Rubén Aguilar Valenzuela
Sensé (Alfaguara, 2018) es la sexta novela de Federico Reyes Heroles (1955). La historia se centra en una mujer que se sabe de enorme belleza y que goza de la sensualidad y el erotismo.

Lo hace con una libertad total y sin ningún tipo de falso recato. Sensé sabe lo que su belleza y su cuerpo provocan en los hombres.

La historia comienza cuando el abogado Luciano Talbek conoce a Sensé en una galería de arte. A partir de ahí se empiezan a reunir.

En sus encuentros solo hay sensualidad y erotismo, pero nunca sexo. Ella pone los límites a los que quiere llegar. Está ahí, para ser admirada y gozada visualmente, pero no más.

Ella subraya su belleza física con la manera de vestir y de los adornos que utiliza, pero sobre todo con su manera de moverse y de actuar.

Luciano está fascinado y ahora solo vive en la ilusión del siguiente encuentro, que ocurre solo cuando ella lo desea. Cuando quiere desaparece y no hay forma de encontrarla.

Ahora lo mismo le sucede a Sebastián, el fotógrafo, y a Juan Pablo, el pintor, amigos de Luciano que tuvieron sesiones con ella desnuda, para fotografiarla y pintarla.

Los tres han sido tocados por la sensualidad y el erotismo de una manera que nunca antes habían imaginado, pero sobre todo vivido.

Sensé no es una mujer en lo particular. Representa la sensualidad y el erotismo que los seres humanos, hombres y mujeres, hemos perdido.

Es una pérdida que ocurre por el ajetreo de la vida de todos los días, pero también por la manera en que ahora concebimos las relaciones entre hombre y mujer.

La sensualidad y el erotismo han sido relegados y con ellos los hombres y las mujeres de hoy día se pierden del placer infinito, intensamente humano, que estos producen.

Desde mi lectura entiendo que el propósito del autor es plantear, a través de su personaje, la necesidad que tenemos de volver a dar a la sensualidad y el erotismo el valor que tienen.

La sensualidad y el erotismo, como lo es la vida, son siempre misterio y espacio por descubrir siempre que uno les dé lugar y se decida vivirlos.

El sexo sin la sensualidad y el erotismo se vuelve una actividad mecánica. Deja de ser una acción vital y profundamente humana.

Sobre su trabajo el autor dice: "Esta novela me inundó, la escribí sin parar. Un impulso extraño y gozoso me impulsaba. Ocho meses de entrega total a un proyecto narrativo".

Y añade que "Sensé es una presencia que me perturbó desde los recodos de la imaginación. Escribía y navegaba abrigado por sensaciones inenarrables. Confieso que redacté estas páginas, poseído, en el buen sentido de la expresión".

Sensé
Federico Reyes Heroles
Alfaguara
México, 2018
pp. 160