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Museo de la Artes Palacio Ferrer

Rubén Aguilar Valenzuela

Cienfuegos, Cuba


 
Historia
 
El museo se constituye en abril de 2019.
 
Edificio
 
El edificio está en el extremo oeste del Parque José Martí. Es una construcción de estilo neoclásico de 1918. Tiene dos plantas y una terraza desde donde se contempla buena parte de la ciudad y el mar. Los pisos son de mármol italiano. En 2019, el palacio vivió un intenso proceso de restauración, para dejarlo, en la medida de los posible, como fue en su origen. 













Colección

 

El museo se organiza en diez salas donde se exhiben piezas relacionadas con las artes decorativas. En tres de estas se muestra el mobiliario cubano y cienfueguero de inicios del siglo XX. La obra más importante es la misma casa con sus distintos espacios. El trabajo de yesería en los techos y paredes, las lámparas de cristal de los techos, los pisos, la escalera y la terraza.



  
Vistas del museo a la Plaza José Martí.
 
Terraza

 

La terraza es una parte fundamental de la casa. Se diseñó, para poder contemplar no solo la Plaza José Martí sino una muy buena parte de la cuidad y el mar. Tiene además un mirador que permite una mirada de 360 grados sobre el horizonte. Es una propuesta arquitectónica que invita a permanecer en este espacio.










 
En una esquina de la terraza, del lado que da a la Plaza José Martí, está el mirador. Es una estructura circular con seis columnas de capiteles corintios que sostienen una cúpula abierta y más arriba un pequeño espacio con un barandal. Una escalera de caracol de hierro lleva a los dos espacios del mirador.
 
Comentario
 

 
Lo más notable del museo es la casa misma construida en 1918 en estilo neoclásico. La restauración de 2019 es buena y el edificio luce mucho, sobre todo en su interior. La terraza es un espacio muy bien logrado. Las vistas son muy bellas. Invita a permanecer. De los objetos que se exhiben destaca el mobiliario.  


 
Twitter: @RubenAguilar

¿Quién encabeza la Congregación de la Doctrina de la Fe?

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado 1 de julio, el Papa Francisco anunció el nombramiento de Victor Manuel Fernández, arzobispo de La Plata, en Argentina, como nuevo responsable del Dicasterio de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
 
Sustituye a Luis Ladaria (79), Cardenal y jesuita español, actual titular, que termina su mandato de cinco años, el próximo septiembre. El pasado 9 de julio el Papa hizo público que Fernández será nombrado Cardenal en el consistorio del próximo 30 de septiembre.
 
¿Quién es Fernández, al que se conoce como Tucho? Nació el 18 de julio de 1962 en Alcira Gigena, Provincia de Córdoba, Argentina. En el Seminario Mayor de Córdoba hizo sus estudios de filosofía y teología.
 
En 1986 se ordena sacerdote y se incorpora a la diócesis de Río Cuatro. En 1988 obtiene la licenciatura en Teología Bíblica, por la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, dirigida por los jesuitas.
 
Y en 1990 el doctorado en Teología por la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA) con una tesis sobre san Buenaventura.
 
De 1988 a 1993 y de 2000 y 2007 se desempeña como profesor y director de estudios del seminario de la Diócesis de Río Cuatro. Como profesor imparte los cursos de: Ética, Psicología, Hermenéutica, Exégesis, Teología espiritual y Nuevo Testamento.
 
En la diócesis fue director de Catequesis y asesor de movimientos laicales de 1989 a 1997; fundador y director del Profesorado en Ciencias Sagradas y Filosofía "Jesús Buen Pastor"; fundador y director del Instituto Diocesano de Formación Laical de 1990 a 1993 y párroco de 1993 a 2000.
 
Entre 2000 y 2009 fue vicedecano y decano de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina y de 2009 a 2018 su rector. Aquí impartió lo cursos de Eclesiología, Antropología teológica y Teología moral.
 
Dentro de sus actividades académicas ha sido también director de la Revista Teología (2003-2008) y presidente de la Sociedad Argentina de Teología (2007-2009).
 
Ha escrito más de 30 libros de Teología, Teología bíblica y Exégesis bíblica. Y 300 artículos en revistas especializadas. Algunas de sus obras se han traducidos al inglés, portugués, francés, italiano y polaco.
 
