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Las plazas hablan

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado domingo en la plaza central de 100 ciudades del país se reunieron más de medio millón de mexicanos, para protestar contra una ley electoral, aprobada por Morena y sus aliados, que violenta la Constitución.

En el zócalo de la Ciudad de México se concentraron 120 000 personas, 100 000 en la plancha y 20 000 en las bocacalles, en las plazas de las otras ciudades se reunieron 400 000 personas.

Por el número de asistentes y su extensión es la más importante manifestación en la historia de México, nunca antes había habido una concentración de tal magnitud y en tantos lugares de la geografía nacional.

Esta reacción de hombres y mujeres que se sintieron convocados a hacerse presentes en las plazas marca un antes y un después en la participación ciudadana en nuestro país.

El mensaje, el grito en esas plazas, fue el mismo: No a la regresión democrática que implica la reforma aprobada por Morena y sus aliados, que atenta contra la autonomía del INE, la institución del Estado que ha permitido elecciones libres, que garantizan el respeto a la decisión ciudadana.

El mensaje, el grito en esas plazas, fue a los magistrados que integran la SCJN: no avalen la violación flagrante a la Constitución que ha hecho Morena y sus aliados con su propuesta de ley, que regresa a procesos electorales que ya se habían quedado atrás por antidemocráticos.

El mensaje, el grito en esas plazas, fue a la propia ciudadanía: las y los mexicanos nos tenemos que involucrar en la política y en los asuntos públicos. No se los podemos dejar solo a los profesionales de la política, que tienen intereses particulares y parciales, como se ha podido ver con la ley aprobada por Morena y sus aliados.

El mensaje, el grito en esas plazas, fue a la comunidad internacional, para que esté atenta al intento de regresión democrática que pretende realizar el gobierno de Morena y sus aliados. La comunidad internacional, en el marco del respeto a las reglas diplomáticas, debe pronunciarse frente a lo que pretende el actual gobierno.

La concentración de más de medio millón de ciudadanos abre un nuevo espacio a la sociedad, el gobierno actual, tampoco los que vengan en el futuro, tienen la capacidad de movilización que demostró una ciudadanía consciente y participativa.

En el futuro se verá si esta energía y fuerza sólo se dio en un momento o pasa a ser parte de una nueva dinámica en el país, donde la ciudadanía decide tomarse la plaza pública cada vez que considere se ataca a la democracia y sus derechos.

Museo de Historia Nacional y Arqueología

Rubén Aguilar Valenzuela

Constanta, Rumanía

 

Historia 

En 1878 se propone crear un museo de arqueología y la idea pronto se hace realidad. En 1882 el edificio de la prefectura donde se aloja se incendiara, las piezas que sobrevivieron se guardan en el pabellón del jardín público.

Para 1911, la colección estaba almacenada en una escuela secundaria local. Ese año, Vasile Pârvan, director del Museo Nacional de Antigüedades, solicita formalmente la existencia de un museo permanente en Constanta.

A partir de 1912, el museo estuvo ubicado en un quiosco en el parque de la ciudad y en 1928 se traslada a un ala del ayuntamiento. A partir de la década de 1930, el museo amplió permanentemente sus acervos a partir de la investigación arqueológica, donaciones y adquisiciones.

En 1957, el museo se reorganiza bajo la dirección de Vasile Canarache y trasladada a un nuevo edificio, ahora el Palacio Arzobispal. Ahí tuvo salas de exposiciones, laboratorio de restauración y biblioteca especializada. El espacio resulta insuficiente. En 1977, el museo se traslada a todo el edificio del que fue el ayuntamiento, que es donde ahora está.

 

Edificio
Entre 1911 y 1921 se construye el edificio de la alcaldía de Constanta. Es un estilo ecléctico que integra elementos neorrománicos, neobarrocos, neoclásicos y los propios de la arquitectura rumana de la época. 
 

Colección
La colección consta de 430.000 objetos que van del Paleolítico a la época moderna. Son decenas de miles de años.

  • Planta baja

En la planta baja está la Sala Tesauro con hallazgos arqueológicos griegos y romanos. Se incluyen las 24 esculturas (estatuas y bajorrelieves) de estas épocas que se encuentran en 1962 mientras se excavaban los cimientos de un edificio de departamentos. 
 

