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La comunicación del gobierno ante el COVID-19

Rubén Aguilar Valenzuela

Al problema objetivo de la pandemia COVID-19 se añade la equívoca y contradictoria política de comunicación del gobierno, para enfrentar la crisis. De entrada, ubico siete grandes errores:

Dos conferencias, para hablar del mismo tema. La de las 19.00 y la mañanera del presidente. El vocero oficial del tema, el subsecretario de salud, encabeza la de la tarde, pero también está presente, con frecuencia, en la de la mañana. En la primera actúa como técnico y en la segunda como político. El mismo se contradice y sabotea. Y el presidente siempre mal informa sobre el tema y sabotea la comunicación oficial y sus orientaciones.
El esfuerzo constante del discurso del presidente y de los funcionarios del sector salud, por minimizar la gravedad del COVID-19 y de los efectos que pueda tener. Esto provoca entre los especialistas, los medios de comunicación y la sociedad, dudas y sospechas. La idea que comunica del gobierno no es la de tranquilidad sino de que algo esconde y transmite, lo quiera o no, la sensación de que las cosas son peores a lo que dice.
El mensaje vacío del presidente de que el país está preparado, para resolver el problema de salud y el económico. Frente a los datos objetivos los discursos del presidente suenan demagógicos y de vulgar propaganda política que son ajenos a la realidad y a la visión que tienen los especialistas, los medios de comunicación y lo que la sociedad percibe.
Los mensajes tímidos y confusos de las autoridades, nunca una definición contundente, sobre la etapa en la que se está y lo que debe hacerse. Esta ambigüedad sistemática provoca desconfianza y desconcierto entre los especialistas, los medios de comunicación y lo que la sociedad percibe. Los gobiernos de los estados y la sociedad han decidido tomar medida por su cuenta al margen de lo que diga el gobierno.
La idea instalada en el imaginario público, no son buenos argumentos, de que los otros países en todo el mundo se toman medidas que las autoridades mexicanas se niegan a implementar. Entre otros temas está el número de pruebas, para detectar el COVID-19, el cierre de fronteras, la suspensión de vuelos y los cercos sanitarios. El gobierno no ha sabido contrarrestar esta visión.
La actitud del presidente quien con sus acciones y discursos sabotea las normas de sanidad que su propio gobierno ha establecido. Por la vía de los hechos dice que éstas valen, para los otros sectores de la vida nacional, pero no para él. Al parecer el mensaje mesiánico que quiere transmitir es que él está por encima de esta contingencia y es invulnerable.
Las recomendaciones del presidente. No invita a la población a cumplir con las normas de salud y ser especialmente cuidadoso sino en una posición obscurantista y contraria a la ciencia promueve se confíe en la magia y en el uso de amuletos protectores.

Las semanas pasan y no se ve que de parte del presidente y de los funcionarios exista una autocrítica a la manera como se comunican, para hacer las modificaciones correspondientes. Todo señala, piensan que su comunicación está bien y es exitosa, a pesar de sus resultados, y todos los días de manera reiterada cometen los mismos errores.

La renta básica y el COVID-19

Rubén Aguilar Valenzuela 
Milton Friedman en Capitalismo y libertad (1962) propuso un impuesto negativo que se parece mucho a lo que hoy se ha dado en llamar renta básica universal.

En el texto proponía que el gobierno otorgara un recurso a todos los ciudadanos de Estados Unidos que no hubieran obtenido un ingreso anual de 10,000 dólares, para que lo pudieran completar.

El presidente Richard Nixon consideró la posibilidad de implementar esta idea de Friedman en 1969, pero al final no lo hizo.

Ahora quienes proponen esta idea son políticos y economistas que se dicen de izquierda y liberales que ven en este mecanismo una manera de remplazar las distintas ayudas sociales.

Éstas suelen ser utilizadas con claras intenciones de proselitismo político por los distintos gobiernos. Esto hoy es muy evidente en la administración del presidente López Obrador.

Los últimos tres premios Nobel de Economía se han ocupado del tema y la discusión sobre la conveniencia o no de esta propuesta se hará cada vez más intenso.

En este momento a nivel mundial hay cuatro proyectos piloto: uno en comunidades rurales de Kenia, otro en la ciudad de Stockton, Estados Unidos, uno más en Maricá, Brasil y el último en una ciudad de Alemania.

La crisis económica que a nivel mundial se ha abierto con el COVID-19 plantea la pertinencia de que los países contarán con la renta universal como un derecho ciudadano.

Si hoy en México se tuviera este instrumento de política social y económica bien distinta sería la manera en que los sectores más amplios de la población enfrentarían la crisis.

Una vez que pase la pandemia el tema de la renta universal debería ser discutido con seriedad a nivel mundial y de manera particular en el caso de México. (Con información de Luis Doncel, El País, 24.11.19)

Decálogo empresarial

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado once de febrero el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) dio a conocer, en el Museo Kaluz de la Ciudad de México, el decálogo la Dimensión Social de la Empresa.

