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Las mejores novelas del primer semestre

Rubén Aguilar Valenzuela
De las novelas que leí en el primer semestre de 2021 estas diez son los que valoro como los mejores. De todas en estas mismas páginas han salido o están por salir reseñas de las mismas.

El lobo estepario (Compañía General de Ediciones, México, 1970) de Hermann Hesse (Alemania, 1887 – Suiza, 1962 se publica por primera vez en 1927. La novela se articula a partir de la tensión entre la personalidad humana y animal del personaje central, que es Harry Haller. A lo largo de la obra se va a analizar la vida, pero sobre todo su mentalidad y forma de actuar de Haller. Se hace desde distintas perspectivas.

Justine o los infortunios de la virtud de Donatien-Alphonse-François de Sade (París, 1740-Charenton, 1814) conocido en el mundo de la literatura como el marqués de Sade fue escrita originalmente en 1787 durante una de sus estancias en la cárcel, en La Bastilla. En la obra Justine y su hermana Juliette, a la muerte de sus padres, deben encontrar una manera de vivir. Juliette, asume el camino del vicio, mientras que Justine el de la virtud. En esta decisión, ella en lugar de recibir reconocimiento por su comportamiento, lo que encuentra es el imperio de la maldad y el vicio.

La dependienta (Duomo, 2019) de la japonesa Suyaka Murata (1979) aborda esta problemática de Keiko Furukura, el personaje central de la novela. La sociedad japonesa espera que una mujer cumpla determinados papeles a cierta edad. No hacerlo significa ser "anormal". Ella, que ahora tiene 36 años, desde niña ha sido distinta a los demás. Sus reacciones ante ciertas situaciones no son como las de los otros. Ella es la "rara" en su familia y en la escuela.

Máquinas como yo (Alfaguara, 2019) es la más reciente novela de Ian McEwan (Reino Unido, 1948) donde aborda el tema de la ciencia ficción género en el que nunca antes había incursionado. La historia se desarrolla en los años ochenta en Londres, el Reino Unido se enfrenta a la Guerra de Las Malvinas en el gobierno de Margaret Thatcher. John Lennon todavía vive. El científico Alan Turing, que descifra los códigos alemanes en la Segunda Guerra Mundial, todavía no se ha suicidado.

Eleonor Oliphant está perfectamente (Roca Editores, 2017) de la británica Gail Honeyman (1972) cuando publicó tuvo un éxito extraordinario en todo el mundo. Eleanor, una treintañera, trabaja en el área de contabilidad en una compañía de diseño gráfico desde que salió de la universidad. Vive sola, tiene una enorme cicatriz en la cara producto de una quemadura y no tiene relación con nadie. Todos los miércoles llama a su madre.

Una historia sencilla (Anagrama, 2013) de la escritora Leila Guerrero da cuenta del concurso más prestigiado de malambo, baile tradicional argentino, que todos los años se celebra en Laborde (Córdoba, Argentina). En 2011 la periodista y escritora viajó a esa localidad, para hacer una crónica del concurso y en ese trabajo quedó impactada de la vida de uno de los participantes, Rodolfo González Alcántara.

Bienvenidos a Occidente (Penguin Random House, 2017), la novela de Mohsin Hamid, es la historia de Said y Nadia, emigrantes que dejan Siria, su país, sumido en la guerra, para viajar a Grecia, Inglaterra y después a Estados Unidos, en el intento de crearse una nueva vida. En la novela se da cuenta de la guerra civil que ocurre en el país donde vivían Said y Nadia. La normalidad de todos los días se ve rota por la realidad del inicio los combates entre las partes en conflicto.

Blues de la calle Beale (Literatura Random House, 2019) es una novela escrita por el afroamericano James Baldwin (1924 - 1987) que se considera una obra clásica de la literatura estadounidense del siglo XX. Se publica por primera vez en 1974. Tish, tiene 19 años y es pareja de Fonny un escultor que trabaja la madera. Esperan un hijo. Son novios desde la escuela y han tomado la decisión de casarse. Una acusación falsa de violación, avalada por un policía racista, lleva a Fonny a la cárcel. Sus planes se truncan.

La prueba (Seix Barral, 1988) de Agota Kristof (1935-2011), la escritora húngara nacionalizada suiza, es la segunda parte de la trilogía de los gemelos Claus y Lucas. La primera es El gran cuaderno (1987) y la tercera La tercera mentira (1999). Los gemelos se separan. A Lucas, que se queda en su país, le toca vivir bajo un régimen autoritario y Claus sale de su patria a ver otros mundos. Muchos años después se volverán a encontrar.

