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Los ciclos económicos y su comité

Francisco Tobías

En 1863 el médico y economista francés Clement Juglar realizó un gran descubrimiento para la ciencia económica, al analizar las actividades financieras, productivas, industriales y comerciales observó que estas sufrían fluctuaciones de manera periódica, se dio cuenta que las crisis eran seguidas por la prosperidad que después de la prosperidad seguía otras crisis y así sucesivamente, a este fenómeno se le conoce como los ciclos económicos. Gracias al desarrollo de esta investigación estadística Juglar es conocido como el descubridor de los ciclos económicos.

Un ciclo económico está compuesto por cuatros fases el auge (cima), la crisis (contracción), recesión (fondo) y recuperación (expansión). Cada una de estas etapas tiene sus características únicas de acuerdo a los efectos que produce en la inflación, empleo, inversión y por supuesto en el PIB.

Por ejemplo, en el auge, que desafortunadamente es la etapa que más corta, la actividad económica está al máximo, muy pocas personas están desempleadas y los precios aumentan. Cuando se transita por la etapa de la crisis la producción se contrae, situación parecida a la que también sufren el empleo, el ingreso y la productividad. Cuando termina la crisis se llega a la depresión, este es el momento cuando los economistas decimos que se ha tocado piso, pues el desempleo se encuentra en su punto máximo y la producción en el mínimo, definitivamente es el punto más álgido de cualquier ciclo, pero después se presenta la recuperación o expansión y como su nombre lo indica el empleo crece, al igual que el ingreso, la producción y los precios. ¿Después? Después vuelve a iniciar otro ciclo económico con las mismas cuatro fases y en mismo orden.

El estudio de los ciclos económicos permite a todos los integrantes de un sistema económico tomar mejores decisiones para así maximizar sus beneficios y utilidades. Por ejemplo, los empresarios pueden pronosticar sus futuras producciones, ingresos, generación de empleo, inversión y hasta utilidades, a los consumidores este análisis nos permite prepararnos para el futuro y al gobierno para realizar una programación no únicamente de gasto en el largo plazo sino hasta de políticas impositivas y monetarias.

Las economías avanzadas del orbe hace muchos años han implementado comités para fechar los ciclos económicos, de hecho, este tipo de comité ha funcionado en los Estado Unidos desde hace más de 100 años.

Hace pocos días se anunció la instalación del Comité  para el Fechado de Ciclos Económicos en México, fruto de los trabajos que el Inegi y el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas han realizado de manera conjunta desde el 2019.

Ahora tanto estudiosos de la economía como empresarios tendrán referencias sobre los cambios en el ciclo de la economía mexicana, ya que esté comité establecerá la cronología de los ciclos, midiendo los tiempos de las expansiones y contracciones. Brindado herramientas que servirán en el sector público para la elaboración de políticas públicas considerando situaciones pasadas concretas y posibles futuras de la economía.

Para lograr crecimiento, desarrollo económico y hasta felicidades se necesitan, entre otras cosas, participación ciudadana y organización, por ello es un aliento positivo para la economía de nuestro país la puesta en marcha del comité para el fechado de los ciclos económicos.

Al fin y al cabo, la economía como la vida misma es cuestión de ciclos.

La economía digital

Francisco Tobías

La sociedad evoluciona, la manera en que interactuamos los humanos se ha ido transformando de hecho las relaciones entre individuos, empresas, ONG´S, gobiernos, infraestructura y medio ambiente no es la misma de hace algunos años al día de hoy, y por supuesto que los cambios en el sistema económico han generado cambios en la misma economía.

Gracias a la tecnología, a las telecomunicaciones, al internet y demás hemos cambiado ciertas actividades por otras que satisfacen las mismas necesidades, pero de una manera más sencilla y hasta menos costosa. Un claro ejemplo de esto es la llamada economía digital.

En la economía digital que también es llamada “economía web” existe una nueva forma de consumir y producir lo cual ha generado, de hecho lo seguirá haciendo, cambios en la manera en que estamos organizados en el sistema económico, provocando cambios económicos, políticos y sociales.

