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Los discursos de Olof Palme

Rubén Aguilar Valenzuela 
El libro la Profesión de Democracia: Discursos políticos de Olof Palme no tiene fecha y tampoco editorial y solo hay una referencia a la imprenta sueca donde se hizo. La selección de los textos y la traducción es de Francisco J. Uriz.

Reúne diez discursos del político socialdemócrata sueco Sven Olof Joachim Palme (Estocolmo, 30 de enero de 1927 - Estocolmo, 28 de febrero de 1986).

Durante diez años fue primer ministro de Suecia en dos etapas: de 1969 a 1976, y de nuevo de 1982 hasta su asesinato en una calle de Estocolmo.

Los discursos políticos de Palme considero que son de gran valor y que su estructura y forma de la narrativa siguen siendo vigentes al día de hoy. Son los discursos de un gran estadista.

Lo primero que destacó es que siempre habla a las audiencias concediendo que son inteligentes y pueden razonar. Nunca está presente el intento de la manipulación. Para persuadir ofrece datos e información. Apela a la razón.

En los discursos siempre expresa abiertamente su opción política, para el caso la socialdemocracia, a partir de la concepción y las tesis de su partido. Fundamenta sin ideologizar.

Durante sus intervenciones siempre trata de que sus audiencias avancen en su pensamiento, que entiendan conceptualmente los problemas. Es muy didáctico, pero sin falsas simplificaciones.

En sus discursos es común la crítica a la oposición, pero nunca la descalifica o insulta. Entra en discusión a partir de sólidos argumentos.

La estructura de sus discursos tiene, por lo general, seis puntos: a) Referencia a la historia del tema que trata; b) Desarrollo del problema que refiere; c) Explicación conceptual del tema; d) Balance de los hechos a partir de datos duros; e) Reflexión personal que recoge los puntos anteriores; f) Propuesta de solución al problema.

Los diez discursos:

El primero. Valor de la solidaridad, que no tiene fecha, termina con la siguiente reflexión: " Alguien ha incitado a los hombres a "pensar sobre todo en lo que puedes hacer por ti mismo". Nuestra respuesta debe ser: no pienses solo en lo que puedes hacer por ti, piensa también en lo que podemos hacer unos por otros".

El segundo. Por un socialismo en la práctica, pronunciado en el Congreso del Partido Socialdemócrata sueco en 1972. La idea central es que el partido debe estar cerca de la gente y cumplir sus esperanzas. La sociedad, dice, "sabe que un congreso socialdemócrata trata de seguridad, progreso, de los problemas que ellos viven".

El tercero. La Confederación General de Trabajadores de Suecia cumple 75 años, pronunciado en 1973. Hace un recuento de la lucha sindical en Suecia y de sus conquistas sociales. Y termina con que "la sociedad que construye sobre la base de la cooperación y la solidaridad no solo puede enorgullecerse de mirar atrás, sino que, lo que es más importante, esa sociedad también puede mirar hacia el futuro confiadamente".

El cuarto. La emancipación del hombre, no tiene fecha. Lo pronuncia en Washington D.C., durante la reunión del Womens´s National Democratic Club. Un discurso particularmente bueno. De manera histórica y conceptual aborda la lucha de las mujeres por su emancipación. Y propone líneas de acción para acelerar y profundizar ese proceso.

El quinto. Los problemas del medio ambiente. Pronunciado en 1973 durante la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente. Cita las reuniones mundiales que se han celebrado sobre el tema, señala los logros, pero también los peligros. La solución a los problemas ambientales es la coordinación de los gobiernos y la acción decidida de la sociedad civil.

El sexto. El artista entre mecenas y concejales, que pronuncia en 1969 cuando era ministro de Educación de Suecia. En el texto afirma que "se podría decir, en pocas palabras, y con una ligera exageración, que lo que caracteriza la política cultural de una democracia es el dar ayuda incluso a lo que uno le disgusta profundamente".

El séptimo. Hanoi-Navidad 1972 es una declaración de Palme como primer ministro sueco mientras los aviones de Estados Unido bombardean Hanoi en Vietnam. En él dice: "Hay muchos ejemplos de crímenes en la historia moderna. Muchos de ellos tienen nombre. Guernica, Oradour, Babij, Jar, Katyn, Lídice, Sharpeville y Treblinka (...) Ahora un nombre más hay que añadir a la lista. Hanoi-Navidad de 1972".