La tercera mentira (Seix Barral, 1999) escrita por Agota Kristof (1935-2011) es la tercera y última parte de la trilogía sobre los gemelos Claus y Lucas. La primera es El gran cuaderno (1987) y la segunda La prueba (1988). Al inicio la narración es en presente y en primera persona donde habla Claus, que luego resulta ser Lucas, pero esto solo queda claro al final. En la narración hay saltos en el tiempo que pasa del presente al pasado. Claus que está de regreso se encuentra en la cárcel porque su visado ha caducado.

 

La separación de los gemelos

Rubén Aguilar Valenzuela
La prueba (Seix Barral, 1988) de Agota Kristof (1935-2011), la escritora húngara nacionalizada suiza, es la segunda parte de la trilogía de los gemelos Claus y Lucas. La primera es El gran cuaderno (1987) y la tercera La gran mentira (1999).

Los gemelos se separan. A Lucas, que se queda en su país, le toca vivir bajo un régimen autoritario y Claus sale de su patria a ver otros mundos. Muchos años después se volverán a encontrar.

Ahora Lucas es un joven adulto que vive en una ciudad de la posguerra gris y sin encanto. Se desenvuelve en un mundo cerrado con pocas relaciones. Algunas las establece a su pesar.

La novela tiene pocos personajes, que aparecen y desaparecen, salvo Lucas que es el protagonista. Logra hacer su vida en un ambiente difícil de posguerra en un régimen totalitario.

Sus habilidades personales y su capacidad, para adaptarse y sacar provecho de cualquier circunstancia lo mantienen de pie y lo hacen salir adelante mientas otras personas sucumben a las condiciones de la realidad.

En la novela Lucas cede la palabra a una voz externa que cuenta la historia en tercera persona. Los personajes viven y actúan en un mundo cerrado, propio del autoritarismo, en el que no hay esperanza de futuro.

Lucas, desde sus posibilidades, ayuda a los que pude. Los que están al margen en la nueva sociedad totalitaria. A los que se les ha cerrado el mundo. Con ellos se relaciona.

Sigue escribiendo su cuaderno (su diario), para cuando se encuentre con Claus con el que ha perdido todo contacto. No sabe dónde está y cuál es su condición.

Desde niño, como Claus, es ajeno a la experiencia del amor y los afectos. A pesar de esto ayuda a los otros y se solidariza con ellos. No le son indiferentes.

El estilo de Kristof es de pocas palabras y por ello de una gran concisión. Su prosa es precisa y siempre va al punto. No hay adornos y desvíos.

La prueba
Agota Kristof
Editorial Seix Barral
Barcelona, 1988
pp. 160

 

 

Cristina Fernández, la populista argentina

Rubén Aguilar Valenzuela
Cristina Fernández (1953) fue presidenta de Argentina de 2007 a 2015. Diputada provincial entre 1989 y 1995, diputada y senadora nacional en los periodos 1995-2007 y 2017-2019 respectivamente. Estuvo casada con el presidente Néstor Kirchner (1950-2010), quien gobernó entre 2003 y 2007. Desde 2019 es vicepresidenta. Acompaña al presidente Alberto Fernández (1950) en una gestión que dura hasta 2023.

Ella a lo largo de su carrera política siempre ha estado en el centro del conflicto y ha sido acusada de corrupción y abuso de poder. Con una extraordinaria habilidad ha podido sortear todos los problemas y ha logrado estar en la primera línea de la actividad política. Su personalidad no admite matices; se le acepta o se le rechaza.

Ha militado en diversas tendencias del populismo peronista y con quien fuera su esposo creó una de éstas. Es el modelo conocido como "kirchnerismo" (2003-2015) elaboración conjunta de Kirchner y Fernández en los tres periodos que estuvieron en la presidencia. Uno él y dos ella. Esta última es quien da forma más acabada a esta variante política.

El suyo no es un populismo teórico o pragmático sino lo que algunos especialistas llaman "devenir populista" que toma forma frente a las coyunturas y circunstancias políticas de manera particular en las crisis. Los valores propios de la democracia no son relevantes e incluso estorban al proyecto. Se les acepta como mal menor, porque es algo que no pueden evitar.

Como en otros populismos un componente fundamental es la mediatización de la política. El líder tiene una presencia central en los medios. El "activismo mediático" es clave en la estrategia no solo de comunicación sino del conjunto del proyecto. Esto implica: Interpelar de manera permanente a las audiencias; utilizar instrumentos de comunicación directa y la promoción de los medios propios del gobierno y, en la medida de lo posible, la minimización de los privados.