En la economía digital se realizan intercambios que no hubieran sido posibles sin la aparición y desarrollo del internet, en la “economía del internet” las tecnologías de la información empiezan a ser fundamentales para de crecimiento y desarrollo económico de cualquier país. En esta nueva forma de hacer economía la información esta disponible al instante, las carreteras de asfalto han sido cambiadas por redes de telecomunicación de hecho los estudiosos del tema aseguran que es aquí en donde los bits han sustituido al átomo.

Es cierto que esta evolución del sistema económico tiene de manera intrínseca beneficios como la reducción de costos y de esfuerzos para satisfacer necesidades, pero además logra vincular; sin intermediarios, a vendedores y consumidores; además gracias a la imaginación se fomenta el desarrollo de nuevos bienes y/o servicios. Sin embargo, la mayor desventaja de este nuevo proceso económico es la gran cantidad de personas que, por el momento, no cuentan con la tecnología o bien no la dominan.

Las empresas más que cambiando se están o tienen que reinventarse para poder seguir en este nuevo mercado donde los consumidores no necesariamente tienen que estar en el interior del comercio, los consumidores hemos cambiado la manera en la cual adquirimos las mercancías pero aun falta mucho por avanzar y avanzaremos de acuerdo a nuestras necesidades, de acuerdo al avance de la tecnología y de las telecomunicaciones, quienes por increíble que parezca cambiarán de acuerdo al cambio de nuestras necesidades que seguirán cambiando la manera de satisfacerlas, por supuesto siempre buscando maximizar nuestras utilidades.

Definitivamente la economía digital nos impacta de manera directa, aunque no lo veamos, aunque no lo creamos.

El cuasi dinero

Francisco Tobías

Para nadie es un secreto que las criptomonedas están de moda, que su valor en el mercado se ha disparado, y que la reina de estas “monedas” es el Bitcoin, que empezó a comercializarse en el año 2009 y para el mes de abril del 2010 su valor era de sólo $0.003 dólares, no alcanzaba el centavo de dólar norteamericano. Hoy el valor de este activo financiero digital se comercializa en alrededor $57,325 USD, algo así como $1´157,000 pesos mexicanos, definitivamente ha sido un crecimiento espectacularmente potencial.

Hace algunos días el magnate Elon Musk subió en su cuenta de twitter: “El bitcóin es casi tan basura como el dinero fiat”. Pero, ¿qué es dinero fiat?, ¿el bitcoin es dinero?

Pues bien el dinero fiat es conocido en México como dinero fidusuario, es decir dinero que no vale por si mismo, que no tiene valor intrínsico sino que representa un valor que esta respaldado por algún gobierno o banco central, y que dicho apoyo convierte un simple pedazo de papel en dinero, para que éste cumpla los tres objetivos del dinero que son: 1) unidad de cuenta, para medir el precio de las mercancias, 2) depósito de valor y es aquí en donde el comentario de Elon Musk tiene gran significado, ya que él mencionó en el mismo twitt: “cuando la moneda fiat tiene un interés real negativo, solo un tonto no miraría en otra parte”, y es que el dinero tiene la función de ser depósito de valor, lo cual significa que por lo menos en el corto plazo cierto monto de dinero, digamos $50.00 sirven para adquirir un paquete de hojas de máquina, en algunos días más con ese monto de dinero puedes comprar el paquete de hojas de máquina y 3) sirve como unidad de cambio, es decir que con dinero podemos adquirir bienes y servicios en el mercado.

El dinero se ha ido transformando con el paso de la historia incluso de la prehistoria, cuando existia dinero mercancia que era intercambiada por otros bienes, por ejemplo los aztecas usaban hachas para adquirir algo en el mecardo, los chinos usaron ladrillo de té, hasta que nos dimos cuenta que podiamos utilizar metales como medio de cambio y surgió asi el dinero métalico con el uso de oro, plata, cobre y otros, pasaron milenios para que el dinero fuera elaborado en papel y que éste fuera respaladado por depósito de metales preciosos, hoy en día usamos dinero fidusuario, fiat para Elon, cuyo valor esta respaldado por un banco central o un gobierno.

