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AMLO: El presidente

Rubén Aguilar Valenzuela
A partir del lunes 7 de noviembre el presidente López Obrador, en las comparecencias mañaneras, empezó a atacar de manera diaria a los organizadores de la marcha citada para el 13 de noviembre en defensa de la democracia y las instituciones que la garantizan.
 
La sociedad está acostumbrada a que López Obrador reaccione de manera violenta contra todo aquel que no se le someta y rinda pleitesía.
 
No deja de sorprender que el supuesto jefe del Estado, que debe de invitar a la unidad y la concordia, se dedique a insultar a los ciudadanos que gobierna.
 
Aquí por día, los insultos que dijo del lunes 7 al viernes 10 de noviembre.
 
Lunes 7

  • Racistas
  • Clasistas
  • Hipócritas

 
Martes 8 

  • Neoliberales
  • Corruptos
  • Simuladores
  • Masoquistas

 
Miércoles 9 

  • Conservadores
  • Racistas
  • Clasistas
  • Antijuaristas
  • No quieren a los pobres

 
Viernes 10 

  • Racistas
  • Clasistas


El 13 de noviembre tuvo lugar la marcha en 60 ciudades del país, se calcula que participaron 1.5 millones y solo en la Ciudad de México 700,000.
 
La reacción de López Obrador fue de mucho coraje y frustración, porque se asume como el único dueño de las calles y las marchas.
 
Posterior a la marcha, del lunes 14 al miércoles 16 de noviembre, el presidente sigue insultando a los organizadores y al 1.5 millones de asistentes a las manifestaciones en 60 ciudades del país.
 
Aquí por día, los insultos que dijo del lunes 14 al miércoles 16 de noviembre.
 
Lunes 14 

  • Corruptos
  • Clasistas
  • Discriminan
  • Mezquinos
  • Conservadores

 
Martes 15 

  • Fifís
  • Aspiracionistas
  • Antidemocráticos
  • Simuladores
  • Corruptos
  • Clasistas
  • Racistas

 
Miércoles 16 

  • Fifís
  • Son una minoría

 
En la mañanera de este día anunció que hará una marcha como la del 13 de noviembre que citó para el 27 de noviembre.
 
Dice que es en acatamiento a la orden que recibe de la gente y que se somete al principio de "mandar obedeciendo".
 
El presidente todos los días, como lo ha hecho los cuatro años en el cargo, seguirá insultando a quien no se le someta y rinda pleitesía.

Museo Nacional del Ecuador

Rubén Aguilar Valenzuela

Quito, Ecuador

 

Historia

En el año 1938, el gerente del Banco Central del Ecuador, Guillermo Pérez Chiriboga, decide que la institución empiece a coleccionar piezas precolombinas y también coloniales, para su protección. Después la institución adquiere la colección arqueológica del suizo Max Konanz, que residió más de 30 años en el país, convirtiéndose en el núcleo inicial del futuro museo.

A partir de 1965 se obtienen colecciones privadas como las de Luis Felipe Borja, Luis Cordero Dávila, Wilhem Baum, Víctor Mena Caamaño y otros. Así se incorporan a la colección esculturas, pinturas, grabados, muebles, textiles, orfebrería y joyería, porcelanas, cristales y otras artes decorativas coloniales y republicanas. Después de diez años en los que las piezas fueron investigadas y clasificadas se inauguró el "Museo Arqueológico y Galerías de Arte del Banco Central del Ecuador" en diciembre de 1969. Se ubicaba en los pisos cinco y seis del nuevo edificio del Banco Central. El primer responsable de investigar y documentar la colección fue Hernán Crespo Toral.

En 1992, con el fin de tener espacios más amplios de exposición, el Banco Central del Ecuador decide trasladar la mayor parte de sus colecciones al Edificio de los Espejos, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. El Archivo Histórico y la Musicoteca se trasladaron a uno de los edificios del Antiguo Banco Central, en el Centro Histórico. A partir de 2010, las áreas culturales del Banco Central pasaron a ser manejadas por el Ministerio de Cultura y a partir de entonces el museo recibe su actual nombre.

 

Colección

 

- Sala introductoria

Se explica el proceso de construcción de la colección que ahora tiene más de 65 mil piezas y está repartida en tres sitios: Museo Nacional de Ecuador, Museo Antropológico y de Arte Moderno en Guayaquil y Museo Pumapungo en Cuenca. (Conozco el museo de Guayaquil y cuando estuve en Cuenca el museo estaba cerrado por mantenimiento).