La publicación de estos principios empresariales tuvo muy poca cobertura en los medios de comunicación. En mi revisión de la prensa encontré que solo El Economista (12.02.20) los publicó de manera íntegra.

El posicionamiento de las 150 organizaciones que integran el CCE adquiere especial importancia de cara al gobierno del presidente López Obrador y ante la posición que éste tiene sobre el sector privado.

Los empresarios con el decálogo pretenden dejar en claro que ellos también, no solo el gobierno, tienen conciencia social y una posición de responsabilidad y compromisos de cara a los problemas del país. De El Economista tomo los elementos del decálogo:
 

  1. Construir una relación de confianza y credibilidad con la sociedad.rub
  2. Oportunidades de empleo formal, crecimiento y desarrollo, para nuestros colaboradores y sus familias.
  3. Ser ejemplos de integridad y ética, y cumplir con todas nuestras obligaciones fiscales y contributivas.
  4. Modernizar la cultura empresarial, para tener empresas mejor organizadas y más competitivas.
  5. Establecer un compromiso de las grandes empresas con las Pymes y con la creación de cadenas productivas.
  6. Participar activamente en el desarrollo de las comunidades y construir mejores condiciones de vida para los mexicanos.
  7. Asumir y promover la inclusión social y la diversidad.
  8. Privilegiar la sustentabilidad en nuestras actividades económicas y un uso más consciente de los recursos naturales.
  9. Insertar a nuestras empresas en la era digital.
  10. Impulsar una relación responsable y propositiva con las autoridades, exigiendo reglas claras y certidumbre jurídica y económica, para la inversión.
 
Los empresarios son conscientes de que socialmente no tienen una buena imagen y que en eso, como dice Carlos Salazar, el dirigente del CCE, coinciden con los políticos que tampoco la tienen.

Y sostiene que "nada hay más lejos de la realidad que esa caricatura en donde se dibuja al empresario mexicano como un señor gordo vestido de frac, con un gran sombrero y anillos en sus dedos. Esto ha hecho mucho daño a nuestra imagen".

El decálogo quiere contribuir a cambiar la imagen del sector empresarial en el país. Por si solo no lo va a lograr. Se requiere que las empresas cumplan con lo que se dice en ese texto y también de una intensa estrategia de publicidad, para posicionar una nueva idea de la empresa y los empresarios.

A través de Salazar, los empresarios manifiestan que tienen el derecho, pero también la "obligación de preocuparnos y ocuparnos del bien común y por los asuntos públicos, de expresar nuestros puntos de vista y propuestas para la sociedad. Pero no competimos políticamente ni con colores ni con partidos

Una introducción a la obra de Michel de Certau

Rubén Aguilar Valenzuela 
El doctor Alfonso Mendiola, profesor e investigador del Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe), escribe Michel de Certau: Epistemología, erótica y duelo (Ediciones Navarra, 2014).

El trabajo de Mendiola es una introducción, muy bien elaborada y documentada del pensamiento y la obra, que es muy amplia y diversa, del jesuita francés Michel de Certau (1925-1986).

Desde hace años, el departamento de historia de la Ibero se ha dedicado a traducir y publicar al español la obra de este intelectual francés y también algunos de sus integrantes han trabajado en torno a su pensamiento.

El sugerente prólogo es del historiador francés Pierre Antoine Fabre quien dice que el libro de Mendiola, en relación a De Certau como jesuita, "puede comprenderse como una tentativa de orientación en una trayectoria en el espacio. De los efectos de la renuncia al lugar teológico y la paradoja de esta renuncia, que ayuda a pensar otra paradoja, la de la presencia libre de Michel de Certau a la institución que elige y que seguirá siendo su "lugar" toda su vida".

La obra se estructura en cinco capítulos. Los tres primeros, dice Mendiola, estudian la formación del jesuita desde 1943 a 1970. "estos capítulos tratan de mostrar la riqueza y multiplicidad de saberes que este jesuita estudió. Por un lado, se centran en su producción infinita de ensayos para revistas de todo tipo. Michel fue un escritor de artículo más que de libros".

Y añade que, "después de su formación universitaria en varias disciplinas, nos encontramos con un personaje que tiene una avidez por leer saberes en los cuales no se formó. Bastará con decir algunos: antropología, lingüística, sociología, filosofía analítica, etc. Vuelvo a resaltar el hecho de que todas las disciplinas que manejaba lo hacían con un inmenso rigor y conocimiento".

Los dos últimos capítulos se concentran en las tres obras más importantes y más debatidas: La escritura de la historia (1975), La invención de lo cotidiano (1980) y La fábula mística (1983). El análisis de esos textos "se hace refiriéndolo a otros ensayos de la misma época. Considero que estas obras (...) muestran la culminación de un modo de pensar", asegura Mendiola.

