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Un día en la vida, de El Salvador

Rubén Aguilar Valenzuela
Un día en la vida (UCA,1980) de Manlio Argueta (San Miguel, 1935), ganó el Premio Nacional de Novela en El Salvador, que otorga la Universidad Centroamericana (UCA), institución dirigida por los jesuitas.
 
En la historia Guadalupe Guardado, Lupe, relata lo que ve y oye en su entorno familiar y también lo que cuentan sus amigos y familiares en Chalatenango una región del país.
 
La situación es difícil y Lupe se ve obligada a hacer lo que pueda para mantener a su familia mientras que José, su esposo, trabaja para un finquero.
 
Su marido se rebela en contra de las condiciones de vida a la que está sometido y se convierte en un líder de una organización de campesinos cristianos.
 
Por miedo a las represalias de las autoridades, José se queda "en el monte" después del trabajo, y raras veces regresa con su familia.
 
Justino, el hijo de José y Lupe, es asesinado por las "autoridades" y su yerno ha "desaparecido". Adolfina, la nieta, cuenta sobre una manifestación en catedral y una masacre de estudiantes.
 
Las autoridades llevan a Guadalupe y Adolfina, para que reconozcan a un hombre, brutalmente golpeado. Es José. Ellas, siguen su consejo, y niegan conocerlo. Las autoridades se lo llevan. No volverán a saber de él.
 
El libro se publica en 1980, un año antes de que inicie formalmente la Guerra Civil en El Salvador, entre la guerrilla del FMLN y el Ejército.
 
La novela de Argueta es la historia, la biografía colectiva, del pueblo salvadoreño en la década de los setenta del siglo pasado.
 
Un pueblo que vive en la miseria y sufre la violencia y la represión constante de las autoridades a la cabeza de un gobierno dictatorial.
 
En las condiciones más difíciles todos los días, hombres y mujeres, salen de sus casas en la lucha por la sobrevivencia.
 
Y también, guiados por la esperanza de que sus vidas y el mundo puede ser mejor, se comprometen en la tarea de cambiar su realidad.
 
En la obra de Argueta se expresa el sentimiento de la gente más humilde, de manera particular de las mujeres, que ocupan un papel central en la narración.
 
El escritor, junto con Roque Dalton, formó parte del grupo "Generación comprometida" conocida así porque en su obra tratan los problemas sociales de su país.
 
Un día en la vida ha sido traducida en quince idiomas y cuenta con numerosas ediciones. Argueta de 1972 a 1993 vivió exilado en Costa Rica.
 
En 2005, la novela obtuvo que Modern Library le diera el quinto lugar entre las cien novelas en español más reconocidas en el siglo XX. Ese mismo año, los libreros alemanes nominaron al autor para el Premio de la Paz.
 
Es una de las novelas latinoamericanas más conocidas en Estados Unidos e Inglaterra, y una de las obras contemporáneas escrita en español más estudiadas y leídas a nivel internacional.
 
Un día en la vida
Manlio Argueta
UCA Editores
El Salvador, 1980
pp. 174


 
 

Pantera negra: Wakanda por siempre

Rubén Aguilar Valenzuela 
Pantera negra: Wakanda por siempre (Estados Unidos, 2022) dirigida por Ryan Coogler, es la primer película de Estudios Marvel centrada en un superhéroe de color, el rey africano T'Challa (Chadwick Boseman), alias Black Panther.
 
El rey de Wakanda tiene una enfermedad que su hermana, Shuri (Letitia Wright), cree que se puede curar con la "hierba en forma de corazón". Ella intenta producirla sintéticamente, pero no logra y T'Challa fallece.
 
A la muerte del rey, la reina Ramonda (Angela Bassett) ocupa su lugar. Wakanda está bajo la presión de naciones que quieren apoderarse de su vibranium, el mineral más valioso del plantea.
 
La reina pide a Shuri que continúe su investigación sobre la "hierba en forma de corazón", con la esperanza de crear un nuevo Black Panther que defienda al reino.
 
En el Océano Atlántico, la CIA y los SEAL utilizan una máquina detectora de vibranium para localizar un posible depósito bajo el agua.
 
La expedición es atacada por un grupo de superhumanos de piel azul liderados por Namor (Tenoch Huerta). La CIA cree que Wakanda es el responsable.
 