El guion museográfico es temático y en las salas, incluyendo ésta, se exhiben al mismo tiempo, siguiendo la narrativa, objetos prehispánicos, coloniales, siglo XIX (República) y el siglo XX. Las piezas que más me llamaron la atención son:

Sacerdotisa (600 a.C - 400 d.C)

Caridad

Antonio Salguero / 1920

Virgen de la Luz

Manuel Chili / Siglo XVIII

Hay un muy buen cuadro horizontal de Camilo Egas de los años veinte del siglo pasado.

- Conceptos transversales

Se explican los cuatro conceptos que atraviesan el discurso de la museografía. Se dice que se busca generar reflexiones sobre: género e interculturalidad; memoria social y patrimonio; producción del conocimiento y participación y ciudadanía.

- Oro, plata y cobre

En esta sala se pretende explicar el desarrollo prehispánico de la metalurgia y las características de las distintas expresiones de las principales culturas que habitaron lo que hoy es Ecuador. Las piezas que más llamaron mi atención son:

 

Sol de oro

Cultura La tolita

600 a.C. - 400 d.C.

Máscara

Cultura La tolita

600 a.C. - 400 d.C.

- Poder político y organización social

En esta sala se ven las relaciones de poder y su organización de la época prehispánica al siglo XX. En el mundo de las sociedades originarias se toman en cuenta las culturas de la Sierra, Costa y Amazonía que dan cuenta de distintas formas de organización social y política que se materializan en construcciones monumentales y en representaciones iconografías.

Con el avance del Imperio Inca se impuso un modelo expansionista altamente jerárquico que se mantuvo por 70 años y que cae con la llegada del nuevo sistema imperial encabezado por la monarquía española y la Iglesia.

La Independencia de la corona española permitió la conformación de la República y el nacimiento de corrientes políticas e ideológicas que se han desarrollado a partir de entonces. Las piezas que más me llamaron la atención son:

 

 

Mujer

Cultura Chorrea (1000-300 a.C.)

 

 

 

Huasipungo

Luis Walpher / 1950

Los guandos

Eduardo Kingman / 1939

- Territorio, economía y trabajo

Se exponen las distintas formas del intercambio comercial entre las sociedades originarias. El sistema de Spondylus (conchas) y la producción y el comercio de la hoja de coca.

Con la conquista española inicia un nuevo modelo económico y comercial con Europa y las otras regiones del mundo a través de las rutas del Galeón de Manila. Nuevas técnicas productivas, materias primas, animales y especias fueron introducidas en América y apropiadas por la nueva sociedad colonial.

La ilustración trajo consigo el conocimiento científico y la investigación del territorio. Las misiones científicas del siglo XIX construyeron la idea del territorio ecuatoriano mediante las representaciones de los artistas. El impacto de procesos históricos globales, como la fotografía y el cine, se reflejaron en la vida cotidiana y el arte. Las piezas que más me impresionaron fueron:

Máscara. Cultura Valdivia (3800-1500 a.C.). Concha.

Máscara. Cultura Manteño (500-1532 d.C.). Plata y cobre.

Coquero en trance. Cultura Bahía (500 a.C.-650 d.C.)

Coquero. Cultura Pasto (750-1500 d.C.).

Comentario

 

El discurso temático en este tipo de museos siempre me parece confuso y complicado para los visitantes locales y todavía más para los de fuera. Es muy difícil seguir la lógica de la narrativa. Se requiere muchos conocimientos previos, para entender la propuesta y en la misma ubicar los distintos objetos.

Las piezas prehispánicas son extraordinarias. Pienso que en Quito debería existir un museo dedicado solo a la arqueología como el de Guayaquil. Uno que enseñe las distintas culturas que florecieron en lo que hoy es Ecuador.

Lo que se presenta del periodo colonial, salvo contadas excepciones, me parece pobre. Hay muy pocas obras del estilo quiteño. La importancia del arte colonial merece un museo que exponga las obras de esa etapa particularmente rica del arte ecuatoriano. En todo caso habría que ampliar la colección del Museo de San Francisco. Y con el arte moderno debería de hacerse algo igual, para dar cuenta de la distingas épocas, corrientes y autores.

Twitter: @RubenAguilar

El pueblo se toma la calle

Rubén Aguilar Valenzuela

En una sociedad democrática, la toma de la calle por el pueblo es un recurso, siempre válido, en situaciones excepcionales donde está en juego, entre otras cosas, la misma democracia.

Amplios sectores del pueblo han entendido que está en peligro la vida democrática con la iniciativa electoral que el presidente López Obrador envió a la Cámara de Diputados.

Quiere volver al régimen político autoritario y antidemocrático, donde militó y formó, para que el Ejecutivo Federal tome, como antes, el control de las elecciones.