El octavo. Señor presidente es una carta que envía al presidente Nixon quien calificó el mensaje anterior de "grave ultraje". En la respuesta a las declaraciones del presidente de Estados Unido el primer ministro sueco le dice: "Hoy día en que los hombres se reúnen para expresar sus ansias de paz, deseo suplicarle al presidente de Estados Unidos con una profunda seriedad, que ordene el cese de los bombardeos que tanta destrucción y sufrimiento han causado, y que renueve los esfuerzos para encontrar una solución en la mesa de negociaciones que garanticen a los vietnamitas el derecho a construir su propio futuro".

El noveno. La paz mundial, las superpotencias y la soberanía nacional, pronunciado en 1974 durante el Congreso de la Asociación de Socialdemócrata Cristiano en Piteà. Es un extraordinario discurso que sigue vigente al día de hoy. Después de analizar a detalle la carrera armamentista de Estado Unidos y Rusia señala las líneas políticas de la socialdemocracia sueca y propone las líneas a seguir.

El décimo. Un triste aniversario, pronunciado en 1974 durante un mitin en Malmö, para recordar el primer año del golpe militar contra el presidente Salvador Allende en Chile. Inicia su intervención: "Ha trascurrido un año, un largo año, desde el día en que el gobierno de Salvador Allende, democráticamente elegido, por el pueblo chileno fue derribado por uno de los golpes militares más brutales y sangrientos de la historia de América Latina".

En un Apéndice, al final, viene el texto Suecia y el Tercer Mundo, de Pierre Schori, que era el secretario privado de Palme y que antes había sido secretario internacional del Partido Socialdemócrata Sueco.

Profesión de democracia: Discursos políticos de Olof Palme
Francisco J Uriz, selección y traducción
Göteborgs Offsettryckeri AB
Suecia
pp. 127

El 8 y 9 de marzo

Rubén Aguilar Valenzuela 

La marcha del ocho de marzo, para celebrar el Día Internacional de la Mujer, y el Paro Nacional de la Mujer del nueve de marzo arroja lecciones fundamentales, para la sociedad civil organizada del país. Encuentro cinco:

Plantear y al mismo tiempo dejar en claro que el movimiento era por una causa y que no obedecía a ninguna ideología y tampoco a la intervención de ninguna fuerza política partidaria. El presidente hizo todo lo posible desde su púlpito mañanero, para descalificar al movimiento feminista, pero fracasó. Las mujeres lograron transmitir de manera convincente que ninguna ideología e interés político estaba detrás. Esto dio confianza, para que salieran a la calle mujeres que nunca antes lo habían hecho y que asumieran como suya la convocatoria del paro.

Claridad y amplitud de la causa. Las organizaciones del movimiento feminista, pudieron plantear con mucha claridad que la marcha y el paro tenían como único propósito hacer evidente y denunciar el feminicidio que está en ascenso. No había otras causas y reclamos. Eso resultó fundamental, para ampliar su capacidad de convocatoria. Había que estar solo de acuerdo en que el feminicidio es un gran problema en el país y era necesario ponerle un alto.

El uso de las redes sociales. La iniciativa del colectivo feminista Las Brujas del Mar, del Puerto de Veracruz, de subir a la red una invitación a un paro nacional de mujeres prendió y se expandió como el fuego. Era la primera vez que algo así ocurría en el país. Las integrantes de esa organización estaban sorprendidas de la capacidad de convocatoria que tuvo su iniciativa. Es un tema que es necesario estudiar a fondo. Lo que es claro es el poder inmenso de las redes sociales si se saben utilizar.

Nadie es el responsable de la organización. Tanto en la marcha del ocho de marzo como en el paro del nueve de marzo no hubo cabezas visibles que liderearan la organización. Todas las que quisieron participar eran a su vez convocantes. Se generó no solo la sensación sino así ocurrió que nadie estaba detrás y todas las organizaciones y personas estaban al frente.

