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La democracia en el discurso de la nueva izquierda latinoamericana

Rubén Aguilar Valenzuela
El discurso que el día de su victoria, el pasado 19 de diciembre, pronunció Gabriel Boric Font (Punta Arenas, 11 de febrero de 1986), el nuevo presidente de Chile, se ha convertido ya en un referente que expresa la posición de la emergente nueva izquierda latinoamericana.

En ese texto Boric Font subraya su real compromiso con la democracia. En la historia, el discurso de la izquierda latinoamericana no se ha caracterizado por su aprecio y defensa de la democracia.

Están ahí las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua, que se dicen de izquierda, y también gobiernos populistas autoritarios que también se asumen de izquierda como Ecuador, Bolivia y México.

Frente a esta realidad está también la izquierda democrática que gobernó en Chile (Lagos, Bachelet), Uruguay (Vázquez, Mújica) y Brasil (Lula, Rousseff).

Boric Font, en su primera intervención, ya como candidato ganador y próximo presidente de Chile, asume el cargo el próximo 11 de marzo, se propuso dejar en claro que era un demócrata de izquierda.

El discurso

En el análisis del texto encuentro seis grandes afirmaciones donde manifiesta con claridad y de manera intencional su posición con relación a la democracia:

1) Al inicio de su texto, que fue leído, dice al referirse a los electores: "No importa si lo hicieron por mí o por mi contrincante: lo importante es que lo hicieron, que se hicieron presentes, que mostraron su compromiso con este país que es de todas y todos". Reivindica el derecho del ciudadano a votar por quien estime conveniente. La democracia garantiza la libre elección, que siempre debe ser respetada.

2) En su intervención agradece la participación, con nombre y apellido, de todos los candidatos que compitieron por la presidencia. Les dijo: "La democracia la hacemos entre todos, y necesitamos de cada uno". Reconoce a los que no ganaron como actores de la vida democrática de su país.

Y añadió: "El futuro de Chile nos necesita a todos del mismo lado, del lado de la gente y espero contar con su apoyo, sus ideas y propuestas para comenzar mi gobierno. Sé que más allá de las diferencias que tenemos, en particular con José Antonio Kast, sabremos construir puentes entre nosotros para que nuestros compatriotas puedan vivir mejor. Porque lo que sí nos une es el amor a Chile y su gente". Dejó en claro que la democracia es inclusión y no descalificación o rechazo de la oposición.

3) Reconoce que está ahí como parte de una historia que no inicia con él, sino que continúa. La democracia es la que le ha permitido acceder al poder: "Y sé que la historia no parte con nosotros. Me siento heredero de una larga trayectoria histórica, la de quienes, desde diferentes posiciones, han buscado incansablemente la justicia social, la ampliación de la democracia, la defensa de los DDHH, la protección de las libertades".

4) Como demócrata, como estadista, se compromete a ser: "Presidente de todos los chilenos y chilenas. De quienes hoy votaron por este proyecto, de quienes eligieron otra alternativa y también de quienes no concurrieron a votar". Él como presidente respeta, no descalifica, a quienes no votaron por él. Para ellos también va a gobernar, no solo para los suyos.

5) Se pronuncia frente a quienes atentan contra la democracia y afirma: "Que desestabilizar las instituciones democráticas conduce directamente al reino del abuso, la ley de la selva, y el sufrimiento y desamparo de los más débiles. Vamos a cuidar la democracia, cada día, todos los días". Las instituciones fuertes son fundamentales, para garantizar la vida democrática. No es el hombre fuerte sino el Estado fuerte.

6) La democracia es diálogo, acuerdo y un proceso histórico. En ese sentido sostiene: "Que los avances, para ser sólidos, requieren ser fruto de acuerdos amplios. Y que, para durar, deben ser siempre peldaño a peldaño, graduales, para no desbarrancar ni arriesgar lo que cada familia ha logrado con su esfuerzo".

