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Quien polarizar paraliza

Héctor A. Gil Müller

Una de la más sensible crítica a la política mexicana es que ésta ha constituido una clase independiente, señalada y con atributos que se alejan de la realidad. Nos ha dolido ver como algunos se perpetúan en el poder, acaparan grandes fortunas y no solo ello, sino que ubican a familiares como franquicias del beneficio de lo público. La política no es genética, será sin duda una premisa de las nuevas formas de conectar. 

El discurso de López Obrador ha coincidido con la advertencia de tales dolencias y ahí reside gran parte de su poder político, ha señalado, en reiterados momentos al empezar el día, fechorías que se advierten como graves descuidos del uso de lo público. En un país emocional, esto advierte el enojo popular que suma, sabiendo no lo que quiere, sino lo que no quiere. 

De poderosos y sus reservas el hombre siempre se ha revelado, en mayor o en menor tiempo ha encontrado los elementos para reconocer y aspirar a esos lugares, así han surgido las conquistas y también las grandes revoluciones. El poder contiene, en sus propios términos, una etapa de enfrentamiento y rebeldía. 

La monarquía sucumbió porque el valor y méritos del monarca no se heredaba al príncipe, su aislamiento de la sociedad, imposibilitada por no encontrar rutas que les permitiera hacerse de espacios reservados a unos cuantos, motivó a enfrentamientos que acabaron por disminuir o acotar esa forma de gobierno. 

Pelear contra la monarquía no era personal, era sistémico, es reconocer que el poder se limita y no admite proyecciones temporales, genéticas o de naturaleza. La política no es de cuna, es de circunstancias. Afirmar lo contrario nos invita a pensar que se gobierna por las relaciones y no por las concesiones. 

El poder político enfrenta grandes cambios, sufrimos de graves apatías que han de cobrar las conclusiones de aquello que no resguardamos, un mundo hipercomunicado que es fácil de desinformar en una sociedad que ha confundido lo normal, lo correcto y lo natural, cambiando la comunicación por conexión, exige nuevos paradigmas, nuevas discusiones y nueva política. Cualquier organismo que no alcance a cambiar, a adaptarse a estas nuevas condiciones se irá abandonando, pues el mundo eso ofrece, muchas opciones. 

La alianza de gobernadores que integran el bloque opositor al gobierno federal han tomado la palabra al propio Presidente López Obrador sobre realizar una consulta a sus ciudadanos para definir si quieren o no continuar en el pacto fiscal federal. Si bien la democracia se construye por una continua y mantenida discusión es esencial priorizar los fines, pues la polarización nos lleva a la paralización

Quizá el cambio no está en la forma de gobernar, sino en la forma de llegar a gobernar. Porque vivimos en un mundo hipercomunicado pero escasamente conectado. 

No podemos renunciar a lo ético sin sacrificar lo público, la democracia mantiene un apego genuino en el bien ser para el bien estar y el bien hacer, de otra manera se trata de un mero ejercicio seductivo y de fama. Ambas partes, Presidente y Gobernadores, deben ser cautelosas en ese sentido, los tiempos son complejos porque las crisis son diversas y un enfrentamiento con miras solamente a lo electoral en 2021 no es provechoso. 

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes. 

Resultados de Elección

Héctor A. Gil Müller

“Todo aquel que crea en la telequinesis, que levante mi mano por favor”, así iniciaba su conferencia James Randi, el mago e ilusionista famoso por buscar desenmascarar a todos aquellos embaucadores que se ufanaban de tener poderes sobrenaturales, Randi, quien falleció hace un par de días a los 92 años, generó desde su fundación un famoso concurso en el que quien demuestre poseer poderes paranormales ganaría un millón de dólares, hasta ahora ha quedado vacío, salvo dos criptólogos que lograron superar las pruebas aunque rechazaron el premio por haber llegado a él a través de la lógica y la deducción y no mediante lo paranormal.