Pero existe una clasificación de otro tipo de dinero, que sirve o hace las funciones del dinero sin llegar a ser dinero, que los economistas llamamos “cuasi dinero”, entre esta clasificación el ejemplo más popular con las tarjetas de crédito, sin embargo considero que la evolución de nuestra sociedad, del mercado, de las finanzas y la inclusión de la tecnología, el dinero o el “cuasi dinero” ha cambiado para incluir por supuesto a las criptomonedas y por ende al Bitcoin.

Cierto el Bitcoin es depósito de valor, sirve como unidad de cambio, de hecho la primer compra con esta criptomoneda fue en el 2010, se compraron 2 pizzas por un monto de 10,000 Bitcoins, algo así como en  $41 USD en aquel momento. Por cierto la función del dinero como medio de pago es cada vez más utilizada, por ejemplo Tesla aceptará en poco tiempo al Bitcoin como forma de pago, ya  la multinacional de servicios financieros MasterCard anunció que autorizará en este año que sus usuarios realicen transacciones con ciertas criptomonedas. Sin embargo ni el Bitcoin, ni el Etherum, ni el Litecoin, ninguna criptomoneda es universalmente aceptada como medio de pago, a diferencia de las monedas y billetes, es decir del dinero fidusuario.

Es cierto que todo parece indicar que en un futuro no muy lejano, podremos utilizar criptomonedas para cualquier transacción comercial o pago de deuda. La sociedad, el mercado y las finanzas cambian. Tal vez en 1780 cuando circuló el primer cheque bancario en Inglaterra los vendedores tenían temor de aceptarlo por miedo a un fraude o por desconfianza, hoy en día los usamos con total seguridad, este tal vez sea el camino a reccorrer por la criptomonedas. Al fin y a cabo la historia es cíclica.

Bien lo dijo don Carlos Marx: “El dinero interpreta la parte más importante en la determinación del curso de la historia”.

México, un año y el Covid – 19

Francisco Tobías

Todo parecía tan lejano, como si lo que sucedía nunca fuera llegar a México, la situación parecía ser una película con el libreto esbozado por el mismísimo George Wells, sólo veíamos, escuchábamos o leíamos las noticias una tras otra en las cuales se mencionaba que a miles de kilómetros la gente estaba muriendo sin saber a ciencia cierta el motivo o la razón. Que la gente moría por un virus creado en algún laboratorio o que había sido por medio de un murciélago el primer contagio humano, incluso se hablaba que había sido un experimento militar. No sabíamos nada, de hecho hoy sabemos poco muy poco, pero pensábamos que eso, que esa enfermedad, que el coronavirus no llegaría hasta aquí.

El 27 de febrero del 2020, hace un año nos enteramos del primer caso en México, registrado, de un hombre internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, a partir de ese momento poco a poco nos dimos cuenta que todos estamos en peligro de contagiarnos del Covid-19, incluso se han manejado que el 25 por ciento de los mexicanos hemos estado expuesto al virus SARS-CoV-2

La realidad es muy lamentable, no hay palabras para describir la pérdida irreparable, el dolor que ha ocasionado la muerte de poco más de 2.5 millones de personas en el mundo o las casi 190 mil en nuestro país, definitivamente la pérdida más grande causada por la pandemia del Covid-19 han sido estas personas. Sin embargo, existen algunos datos económicos que debemos de analizar.

Definitivamente el daño económico más sonado, más mencionado e incluso el más dañino fue la caída del PIB mexicano que retrocedió 8 puntos porcentuales en el 2020 pero no sólo eso, hay otros datos que vale la pena revisar.

Por ejemplo la deuda pública alcanzó un porcentaje del PIB nunca antes alcanzado, hoy la deuda es equivalente al 52.4 por ciento del PIB, es decir que al medir todo lo que producimos en México, con poco más de la mitad pagaríamos la deuda y cuyo pago de servicios equivale a más del 10 por ciento del presupuesto federal. Es importante señalar que toda deuda pública en el corto o mediano plazo se transforma en la creación de impuestos o el incremento de los actuales para que así el gobierno pueda hacer frente a este tipo de compromisos financieros.