Lo nuevo

Lo novedoso y también esperanzador es que el nuevo presidente de Chile, que asumirá su cargo a los 36 años, con su discurso afirma que sin democracia no hay izquierda. Hay una relación directa entre una y otra. Solo se puede ser demócrata de izquierda.

Esa nueva izquierda, con un discurso propio, se caracteriza por qué: Reconoce y reivindica la importancia de la participación electoral y el voto; respeta la decisión plural del electorado; asume que la democracia es una construcción colectiva que requiere a todas y todos; reconoce y da su lugar a la oposición; se asume como heredera de la historia, que ha sido construida desde distintas posiciones.

Y también que el gobernante demócrata de izquierda gobierna para todos no importa si votaron por él o no; defiende y fortalece las instituciones democráticas; enfrenta a quienes se propone desestabilizarlas; importa un Estado fuerte, y no un hombre fuerte; asume que la democracia es construcción colectiva producto del diálogo y el acuerdo; plantea que la democracia es un proceso histórico que avanza gradualmente. Ahora habrá que ver si la propuesta contenida en el discurso se hace realidad.

Nuevos datos sobre la elección de gobernadores

Rubén Aguilar Valenzuela
Días atrás diversos actores políticos, incluyendo dirigentes de partido, analistas políticos y periodistas, daban por un hecho que Morena arrasaría en las elecciones en los seis estados donde el próximo 5 de junio se elige al gobernador.

Una encuesta de El Financiero (08.02.22) ofrece datos que señalan la realidad es otra. De acuerdo a este estudio de opinión si la elección fuera ahora la alianza PAN-PRI-PRD ganaría en tres estados y Morena y sus aliados en otros tres.

De las seis gubernaturas en juego en Aguascalientes Teresa Jiménez (PAN-PRI-PRD) obtiene el 42% de la intención del voto mientras Nora Ruvalcaba de Morena el 24% y Anayeli Muñoz (MC) 22%. Es difícil que Morena pueden alcanzar a Jiménez.

En el caso de Durango, Esteban Villegas (PAN-PRI-PRD) tiene 45% de la intención del voto frente a Marina Vitela (Morena-PT-PVME-RSP) con 24% y Patricia Flores Elizondo (MC) 10%. Es difícil que Morena y pueda alcanzar a Villegas.

Para el caso de Tamaulipas, César Verastegui (PAN-PRI-PRD) tiene el 36% de la intención del voto, frente al 32% de Américo Villarreal (Morena-PT-PVEM) y el 13 % de Arturo Díaz (MC) con 13%. Hay un empate técnico entre el primero y el segundo lugar. La diferencia son cuatro putos.

En el caso de Oaxaca Salomón Jara (Morena-PT-PVEM-PUP) obtiene 41% de la intención del voto frente a Natividad Díaz (PAN-PANAL) con 16% y Alejandro Avilés con 14% del PRI. Es difícil que el PAN-PANAL puedan alcanzar a Jara.

Mara Lezama (Morena-FXM) en Quintana Roo obtiene el 35% de la intención de voto frente a Laura Fernández (PAN-PRD-Confianza por QROO) que tiene 22% y Roberto Palazuelos (MC) con 13%. Es difícil que la alianza PAN-PRD-Confianza por QROO puede alcanzar a Fernández.

En el caso de Hidalgo Julio Menchaca (Morena-PANAL), tiene 35% de intención de voto frente a Carolina Villano (PAN-PRI-PRD) con el 32% y Francisco Xavier (MC) con 9%.  Hay un empate técnico entre el primero y el segundo lugar. La diferencia son tres puntos.

De acuerdo a la encuesta de El Financiero de las seis gubernaturas en juego, la alianza PAN-PRI-PRD está adelante en dos y Morena en otras dos. Dos están en situación de empare técnico.

A partir de esta encuesta, faltan muchas por hacer, la alianza PAN-PRI-PRD podría ganar cuatro de las gubernaturas y en la misma condición estaría Morena y sus aliados.