Glykon, del siglo II d.C. representa una deidad de la mitología romana. Es una serpiente con otros elementos de animales. 
 
 
La diosa Fortuna o Tyche, la divinidad protectora de Tomis, la antigua Constanta y de Pontus, el dios del Mar Negro. Siglo II - III d.C. 

Otras piezas relevantes son un busto de la diosa egipcia Isis, que fue traída a la ciudad y un relieve que muestra a un jinete tracio. Las dos piezas del siglo III d.C. Una escultura en forma de templo con la diosa Némesis del siglo II a.C.
 
Un collar de oro y vidrio del siglo II ó III de Mangalia (Callatis), encontrado en 1985; un medallón de oro y piedra de la excavación de 1962; un pendiente de oro del siglo III o IV con colgante de cabra de Vama Veche; un anillo de oro del siglo II con incrustaciones de gemas de Tomis; y una cruz de oro de los siglos IV a VI con una gema incrustada encontrada en Mangalia en 1983.
 
Se encuentra también una tumba de estilo hipogeo del siglo IV descubierta en 1988. Se destaca por el valor artístico del interior pintado, con elementos tanto de la religión griega antigua como del cristianismo.
 
Se encuentra también una tumba de estilo hipogeo del siglo IV descubierta en 1988. Se destaca por el valor artístico del interior pintado, con elementos tanto de la religión griega antigua como del cristianismo. 
 




  • Primer piso

Las salas están dedicadas a la historia antigua y medieval de Dobruja. Hay piezas de la época del neolítico de las culturas Hamangia y Gumelnita, herramientas agrícolas y de otros oficios. Hay una reproducción con la manera que vivían las personas en el 7,000 a.C. 

  • Segundo piso

Las salas están dedicadas a la historia moderna y exposiciones temáticas, aquí está la que da cuenta del Comunismo en Dobrogea: 1945-1989, en la era de Nicolás Ceausescu (1918-1989) y su esposa Elena. 
 

  • Exterior

En el exterior del edificio del museo hay sarcófagos que datan de los siglos I y III d.C.  
 
Comentario
 

 
Las piezas griegas y romanas de la Sala Tesauro son muy buenas. Aquí están las cuatro o cinco piezas emblemáticas de la colección. El conjunto de los objetos expuestos va del paleolítico a nuestros días. Y pasa por el asentamiento tracio, griego, romano, bizantino y medieval.     
 
Se pueden ver elementos arquitectónicos como columnas, capiteles y frontones de la época griega y romana. Esculturas, objetos de vidrio y de uso común. Y piezas de joyería en oro y plata.
 
La exposición dedicada a la época socialista de Rumanía impresiona. La información está en rumano, pero uno se puede dar cuenta del funcionamiento de esa sociedad, de sus estructuras y símbolos. El museo y las salas requieren una renovación. Se le ve deteriorado y viejo.
 

 

Tengo miedo torero, un frustrado atentado contra Pinochet


Rubén Aguilar Valenzuela
Tengo miedo torero (Anagrama, 2001) del chileno Pedro Lemebel (1952-2015) cuenta la historia de Carlos, un joven militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.
 
De manera accidental conoce a La Loca del Frente, un homosexual que lo apoya, sin al principio tener conocimiento explícito, de su proyecto político.
 
El título de la primera novela de Lemebel es un verso de una antigua canción española que interpreta Sara Montiel. En ella dialogan la fantasía y la realidad.
 
La obra está escrita a partir del frustrado intento de asesinar al dictador Augusto Pinochet, en septiembre de 1986, donde participa Carlos.
 
En la novela se entrelazan tres historias; la de la preparación y realización del atentado a Pinochet, la del enamoramiento de La Loca y la de la vida privada de Pinochet y su relación con Lucía, su esposa.
 
Las tres se desarrollan en el Santiago de Chile de los años ochenta donde impera un estado policial represivo. La dictadura, en el poder desde 1973, vigila el movimiento de toda la sociedad.
 
La guerrilla en la clandestinidad se mueve con máxima cautela en la preparación del atentado. Carlos frecuenta la casa de La Loca donde se esconden las armas que se van a utilizar en esa operación.
 