En los dos periodos de gobierno de Fernández, para la mediatización del discurso presidencial, hizo uso sistemático de la Cadena Nacional de Radiodifusión. Fueron más de un centenar de veces. Antes ningún político en Argentina había hecho algo semejante. Su medio predilecto fue la televisión. Ahí siempre se sintió bien. Como parte del modelo la comunicación directa, sin mediarse por los medios, es esencial.

La construcción de escenas y escenarios donde participaba el pueblo es otro de los elementos constitutivos del modelo. La reunión de los grandes contingentes tiene el propósito de "producir" identidad entre los excluidos, los que no han sido beneficiados por el desarrollo injusto y desigual. Es lo que Fernández (2017) llamó "ceremonia partisana", que se caracteriza por que los eventos se televisen. Se articula, entonces, el público movilizado y el liderazgo personal de la figura carismática.

El discurso político se construye a partir de la polarización entre el pueblo, representado por el líder, y los que detentan el poder. Para algunos los neoliberales y conservadores. Es la confrontación entre buenos y malos. Entre amigos y enemigos. Entre nosotros y los otros. No somos iguales. Por eso mismo se buscan adversarios, para denostarlos. Los medios independientes son blanco constante del ataque.

Otro elemento indispensable, para la construcción del discurso es la elaboración y comunicación de una realidad alterna. Lo que ocurre en los hechos de todos los días es irrelevante y se niega si éstos no se inscriben en el "país virtual o mediático" que anuncia el líder. Ese es el único que existe. Es una inversión de todos los días. Es el que sus seguidores quieren que anuncie. La realidad incomoda. Es mejor vivir en la ilusión de que ahora el mundo es distinto. Así se ha decretado.

La vicepresidenta Fernández no es la vocera del gobierno populista del presidente Fernández. Entre ellos hay algunas diferencias y variantes. La voz cantante la lleva el primer mandatario. Ella, que ha vuelto a la conducción del país desde una nueva posición, es, no puede dejarse de lado, la creadora de una tendencia del peronismo y de un modelo de comunicación gubernamental. Está ahí y en cualquier momento se puede hacer presente.

El sistema de ambulancias de la Ciudad de México

Rubén Aguilar Valenzuela 
En la Ciudad de México, con nueve millones de habitantes, existe escasez de ambulancias oficiales y por eso desde hace décadas ha surgido un sistema informal paralelo, para cubrir la demanda.

Son paramédicos empíricos que tienen sus propias ambulancias escasamente equipadas y sin licencia que actúan en acuerdo con la policía y en contubernio con pequeños hospitales privados.

El documental Familia de medianoche (México-Estado Estados Unidos, 2019) del director Luke Lorentzen da cuenta de esta realidad al dar seguimiento al trabajo de la familia Ochoa que tiene su propia ambulancia y vive de ella.

Fernando Ochoa, cabeza de la familia, trabajó en la Cruz Roja antes de comenzar su propio negocio con sus hijos Fernando, Juan y su amigo Manuel Hernández. En ocasiones Josué, el hijo menor que es estudiante de primaria, los acompaña en sus travesías nocturnas.

La idea del documental surgió en 2015, cuando Lorentzen frente a su casa se encontró con la ambulancia de los Ochoa. Dice que en la primera noche con ellos "vi este submundo increíble, trágico, absurdo de ambulancias privadas que están llegando a accidentes que el gobierno no está llegando''.

De acuerdo al director el gobierno en la Ciudad de México cuenta con 45 ambulancias mientas que en Londres, con una población semejante, hay 1,100. Este déficit es el que explica el surgimiento del servicio paralelo.

La mayoría de los accidentes ocurren por la madrugada cuando muchos conductores borrachos intentan regresar a sus casas.

En tres años Lorentzen filmó 1,000 accidentes en las calles de la Ciudad de México.

Es cuando la familia Ochoa se traslada a donde han ocurrido estos hechos. A veces en competencia con otras ambulancias que también van al mismo lugar. En sus traslados tienen que lidiar con el intenso tráfico de la ciudad.

También se enfrentan a la policía que les pide sobornos, para poder seguir operando bajo la amenaza de multarlos o llevarlos al corralón. Es un gasto que está contemplado en sus presupuestos.

A los heridos los pueden trasladar a los hospitales públicos, pero siempre con el argumento de que están llenos los convencen de mejor conducirlos a uno privado. Aquí les dan una comisión por llevarles un cliente. Éste es su mayor ingreso.