En el mundo encontramos sucesos normales que rápidamente tildamos de paranormales, algunos sucesos evidentes, los disminuimos pasajeramente quitándoles su justa proporción. Así, el triunfo de quien mantiene una estructura política encaminada a lo electoral, el aumento en las preferencias electorales de quien no tiene una estructura política encaminada a lo electoral y la caída de quien pensaba tener una estructura política encaminada a lo electoral pero no la tuvo, son tres actores que participaron en los comicios en Coahuila y en Hidalgo durante 2020, PRI, MORENA y PAN iniciaron la justa, ante muchos que no sabíamos quién sería quien.

Cada elección tiene su anverso, citaba Italo Calvino, para referirse a la elección y la lección que debemos aprender, con lo que elegimos o con aquello que renunciamos por el acto mismo de elegir. La elección que vivió México en dos entidades federativas el pasado domingo deja importantes lecciones. El triunfo del Partido Revolucionario Institucional en los 16 distritos existentes para el Congreso Estatal y en Hidalgo 32 de los 84 municipios. En ambas entidades, un par de años antes se alzaba el Partido Acción Nacional como segunda fuerza política. Tras esta contienda, el PAN se diluye como oposición y deja el segundo sitio a MORENA, quien, sin campaña y una serie de problemas internos sigue captando el voto.

Como el PRI encapsuló a Obregón, como un mártir político en su fundación, así MORENA sigue auspiciado por el movimiento anticorrupción que enarboló López Obrador. Difícil lección resulta de esta contienda, por un lado, demuestra que el voto se conquista con trabajo, nadie puede negar que la estructura electoral del PRI es la más consolidada de las fuerzas políticas del país, cuanto más en los dos bastiones que aún conserva, Coahuila e Hidalgo. Pero al mismo tiempo MORENA, un movimiento que no ha sabido ordenarse como partido, se mantiene, con múltiples deficiencias, sin campañas tradicionales, sin candidatos de arrastre, sin un discurso propio y se eleva como segunda fuerza política en ambos estados.

Sabemos que MORENA sigue captando la elección de quienes inconformes saben lo que no quieren, aunque no necesariamente sea lo que quieren. Cuidado con la fuerza y claridad de los “no quiero” sobre lo que queremos, porque entonces la elección y la renuncia se inspira por el rechazo.

El PRI debe ser cauto y entender este triunfo en su justa proporción, sin soberbia ni antesala, más que solo temporal, para el 2021, el PAN debe construirse y MORENA debe tener claridad. El electorado sigue ahí quizá pensando: “todo aquel que crea en la democracia, que vote por mí”…

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes.  

Si no es el populismo ¿qué?

Héctor A. Gil Müller

La discusión es evidente, el discurso liberal enfrenta dilemas imposibles de solucionar, contra él hay evidencias suficientes para dudar del futuro que ha prometido. Imposible acercar a todos a un desarrollo que exige más y mayores competencias y especializaciones, en un mundo con menos fronteras se levantan más barreras. Contra esa desigualdad, que primero se observa con motivos económicos, porque aprendimos que la economía es más importante que la vida, también es social, moral y política. Una desigualdad que ha creado diversas castas, regiones apartadas, no del progreso, sino incluso de apreciaciones de la realidad. Como si el tiempo y las expectativas son diferentes.  

El mundo natural, que no es racional, y quizá no lo sea nunca, emprendió el camino populista, como reacción, que históricamente surge cuando no sabemos qué hacer, y se deriva como una combinación de poca atención a los problemas, y una embriaguez consecuente de tiempos de abundancia. Es decir, el populismo de Pericles cargaba a cuestas las tragedias sociales, pero también la soberbia de las conquistas, porque siempre es más fácil romper los muros fortificados de adentro hacia afuera que de afuera hacia adentro. Ese populismo que ha crecido rampante y con prontitud, ha servido para tranquilizar una ola de protestas y apetitos ocasionados por los muchos atrasos y descuidos que se han cometido.