El pueblo que se manifestó el domingo 13 de noviembre en 35 ciudades del país y, algunas del exterior, parte del análisis de que la democracia está en peligro.

Y que la iniciativa presidencial, de ser aprobada, implica perder conquistas históricas alcanzadas con un enorme esfuerzo en décadas de lucha y con cientos de muertos.

Sobre el número de quienes participaron en la toma de la calle se dan cantidades distintas. Una primera cifra, con información de especialistas, es de más de un millón en todo el país y entre 600,000 y 700,000 en la ciudad de México.

Las calles y plazas llenas en una treintena de ciudades en los estados y una docena más en el mundo expresan de parte de quienes marcharon su compromiso decidido con la democracia que con mucho esfuerzo se ha construido.

Las y los que marchamos lo hicimos en defensa de la democracia y las instituciones que la garantizan como el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El pueblo que caminó por las calles de las ciudades del país, también del exterior, lo hizo con plena conciencia de la gravedad del momento que vive la institucionalidad democrática de México.

Nos manifestamos, para mandar tres grandes mensajes:

Al presidente. Que no estamos de acuerdo con su intento de regresar al viejo régimen autoritario y antidemocrático donde las elecciones eran controladas por el Ejecutivo Federal.

A la oposición: Que le pedimos, le exigimos, que no vaya a votar la iniciativa regresiva y antidemocrática del presidente de la República.

A Morena: Que recuerden que algunos de ustedes lucharon por la instauración de la democracia y las instituciones que la sostienen. No pueden apoyar una propuesta que niegue su propia historia.

La oposición de manera pública, también estuvo en la calle, se comprometió a no aprobar ninguna reforma constitucional en la línea regresiva y antidemocrática que propone López Obrador.

Después de la marcha del domingo, el presidente debe tomar conciencia de que hay mexicanas y mexicanos que se han tomado la calle y lo seguirá haciendo si continúa su ofensiva contra la vida democrática.

Y los partidos de oposición, a su vez, deben tomar conciencia de que ahora quienes les exigen no sumarse a la propuesta regresiva presidencial están dispuestos a luchar por profundizar la vida democrática.

Los obispos ante la realidad del país

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado 10 de noviembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio a conocer el documento Mensaje al pueblo de Dios, donde expresa su preocupación "ante la realidad que estamos viviendo y, a la vez, nuestro deseo de seguir colaborando en la construcción de un país más justo, fraterno, unido y en paz".
 
Los obispos hacen un análisis de la situación que vive el país y afirman: "los tiempos actuales son complejos y desafiantes. Nos preocupa, entre otras cosas, la pobreza creciente y el deterioro del medio amiente; la inseguridad y la violencia; el narcotráfico y la drogadicción; las extorsiones y los secuestros; los feminicidios y los miles de desaparecidos".
 
Y también "los desplazamientos forzados de tantos migrantes, quienes buscando una vida mejor, atraviesan el territorio nacional convertidos, tristemente, en mercancía humana; las amenazas a la democracia, la libertad religiosa y de expresión; la polarización ante las diversas propuestas políticas, alimentada, muchas veces, por quienes deben promover la unidad para el bien del país".
 
Los obispos tienen una visión del México actual radicalmente distinta a la que en sus comparecencias mañaneras y en sus frecuentes informes sostiene el presidente López Obrador. No hay ningún punto de coincidencia y las diferencias sobre el análisis de lo que ocurre en la realidad de todos los días tiende a hacerse más profundo.
 
En el documento se afirma que "los obispos de México percibimos que la inmensa mayoría de los mexicanos sueña y está dispuesta a construir una sociedad en la que todos podamos sentarnos en armonía en la mesa común, donde nadie tenga que comer "las migajas que caen de mesa" (Mt. 15,27) sino que como hermanos nos demos la mano para encontrar caminos nuevos en las relaciones sociales, políticas y económicas, que nos lleven a construir una patria mejor para todos".
 
Y añaden que "singo de esperanza es la realización de conservatorios y foros con miras a un diálogo nacional para acuerdos por la paz que involucre a diversos actores de la sociedad civil, y a los que deseamos sumarnos", trabajo que los obispos de manera discreta y con nulo perfil mediático han estado impulsando en sus diócesis desde el asesinato de los padres jesuitas Joaquín Mora y Javier Campos en junio pasado.
 
