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El descarrilamiento

Héctor A. Gil Müller

Desde el principio de la administración del expresidente Lopez Obrador, los trenes se presentaron como una opción de avanzada, un medio de transporte eficaz, práctico, con un menor impacto ecológico, seguro y con el potencial de conectar diversas regiones. El magno proyecto del tren maya pretende dinamizar la zona y aspirar a un afianzamiento del turismo en la región. Habrá que seguir evaluando si el tren en México si resulta barato, seguro, eficiente y sin una huella ecologica trágica. Muchos paises han apostado a los trenes como una opción de movilidad actual. Pero en todos los casos la experiencia histórica presenta a los trenes actuales como consecuencia de un largo proceso evolutivo. Los caminos antes tirados por caballos, saltaron a vías ferroviarias mientras a la par las carreteras crecían, nunca se abandonaron los trenes, pasaron de locomotoras a modernos trenes magnéticos cuya tecnologia asegura con cronómetro sus movimientos. Paises ufanos se glorian de la puntualidad de sus trenes, un control total de sus traslados, velocidad y tiempos de estancia. 

México incursionó en los trenes en 1873, un primero de enero se inauguro el tre que una la Ciudad de México con el puerto de Veracruz. Se sumaron desde entonces otras conexiones a lo largo y ancho del territorio nacional  y después se abandonó el tren para usarse solamente como vehículo de carga comercial. En 1997 se suspendió el transporte de personas en trenes en el país, servicio que durante el porfiriato alcanzara su esplendor. 150 años despues el tren interoceanico conecta el oceano pacífico con el golfo de México, desde Salina Cruz en Oaxaca y Coatzacoalcos Veracruz. Desde el 2020 el presidente López Obrador dio banderazo a la Secretaria de Marina para renovar las vías y la infraestructura existente y volver operativo el tren tanto para efectos comerciales como para transporte de pasajeros.

El 28 de diciembre del año 2025 a 2 años de inaugurado el servicio, el tren descarriló dejando 14 personas fallecidas y 109 heridos. El siniestro fue rápidamente tomado por las autoridades iniciando una investigación para determinar las causas y vincular a los responsables. Un mes después la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, presentó el informe de las investigaciones realizadas. La causa fue una acción humana, el maquinista iba a exceso de velocidad. El descarrilamiento ocurre por que el tren se desplazaba 15 kilómetros mas rápido que lo permitido. Desconozco las medidas de seguridad pero la disminución del riesgo en cualquier sistema también controla la intervención humana, los gobernadores y reguladores existen para limitar esos intentos que desde la consciencia del individuo pueden llevar a acciones con alto riesgo. En materia de seguridad no solamente el equipo de protección sino los protocolos limitan la conducta y dictan procedimientos para lograr lo esperado.

En la tradición del calendario católico el 28 de diciembre se recuerda a los santos inocentes, niños que sufrieron la matanza impuesta por el gobernador Herodes en su intento de acabar con el mesias protefizado, aquel niño que habría de arrebatar su trono. El día que recuerda aquella trágica masacre se ha vuelto ocasión de bromas que se hacen pretendiendo falsear y para advertir que quien cae en tal mofa es una inocente paloma que se ha dejado engañar.

Agradecidos

Héctor A. Gil Müller

Me parece que una de las frases que más ha circulado al mundo durante la pasada semana ha sido “deben estar agradecidos”, el presidente Trump la utilizó durante sus intervenciones en Davos 2026, un centro neurálgico para calibrar la temperatura política y también económica a nivel internacional. En México la gratitud también se invoca y exige, la misma intención se utilizó en diversos discursos políticos, con diferentes palabras pero en el mismo sentido. Cada vez que se mencionan los programas sociales, las inversiones en infraestructura o en general cualquier acción política incita a exigir, al menos como contraprestación, el agradecimiento.

