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Conferencia de prensa (2005-2006)

Rubén Aguilar Valenzuela

De abril de 2005 a noviembre de 2006 di todos los días (lunes a viernes) una conferencia de prensa a las 7:30 de la mañana en el Salón Venustiano Carranza de la entonces residencia oficial del presidente en Los Pinos.

Lo hice como responsable de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia y también como portavoz de la Presidencia de la República. Esto en el gobierno del presidente Vicente Fox (2000-2006).

La conferencia tenía dos propósitos. De un lado, que los medio y la sociedad estuvieran informados de lo que el gobierno hacía, a través de datos duros y precisos, y de otro, que los periodistas tuvieran espacio para obtener respuestas directas de la presidencia a sus dudas y cuestionamientos.

En la Coordinación de Comunicación estábamos convencidos que con este mecanismo y con el cumplimiento de los objetivos propuestos los niveles la cobertura noticiosa de presidencia en los medios debía incrementarse. Así sucedió.

La conferencia iniciaba a las 7:30 y en promedio terminaba una hora y media después, hacia las 9:00. Se acababa cuando respondía a la última pregunta de los periodistas.

Asistían las y los periodistas acreditados como fuente en Los Pinos, reporteros de las agencias de prensa internacional y de manera intermitente, corresponsales de los grandes diarios o cadenas de radio y televisión del mundo.

En ese entonces, sólo dos semanas el Jefe del Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, y yo, coincidimos en las conferencias de prensa que cada uno daba. Él dejo su cargo para irse a la campaña por la presidencia.

En la Coordinación de Comunicación, para preparar la conferencia creamos el área de la Oficina del Portavoz a cargo de la doctora Yolanda Meyemberg (IIS-UNAM).

Estaba formada por ocho profesionales, todos con maestría o doctorado en especialidades como economía, ciencia política, ciencia social y administración pública.

El equipo se dividía en dos jornadas distintas de trabajo. Cuatro trabajaban de las 5:00 a las 14:00 y los otros cuatro de las 14:00 a las 23:00.

La conferencia tenía dos partes. En la primera se exponían los temas que interesaba informar al gobierno. En la segunda se daba respuesta a las dudas e inquietudes de los periodistas.

El primer grupo se encargaba de trabajar la primera parte de la conferencia. Y se mantenía en relación directa con la o las dependencias relacionadas con él o los temas que se iban a exponer al día siguiente.

Para preparar las respuestas a los periodistas, el segundo grupo tenía una primera reunión con el portavoz de las 18:00  a las 19:00. Para entonces, en el portal electrónico de los medios escritos estaba ya claro, en un 80%, cuáles serían los temas presentes en el panorama noticioso del día siguiente.

El equipo en esa ocasión hacía una lista de la preguntas que los periodistas podrían hacer al portavoz. También se consideraba, como parte de la preparación, la agenda particular de cada uno de los medios. Quedaba claro que a la mañana siguiente cada medio iba a preguntar desde el interés de su propia agenda.

A las 19:00, ya ubicados los temas, los integrantes del equipo se ponían en contacto con las dependencias del gobierno relacionadas con los temas.

El contacto cotidiano se hacía a través de las oficinas de comunicación social de las mismas pero, cuando se hacía necesario, el portavoz establecía comunicación directa con el responsable de la dependencia para acordar los términos de la "salida" a medios.

En la comunicación cotidiana, el equipo lo primero que proponía a las dependencias era que ellas fijaran su postura a través de un boletín o la declaración de un funcionario de la misma.

A la par, el equipo, siempre con información proporcionada por las dependencias, preparaba la respuesta que consideraba debía ofrecer la presidencia a través del portavoz.

El portavoz tenía, entonces, dos opciones: remitirse al comunicado de la dependencia o contestar desde la respuesta que tenía preparada. Esto dependía de una valoración política: ¿el tema debería quedar al nivel de la dependencia o convenía hacerlo un tema de la presidencia?

A las 5:30 el portavoz y el equipo tenían una primera reunión, para ver el otro 20% de los temas noticiosos que no estaban en los portales del día anterior, que incluía a los noticieros de la noche de la televisión. Ajustábamos respuestas y calibrábamos énfasis.

A esa hora, cuando lo consideraba necesario, llamaba a algunos de los responsables de las dependencias para acordar y ajustar las respuestas. Siempre llegamos a acuerdos.

Con el conjunto de todos los boletines de las dependencias federales y las respuestas elaboradas por el equipo tomábamos la decisión política-comunicacional de en qué respuestas me remitiría a lo ya dado a conocer por la dependencia y cuál respondería a nombre de la presidencia.