Namor se enfrenta a Ramonda y Shuri, la culpa de la carrera por el vibranium y les da un ultimátum: le entregan al científico responsable de la máquina detectora de vibranium, o atacará a Wakanda.
 
Shuri y Okoye (Danai Gurira), mujer general de las fuerzas armadas de Wakanda, se enteran por el agente de la CIA Everett K. Ross (Martin Freeman), que el científico es una estudiante del MIT, Riri Williams.
 
Namor, derrota a Okoye y se lleva a Shuri y Williams bajo el agua. La reina enojada por su fracaso la degrada como general.
 
Le ordena que entregue su lanza de vibranium, molesta obedece y deja su arma en el suelo y se retira de la sala del trono.
 
Ramonda decide buscar la ayuda de Nakia (Lupita Nyong'o), quien ahora vive en Haití. Ella y T'Challa tuvieron un hijo, Toussaint, que cría en secreto.
 
Namor le muestra a Shuri su reino submarino, muy rico en vibranium, que han protegido durante siglos para evitar que sea descubierto por el mundo de los humanos.
 
Este propone una alianza con Wakanda contra el resto del mundo, pero amenaza con destruirlos si se niegan. Nakia ayuda a escapar a Shuri y Williams.
 
El reino de Namor ataca a Wakanda y Ramonda muere. Este promete regresar con todo su ejército, para acabarlos. Los habitantes de Wakanda se trasladan a las montañas para protegerse.
 
Después del funeral de la reina, Shuri ingiere un remanente de la "hierba en forma de corazón" y adquiere habilidades sobrehumanas.
 
Ella logra que tribus de Wakanda la acepten como jefa. Se propone vengar la muerte de Ramonda y ordena un atacar Tlalocan, el reino de Namor.
 
Shuri da el mando de la tropa a Okoye. Los habitantes de Wakanda atraen a Namor y sus guerreros a la superficie mientras se desarrolla una batalla.
 
Entre Shuri y Namor se entabla una terrible batalla. Ella gana la partida y ofrece a este una alianza pacífica, que acepta. La guerra termina.
 
Williams decide regresar al MIT, mientras que Okoye rescata a Ross (Martin Freeman), de su arresto. En ausencia de Shuri, M'Baku (Winston Duke), da un paso al frente para disputar el trono de Wakanda.
 
Shuri decide visitar a Nakia en Haití y el niño le revela a su tía que su verdadero nombre wakandiano es T'Challa, que es hijo de este.
 
En la película, de gran complejidad, participan una gran cantidad de personajes. La crítica especializada coincide en señalar que la historia es una epopeya poderosa y conmovedora.

Es continuación de la primera Black Panther, pero esta es más fuerte y convincente. Se reconoce la fotografía, la banda sonora y el vestuario.
 
Y también la calidad de las interpretaciones, que exigen una gran energía física. El director logra una narración reflexiva y convincente.
 
La película ganó en 2022, el Premio Oscar como Mejor diseño de vestuario y el Premio Globo de Oro como Mejor actriz secundaria (Angela Bassett).
 
Y también el Image Award como Mejor película, Mejor actriz de reparto (Angela Bassett), Mejor actor de reparto (Tenoch Huerta), Mejor diseño de vestuario y Mejor guion y el Critics Choice Movie Award como Mejor actriz de reparto (Angela Bassett) y Mejor diseño de vestuario.


La secuela del film original de 2018 presenta a Shuri como la sucesora de T'Challa. (Marvel Studios)
 
Pantera negra: Wakanda por siempre
Título original: Black Panther: Wakanda Forever
Producción: Estado Unidos, 2022
Dirección: Ryan Coogler
Guion: Ryan Coogler y Joe Robert Cole.
Fotografía: Raqel Morrison
Música: Ludwig Goransson
Actuación: Letitia Wright, Angela Bassett, Winston Duke, Danai Gurira, Florence Kasumba, Lupita Nyong'o, Martin Freeman, Julia Louis-Dreyfus, Tenoch Huerta, Dominique Thorne (...).

Política migratoria concertada

Rubén Aguilar Valenzuela 
La política migratoria de México y Estados Unidos es la misma. La trazó e impuso el presidente Donald Trump, la continuó su sucesor Joe Biden y ha sido fiel seguidor el presidente López Obrador.
 
