer a nivel nacional como dirigente de la huelga magisterial.
 
En 2002 se postula como alcalde, pero no gana. Hijo de campesinos. A nivel local desde joven participa en política. Tiene una especialidad en psicología educativa. Está casado con una profesora y tiene dos hijos. Es católico. Desde hace muchos años ha sido dirigente sindical del magisterio.
 
En la campaña durante la primera vuelta sostuvo un discurso radical, pero en la segunda lo moderó. En una sociedad partida por la mitad hay preocupación y dudas sobre el nuevo presidente. ¿A cuál creer? ¿Al candidato de la primera o al de la segunda vuelta?
 
Perú Libre, el partido que postuló a Castillo Terrones, se define como marxista-leninista. Ya en los eventos de la segunda vuelta dijo que no era comunista y tampoco chavista. Y se definió como un progresista. Se le identifica como un populista de corte socialista, pero al mismo tiempo como un conservador.
 
Al igual que otros populistas se manifiesta en contra del feminismo y el enfoque de género, rechaza la legalización del aborto, del matrimonio de las personas de un mismo sexo, de la muerte asistida y también los derechos de la comunidad LGTBI.
 
Durante la contienda electoral se comprometió a que si resultaba electo, ya como presidente, solo recibiría el salario de un maestro y que buscaría reducir a la mitad el salario de los congresistas y ministros.
 
En campaña prometió cambiar la Constitución, a través de una Asamblea Constituyente, y dijo que si el Tribunal Constitucional se opone a su iniciativa lo suspenderá, porque los magistrados defienden "una Constitución que ha terminado con todos los derechos y permitido el saqueo del país".

La nueva Constitución debe garantizar que el gobierno tenga una mayor participación en todos los campos de manera particular en la economía. Pretende, entre otras cosas, prohibir las importaciones de productos que se producen en el país. Propuesta que ha sido criticada porque produciría escasez de productos, elevaría los precios y generaría monopolios.
 
Castillo Terrones, que siempre se presenta con un sombrero de paja, es parte del personaje que ha construido, ha dicho también que va a luchar contra la corrupción, que va a impulsar una "revolución educativa" para mejorar la calidad de la enseñanza pública y que serán los ciudadanos quienes supervisen y auditen a su gobierno.
 
El nuevo presidente no se identifica como integrante de una comunidad indígena, pero ha despertado una gran esperanza entre los pueblos originarios. Como otros populistas plantea que a su llegada al poder "se acabó el saqueo, el robo, el asalto y la discriminación al pueblo peruano".
 
Los líderes indígenas le han planteado "que por décadas, nuestra tierra ha sido robada por empresas privadas, concesionadas por el gobierno" y se ha comprometido a que la minería estará más regulada por el gobierno y la explotación beneficiará a las comunidades. Ya antes otros presidentes prometieron lo mismo.
 
Le han dicho también que los indígenas son víctimas de una "educación colonialista, racista, clasista y machista" y que "nos sentimos vulnerables y discriminados". Castillo Terrones les asegura que con él eso terminó. Que todo será diferente. Es una demanda de 500 años y habrá que ver si es capaz de trascender solo los discursos.
 
El esfuerzo de parecer moderado, para obtener los votos que necesitaba, no logra convencer a la mitad de los electores que no votaron por él. El miedo persiste. Hay evidentes contradicciones entre el candidato de la primera y la segunda vuelta. El próximo 28 de julio asume la presidencia. Es a partir de entonces cuando quedará en claro cuál es su propuesta de gobierno.
 
Con la llegada al poder de Castillo Terrones se agrega un nuevo populista, éste de izquierda, a los que ya existen en América Latina y el mundo. Hay muchas expectativas sobre cómo este maestro de primaria y líder sindical va a conducir los destinos de un país que en los últimos cinco años ha tenido cuatro presidentes.

Página 138 de 201