En un sistema económico como el que tenemos en México la fuente más importante para la generación de economía, para lograr crecimiento y desarrollo es la creación de empleos, desafortunadamente la pandemia del Covid-19 provocó que 647,710 mexicanos, durante el 2020, según el INEGI perdieran su empleo.

Aunado a la pérdida de empleos debemos de sumarle (de manera negativa) el desinterés de invertir en nuestro país por el empresariado nacional y extranjero, en alguna medida por la misma pandemia pero también por la arbitrariedad en la cual se desenvuelve el ejecutivo federal, generando incertidumbre a la iniciativa privada.

Según datos de BBVA, quien realiza investigaciones económicas para poder tomar decisiones, desde mayo del año pasado había señalado, desafortunadamente que entre 12 y 16.4 millones de mexicano pasarán a formar parte de la población en condiciones de pobreza extrema.

Es cierto que seguimos dentro de una depresión económica en donde se presenta reducción de la inversión, baja inflación gracias a la reducción del consumo que también produce desempleo, generando un decrecimiento en el PIB. Sin embargo, existen una serie de propuestas o políticas públicas “no neoliberales”, es decir keynesianas que bien el Gobierno Federal puede aplicar, como lo son la reducción de impuestos, la reducción de las tasas de interés que ya se han ido reduciendo por medio de acuerdos del Banco de México y por supuesto aumentar la demanda agregada, la cual es la suma de todo lo que demandamos los individuos, las empresas, las ONG y el gobierno. Logrando este último punto por medio de un incremento en su gasto, pero este debe de ser en obras productivas, para poder generar empleos y que las personas recién contratadas vuelvan a consumir bienes y servicios para lograr aumentar la inversión y por supuesto crecimiento en el PIB.

Todavía falta recorrido en el camino de la crisis económica provocada por la pandemia, pero también es cierto que existen acciones gubernamentales que se pueden ejecutar para salir más rápido de la misma crisis y así buscar la felicidad.

Bajó la tasa de interés

Francisco Tobías

La tasa de interés es el precio del dinero, es decir es el costo que tiene el traer al presente un consumo del futuro, en palabras más claras, la tasa de interés es el costo que pagamos por un crédito. Las tasas de interés, en el caso de México, tiene el sustento en la tasa objetivo, la cual además de ser definida por el Banco de México es utilizada como referencia por las instituciones financieras.

Hace unos días el consejo general de Banxico decidió de manera unánime reducir la tasa de interes interbancaria a un día, que también es concida como la tasa objetivo, de 4.25 por ciento a 4 por ciento, los economistas señalamos que fue un recorte de 25 puntos base, siendo la tasa más baja desde el año del 2016, pero más allá de terminologías económicas, ¿qué significado tiene para la economía esta reducción de la tasa de interés?

En primera instancia las tasas de interés de los créditos se reducen, si usted cuenta con un crédito hipotecario, bancario, automotriz o de financiamiento para su negocio, y el contrato de dicho crédito establece que la tasa de interés es variabe, el precio mensual por el pago de ese crédito se reducirá, definitivamente es una buena noticia. Sin embargo hay otras noticias y son mejores.

Cuando el banco central baja la tasa de interés, los créditos se abaratan, provocando que la gente adquiera créditos para el consumo y las empresas hagan los mismo pero con fines comerciales, ya sea para equipar la planta, modernizar la línea de producción o para  adquirir equipo y herramienta, pero no es todo. La reducción en la tasa de interés incentiva la inversión, debido a que para el inversionista le es más conveniente invertir su dinero en inversión directa, generando empleos a la vez, que en instrumetntos financieros.

Podría generarse un circulo virtuoso con la reducción de la tasa de interés, abaratando los créditos, creando consumo a crédito, además de generar inversión y ambos incrementos, el del consumo y de la inversión generan empleos, provocando que los trabajadores recién contratados realicen consumos. Dejando en claro que cuando las tasas de interés bajan las personas consumimos más.

Pareciera que en economía no todo es miel sobre hojuelas, ya que esta decisión de reducir la tasa de interés por el Banco de Mexico, cierto que provocará inversión, consumo y generación de empleo, pero se estima que provocará inflación para el siguiente trimestre.

Tan certera la frase de Lord Keynes al señalar: “Cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión. ¿Usted que hace?”

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