Es una política concertada entre los gobiernos de ambos países que consiste básicamente en impedir que los migrantes lleguen a la frontera de Estados Unidos, y para eso detenerlos y deportarlos a sus países.
 
En la aplicación de esa política, México mantiene en su frontera sur a 26 000 efectivos de la Guardia Nacional (GN) y en la frontera norte a 20 000. En 2022 México detuvo y deportó a 444 000 migrantes y Estados Unidos a 2 800 000, casi la mitad de ellos mexicanos.
 
El 11 de mayo a las 23.59 deja de operar el Título 42 medida por la cual, desde marzo de 2020, ante la emergencia del Covid-19, las autoridades estadounidenses, amparados en su legislación, tenían derecho a deportar, sin más, a los migrantes que intentaba ingresar a su territorio.
 
En acuerdo con López Obrador, el gobierno de Estados Unidos consideró a nuestro México como un "tercer país seguro" y en el tiempo que ha durado la medida ha deportado a los migrantes a su vecino del sur, que ahora se concentran en la frontera norte mexicana.
 
Entre los migrantes se ha difundido la idea falsa de que al dejar de operar el Título 42 podrán ingresar a Estados Unidos. No es así y de inmediato entra en vigor el Título 8 que permite expulsar de inmediato a todos los migrantes que ingresen a ese país de forma irregular, es decir sin permiso previamente otorgado.
 
México mantiene en sus fronteras a la Guardia Nacional (GN), su tarea más importante es perseguir y detener migrantes, y en estos días, el gobierno de Biden ha reforzado la frontera de su país con elementos del Ejército y la Guardia Nacional.
 
López Obrador y Biden han tenido una conversación telefónica en la que confirman la aplicación de la política migratoria concertada entre los dos países. En el comunicado dijeron que la migración debe ser "de manera humana y ordenada, con vías legales ampliadas y consecuencias para la migración irregular".
 
De otra manera, que ante el muy grave problema de la migración, que no puede dejar de reconocerse, la estrategia concertada entre los dos países será la misma e incluso se va a radicalizar. Es claramente de corte represivo y se concentra en detener y expulsar a los migrantes a sus países de origen.
 
La dimensión de la crisis, en buena medida agravada por la situación que viven países de la región, gobernados por dictaduras, en medio de problemas económicos y de violencia, exige un replanteamiento radical de la estrategia. La actual ha fracasado y no va a detener la migración.
 

Ahora, mentir tiene un costo financiero para los medios

Rubén Aguilar Valenzuela 
En 2012 Alex Jones, fundador del canal de televisión por internet InfoWars, expresión de la ultraderecha de Estados Unidos, dijo, sabiendo que eran mentiras, que la matanza en la escuela primaria de Sandy Hook, donde murieron donde niños y seis profesores, era un montaje del gobierno estadunidense para tratar de ilegalizar la posesión de armas, así como que los padres de las víctimas eran actores contratados, para representar su papel.
 
Hubo un muy largo juicio contra este propagandista que hizo de la mentira su modelo de negocio. En octubre de 2022, después de diez años, un jurado de Connecticut lo condenó a pagar 1000 millones de dólares de indemnización a los padres de las víctimas. En abril de 2022 InfoWars y Free Speech Systems, propiedades de Jones, se declararon en quiebra, lo que algunos observadores vieron como un intento de no pagar.
 
Tras la condena, Jones afirmó: "No tenemos miedo, y no nos vamos a ir, y no vamos a parar". Al monto de la compensación hay que sumar los costos del juicio y los honorarios de los abogados de los demandantes. El caso sigue y las víctimas tendrán que continuar su lucha para que se les pague lo que ordenó el juez. La decisión del jurado, que encontró culpable a Jones por mentir, establece un parteaguas en la justicia de Estados Unidos.
 
Con ese antecedente, el pasado 18 de abril se dio un caso que adquiere todavía mayor trascendencia que el de Jones, al tratarse de una empresa de las dimensiones y cobertura de la cadena de televisión Fox, propiedad de Rupert Murdoch. La empresa Dominion Voting Systems, que proporcionó el sistema de conteo de votos en la elección 2020, donde Donald Trump perdió la presidencia, demandó a la televisora.
 