Por ahora los datos señalan que estamos frente a una elección competida donde no hay un claro ganador. El proceso apenas inicia, pero señala que hay una real disputa.

Mi pronóstico, para el 5 de junio es que PAN-PRI-PRD gana cuatro gubernaturas y Morena y sus aliados dos. Tengo razones para formular ese pronóstico. En este espacio las iré compartiendo.

Habrá, con todo, que dar seguimiento al desarrollo de las campañas y ver los resultados de las distintas encuestas. Todo puede cambiar.

En México, crecen los desplazamientos internos por la violencia

Rubén Aguilar Valenzuela
En México los medios de comunicación hablan con frecuencia del desplazamiento de migrantes centroamericanos a causa de la violencia en sus países, pero poco se dice de los desplazados internos, por esa misma razón.
 
Todas las estadísticas, también las oficiales, muestran que los tres primeros años del sexenio del presidente López Obrador son los más violentos en por lo menos los últimos 30 ó 40 años. Más de 36 mil homicidios dolosos por año.
 
En ese marco ocurren el desplazamiento interno. Alberto Padilla, de Animal Político, con base a un informe de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), muestra la gravedad de esta realidad en nuestro país.
 
En 2021, 44 mil 905 personas tuvieron que dejar su lugar de vivienda en forma forzada. Representa un incremento del 360 % con relación al año anterior.
 
Solo en los meses de noviembre y diciembre pasados fueron expulsadas de su región más de 7 mil personas en los estados de Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Michoacán y Zacatecas.
 
Los datos que elabora la CMDPDH, dice Padilla, es a través de la información que publican los medios de comunicación y es a nivel nacional el único indicador que mide el fenómeno del desplazamiento forzado.
 
No existe un censo oficial. El Senado desde hace un año tiene paralizada la Ley de Desplazamiento Forzado, que de aprobarse daría recursos a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
 
Para que esta se hiciera también cargo de las familias mexicanas desplazadas de sus lugares por la violencia que ahora impera en diversas regiones del país. El gobierno federal dice reconocer el problema, pero no hace nada para enfrentarlo.
 
Ante esta realidad, el pasado 11 de noviembre, representantes de comunidades de todo el país, que sufren desplazamiento forzado, y 20 organizaciones de la sociedad civil anunciaron una alianza nacional para visibilizar el problema, exigir sea reconocido y se atienda a las víctimas.
 
En el último boletín de la CMDPDH, dado a conocer la semana pasada, registra, entre otros casos, que 800 familias de Chinicuila, Michoacán, tuvieron que huir, también lo hicieron las autoridades municipales por los enfrentamientos entre el Cartel Jalisco Nueva Generación y Cárteles Unidos.
 
Y que, en noviembre y diciembre pasado, en Valparaíso, Zacatecas, se registró el desplazamiento de 181 familias, más de 1000 personas, que tuvieron que dejar el lugar ante los enfrentamientos entre grupos criminales rivales, que extorsionan y se apoderan de los bienes de la población local.
 
El boletín menciona un caso en Chiapas donde 3000 personas tuvieron que dejar sus localidades y refugiarse en el municipio de Aldama después de varios ataques armados. En ese estado hay otros eventos similares. También se dan en Guerrero y Chihuahua.
 
Las decenas de miles de desplazados por la violencia del crimen organizado o la diputa por tierras están ahí. El gobierno federal con su estrategia de seguridad, con base a "abrazos y no balazos", no hace nada. Tampoco los gobiernos estatales. El problema día con día crece.
 
Lo único predecible es que, a lo largo de este año, como ya ocurrió en diciembre pasado, la violencia crezca y con ella el número de los homicidios dolosos, que genera, a su vez, espacios de disputa entre los criminales que obliga a las personas a dejar sus comunidades. ¿Hasta cuándo?