La gratitud de quien recibe no es igual a la gratitud de quien entrega. Quien cumple le es grato por el compromiso moral que sacia. Políticos agradecidos que han amasado su fortuna gracias al encumbrado sitio que han tenido, un par de años cercanos al erario han sido suficientes para nutrir sus arcas hambrientas de deseos económicos. Aunque en el discurso la austeridad y gasto responsable es un indiscutible elemento de cualquier discurso político, en la realidad algunos de ellos utilizan su alto encargo o mérito público para agradecerse por las aflicciones reiterando la plegaria: “no te pido que me des, sino que me pongas donde hay”

La gratitud se cosecha, es cierto, ella mueve las acciones. Los chinos con su sabiduria ancestral se repiten: “cuando bebas agua, recuerda la fuente”. La presión política que se vive en el país, comentan quienes saben, ha ido presionando a las cúpulas políticas a perder la serenidad y comenzar los apuros. Durante la semana circuló acerca de un enfrentamiento entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su Secretario de Seguridad García Harfuch, quien se ha vuelto el receptor de todas las críticas del gobierno americano a México. La escalada en inseguridad y la referencia, constante y continua, a la intervención de grupos delictivos en los diversos órdenes de gobierno exigen, como un barril dificil de saciar acciones en contra.  

El tiempo, ese arduo maestro que mata a todos sus alumnos, hace mas estragos en la gratitud que incluso en la belleza misma, porque el tiempo sepulta intenciones y motivaciones. Lo primero que deja el ciego al recuperar la vista es el bastón que lo apoyó. Alianzas, favores, coaliciones, vínculos o negociaciones incluiyen en si mismas expectativas de gratitud o afloran añejos indicios de la misma. Hacer un justo balance de lo que tenemos nutre al alma, misma que mueve su aliento por la gratitud y por el contentamiento.

En los tiempos aciagos de escaso crecimiento económico se han destacado escuetos logros en materia de seguridad, ante acontecimientos crueles y desalmados que exhiben las peores conductas de la ambición humana en el crimen, se ha destacado la coordinación entre los actores para combatir al crimen, ante las declaraciones de quienes ven a México presa del crimen, se ha destacado la estrategia. Los resultados han sido parcos y la gratitud no ha llegado. Ni los resultados, ni la coordinación, ni la estrategia ha sido suficiente para contrarrestar los estragos de estos tiempos. Sobre todo con la experiencia de Venezuela, cuyo dictador enfrenta un proceso por temas criminales y de narcotráfico y no por sus pecados políticos o democráticos. ¿Usted que opina?.

Tormentas

Héctor A. Gil Müller

Navegar entre tormentas resulta adictivo cuando aprendemos a alimentarnos con la furia y adrenalina que una situación adversa exige. Entre tormentas muchas cosas se vuelven sencillas ante la gravedad de otras. El poder se toma con facilidad cuando el sentido de urgencia aumenta las emociones y disminuye las razones. Las decisiones se postergan menos porque no es lo mismo decidir cuando se debe a decidir cuando se tiene que decidir. En las tormentas se establecen nuevas jerarquias e importancias. Los marinos, experimentados en alta mar, saben que tirar las cargas aligera la nave y les permite cruzar el mal tiempo.

Aunque viajar ligero debería ser una constante, en lo individual y en lo colectivo, nos cargamos innecesariamente para zarpar. Vamos a la mar con culpas, rencores, prejuicios y mucho más. En los países resulta igual, navegamos con cargas de antaño, errores añejos, consecuencias fatales y postergaciones dañinas. Las crisis de la vida afirman lo construido y dan evidencia que los cimientos o principios, ocultos durante la bonanza, eran firmes y fuertes o, siendo lo opuesto, lo rompen mostrando la fría consecuencia de errar. En todo, siempre tenemos solamente dos caminos o reparamos o preparamos. Podemos prepararnos ante la llegada de la crisis cierta o incierta o podemos, en medio de la crisis, pretender reparar, en algunos casos posible o en otros desgraciadamente imposible. 