En cada conferencia había unas 25 preguntas y todas recibían un repuesta puntual, que había sido preparada con información precisa y siempre verificable. El equipo tenía una gran percepción, que se fue agudizando, y las preguntas que un día antes imaginaba iban a hacer los periodistas eran precisamente las que hacían.

Estudios y estadísticas sobre las mujeres en México

Rubén Aguilar Valenzuela 
El Índice de Mujeres, Paz y Seguridad 2019-2020, publicado por el Instituto Georgetown, de Washington, en el trato a las mujeres, sitúa a México en el lugar 103 de 167 países a partir de las tres dimensiones que considera.

La primera es inclusión (económica, social y política), la segunda justicia (leyes y discriminación) y la tercera seguridad (familia, comunidad y espacios sociales).

En el US News & World Report de 2019, México cayó al puesto 60 de los 80 países considerados. El estudio contempla temas como igualdad de género, derechos humanos, ingresos, progreso y seguridad de las mujeres.

La Comisión Económica para América Latina y del Caribe (CEPAL), a través del Observatorio de la Igualdad de Género (OIG), señala que en los últimos años ha aumentado el feminicidio. En 2017 fueron 760 y en 2018 de 898.

ONU-Mujeres señala que en México en el caso de las mujeres "hay una brecha de implementación entre lo que se establece en las leyes, planes, programas y presupuestos sobre los derechos de la población femenil y la implementación práctica y el cumplimiento en la vida diaria".

La OCDE asegura que en México "las mujeres siguen recibiendo un trato menos justo que los hombres (...) Se enfrentan a más obstáculos, para realizar trabajos, sufren un alto grado de acoso y ganan una media de 14 % inferior a los hombres".

El OIG plantea que en México de 2000 a 2018 se ha reducido el número de mujeres en áreas urbanas sin ingreso propio al pasar del 49.8 % en 2000 al 25.8 % en 2018 y en el caso de las mujeres en áreas rurales sin ingreso propio, de 15 años o más, bajó del 47.5 % en 2000 al 24.4 % en 2018, pero en ambos casos la diferencia sigue siendo todavía muy alta con relación a los hombres.

De acuerdo al Observatorio de Mortalidad Materna (México) existen grandes diferencias con relación a la mortalidad materna entre los estados del norte y sur del país. Y esto mismo sucede entre las zonas urbanas y rurales.

Y que "la inaccesibilidad geográfica, cultural, económica y social constituyen las principales razones de la desigualdad. No es suficiente que los servicios de salud estén disponibles, sino que la atención que brinden sea de buena calidad y apropiada, de acuerdo con los patrones culturales y sociales de la población".

El Paro Nacional de las Mujeres del pasado lunes nueve de marzo marca un antes y un después de la lucha de las mujeres, por elevar los niveles de seguridad y alcanzar la igualdad en todos los campos. (Con información de Ángel Santamaría, José Meléndez e Irma Bugarín, El Universal, 02.23.20)

La comunicación de los presidentes

Rubén Aguilar Valenzuela  
La doctora Yolanda Meyemberg coordina Estrategias de Comunicación Presidencial en México (1994-2018) (UNAM-IIS, 2019) en el que también participan Maira Vaca, Tomislav Lendo y Rodolfo Jiménez.

El texto que aquí trascribo lo leí el pasado 28 de febrero en la presentación del libro, en compañía de las y los autores, en la Feria del Libro de Minería en la Ciudad de México.

1) Literatura

En México hay muy poca literatura sobre el tema de la comunicación del gobierno y la comunicación presidencial. Y todavía menos en el ámbito académico.

Lo que ocurre en nuestro país contrasta, por ejemplo, con lo que sucede en Argentina donde existen editoriales, como La Crujía, solo especializada en el tema de la comunicación gubernamental.

El libro coordinado por la doctora Yolanda Meyemberg y en el que también participan Maira Vaca, Tomislav Lendo y Rodolfo Jiménez es un chorro de agua en un páramo. Es un aporte importante.

Hace algunos años con las autoras y autores me tocó trabajar en el campo de la comunicación gubernamental en particular de la comunicación presidencial. Fue una experiencia interesante y divertida.

2) La situación actual

La actual estrategia de comunicación gubernamental que tiene como único actor al presidente, que utiliza solo un instrumento; las comparecencias mañaneras, tiende a obscurecer y simplificar un tema tan complejo como es el de la comunicación presidencial sobre la que en otros países existe un monto significativo de literatura especializada en el tema.