En 2013 fue nombrado obispo por el papa Francisco, y en 2018 arzobispo de la arquidiócesis de La Plata. En 2017 es elegido presidente de la Comisión de Fe y Cultura de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).
 
Participó en la V Conferencia General de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM) en Aparecida, Brasil, como apoyo a los obispos argentinos y en la redacción del documento final esto en 2007.
 
Fue parte de la comisión que elaboró la Relación final en la XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos en 2015.
 
El Papa y Fernández se conocieron a principios de la década de los años noventa en Buenos Aires, cuando Jorge Bergoglio era arzobispo de la arquidiócesis. A partir de entonces entablaron una estrecha amistad.
 
Los une también sus coincidencias en posiciones progresistas en teología y en la necesidad de una transformación profunda de la Iglesia a nivel mundial. Algunos lo llaman el "teólogo del Papa".
 
Fernández va a ser el primer responsable progresista del Dicasterio de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que siempre ha estado a cargo de un conservador. La encomienda del Papa hace a su nuevo prefecto es muy distinta a las anteriores.
 
El Papa le dice: "El Dicasterio que presidirás en otras épocas llegó a utilizar métodos inmorales. Fueron tiempos donde más que promover el saber teológico se perseguían posibles errores doctrinales. Lo que espero de vos es sin duda algo muy diferente".
 
Le pide que trate de "aumentar la inteligencia y la transmisión de la Fe al servicio de la evangelización" para responder a las preguntas que plantean "el progreso de las ciencias y el desarrollo" en un contexto "inédito para la historia de la humanidad".
 
Y le anima a que su tarea exprese que la Iglesia "alienta el carisma de los teólogos y su esfuerzo por la investigación teológica" pero eviten una "teología de escritorio" y "una lógica fría y dura que busca dominarlo todo".
 
A partir de septiembre el Dicasterio de la Congregación para la Doctrina de la Fe estará en manos de un académico con una amplia experiencia en el campo de la investigación y la enseñanza de la teología, y un obispo y cardenal progresista.

Carlos Abascal Carranza, un cristiano en la vida pública

Rubén Aguilar Valenzuela
De la historiadora María Luisa Aspe Armella es Un cristiano en la vida pública: Carlos Abascal Carranza (Editorial Carlos María Abascal Carranza, 2016).
 
Es una biografía de Carlos María Abascal Carranza (1949 – 2008), que fue secretario del Trabajo y de Gobernación, en el gobierno de la alternancia que encabezó el presidente Vicente Fox.
 
Aspe Armella, para realizar su trabajo recurre a entrevistas con su esposa, hijos, amigos, colaboradores y personas que lo trataron. Accede al archivo personal del personaje que tiene cartas, reflexiones, conferencias y discursos.
 
La autora, especialista en la historia contemporánea de la Iglesia en México, aclara que la investigación es en buena medida autorreferencial porque "se genera a partir de las fuentes y tanto el archivo, como buena parte de las entrevistas realizadas, con notables excepciones, se sitúan en un horizonte de comprensión".
 
En el primer capítulo, La cuna Abascal, se aborda las raíces cristeras de su abuelo y la historia de su padre, Salvador Abascal, un católico integrista fundador del Sinarquismo, que influyó decisivamente en la manera de ser de Abascal Carranza.
 
El segundo capítulo, Una familia en el amor de Cristo, trata sobre su matrimonio y el inicio de su vida familiar, la muerte de su hijo, su manera de entender y vivir la familia y ejercer su papel como esposo y padre y su relación con sus hermanos y su padre.
 
Sobre su vida profesional en el sector privado habla el tercer capítulo, La Afianzadora Insurgentes: El después de su carrera. Desde muy joven ingresa a esa institución en la que permanece hasta su jubilación.
 
El hombre público, el cuarto capítulo, da cuenta de su ingreso al servicio público como secretario de la Secretaría de Trabajo y luego de la Secretaría de Gobernación. Se destaca su capacidad como hombre de diálogo y eficaz negociador.
 
En Postrimerías de su vida, el quinto capítulo, se habla de su enfermedad, de su legado y de su manera de vivir la fe y la política. En el sexto capítulo, A manera de reflexión final, la autora hace una síntesis de la vida de Abascal Carranza desde su propia mirada.
 