México tiene ingredientes suficientes para una tormenta de grandes magnitudes. La dependencia al precio del barril de petroleo frente a una nueva situación geopolítica como la intervención de EUA en Venezuela trae una fuerte presión al precio del crudo que de abaratarse advertirá nuevamente la frágil situación de PEMEX. La pesada carga crediticia, que no ha cesado de contratarse, con intereses altos confiando en un tipo de cambio bajo late amenazando con el desbordamiento en cualquier momento. La baja inversión y presiones económicas con programas de alto costo dificultan la movilidad del pais. Pero llegamos a las tormentas con muchas cargas, inseguridad rampante, presencia e infiltración de grupos delictivos, nuevos esquemas laborales que encarecen la producción, debilitamiento institucional e incertidumbre en lo que debería ser firmeza; el marco normativo, el plan de desarrollo, el esquema de retiro, etc.

En las crisis existen oportunidades, es cierto que tras los incendios la tierra se fertiliza, pero la visión mas clara siempre está en quien no ha perdido. La buena salud no advierte la ausencia de enfermedad sino que cuando la enfermedad llega, no compromete lo vital. Enfrentar la dureza de una tormenta exige cimientos sólidos y salud estable que aumentan las posibilidades de éxito y disminuyen el daño.

La reacción del mundo ante el conflicto de EUA contra Venezuela mostró que la doctrina Monroe “América para los americanos” sigue vigente y sin ningún interes opuesto. El juicio que pesa sobre el dictador sudamericano no está en función de su arbitrario manejo democrático o de las libertades políticas desde su gobierno, está en relación a su intervención y participación con grupos delictivos; ¿La estrategia de seguridad nacional en México será suficiente para comprobar una lucha en contra de la intervención de grupos criminales en el país?, ¿estamos ligeros en México?.

La negociación del tratado

Héctor A. Gil Müller

Los escenarios económicos son momentos y distancias cuyos elementos relevantes determinan la cultura en su interior, es decir, la manera de hacer las transacciones. Aunque nos acostumbramos a cada uno siempre buscamos cambiar y la economía, que no puede contenerse a las cosas sino a las personas, buscan modificar, avanzar o regresar a otros escenarios. Algo tiene la humanidad que por lo común piensa que lo pasado fue mejor, lo presente es peor y el futuro sería más complicado de lo que fue el pasado, es el presente y será el futuro.

Cuando hay vecindad entre dos naciones la interacción económica empieza con el reconocimiento de ambos Estados, un escenario de mera identificación que exige el establecimiento de aduanas como puertas en las fronteras para controlar el ingreso y salida de las riquezas. No hay bloqueo entre los países hay posibilidades de acceso. Un siguiente paso, tras la identificación es la cooperación. Ambas fronteras al saber de su existencia deciden interactuar, se transfieren información y coadyuvan en su gestión. Posteriormente la unión de las aduanas, existiendo dos fronteras se reducen las puertas a una misma, operada en conjunto por ambas naciones. El fenómeno ahora es de reducción de las operaciones de fiscalización o de tributación de los productos que transitan y se crea un Tratado de Libre Comercio, un acuerdo que exenta a productos, de los estados integrantes, de los rigores fiscales o administrativos en las aduanas. El último escenario es la desaparición de la aduana, esa frontera se disuelve dejando solamente una marca cultural, la unión económica ya exime la necesidad de esas fronteras, no hay una salida o entrada de riqueza por la existencia de una misma moneda. Europa lo alcanzó con la construcción de la Unión Europea. La extensión de ese fenómeno en el mundo es la globalización, impulsada por el globalismo, una fuerza que plantea la idea de la dependencia entre pueblos y la reacción conjunta para los desafíos.

Los Tratados de Libre Comercio son herramientas en un mundo que ve el futuro global. Chocan directamente con la percepción nacionalista y acercan a las economías obviando una de las mas antiguas facultades de poder del Estado; el control de su territorio que carga las penas a los mercados extranjeros que compiten contra los locales.