Ella goza de su presencia, aunque este no corresponda a su amor, pero entre los dos se desarrolla una relación profunda de amistad y cariño.
 
Pinochet en su intimidad, con sus miedos y fantasmas, convive con Lucía, su esposa, una mujer frívola, rodeada de lujos, que desprecia a la gente incluso más cercana.
 
El atentado fracasa y Carlos desaparece. La guerrilla contacta a La Loca, para ponerla a salvo. Pronto las fuerzas de seguridad van a dar con su casa.
 
Ella lo único que quiere es ver a Carlos y la guerrilla lo hace posible. Se encuentran y pasan un día solos. Él va a dejar Chile y viajar a Cuba y le ofrece que lo acompañe, pero ella se niega.
 
La contraportada dice: "Tengo miedo torero entrelaza militancia política y disidencia sexual, escritura y oralidad, alta cultura y cultura popular. Todo tiene cabida en esta inolvidable historia de amor y amistad, considerada con justicia una de las obras fundamentales de la literatura latinoamericana contemporánea".
 
Lemebel ubica la historia en un contexto que describe con exactitud cada uno de los elementos que lo constituyen. La escritura es original, poderosa y poética.
 
"Lemebel no necesita escribir poesía para ser el mejor poeta de mi generación. Nadie llega más hondo que Lemebel", dijo Roberto Bolaños.
 
E Ignacio Echevarría plantea que su obra "es la memoria de los que él reclama como suyos (la memoria de los humillados, de los marginados, de los silenciados) la que invoca frente a la ficción de la Historia, ese relato, como decía Benjamin, escrito por los vencedores de ayer, que son los dominadores de hoy".
 
El autor para mí ha sido un gran descubrimiento.

 
Tengo miedo torero
Pedro Lemebel
Editorial Anagrama 
Barcelona, 2001
pp. 200
 
 
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Pedro Lemebel (Santiago de Chile, 1952-2015)
Escritor, activista y artista visual. En 1987, con Francisco Casas, creó el colectivo "Yeguas del Apocalipsis" que desarrolló un extenso trabajo plástico en fotografía, vídeo, performance e instala­ción. Publicó los libros de crónicas La esqui­na es mi corazón (1995), Loco afán. Crónicas de sidario (1996), De perlas y cicatrices (1998), Tengo miedo torero (2001), Zanjón de la Aguada (2003), Adiós mariquita linda (2005), Serenata cafiola (2008) y Háblame de amores (2012). En 2016 se publicó, de manera póstuma, el libro de crónicas Mi amiga Gladys.

Las ciudades más violentas del mundo

Rubén Aguilar Valenzuela
De las diez ciudades más violentas del mundo nueve están en México, de acuerdo al Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal en su informe Ranking 2022 de las 50 ciudades más violentas del mundo que dio a conocer el pasado lunes.

Esta realidad evidencia que la política de seguridad que implementa el gobierno federal y una buena parte de los estados y municipios no está dando buenos resultados y urge cambiarla.

Para tener un referente y ubicar el nivel del problema de inseguridad en el país mencionar que a nivel mundial la tasa de homicidios por 100 000 habitantes es de 6.1, en América de 17.2 y en México de 28.0 en 2022.

En 2022, las diez ciudades más violentas son: Colima, 552 asesinatos y 181.94 homicidios por 100 000 habitantes; Zamora, 552 asesinatos y 177.73 homicidios por 100 000 habitantes.

Le siguen Ciudad Obregón, 454 asesinatos y 138.62 homicidios por 100 000 habitantes; Zacatecas, 490 asesinatos y 134.63 homicidios por 100 000 habitantes; Tijuana,  2 177 asesinatos y 105.12 homicidios por 100 000 habitantes.

Luego vienen Celaya, 740 homicidios y 99.64 homicidios por 100 000 habitantes; Uruapan, 282 homicidios y 78.26; Nueva Orleans, Estados Unidos, 266 homicidios y 70.56 homicidios por 100 000 habitantes.

Y finalmente Ciudad Juárez, 1 034 homicidios y 67.09 homicidios dolosos por 100 000 habitantes y Acapulco, 513 homicidios y 65.55 homicidios dolosos por 100 000 habitantes.