Museo de Arte Contemporáneo de Panamá

Ruben Aguilar
Ciudad de Panamá, Panamá

Historia
En 1962 se funda el Instituto Panameño de Arte (Panarte) como institución sin fines de lucro dedicada a promover la cultura y el arte panameño.

Inicia sin contar con instalaciones propias y organiza un gran número de exposiciones de artistas panameños y latinoamericanos. Ellos donan una obra en cada exposición. De esta forma se crea la colección.

En 1983 Panarte logra hacerse de un edificio que había sido un templo masónico en la que fue la zona del canal de Panamá en control de Estados Unidos. La organización cambia de nombre y a partir de ese entonces funciona el Museo de Arte Contemporáneo.

 

Colección

Se integra de 689 obras del siglo XX de artistas panameños, latinoamericanos y de otras partes del mundo. En el acervo hay pinturas, esculturas, obra gráfica, fotografía, videos e instalaciones.


Comentario

El museo constantemente tiene exposiciones temporales que ocupan todas las salas. Me toca ver una extraordinaria: Dulemar: Una mirada contemporánea a la cultura gunadule a través del diálogo entre aproximaciones artísticas muy distintas. Obras de artistas gunas, que erróneamente se les llama cunas. Debería haber una sala con obras de la colección permanente y que estas rotaran.

Twitter: @RubenAguilar

 

La Nicaragua que ya no existe

Rubén Aguilar Valenzuela
Leí Tocar el cielo (Editorial Lóguez, 1981) del sacerdote y poeta Ernesto Cardenal (1925-2020), en Managua, pocos meses después de que se editara en Salamanca, España.

Todos vivíamos de la euforia de la Revolución sandinista, que había triunfado en 1979, y nos contagiábamos de la posibilidad de construir un mundo distinto y mejor.

El libro recoge poesías de Cardenal sobre la revolución nicaragüense y los cambios que en ese tiempo se estaban dando en el país.

Hablan de un mundo nuevo que ahora se hacía realidad a través de las acciones del gobierno del que él mismo participaba como ministro de Cultura.

Los "muchachos", los sandinistas, mujeres y hombres que se jugaron la vida, muchas y muchos la perdieron, habían derrocado la feroz dictadura de la dinastía Somoza. El último de esos sátrapas Anastasio Somoza (1925-1980).

Al Cardenal, también escultor, le tocó vivir el derrumbe de esa utopía y también la restauración de la dictadura a manos del comandante Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, que se dice poeta.

En estos días obscuros para Nicaragua, días de dolor y lamentación, por lo que sucede en el país, pero también con las y los amigos encarcelados quienes sin juicio han sido condenados a 15 años de cárcel, releo la obra del sacerdote y poeta.

Lo que Cardenal plantea en Tocar el cielo no existe en la Nicaragua de hoy que ha regresado a los peores años de la dictadura somocistas. El sacerdote-poeta-escultor antes de su muerte fue perseguido por el régimen.

La celebración que en esa obra se hace de la revolución, la construcción de un mundo más humano y justo, se mantiene como rasgos de una utopía por alcanzar. La que pensamos habíamos conquistado y teníamos en la mano fracasó.

Lo que ahora pasa en Nicaragua plantea muchas y dolorosas preguntas. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué es posible que quienes se decían revolucionarios se vuelvan dictadores como los que antes combatieron? ¿Esa es la condición humana?

La relectura del texto me causa dolor y me enfrenta a una sensación profunda de impotencia. Ahora la dictadura no se debilita sino se fortalece. No se ve que en el futuro cercano la situación pueda cambiar.

El texto se ilustra con pinturas de artistas de la isla de Solentiname, el proyecto que el sacerdote y artista impulsó, y con fotografías de la Nicaragua de esos días. El prólogo es de Benjamín Forcano.

Tocar el cielo
Ernesto Cardenal
Editorial Lóguez
Salamanca, España, 1981
pp. 60

 


 

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