La presencia permanente del presidente en los medios y la muy amplia cobertura que estos dan a su comunicación, pareciera hacer innecesario el tratar un tema que al parecer ya está muy bien resuelto desde Palacio Nacional. La presencia muy amplia del presidente en los medios produce una distorsión cognitiva que da por resuelto y acabado un tema que tiene muchas aristas.

A partir de la actual estrategia de comunicación presidencial nunca en México se había escrito tanto sobre el tema. La gran mayoría son artículos periodísticos críticos, algunos muy críticos, pero todavía hay poco abordes académicos.

En ese contexto ubico el libro que ahora se presenta. En él no se aborda el estudio del actual gobierno, es una tarea todavía por hacer, faltan cinco años, pero al analizar a otros gobiernos nos dan idea del trabajo que es necesario hacer con relación a la actual estrategia del presidente López Obrador.

3) El propósito

En la Introducción, la Dra. Yolanda Meyemberg, la coordinadora del seminario virtual y del texto, plantea que el libro tiene dos objetivos:

  1. El registro histórico de la comunicación presidencial en México.
  2. Mostrar como las estrategias de comunicación presidencial tienen que ajustarse en la medida que interactúan con las estrategias de los otros actores que disputan la agenda.

El desarrollo del libro se propone cumplir con estos objetivos. Así, el texto se estructura en cinco capítulos:

- Presidencia retórica en México, el discurso en la estrategia de comunicación de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. De Rodolfo Jiménez y Yolanda Meyemberg.

- El impacto de la comunicación presidencial en la aprobación de desempeño en materia de seguridad. De Tomsilav Lendo.

- La comunicación en la presidencial de Enrique Peña Nieto. De Yolanda Meyemberg.

- El modelo del portavoz presidencial en el mandato de Vicente Fox. De Yolanda Meyemberg y Rodolfo Jiménez.

- Gobierno e Internet: ¿la promesa incumplida de las redes sociales? De Maira Vaca.

4) Recapitulaciones y propuestas

En Recapitulaciones y propuestas, la última parte del libro, las y los autores ofrecen una síntesis del seminario virtual que realizaron, que concluye con el texto que ahora comentamos, y dicen que en el libro:

  1. Ofrecen una evaluación de la forma en que los distintos presidentes, de 1994 a 2018, ejercieron su liderazgo.
  2. De la expresión de este liderazgo a partir de la estrategia y las herramientas de comunicación que utilizaron.
  3. Se habla de la construcción de las narrativas políticas y la traducción de estas en mensajes y propuestas mercadológicas que se proponen la persuasión. 
  4. Explican cómo se define la agenda mediática en la interacción entre los medios y la opinión pública.
  5. Evalúan las nuevas tecnologías como vehículo de conversación entre el gobierno y la sociedad.   

 
En ese marco hacen un diagnóstico de los temas mencionados, mismos que se desarrollan en el libro, y en relación a ellos hacen una serie de propuestas con el propósito de mejorar la comunicación presidencial.


  1. Sobre el liderazgo presidencial 

Concluyen que:
 
Hay una sobrexposición de los presidentes en actos públicos y un abuso del discurso presidencial. Esta saturación no incide en la opinión pública, para que tenga una buena evaluación del desempeño del presidente.
 
Por eso proponen:
 
- Evaluar la rentabilidad de los eventos presidenciales.
- Evaluar los mensajes dirigidos a los públicos específicos.
- Ubicar los temas, que son parte del mensaje, en el contexto en el que suceden y desde la perspectiva de quien escucha y no de la propia de la oficina de comunicación. 

2. Sobre la narrativa y los mensajes   

 
Concluyen que:
 
En los presidentes analizados la narrativa se construye de "desde arriba" y no tome en cuenta las preocupaciones y esperanzas del imaginario colectivo que está constituido por muy distintas audiencias. Esta narrativa es "abatida" por la realidad en desprestigio del presidente.
 
Por eso proponen:
 
- Evaluar los alcances de la estrategia y eficacia persuasiva del discurso presidencial a largo plazo.
- Construir la narrativa "desde abajo", para crear un sentimiento de pertenencia con la sociedad

3. Sobre la definición de la agenda y la relación con los medios

   
Concluyen que:
 
La construcción de la agenda mediática se articula a partir de la competencia entre actores: Medios, gobierno y sociedad. Los medios son los que definen los temas de la agenda. Los gobiernos reaccionan en actitud defensiva. Para hacer valer sus temas gastan enormes cantidades en publicidad. No hay una buena relación costo-beneficio para el gobierno. No logran tener una mejor cobertura de sus temas ni mejora su aceptación e imagen.  
 