El populismo ha llenado un vacío, se antoja que no es la solución, pero entonces, ¿cuál es?, el modelo neoliberal, al menos en lo económico, y en general el capitalismo no alcanza a dimensionar como sumar al desarrollo a sectores completos de población que han quedado al margen de intercambiar su esfuerzo por otros bienes. Conforme el futuro se vuelva más agresivo, en términos de competencias y destrezas, exigiendo una especialización, serán más los grupos que se marginarán. Si agregamos a este panorama la búsqueda humana, instintiva y gremial de encontrar mensajes, con una red de información como las redes sociales, un gran potencial de influencia.

A mayor necesidad los límites se aceptan y no se cuestionan, en las crisis tendemos a tolerar mucho más, me parece que por ello existe el término “sin crisis no creces” porque una crisis tolera los cambios, que de manera racional, aquellos virtuosos deberían mantenerse en el tiempo, la situación crítica del modelo está exigiendo la tolerancia exagerada a muchas cosas, entre ellas el rompimiento de paradigmas, la pérdida de contrapesos, la participación pública, en menor medida o en mayor medida, como las consultas nacionales o los “plebiscitos”.

Cuando Roma cayó, al igual que muchos otros imperios, se debió a crisis que impusieron tales límites que borraron los perfiles de la propia identidad imperial. Así el individuo queda libre de convertirse en alguien más.

Si la solución no es populismo, lo cual se antoja real, ¿cuál es?, ¿Dónde debemos buscar?, ¿en la política o en la economía?, ¿en la administración, que es la gestión de las cosas, o en el gobierno que es sobre las personas? complejas preguntas, pero si Hillary Clinton y Felipe Calderón, como muchos otros políticos, han escrito sobre decisiones difíciles, a muchos otros nos tocará hacernos preguntas difíciles.

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes.

La contienda y la pandemia

Héctor A. Gil Müller

México vive una pequeña pero importante contienda electoral, pequeña en cuanto a sus dimensiones a nivel nacional, pues participan solamente dos estados, en Hidalgo se votará por ayuntamientos de sus diversos municipios y en Coahuila de Zaragoza por diputados locales. Ambas entidades federativas son gobernadas por el Partido Revolucionario institucional, ninguna ha vivido alternancia en su gobierno y ambas destacan por una fuerte estructura política formada durante años por el partido tricolor. Sin duda, aunque pequeña en lo proporcional, la elección resulta vital para el PRI, con ella se tomará el pulso y se diagnosticará la salud de ese partido.

Esta elección, atípica y complicada se convierte en un buen laboratorio para la gran elección que vivirá el país en el 2021, la cual será históricamente la más grande por la cantidad de puestos públicos que habrán de votarse, llamando a 95 millones de mexicanos a las urnas, 5 millones más que en 2018, habrá 21 mil cargos de elección popular, eso sin considerar si el Presidente esté en la boleta para ratificar su mandato.

Hacer campaña en pandemia es complicado, porque las campañas son los tiempos en que se pretende estar cercano en momentos en que se debe estar lejano. Exige la composición de nuevos eventos y nuevas acciones para acercarse a un mundo filtrado por una pantalla o un cubre-bocas. En el mundo la pandemia ha movido los calendarios electorales, aunque ya se han celebrado varias de ellas en el mundo, la actividad política se ha visto “adelgazada” en un tiempo complejo como el actual.

El Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral “IDEA”, monitorea el desarrollo democrático en el mundo a través de información, herramientas y boletines que permiten mapear el avance en un compromiso global por la autodeterminación de los pueblos y la madurez política. No podemos construir una sociedad sin participación y la participación ordenada es a través de la democracia.