Aspe Armella, en la Introducción plantea: "la vida de Carlos Abascal en sus distintas etapas y facetas - de joven que ve y juzga la realidad desde el modelo paterno, seminarista, estudiante de la Libre de Derecho, hombre de familia, líder empresarial y secretario de Estado - trascurrió en la encrucijada de un católico decidido por un lado ser fiel a Dios, a su conciencia y a la Iglesia, por el otro, a cumplir con sus deberes ciudadanos que le impone el amor a su patria".
 
Coincidí con Carlos Abascal Carranza en el gobierno del presidente Fox, y lo empecé a tratar cuando fue nombrado secretario de Gobernación. Con él, por razones de trabajo, hablaba con frecuencia. A partir de 2006, cuando terminó el gobierno, nos seguimos viendo, comíamos en algún restaurante del sur de la ciudad o lo visitaba en su oficina en el PAN. En los asuntos públicos tenía una visión de hombre de Estado.
 
Un cristiano en la vida pública: Carlos Abascal Carranza
María Luisa Aspe Armella
Editorial Carlos María Abascal Carranza
México, 2016
pp. 145


¿Qué explica la Xochitlmanía?

Rubén Aguilar Valenzuela 
La más de las veces cuando un personaje del deporte, la cultura o la política se convierte en un fenómeno mediático hay atrás una historia y una trayectoria.
 
Es cierto que pueden darse excepciones y ser solo un fenómeno coyuntural y efímero precisamente porque no existe una historia y una trayectoria que avale al personaje.
 
Una constante es que siempre hay un "disparador" que puede de ser el desempeño notable en un partido, una actuación memorable o un acto no previsto.
 
En el caso particular de la senadora Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz (1963) este fue la negativa del presidente a reconocerle su derecho de réplica y cerrarle las puertas de Palacio Nacional.
 
Los hechos ocurrieron el pasado 12 de junio y la actitud del presidente despertó una enorme simpatía en la sociedad hacia Gálvez y un gran interés de la prensa en el personaje.
 
Surge entonces la Xochitlmanía que se sostiene en la historia de la senadora, una niña que nace en una zona indígena en condición de extrema pobreza, que por su esfuerzo y méritos propios llega a donde ahora está.
 
Tiene una sólida trayectoria en el sector privado, en 1992 crea una empresa de alta tecnología dirigida al diseño de edificios inteligentes.
 
Y también en el sector público que inicia en 2000 durante el gobierno de la alternancia que encabeza el presidente Vicente Fox, donde se desempeña como responsable de Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
 
Ella tiene las características que se requieren hoy para ser un candidato exitoso: Ser probadamente honrado; ser cercano a la gente; ser empático con la gente; saberse comunicar; tener una narrativa original y propia y tener propuestas claras con las que se identifica el elector.
 
En el caso de Gálvez se añaden que el presidente todos los días la agrede con insultos y mentiras. El machismo, la misoginia y el racismo de López Obrador juegan a favor de la senadora.
 
La actitud del presidente, ejemplo acabado del México atrasado y patriarcal, despierta la simpatía hacia Gálvez, de cada vez más sectores de la sociedad mexicana, en particular de las mujeres y los jóvenes.
 
Un elemento más que explica la Xochitlmanía, que llegó para quedarse, es que amplios sectores de la sociedad descontentos con el actual gobierno no veían a ningún candidato o candidata de la oposición con posibilidades reales de ganar la presidencia.
 
De pronto, antes no lo habían considerado, surge ante sus ojos Gálvez y ven que ella sí puede vencer a cualquiera que sea el candidato de Morena. Esto despierta esperanza y un gran entusiasmo.
 
La Xochiltmanía no será algo coyuntural y efímero porque en el caso de la senadora Gálvez hay una vida y una trayectoria que avalan y sostienen al personaje. En la medida que pasen los meses se podrá ver en las encuestas la real fuerza de esta política mexicana.
 

Argentina 1985, el golpe a los dictadores

Rubén Aguilar Valenzuela 
Argentina 1985 (Argentina-Estados Unidos, 2022) del director Santiago Mitre relata el caso real e histórico del fiscal Julio César Strassera y su equipo, en el célebre Juicio a las Juntas militares que gobernaron de 1976 a 1983.
 
El juicio ocurre cuando un tribunal civil apoyado por un gobierno democrático, recién establecido, el de Raúl Alfonsín, enjuicia a nueve de los diez máximos mandos militares de las tres primeras juntas militares.
 