Por eso proponen:
 
- Restablecer, lo hubo dos años (2005-2006), la conferencia de prensa como vehículo de rendición de cuentas y defensa del presidente y su gestión. Y como mecanismo para posicionar la agenda del gobierno.
 
4. Sobre las conversaciones con la sociedad
            
Concluyen que:
 
Las nuevas tecnologías de comunicación permiten que la sociedad participe en la definición de contenidos de la agenda y en la evaluación de lo que los gobiernos hacen y difunden. Es una realidad que deben considerar los políticos.  
 
Por eso proponen:
 
- Los responsables de la estrategia de comunicación del gobierno deben asumir que las nuevas plataformas demandan nuevos objetivos y procedimientos, para aprovechar las oportunidades que estas ofrecen.
- Se debe considerar las peculiaridades de cada plataforma.
- Se debe asumir que las plataformas requieren respuestas inmediatas y eficaces.     
 
5) La presidencia actual
 
A la luz del trabajo que ahora comentamos y de los temas que se analizan, para el caso de los presidentes de los cuatro últimos sexenios, se abre espacio, para el estudio del actual presidente. De entrada, me surgen diez preguntas que se derivan del texto: 
 

  1. ¿Hay una sobrexposición del presidente en actos públicos y un abuso del discurso presidencial?
  2. ¿Esta saturación incide o no en la opinión pública, para que tenga una buena evaluación del desempeño del presidente?.
  3. ¿La narrativa del presidente la construye de "desde arriba"?
  4. ¿Toma en cuenta las preocupaciones y esperanzas del imaginario colectivo que está constituido por muy distintas audiencias?.
  5. ¿Cómo se articula hoy la agenda mediática?
  6. ¿El gobierno está a la ofensiva o a la defensiva?
  7. ¿Se sigue gastando grandes cantidades en publicidad?
  8. ¿A quién se beneficia con ella?   
  9. ¿Ese gasto mejora la imagen del presidente?   
  10. ¿En este gobierno las nuevas tecnologías de comunicación permiten que la sociedad participe en la definición de contenidos de la agenda y en la evaluación de lo que los gobiernos hacen y difunden?

Espero que pronto las contesten.
Harían un gran aporte, que contribuiría a trascender la discusión polarizada de filias y fobias.
Yolanda, Maira, Tomislav y Rodolfo felicidades, por el libro.   
 
Muchas gracias.
 
Estrategias de Comunicación Presidencial en México (1994-2018)
Yolanda Meyemberg (Coordinadora)
Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Sociales   
México, 2019.
pp. 220

Los feminicidios y el Paro Nacional de Mujeres

Rubén Aguilar Valenzuela

Ayer las marchas por la celebración del Día Internacional de la Mujer tuvieron un nivel de participación que nunca antes se había dado. Son la expresión de un nuevo nivel de conciencia y de organización del movimiento feminista y de las mujeres en defensa de sus derechos.

Hoy tiene lugar la movilización de las mujeres que se unen al Paro Nacional en protesta contra el feminicidio y el mal trato que reciben. Las proyecciones son que puedan participar entre 30 y 35 millones de mujeres, que sería, con mucho, el mayor evento ciudadano en la historia del país.

Los números que se presentan a continuación son parte de la explicación del coraje de las mujeres y de su decisión de protestar, para que cambie su situación. Es un grito a la conciencia nacional. La actual situación no puede seguir.

En el mes de enero de 2020 fueron asesinadas 319 mujeres y de ellas 72 fueron feminicidios y 247 homicidios dolosos, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

El número de asesinatos de mujeres es del 5.9 % más que en enero. La cifra es 9 % menor a la de diciembre pasado cuando se sumaron 352 casos que es el mayor del que se tenga registro.

En enero hubo por lo menos un caso de feminicidio en 64 municipios del país. El de Culiacán, Sinaloa, fue el que tuvo más (4) seguido con dos en Manzanillo, Colima; Lerdo, Durango; García, y Monterrey, Nuevo León y Chitla, Puebla.

Y con un caso aparecen cuatro alcaldías de la Ciudad de México: Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza. En enero de todos los feminicidios cometidos en el país 14 corresponden a menores de edad.

En 2019, los estados con el mayor número de feminicidios fueron: Nuevo León (8), Puebla (7), Sinaoa (6), Estado de México (5) y Chiapas (4).