Esta, de manera sistemática y sin mostrar ninguna prueba, se hizo eco de las mentiras de Trump, y sostuvo de manera abierta que el resultado de la elección había sido una conspiración para robarle la victoria al republicano y dársela al demócrata Jon Biden. En 2020 Dominion, acusada por la cadena de haber participado en el fraude, la demandó por mentir y reclamó 1600 millones de dólares por daños.
 
Antes del juicio diversos analistas políticos habían sostenido que estas mentiras explican, en buena medida, hechos como el asalto del Capitolio el 6 de enero de 2021 y que hoy día todavía una buena parte de los votantes republicanos siguen creyendo que Joe Biden no ganó limpiamente la elección.
 
En el juicio, a través de las declaraciones, quedó claro que la cadena, para no perder audiencia, se "alineó" a la narrativa de Trump. Los comentaristas hablaban del fraude a sabiendas—estaban ahí las pruebas— de que decían mentiras. Murdoch estaba enterado y avalaba lo que se hacía, para no "molestar" a Trump y a sus seguidores, telespectadores de la cadena que tiene 75 millones de abonados. 
 
Se hizo evidente en las distintas comparecencias ante el juez que la mayoría de los presentadores de la Fox y el propio Murdoch no creían en las mentiras que decían, pero lo hacían porque era lo que querían oír sus audiencias. De manera consciente se instalaron en un ejercicio de propaganda política, no de periodismo profesional, que daba lugar a la existencia de una realidad alterna evidentemente falsa.
 
En diligencias preliminares Eric Davis, el juez del Tribunal Superior de Delaware a cargo del caso, había dicho que las mentiras difundidas por la cadena Fox eran "claras como el agua". La cadena de Murdoch, antes de que terminara el juicio, una vez que sabía que tenía todas las posibilidades de perder, decidió negociar con la empresa que la demandó.
 
El 18 de abril la cadena pagó 787.5 millones de dólares a Dominion Voting Systems. "La verdad importa. Las mentiras tienen consecuencias", dijo Justin Nelson, abogado de los quejosos, a las puertas de los juzgados tras cerrarse el caso.
 
La cadena en un comunicado dijo: "Reconocemos las decisiones del tribunal que declaran falsas ciertas afirmaciones sobre Dominion" y añadió que "esperamos que nuestra decisión de resolver este litigio [...] de forma amistosa, en lugar de la acritud de un juicio divisivo, permita al país salir adelante de estas cuestiones". Este caso se ha resuelto, pero sigue abierta una demanda similar de parte de la empresa Smartmatic, que reclama 2700 millones de dólares.
 

Ilustración: Víctor Solís
 
La discusión
 
En el juicio la cuestión legal central era si, al difundir las mentiras, Fox actuó con lo que se conoce como "actual malice"; es decir, si propagó las falsedades a sabiendas de que lo eran, o al menos con desprecio irresponsable respecto a su veracidad. Esta era la posición del juez, y muy probablemente lo sería también de los doce integrantes del jurado, que son los que declararían culpable o inocente a la cadena.
 
Lo ocurrido en Estados Unidos se considera una victoria de la democracia y la libertad de expresión, y una derrota para la cadena Fox y su dueño Mordoch, quien se vio obligada a negociar y pagar por las mentiras que sus empleados dijeron sobre Dominios. Establece un antecedente jurídico relevante que los medios deberán tener en cuenta en el futuro. Mentir cuesta.
 
Para la cabeza de Dominion, George Stephanopoulos, "nunca se trató realmente de la Fox per se. Se trataba de decir la verdad, y de que los medios de comunicación dijeran la verdad. Creo que es un gran paso adelante para la democracia si nuestro sistema puede enviar la señal de que si las empresas de medios de comunicación mienten, sean quienes sean, en el canal que sea, y lo hacen a sabiendas, deberán prepararse para pagar un precio muy alto".
 
Los estudiosos de estos temas, como Nicole Kraft, profesora asociada de la Facultad de Comunicación de la Universidad Estatal de Ohio, consideran que una sentencia en toda regla en contra de la cadena Fox hubiera sido mejor que la negociación, porque esta habría quedado totalmente expuesta ante la opinión pública junto con su dueño.
 
La pregunta es cuál es la verdadera dimensión de lo que ha ocurrido y si esto impide en el futuro que las televisoras como Fox, que articulan su narrativa a través de las mentiras, opten por ya no decirlas ante el costo financiero que implica hacerlo. Nadie duda del impacto de lo que ocurrió, pero matizan su efecto. 
 