Entre las diez ciudades más violentas del mundo podrían ubicarse cuatro de Venezuela, pero no existe "información mínimamente confiable" y la opacidad con la que el gobierno maneja los datos hace imposible tener certeza de lo que ocurre.

En la lista de las 50 ciudades más violentas, con más de 300 000 habitantes, se ubican 17 mexicanas; 10 de Brasil; 7 de Estados Unidos; 6 de Colombia; 4 de Sudáfrica; 2 de Honduras y con una están Puerto Rico, Haití, Ecuador y Jamaica.

Están ahí los datos duros que deben ser tomados en cuenta por las autoridades de los tres niveles de gobierno si se quiere que el número de homicidios baje y la tasa por 100 000 habitantes disminuya.

En los últimos seis años una ciudad mexicana ha sido la que se ubica como la más violenta en el mundo, y si no se cambia la estrategia de seguridad, al terminar 2023 los resultados serán los mismos o incluso peores.

Marcel Marceau en la Resistencia

Rubén Aguilar Valenzuela
Del director venezolano Jonathan Jakubowicz es la película la Resistencia (Reino Unido, 2020) que narra la participación de Marcel Marceau, el gran mimo francés, en la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Georges Loinger (Géza Röhrig), primo del mimo, fue cabeza de la Resistencia francesa. Él cuenta al director, que también es guionista, la historia de Marceau. Buena parte de la familia de Jakubowicz murió en campos de exterminio de los nazis.
 
En 1938 en Estrasburgo, pueblo fronterizo con Alemania, Marcel Mangel (Jesse Eisenberg) tiene una presentación en un cabaret donde interpreta a Chaplin. Su padre lo saca del lugar, porque debe trabajar en la carnicería de la familia, oficio de generaciones.
 
Marcel, que quiere ser actor, tiene entre los suyos fama de ser egoísta y duda cuando su primo le pide ayuda para atender a 123 niños judíos, cuyos padres fueron asesinados por los nazis, que vienen en un camión desde Alemania.
 
En el grupo se encuentra Elsbeth (Bella Ramsey) que ha sido testigo del asesinato de sus padres (Klára Issová y Édgar Ramírez) a manos de los fascistas alemanes.
 
Marcel ante los niños empieza a hacer mímica y de inmediato capta su atención. De manera sorpresiva se establece una inmediata conexión entre el mimo y la niña.
 
Hitler invade Polonia y da inicio la guerra. La situación de los niños peligra y es necesario evacuarlos, para garantizar su vida. ¿Qué hacer con ellos? Buscarles refugio en iglesias y familias.
 
Mientras eso sucede Marcel y su hermano Alain (Félix Moati) se unen a la Resistencia junto con sus amigas, Emma (Clémence Poésy) y Mila (Vica Kerekes).
 
Las habilidades que Marcel tiene como pintor resultan claves para falsificar pasaportes, entre ellos el suyo donde se da el apellido de Marceau.
 
La película ofrece una aproximación al terrible personaje que fue Klaus Barbie (Matthias Schweighöfer), el carnicero de Lyon, que torturaba personalmente a los prisioneros que hacía la Gestapo.
 
El trabajo de Jakubowicz se inscribe en las películas que se han realizado para denunciar la tragedia del Holocausto esta vez con el añadido de la historia del mimo como héroe de la Resistencia francesa.
 
La película da cuenta de una realidad terrible que nunca debe ser olvidada y lo hace en diálogo entre la realidad y la ficción. Ofrece una mirada de Marcel Marceau que me era desconocida.
 
Los críticos reconocen el trabajo actoral de Jesse Eisenberg en el papel del mimo. Es una película interesante, que ofrece nuevos datos históricos de la política de los nazis en el exterminio de los judíos. 


La resistencia
Título original: Resistance
Producción: Reino Unido, 2020
Dirección: Jonathan Jakubowicz
Guion: Jonathan Jakubowicz
Fotografía: Miguel I. Littin-Menz
Música: Angelo Milli
Actuación: Jesse Eisenberg, Clémence Poésy, Alicia von Rittberg, Bella Ramsey, Matthias Schweighöfer, Ed Harris, Vica Kerekes, Karl Markovics, Géza Röhrig, Aurélie Bancilhon (...)

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