Condición objetiva. El feminicidio es una realidad que está presente en la vida nacional y crece todos los años. Las organizaciones, líderes del movimiento feminista y los medios tenían meses señalando el problema. El tema se había posicionado socialmente. Estaba dada una condición objetiva, para que pudieran tener éxito iniciativas, para enfrentar ese problema.

El 8 y 9 de marzo marca un antes y un después no solo en el movimiento feminista y su lucha, que lo es, sino también en el conjunto de la realidad de las organizaciones de la sociedad civil. De lo que sucedió esos días hay mucho que reflexionar y aprender.

El presidente y los conservadores

Rubén Aguilar Valenzuela 
En la conferencia del pasado viernes, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, insistió de manera enfática que la última oportunidad, para reducir los casos de Covid-19 era que las y los mexicanos se quedaran en su casa.

Lo hizo con una claridad y una fuerza que antes no había estado presente en los mensajes del gobierno, que a lo largo de la pandemia se ha comunicado de manera contradictoria y tratando de minimizar el problema.

Al día siguiente el presidente, en línea contraria a lo que plantea su equipo de salud, siguió con sus giras y encuentros violentando las normas de sanidad.

El presidente con su acción no solo sabotea la política de salud de su gobierno, sino que con su ejemplo dice a la sociedad que no tienen porque encerrase en sus casas. Que no deben de hacer caso a lo que dicen las autoridades.

En la medición de medios el mensaje del viernes de López-Gatell sólo lo vio o escuchó el 1.0 % de la audiencia. En cambio, el presidente está en todos los medios y a todas horas. Su penetración es muy grande.

Lo que haga o deje de hacer el presidente es el real mensaje que se envía a la sociedad. Y ahora es muy claro: Yo no me encierro en casa entonces ustedes tampoco necesitan hacerlo.

Hay epidemiólogos y comentólogos que han insistido en la irresponsable manera de actuar del presidente. Él no hace caso y sigue igual. Su equipo de salud asume que frente al mal ejemplo del presidente nada pueden hacer y callan.

El domingo pasado en su gira por Sinaloa, el presidente grabó un video en el hotel donde se hospedó en Culiacán, que luego subió a las redes. En él explica por qué sigue en sus giras.

De manera textual dice: "¿Saben que quieren los conservadores?, que yo me aísle, imagínense, no habría conducción ... O sí habría conducción de ellos, porque en política no hay vacíos de poder, los vacíos se llenan y eso es lo quieren para que se apoderen ellos de la conducción de manera irresponsable".

Y añadió que "los conservadores quisieran no solo que me apartara y que desapareciera, quisieran que fracasara la cuarta transformación que estamos encabezando, pero no les vamos a dar el gusto".

A las afirmaciones del presidente surgen muchas preguntas: ¿Se siente tan débil que si unos días deja de hacer giras su gobierno se va a caer? ¿Quiénes son esos conservadores tan poderosos que están tramando un complot contra él? ¿Dejar las giras por un tiempo abre un vacío real de poder en su gobierno? ¿A través de las giras se conduce al país?

Las declaraciones del presidente hablan de un mandatario que se siente muy débil, de un gobierno que se asume como frágil y que en cualquier momento se puede caer. Ese es el mensaje que desde Culiacán transmitió quien está a cargo de la conducción del país.

Jesse Owens en la Olimpiada de Berlín

Rubén Aguilar Valenzuela
El director Stephen Hopkins en El triunfo del espíritu (Canadá-Alemania-Francia, 2016) ofrece una biografía de Jesse Owens (Stephan James) el atleta afroamericano que, en 1936, en la Olimpiada de Berlín, ganó cuatro medallas de oro.

De Anna Waterhouse y Joe Shrapnel es el guion que está muy bien estructurado y es una pieza clave en la construcción de la historia.

Jesse Owens, integrante de una familia afroamericana de bajos recursos, es aceptado en la Universidad Estatal de Ohio, por sus resultados en las pruebas de atletismo.

En la sociedad de Estados Unidos, el racismo está muy presente y Owens lo va a vivir de manera manifiesta en el entorno de la universidad.

Siempre va a contar con el apoyo de su entrenador Larry Snyder (Jason Sudeikis) quien desde un inicio ve en Owens grandes posibilidades.