Kraft afirma que a lo largo de los años ha escuchado a la Fox "propagar una falsedad tras otra" y piensa que lo ocurrido no va a cambiar gran cosa a la cadena, aunque tenga otras demandas pendientes. Y añade que esta ha "demostrado que pueden permitirse gastar 800 millones de dólares porque ganan mucho dinero con su audiencia y que es rentable para ellos seguir este camino".
 
El caso Fox-Dominion abona a una discusión que ya tiene años relacionada con la libertad de expresión. La organización no gubernamental Protect Democracy, plantea, a través de John Langford, su abogado especialista en libertad de expresión, que: "Eliminar o reducir significativamente el criterio de 'dolo' debilitaría nuestra democracia. Facilitaría que los cargos públicos y los particulares poderosos silenciaran a sus críticos con demandas y amenazas de demanda por difamación", lo que afectaría la libertad de prensa y todo el espectro político.
 
El caso de México
 
Ante el caso Fox-Dominion se plantean preguntas sobre la realidad que ahora se vive en México. En sus comparecencias mañaneras, el presidente López Obrador, a lo largo de dos horas, dice reiteradas mentiras. La consultora SPIN, de Luis Estrada, desde el primer día ha seguido las mañaneras y da cuenta que en estas todos los días el presidente dice 85 mentira o "verdades" que no se pueden comprobar. Hay quienes dudan de la metodología de medición que utiliza Estrada, pero no que el presidente miente de manera evidente.
 
Hay otras instancias, como la sección "El Sabueso" del portal Animal Político, que con una metodología de investigación muy rigurosa, ha demostrado en casos particulares de manera contundente, las mentiras que dice el presidente. Ya se han publicado libros sobre la estrategia de comunicación del presidente que contempla la mentira como parte de la misma.
 
En México las grandes cadenas nacionales de radio y televisión, también las regionales, al igual que periódicos y revistas, difunden día a día las mentiras que el presidente López Obrador dice en sus comparecencias mañaneras. Saben que lo son, pero aún así optan por difundirlas y actúan como caja de resonancia de las mismas.
 
Sin duda que Estados Unidos y México son muy distintos, pero ambos países se dicen democráticos y se asume, por lo mismo, que si el poder miente constituye no solo una falta sino un claro ataque a la democracia y a la libertad de expresión. En eso conceptualmente no hay diferencia. Tampoco que los medios no pueden ni deben difundir de manera acrítica las mentiras del poder.
 
Para el caso de México surgen las preguntas: ¿Quién debe demandar a las cadenas nacionales y regionales de radio y televisión, por difundir al menos tres veces al día, las evidentes mentiras del presidente? ¿Toca a los partidos, a la academia, a las organizaciones de la sociedad civil? ¿Es responsabilidad de quienes son agredidos por las mentiras del presidente?

Castillo de la Real Fuerza

Rubén Aguilar Valenzuela
La Habana, Cuba

El castillo junto con el sistema de fortificaciones de la ciudad y el casco histórico es parte de la declaratoria de 1982 como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.


Historia

La Habana se convierte muy pronto en punto estratégico del circuito comercial entre Europa y el Nuevo Mundo. En 1555 la ciudad es reducida a cenizas por el pirata Jacque de Sore. Entonces se plantea la necesidad de construir una nueva fortaleza, que sustituya a la primera que hubo.
 
En 1558 inicia la edificación del Castillo de la Real Fuerza, que se alza en el espacio que ocupó la primitiva plaza de la villa, frente al canal de entrada a la Bahía de La Habana. El responsable de la obra es el ingeniero Bartolomé Sánchez, que en 1562 es sustituido por Francisco Calona (1528-1607). Entonces la obra todavía está en los cimientos. El edificio se termina 19 años después.
 
A partir de 1588 se inician ampliaciones en la planta alta, destinadas a vivienda de los gobernadores y, hacia 1630, se agrega un piso a la torre sobre el ángulo del baluarte suroeste. Allí se colocó, como veleta, la Giraldilla, obra Jerónimo Martínez Pinzón, en honor a Isabel de Bobadilla y Peñalosa, la escultura fundida en bronce más antigua de Cuba, actualmente símbolo de La Habana.