Los Ochoa como otros que realizan el mismo trabajo en ocasiones tienen mucha dificultad, para cobrar sus servicios. Los heridos o sus familias se niegan a pagar. En estos casos tienen que prestar el servicio de manera gratuita.

El documental muestra la realidad y no ofrece juicios de valor. Los Ochoa viven de su trabajo, pero también son generosos y solidarios. Siempre atentos con las personas a las que recogen en los muy diversos tipos de accidentes.

Para el director el trabajo que realizan estas ambulancias cubre una necesidad que no atiende el gobierno. En el documental Juan Ochoa plantea que le gustaría una noche sin las ambulancias privadas, para mostrar la falta que hacen.

Lorentzen dice: "lo que quiero mostrar es qué pasa cuando pones una buena familia que quiere ayudar dentro de un sistema muy roto. El menú de decisiones que tienen es limitado y tienen que hacer cosas que en otra vida no harían''.

El documental se exhibió en festivales internacionales de cine. En el Festival de Cine de Guadalajara ganó el premio como Mejor largometraje mexicano y Mejor dirección (Lorentzen) y en el Festival Internacional de Cine Guanajuato como Mejor documental mexicano.    

Familia de medianoche
Título original: Familia de medianoche / Midnight Family
Producción: México - Estados Unidos, 2019

Dirección: Luke Lorentzen 
Guion: Luke Lorentzen 
Fotografía: Luke Lorentzen 
Música: Leonardo Heiblum, Jacobo Lieberman, Alexis Ruiz y Andrés Sánchez.
Actuación: Los integrantes de la familia Ochoa que manejan la ambulancia. 
 
 

Consulta y propaganda política

Rubén Aguilar Valenzuela
El 1º de agosto se realiza una consulta popular que no consulta nada y no vincula a nada. Es la primera que tiene lugar con la nueva ley que norma este tipo de ejercicios. El presidente López Obrador al inicio de su gobierno, de manera espontánea y a mano alzada, organizó consultas, para "legitimar" decisiones que ya tenía.

En esas ocasiones participaron muy pocas personas y la única regla fue la voluntad del presidente. Nunca se hizo pública la metodología y los resultados no fueron transparentes. Se hizo lo que éste quiso. La SCJN pudo evitar la próxima farsa, pero concedió, sin conceder, la consulta que el presidente quería como un ejercicio de propaganda política.

El presidente proponía llevar a consulta si se juzgaba o no a cinco expresidentes. La pregunta era: "¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso, sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, durante y después de sus respectivas gestiones?"

La SCJN le enmendó la plana y la pregunta quedó así: "¿Está de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?"

Es evidente que si hay un delito que perseguir las autoridades en cualquier caso lo deben hacer. Es su obligación. No hay excepciones. Así lo señala la ley. La aplicación de la justicia no está y no puede estar a consulta popular. En un Estado de derecho no ha lugar a los juicios a mano alzada en la plaza pública.

El propósito del presidente era, lo sigue siendo, un acto de propaganda política. La idea original era colocar una pira en el quemadero de la inquisición donde serían ejecutados cinco expresidentes. Para eso era indispensable que en la pregunta estuvieran sus nombres. Ya no están. El espectáculo pierde interés. No convoca.

De todos modos un tema central de las próximas mañaneras del presidente será invitar a sus simpatizantes a que voten si se juzga o no a los expresidentes aunque la pregunta ya no sea esta. Habrá que ver su capacidad, para convencer a los suyos de que vayan a votar en un ejercicio de autoengaño.

Para ésta y próximas consultas ahora hay reglas. La organiza el INE, que ha dicho no tener presupuesto, para llevarla a cabo, pero que de todos modos la sacará adelante con la capacidad manifiesta que la institución tiene. Para que sea válida y obligue a las autoridades se requiere que participe el 40 % del padrón electoral.

En la pasada elección de junio, la más grande de la historia, participó el 52 %. Es muy difícil, casi imposible, que ahora salga a votar el número que exige la ley. Para el presidente ese sería el ideal, pero lo importante no es el ejercicio. Lo que es relevante es el pretexto, para articular su discurso de juicio al "pasado" que se ha propuesto destruir.

La consulta nada tiene que ver con la justicia es solo propaganda política. Al presidente se le da. Es lo mejor que sabe hacer. Lo disfruta. Y a los suyos les gusta consumir lo que éste les ofrece. Los alimenta y los hace parte de una causa, la de su líder y mesías, que los invita a juntos hacer historia. Lo creen, aunque cada vez son menos. 

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