Este instituto ha convocado a diversos líderes de opinión y han lanzado un comunicado para cuidar la democracia y evitar sea víctima de la pandemia. Las instituciones también pueden enfermar y el riesgo latente que por desinterés se deje la participación amenaza fuertemente. La indecisión es una acción con graves consecuencias, el silencio aumenta la voz del único que habla. Y es fácil ocultar la apatía en una prevención sanitaria, así como el cubre-bocas puede protegernos también puede escondernos.

Actualmente, nos hemos puesto atención en la profunda desigualdad de la región, el bajo nivel de ahorro o prevención ante un tiempo de incertidumbre nos hace profundamente vulnerables a una crisis. Nuestra dependencia a una economía basada en el contacto cala hondo en los pronósticos, es un mal escenario. Agreguemos a ese entorno la presión política y la movilización electoral, los mensajes de encono, porque se hace campaña hablando de lo propio, pero también criticando lo ajeno. Ojalá no vivamos campañas de odio, de crítica, o se politice la tragedia de miles de familias durante esta crisis, espero que las campañas sean de propuestas, como dice el dicho “sin crisis no creces” que crezcamos en democracia, en madurez y en participación.

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes

 

El debate americano

Héctor A. Gil Müller

El acuerdo establecido con mi esposa dicta que yo tendré facultades absolutas para tomar las decisiones importantes mientras que ella puede encargarse de todas las demás. Gracias a esta distribución de responsabilidades se han evitado muchos conflictos, y todo gracias a ese buen acuerdo. Así dispuesta mi responsabilidad de tomar decisiones sobre los asuntos importantes; a mí me toca decidir sobre lo que deben hacer los líderes mundiales para mantener sus países, las decisiones económicas mundiales y si deben o no abrirse los mercados chinos, todas las otras decisiones ya no.

Tomando mi responsabilidad y haciendo uso de esas facultades seguí el primer debate, formal, que corona una serie de altercados previos entre los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos de América, el republicano y presidente actual Donald Trump y el demócrata y vicepresidente de Obama Joe Biden. Aunque Trump es conocido como hábil negociador se mostró iracundo y desencajado durante el ejercicio. Los ataques de Biden se fueron a salud y la escasa defensa de Trump consistió en señalar culpables, ya sea al obamacare, o incluso a los 133 millones de americanos con enfermedades preexistentes. Culpó a China de no detener el COVID19 y reconoció que Nueva York es una ciudad fantasma

En lo económico Trump llamó a la plaga china la causa de la parálisis económica, mientras Biden sentenció: "Trump será el primer presidente que saldrá de Estados Unidos con menos empleos creados que cuando llegó". Para cerrar el debate Trump afirmó que habrá un fraude para las elecciones de noviembre mediante el voto por correo. "Esto va a ser un fraude como nunca se ha visto".

Aunque todas las encuestas coinciden en un importante porcentaje de indecisos, encuestadoras como CNN dan el triunfo del debate a Biden (6 de cada 10), mientras que las cadenas hispanas lo dan a Trump. Los principales titulares marcan un debate de insultos e interrupciones.

Así quedan los ánimos ante el próximo debate el 7 de octubre en el que se tocará el tema internacional, seguramente comenzará la puja por el voto latino, mismo que Trump ha construido con su empatía con López Obrador, quien aparece incluso en algún spot publicitario. Si Trump pierde la relección, el populismo enfrentará un fuerte mensaje y sabremos que el COVID19 enfermó también a la ideología.

En otros temas, aún más tristes, falleció Joaquín Salvador Lavado Tejón, “Quino” el genial dibujante y filósofo argentino creador de Mafalda, una niña que durante más de 50 años ha disfrutado el mundo y criticado lo malo que en él hay.

Ella dijo: "No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.", que aplicación tiene en los tiempos actuales: "¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?", ahí reside el genio, en encontrar las cosas que no acaban con el tiempo. Escribió el genial Quino: "¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?", Mafalda nos enseñó a darnos cuenta que: "Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre."

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes.

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