 
 


Desde el origen la fortaleza tuvo como problema estratégico su ubicación geográfica. Por estar muy adentro del canal de entrada de la bahía, no cumplía con su objetivo: disuadir y proteger a la ciudad del ataque de corsarios, piratas y enemigos de la corona española. En 1762, a pesar de eso, la fortificación resistió el castigo de la artillería inglesa ubicada en la elevación de La Cabaña, y funcionó, junto con el Castillo del Morro, como baluarte defensivo.
 
El conjunto sirvió como residencia de los capitanes generales y gobernadores de Cuba y también para guardar el oro, la plata y otras mercancías de valor en tránsito hacia España. Después de 1762, al retomar la metrópoli el dominio de la ciudad, el castillo acuarteló la tropa de la plaza. Durante la Guerra de los Diez Años (1868-1878), se convirtió en Cuartel del Cuerpo de Voluntarios de La Habana.
 
  
En 1899, el gobierno interventor norteamericano ordenó trasladar el Archivo Nacional a la fortaleza, donde estuvo hasta 1906. A partir de entonces se utiliza como cuartel de la Guardia Rural y, desde 1909, lo ocupó la jefatura de ese cuerpo. El Estado Mayor del Ejército utilizó el edificio hasta 1934 y, al siguiente año, se instaló allí el Batallón Número Uno de Artillería del Regimiento Siete, Máximo Gómez.

Entre 1938 y 1957, el castillo albergó la Biblioteca Nacional. Después del Triunfo de la Revolución Cubana en 1959, la planta alta dio cabida a la Comisión Nacional de Monumentos y luego al Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología, mientras que en la planta baja se ubicó el Museo de Armas. Desde 1990 hasta el 2005 acogió al Museo Nacional de la Cerámica y ahora es el Museo Castillo de la Real Fuerza.

 

 


Edificio
 

 
En el origen es una estructura renacentista del siglo XVI. La planta es un cuadrado dividido en nueve partes iguales que rematan en cuatro bastiones regulares, o cuatro cuadrados concéntricos, el primero de los cuales es el patio.
 
Los baluartes se construyeron con las técnicas, entonces, más avanzadas para el uso de los cañones y resistir, mediante gruesas paredes, las balas. Alrededor cuenta con una fosa limitada por el muro perimetral. Hay un puente levadizo.
 
A pesar de deficiencias de diseño como un patio pequeño, troneras muy abiertas, ausencia de escaleras para acceder al piso superior, foso poco profundo y deficiente artillería, la fortificación sirvió de modelo de otras que luego se levantaron en el continente americano entre los siglos XVI y XVIII. Los errores constructivos con el tiempo se fueron corrigiendo.

Museo
 

 
El edificio es sujeto de una profunda restauración por parte de la Oficina del Historiador de la Ciudad y otras instituciones. En 2008 se inaugura el museo, que cuenta con una sala monográfica con una maqueta de la fortaleza, que ilustra su evolución constructiva con base a un plano de 1691.

Se exhiben objetos del siglo XVI al XVIII relacionados con el castillo, que se encuentran en las excavaciones realizadas en el edificio. Se muestran los antecedentes de la navegación en el área del Caribe y la historia de las construcciones navales en Cuba desde el siglo XVII.
 

 
En otras salas se pueden ver instrumentos de navegación y diversos modelos navales como el del trasatlántico español Juan Sebastián Elcano (1926) y el del Santísima Trinidad, botado al mar en el Real Astillero de La Habana en 1769 y bautizado con el sobrenombre de El Escorial de los Mares. Aquí se puede ver la escultura original de la Giraldilla. 
 


 
Comentario
 

 
Lo más notable del museo es el edificio, un modelo de ingeniería militar defensiva de la corona española. El edificio original es del siglo XVI, de estilo renacentista, y continuó siendo objeto de modificaciones en los siglos XVII y XVIII. A lo largo de sus 465 años nunca ha dejado de utilizarse.

La museografía del museo es buena y hay salas que lucen mucho, por las características del edificio, pero no hay piezas particularmente importantes o significativas. Esto sin dejar de apreciar lo que se exhibe, que da idea, a través de objetos y fichas técnicas, de la ingeniería militar y el desarrollo de la navegación en el Caribe en particular en Cuba.

Página 76 de 201