México, Canadá y Estados Unidos tienen ya próxima la fecha de ratificación del Tratado de Libre Comercio entre ellos, un Tratado que para México es el más importante por el destino de nuestras exportaciones y la naturaleza de nuestra industria. La dependencia al mercado estadounidense es real para muchos productos que se han vuelto sólidos y recurrentes pilares de economías regionales, hace a todos poner especial atención a la evolución del documento y la “cultura” que este traiga. Una lapidaria frase ha salido del gobierno estadounidense; “el TMEC es irrelevante”, Comienza la carrera, exigiendo a los otros gobiernos a poner en la mesa por que si es relevante para EUA el tratado. Negociar empezando en el desinteres obliga a todos a poner inicialmente sus mejores ofertas, a narrar las mas exitosas historias y a esperar la mayor reducción en los beneficios. Sin lugar a dudas el TMEC si es relevante, pero también lo es la vocación por negociar en una región que tiene el tiempo contado para reconstruirse.   

Después de la Navidad

Héctor A. Gil Müller

En la tradición judeocristiana el 25 de diciembre, tras una noche de alumbramiento, el mismo universo presentó con sus estrellas el nacimiento del mesías. Cristo nacía. El cumplimiento profético llegaba, desde el tiempo de la creación se había dicho que el enemigo sería vencido, la confianza de quienes recordaban como el fuego y la nube guiaban por el desierto, un triunfo tan magnífico como aquel que rompió las murallas de jericó, el cumplimiento prometido pero no como se esperaba. Llegaba un descendiente de David, el rey que había llevado al esplendor guerrero a Israel, aquel pastor que habia enfrentado gigantes, leones y a todos los enemigos que subyugaron a la nación prometida.

Era obvio pensar que el descendiente de David, el Rey de Reyes y Señor de Señores vendría envuelto en fama, poderío y glamour. La descripción que hacía Isaias, en medio del mayor dolor y clamor de una nación casi destruida, en medio del hambre y el dolor incluia adjetivos y superlativos; admirable, consejero, Dios fuerte, principe de paz. Pero, el mismo “pero” que habia vivido David cuando enfrentó a los jebuseos, una nación feroz que habían dicho a David que bastaban sus ciegos y cojos para derrotar a todo el ejercito de Israel. De ellos la biblia no describe la batalla solamente se escribió, despues de la amenaza, un; “pero Jehová dio la victoria a David”, esa misma intervención siglos despues regresaba. Pero Dios envió al Rey naciendo en un pesebre, de una madre primeriza, huyendo de una amenaza política. El rey divino hecho hombre elevaba sus primeros llantos en medio de pastores, sabios de oriente y una muy escueta familia.

El nuevo Rey, llegaba a un pueblo que no lo reconocía, en un tiempo que no lo albergaba, con un ejército que ya no existía, sin palacio, y con la amarga expectativa de una corona espinada, una cruz por capa y martirio por paseo. Nacía un niño cuya batalla tendría efectos eternos, un puente que no enfrentó una batalla entre naciones, sino una batalla por las naciones. En pequeña y humilde cuna la única y grande salvación. La promesa llegaba, no en el tiempo del dolor, sino en el tiempo inesperado. La promesa de descanso llegaba con la agobia de ser descubiertos en una larga huida. La promesa de abundancia llegaba envuelta entre paja por no tener posada, la promesa de victoria llegaba franqueada por pastores sin la valentía de cambiar un cayado por una espada.

Así la vida, envuelta en pequeñas cosas, el nacimiento de la mayor esperanza no advierte un gran movimiento, sino el fin de un arduo camino. Afirmar que vivimos la Navidad no es el nacimiento de una promesa, sino el cumplimiento de la misma, no es lo obsoleto es lo absoluto. Si decimos que somos diferentes tras una Navidad es porque entendimos el valor de las pequeñas cosas. Tenemos el hoy, en aquellos días, del nacimiento victorioso, el clamor de las generaciones que habían fraguado el desierto, que habían vencido la esclavitud y habían reconstruido Jerusalem finalmente llegaban.

Que seamos mejores, porque el camino recorrido, sea grato o amargo, nos ha traido aquí. Que seamos mejores, porque el camino que sigue con tormentas o sin ellas, parte de aquí. El momento justo de un renacimiento. El momento después de la Navidad. 

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