Ese modo de pensar continúa Mendiola, "se mueve entre lo factual y su construcción conceptual. Estamos ante un historiador que siempre trabaja con conceptos, nunca veremos en él que los hechos hablan. Pare él, los hechos son construcciones que se hacen a través de una articulación entre documentos y modelos teóricos".

La obra de este jesuita francés se puede estudiar desde muy diversos ángulos (teología, mística, filosofía, antropología, psicoanálisis...), pero Mendiola elige de manera especial, sin ignorar las otras vertientes, la de la historia y la del oficio del historiador.

El autor estructura el pensamiento de Michel de Certau en función de cuatro contextos sociales:

- El primero surge con la publicación, en 1950, de la encíclica Humanis Generis por Pío XII. El jesuita ve el miedo que tiene la Iglesia al "relativismo moderno". En respuesta decide utilizar el lenguaje de la ciencia, para comunicarse con los laicos. Es el momento que abandona el lenguaje teológico que le es propio.

- El segundo se genera con el Concilio Vaticano II (1962-1965). El jesuita vive con ilusión la apertura de la Iglesia al mundo contemporáneo. Ésta se termina cuando la Orden le pide deje la dirección de la revista Christus. El proyecto renovador de la Iglesia dura pocos años.

- El tercero está marcado por el movimiento estudiantil de mayo de 1968 en Francia. El jesuita se sumerge en los acontecimientos de la época. Este hecho, que tiene repercusión mundial, es el espacio de ruptura del pensador que ahora se convierte en un intelectual laico. Es cuando publica su primer gran éxito, La posesión de Laoudun (1970).

- El cuarto corresponde a 1980. Es cuando publica La invención de lo cotidiano (1980) y La fábula mística (1983).  Es el trabajo de más de 20 años. Son la expresión acabada de su pensamiento. En la culminación de su madurez intelectual que se ve truncada con la muerte cuando solo tiene 61 años.

La obra de Mendiola es un aporte al estudio del pensamiento y la obra del jesuita e intelectual francés Michel de Certau. Es una guía, para que el lector se adentre al extraordinario mundo intelectual de este historiador, pero también filósofo, antropólogo y teólogo. Ese precisamente es el propósito del texto.

Michel de Certau
Epistemología, erótica y duelo

Alfonso Mendiola
Ediciones Navarra
México, 2014
pp. 173

Los olvidados de la tierra

Rubén Aguilar Valenzuela 
Cafarnaúm (Líbano-Francia-Estados Unidos, 2018) es la tercera película de la directora libanesa Nadine Labaki que antes había filmado Caramel (2007) y ¿Y ahora dónde vamos? (2011)

La película recae sobre Zain Al Rafeea que hasta la filmación no sabía leer ni escribir. En 2004 nació en Siria y con su familia, al estallar la guerra, se trasladó al Líbano como refugiado en espera de obtener un pasaporte, para viajar a Europa.

Él de 13 años y sin ninguna experiencia actoral hace el papel de Zain, un niño de doce años que vive en un barrio miserable en la periferia de Beirut, la capital del Líbano.

Siguiendo la tradición, sus padres entregan a su hermana Sahar, menor de edad, a un hombre varias décadas mayor. Ella pronto queda esperando y por eso muere. Zain intenta asesinar al marido y huye de la casa.

En la calle se encuentra con una indocumentada etíope que tiene un hijo. Él se encarga del niño mientras ella va al trabajo. Un día migración la detiene y no vuelve a casa. Zain no entiende lo que pasa y se hace cargo del niño.

La directora construye la película con una narrativa sólida que funciona muy bien y donde el contexto juega un papel fundamental. De ella también es el guion con base en una historia de Jihad Hojeily.

En la película Labaki apuesta a actores no profesionales y Zain Al Rafeea realiza una actuación extraordinaria. La película me impresionó mucho. Me dijo mucho.

El trabajo de la directora recibió el Premio del Jurado en el Festival de Cannes y en su momento la película tuvo nominaciones en los premios BAFTA, en los Globo de Oro y en los Oscar. Y también en otros muchos festivales de cine.
 
Para un sector de la crítica, que no comparto, la película funciona como un lavado de conciencia, para que después todo siga igual. Esos críticos ven que el retrato de la miseria que ofrece la directora no aporta nada a que las cosas cambien.

En lo personal el retrato de la miseria al límite que ofrece la directora es un llamado a la conciencia de que esa realidad existe y no se puede ignorar. No es posible desatenderse de ella. Labaki quiere transmitir ese mensaje.

Cafarnaúm
Título original: Capharnaüm o Kfar Nahum
Producción: Líbano-Francia-Estados Unidos, 2018

Dirección: Nadine Labaki
Guion: Nadine Labaki con base a una historia de Jihad Hojeily.
Fotografía: Christopher Aoun
Música: Khaled Mouzanar
Actuación: Zain Al Rafeea, Yordanos Shiferaw y Boluwatife Treasure Bankole. 

Página 177 de 201