No se contempló enjuiciar a los integrantes de la última junta que gobernó luego de la Guerra de Malvinas, que tiene lugar en 1982 y es a la que tocó dejar el poder y dar lugar al gobierno civil.
 
Los hechos ocurren entre 1984 y 1985, cuando por una decisión judicial se envía la causa al fiscal Strassera, al que solo se le conceden cuatro meses para preparar la acusación y presentar el caso en juicio. Luis Moreno Ocampo es nombrado como fiscal adjunto.
 
El cuerpo de funcionarios judiciales, de una u otra manera relacionados con la dictadura, se niegan a colaborar con los fiscales quienes deciden reunir a un equipo de jóvenes estudiantes para realizar la investigación sobre la sistemática violación a los derechos humanos por la dictadura militar.
 
De manera que era difícil de prever, la investigación avanza y se obtienen datos demoledores sobre la participación directa de los militares en la tortura, desapariciones y asesinatos de líderes políticos y sociales, pero también de la población en general.
 
Strassera y Moreno, a pesar de todos los obstáculos, con el extraordinario e invaluable apoyo del equipo de jóvenes, en 1985, en tiempo y forma, tienen lista la acusación, para presentarla en el juicio.
 
Inicia el 22 de abril de 1985 y las audiencias se prolongan hasta agosto. En 530 horas de audiencias declararon 839 testigos, la mayoría sobrevivientes de los centros clandestinos de detención instalados para torturar y exterminar a los detenidos. También se presentaron pruebas documentales y periciales.
 
La Cámara Federal dictó sentencia el 9 de diciembre de 1985, condenando a cinco de los militares acusados y absolviendo a cuatro. A Jorge Rafael Videla y Emilio Massera se les condena a reclusión perpetua; Roberto Eduardo Viola a 17 años de prisión; Armando Lambruschini a ocho años de prisión, y Orlando Ramón Agosti a cuatro años y seis meses.
 
En 1989 y 1990, por decisión del presidente Carlos Menem, fueron indultados, los cinco condenados en el Juicio a las Juntas y también los represores no alcanzados por la Ley de Obediencia.
 
Ya bajo la presidencia de Néstor Kirchner, en 2003, se anularon las leyes de impunidad y fueron detenidos los condenados en 1985 que aún se encontraban vivos y se reabrieron las causas cerradas.
 
Hasta 2022 en Argentina habían sido condenados por crímenes de lesa humanidad 1088 personas, 1072 personas se encontraban acusados sin haber sido aún juzgadas y 1023 personas murieron sin llegar a ser juzgadas.
 
La película ofrece una reconstrucción rigurosa de la investigación y de la realización del juicio. Lo hace con objetividad. Deja que los testimonios, de uno y otro lado, hablen. Ricardo Darín (Julio César Strassera) y Peter Lanzani, (Luis Moreno Ocampo) realizan un gran trabajo actoral.
 
El público en Argentina recibió muy bien la película, pero ciertos actores políticos criticaron que no se destacara suficientemente el trabajo de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y el papel del presidente Raúl Alfonsín.
 
La película me hizo recordar ese momento trágico de la historia de Argentina y de América Latina; las dictaduras militares y las decenas de miles de víctimas torturadas, desaparecidas y asesinadas.
 
En 2022, la película ganó en el Festival Internacional de Venecia: Premio FIPRESCI; Mención especial SIGNIS y Premio del público. En ese mismo año en otros festivales obtuvo premios del público y de la libertad de expresión.
 
Ya en 2023 el Premio Globo de Oro, como mejor película de habla no inglesa; Premio Goya a mejor película Latinoamericana; Premios Condor de Plata donde de las 20 nominaciones ganó en 16, entre ellas como mejor película y dirección.
 
Se puede ver en Prime Video
 


Argentina 1985
Titulo original: Argentina 1985
Producción: Argentina. Estados Unidos, 2022
Dirección: Santiago Mitre
Guion: Santiago Mitre y Matiano Linás
Fotografía: Javier Julia
Música: Pedro Osuna
Actuación: Ricardo Darín; Peter Lanzani; Alejandra Flechner; Gina Mastronicola; Santiago Armas; Norman Briski; Laura Paredes; Carlos Portaluppi; Susana Pampín; Claudio da Passano (...)

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