Y de asesinatos dolosos Guanajuato (49), Estado de México (21), Jalisco (20), Oaxaca (20), Michoacán (19) y Chihuahua (15) y Baja California (14), de acuerdo al SESMSP.

La diferencia de los números entre el SESMSP y organizaciones de la sociedad civil son los criterios, para establecer cuando un asesinato doloso puede ser considerado feminicidio.

A los 319 asesinatos (dolosos y feminicidios) de enero de 2020 hay que añadir 122 homicidios culposos. En Guanajuato (49), Jalisco (20), Ciudad de México (19), Quintana Roo (18) y Guanajuato (16).

Y también en el mismo mes 4,588 casos de lesiones dolosas contra mujeres. En el Estado de México (1,097), Guanajuato (434), Jalisco (355), Michoacán (311) y Querétaro (211).

Con los números anteriores se explica, entre otras cosas, por qué las mujeres en la encuesta de Indicadores de Bienestar del INEGI, tienden a estar menos satisfechas que los hombres.

En el caso de las mujeres los indicadores con más bajo nivel de satisfacción son la seguridad ciudadana (5.1) y la situación del país (6.8). Ellas también muestran menores niveles de satisfacción con relación a su vecindario y su ciudad.

Y todo eso que es evidente y cada vez lo es para más mujeres y hombres en el país, no lo es para el presidente y su gobierno, que descalifica al movimiento feminista y lo acusa de estar manipulado por las fuerzas conservadoras del país. Es evidente que el presidente y su gobierno no entienden nada.

Secuestro y extorsión de mujeres

Rubén Aguilar Valenzuela 
En enero de 2020 fueron secuestradas 37 mujeres, que es 32.1 % más alto que en diciembre pasado cuando fueron 28, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

La cantidad es mayor a la de todos los meses de 2019 cuando el promedio mensual fue del 34 %. En los últimos cuatro años el secuestro de mujeres ha crecido en 27 % al pasar de 342 víctimas en 2015 a 413 en 2019. En 2016 fueron 384, en 2017, 369 y en 2018, 404.

En enero son trece los estados que tuvieron por lo menos un caso. El mayor número de secuestros corresponde al Estado de México (10), Morelos (5) y Veracruz (4).

La Ciudad de México, Tabasco y Zacatecas tuvieron cada uno tres casos. Con dos casos están Aguascalientes y Michoacán. Y con un caso Guanajuato, Oaxaca, San Luis Potosí y Quintana Roo.

En 2019 los estados con el mayor número de secuestros de mujeres fueron: Veracruz (89), Estado de México (57), Ciudad de México (55), Morelos (24), Puebla (18), Guanajuato (16), Quintana Roo (16) y Zacatecas (15), según la organización Alto al Secuestro.

La Ciudad de México y Veracruz son los principales focos rojos al pasar, en el primer caso de 21 en 2018 a 55 en 2019, y en el segundo de 58 a 89 respectivamente. Le sigue el Estado de México donde las víctimas pasaron de un año al otro de 46 a 57.

El 90 % de las mujeres secuestradas sufrieron violación sexual y menos del 7 % denunció el hecho. En otros artículos se ha explicado por qué las mujeres no denuncian las agresiones de las que son víctimas.

De 2015 a 2019, el número de las extorsiones de mujeres creció en 73.1 % al pasar de 1,739 en 2015 a 3,102, en 2019.

En enero de 2019 los estados con el mayor número de extorsiones fueron el Estado de México (79), Veracruz (31), Jalisco (24), Nuevo León (19) y Ciudad de México (15). Les siguen Guerrero (10), Quintana Roo (10), Querétaro (8), Baja California (7) y Tamaulipas (7).

Los estados donde no hubo ningún caso de extorsión a mujeres fueron: Yucatán, Tlaxcala, Nayarit, Michoacán, Guanajuato, Coahuila, Chihuahua, Chiapas y Campeche.

Alto al Secuestro sostiene que a pesar del aumento evidente de la violencia contra las mujeres las autoridades no han hecho nada por implementar una estrategia nacional integral para prevenirla y erradicarla. En los hechos, más allá de los discursos, no hay voluntad política, para hacerlo.

De cara a la nueva conciencia de las mujeres sobre el feminicidio y la expresión de nuevos niveles de organización, para dar a conocer esa dramática realidad, los tres niveles de gobierno están obligados a manifestar una más clara voluntad política, para hacer frente al problema y dar a conocer, más allá de los discursos, políticas públicas, para hacerle frente.

Página 178 de 201