El atleta debe mandar dinero a su familia, que incluye a su pequeña hija que tuvo con Ruth (Shanice Banton) a quien promete matrimonio antes de partir.

Al enterarse de esta situación el entrenador le consigue una beca, para que pueda mandar dinero a su familia y se concentre en el entrenamiento.

El corredor, ya con el pase a Berlín, se ve enfrentado al dilema planteado por la NAACP (Asociación para el Avance de la Gente de Color) que plantea un boicot a los juegos como una acción solidaria con las minorías oprimidas.

La película deja ver las contradicciones al interior del Comité Olímpico de Estados Unidos. El magnate Avery Brundage (Jeremy Irons) trata siempre de inclinar la balanza a favor de la participación.

Él mantiene negocios con el gobierno de Adolf Hitler (Adrian Zwicker) y en los hechos actúa en la defensa de los intereses de los nazis, pero también de los suyos.

La actuación de Owens destroza el mito nazi de la supremacía aria al ganar cuatro medallas de oro. En un mismo día, en no más de 45 minutos, rompe tres récords mundiales y empata otro.

Joseph Goebles (Barnaby Metschrat), el encargado de organizar la olimpiada lo había hecho en la lógica de demostrar al mundo la supremacía de la raza aria. Y Owens forma parte de su fracaso.

A pesar del extraordinario triunfo del atleta afroamericano al regreso a su país no recibe mayores reconocimientos. El racismo en Estados Unidos está todavía muy presente. Van a pasar muchos años, para que se reconozca el valor de su gesta.

Es interesante como la película trata a la cineasta alemana Leni Riefenstahl (Carice van Houten) encargada por Goebles de hacer el documental de la olimpiada, que es una gran película.

El triunfo del espíritu
Título original: Race
Producción: Canadá-Alemania-Francia, 2016

Dirección: Stephen Hopkins
Guion: Joe Shrapnel y Anna Waterhouse
Fotografía: Peter Levy
Música: Rachel Portman
Actuación: Stephan James, Jason Sudeikis, Eli Goree, Shanice Banton, Carice van Houten, Jeremy Irons, William Hurt, David Kross

Crisis económica

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado viernes el banco de inversiones J.P. Morgan anunció prevé que para 2020 la economía mexicana caiga a menos 7.0 %, producto de la crisis del Covid-19.

De ser así, que es muy probable, ya todos los bancos y corredurías pronostican un crecimiento negativo del PIB, aunque con algunas diferencias, el impacto será enorme.

Los especialistas calculan que por cada punto porcentual de caída del PIB se pierden entre 225 mil y 275 mil empleos. Si la proyección del J.P Morgan es cierta se perderían entre un millón 575 y un millón 750 mil empleos.

Entre los sectores más afectados por la crisis se encuentra el de la construcción, que es un gran empleador, ante la negativa del gobierno de invertir en infraestructura.

En la industria de la transformación serían afectadas de manera especial: la automotriz, la de fabricación de maquinaria y equipo eléctrico y electrónico, la industria del cemento, la química y la de plásticos.

Los especialistas consideran que el gobierno se niega a reconocer la gravedad de la crisis y esto impide que se tomen las medidas adecuadas y necesarias.

Es urgente un programa, para hacer frente de manera integral a la crisis económica. El gobierno, por lo pronto, no lo ha presentado. ¿Lo tiene?

Lo que anunció es un programa de recursos por 25 mil millones de pesos que no es nada. Un punto porcentual del PIB equivale a 288 mil millones de pesos. Así el programa no atiende ni la décima parte de una caída del 1.0 % del PIB.

El dato se hace más grave cuando se considera que la caída puede ser del 7.0 %. Para lanzar un plan de la dimensión que se requiere el gobierno no tiene los recursos que se necesitan.

Éstos solo pueden venir de una reforma fiscal, que ahora por la crisis es imposible, o el endeudamiento. El presidente en reiteradas ocasiones se ha negado a cualquiera de estas medidas.

En el horizonte no se ve como el gobierno va a hacer frente a la crisis y eso genera mayor incertidumbre y agrava la situación. Es urgente, pues, que el gobierno anuncie ya su plan integral y no siga en silencio. (Con información de Rubén Migueles, El Universal, 28.03.20)

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