Los obispos plantean que ante la realidad que vive el país "Jesús nos dice: "no pierdan la paz ni se acobarden" (Jn. 14,27), palabras que nos llenan de esperanza y nos llevan a ser sensibles frente a la situación actual ya no quedaros cruzados de brazos ante los problemas que afectan a todos". Con esta afirmación hacen una invitación a creyentes y no creyentes, para que se involucren en la solución de los muy graves problemas que tiene México.
 
De manera puntual señalan que el Papa Francisco "nos propone que no trabajemos de manera aislada, sino que hagamos un trabajo de respuesta conjunta: "comenzando por las familias; involucrando a las comunidades, las escuelas, las instituciones comunitarias, las comunidades políticas, las estructuras de seguridad, sólo así se podrá liberar totalmente de las aguas en las cuales lamentablemente se ahogan tantas vidas (...)". (Mensaje del Papa a los obispos de México, 13 de febrero de 2016).
 
En las últimas semanas los obispos reunidos en la CEM han decidido tomar una posición más activa frente a la situación que vive el país y han dado a conocer su análisis de los problemas que nos aquejan e invitado al diálogo, a la unidad y al trabajo común, para hacerles frente. Bienvenida esta posición de los obispos, el país necesita de su voz y de su acción. Ante la gravedad de la situación que ahora vivimos nadie puede ser indiferente.

Pura pasión, prendida a una llamada

Rubén Aguilar Valenzuela
La franco-libanesa Danielle Arbid dirige y hace el guion de Pura pasión (Francia, 2020) con base en la novela homónima de la francesa Annie Ernaux (1940), Premio Nobel de Literatura 2022.

Ernaux escribe la novela en 1991, con claros rasgos autobiográficos, y la historia, en esta y en la película, se narra a partir del diario que escribe en el tiempo de su relación con un hombre que la obsesiona.
 
La directora ubica los hechos en el espacio y la tecnología del día de hoy, los de la novela se sitúa en la década de los setenta del siglo pasado. 
Hélène (Letitia Dosch) es una profesora de literatura, que hace su tesis doctoral, divorciada y con un hijo adolescente, Paul (Lou-Teymour Thion), que vive con ella.

En una fiesta conoce a Alexander (Sergie Polunin) un hombre menor que ella y de inmediato queda prendada de él. Lo desea y está dispuesta a todo por tenerlo en su cama.

Alexander, que es un diplomático del consulado de Rusia en París, está casado y vive con su esposa. En cualquier momento puede ser trasladado a otro destino.

La novela y la película, que pone imágenes visuales a las escenas descritas en el texto, tratan sobre la obsesión y hasta donde ésta puede llevar.

Hélène en su pasión desbordada no piensa más que en el amante y todos los días está a la espera que le llame, para rencontrarse y hacer el amor.  

Al momento de irse ya empieza el deseo del próximo encuentro. La espera de la siguiente llamada telefónica marca las horas y los días.

El tiempo que transcurre entre una y otra llamada, que siempre se traduce en un encuentro, se vive como agonía. 

Las largas escenas de sexo no son eróticas, sino angustiantes. Ella en su obsesión depende solo de él y del tiempo y espacio que le quiera dar.

Ella lo sabe, se asume en medio de la locura, pero quiere vivir a plenitud su deseo y obsesión. Está dispuesta a pagar los costos de una pasión que le da vida.
  
Hélène no es una víctima de Alexander sino de sí misma. Ella es el sujeto activo del deseo en la conciencia de que es ella la que depende de él. La pasión lo justifica todo.

El sujeto del deseo desaparece sin decir nada y ocho meses después se hace presente con una llamada. Estoy aquí y quiero verte. Ella accede.

Después de tener sexo con él dice: "Cuando le volví a ver, ya no se parecía en nada al Alexander que había conocido. El hombre al que amé había desaparecido para siempre".

Esa pasión se ha terminado. Se vivió a todo lo que podía dar, pero llegó a su fin como ocurre con toda fantasía. Hélène la quiso vivir, fue su decisión.

La escritora de la novela la Pura pasión dice: "No quiero explicar mi pasión, sino sencillamente exponerla".

La crítica especializada dice de la directora que logra trasmitir la pasión de su personaje en un aborde perturbador, intrigante y lleno de matices.

Hay un reconocimiento unánime a la fotografía de Granel y sobre todo a la actuación de Letitia Dosch, que imprime al personaje múltiples facetas en el marco del relato de su pasión sexual.

Se puede ver en Netflix.
 
Pura pasión
Título original: Passione simple
Producción: Francia

Dirección: Daniele Arbid
Guion: Daniele Arbid
Fotografía: Pascale Granel
Actuación: Letitia Dosch, Sergie Polunin, Caroline Ducey, Lou-Teymour Thion (...)
 

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