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Las paradojas del internacionalismo (narradas por la colección del Museo Tamayo). Parte II Museo Rufino Tamayo (Bosque de Chapultepec, Ciudad de México)

Rubén Aguilar Valenzuela

Exposición

 Las paradojas del internacionalismo (narradas por la colección del Museo Tamayo) celebra el 125 aniversario de Rufino Tamayo. De manera particular explora su legado con la creación del primer museo y colección de arte internacional en México, que se inaugura en 1981. Me tocó estar en ese evento.

 

A sus setenta años, después de vivir en Nueva York y París y viajar constantemente, Tamayo reflexionó sobre lo que significa ser un artista internacional: "Es imposible en esta época, en la que las comunicaciones están tan abiertas, proponerse deliberadamente hacer un arte que sea mexicano, o americano, o chino, o ruso. Pienso en términos de universalidad".

 

Se muestran obras de la colección del museo, y otras prestadas para la ocasión, que pone de manifiesto las contradicciones y las distintas traiciones del internacionalismo que han impulsado a los artistas a cuestionar las construcciones sociales, políticas y culturales a través de las cuales se reconfigura continuamente nuestra noción del "mundo".

 

La exposición se divide en dos partes; la primera parte se presentó en 2023 y en ella se exploraron los rasgos del internacionalismo a través de las respuestas de los artistas a acontecimientos como las dos guerras mundiales, la Guerra Fría, la caída de la Unión Soviética y los cambios globales de la década de 1990.

 

En esta segunda parte se presentan obras producidas durante y después de la Segunda Guerra Mundial hasta el día de hoy, que se centran en mostrar cómo los artistas han transmitido la evolución de los procesos emancipadores del Modernismo y la frustración actual ante las crisis "globales" que incluyen el cambio climático y la migración.

 

Las paradojas del internacionalismo (narradas por la colección del Museo Tamayo) Parte II está conformada con obras de: Abraham Cruzvillegas, Amalia Pica, Ana Mendieta, André Masson, Brian Nissen, Bruno Botella, Carlos Amorales, Damián Ortega, Daniel Guzmán, Edgar Negret, Eduardo Abaroa, Francis Alÿs, Feliciano Béjar, Francisco Toledo, Frederic Amat, Guillermo Trujillo, Henrik Håkansson, Julia Rometti, Liliana Porter y Magali Lara.

 

Y también de Magdalena Abakanowicz, Manthia Diawara, María Izquierdo, Mariana Castillo Deball, Mario García Torres, Mark Tobey, Max Ernst, Melanie Smith, Minerva Cuevas, Pablo Vargas Lugo, Pedro Reyes, Pia Camil, Rafael Ortega, René Derouin, Robert Rauschenberg, Rometti Costales, Rufino Tamayo, Salvatore Arancio, Tercerunquinto, Victor Brauner, Wifredo Lam y Wolfgang Tillmans. Curaduría por Kate Fowle en colaboración con Andrea Valencia.

La mujer caballo, 1949, Wilfrido Lam.

 

Comentario 

La colección de arte internacional que reunió Rufino y Olga Tamayo es impresionante y también su generosidad de donarla al pueblo de México. En la década de 1980 era la única posibilidad que existía en el país, para ver este tipo de arte y conocer lo que se hacía en otras partes del mundo.

 

Esta mirada organizada como Las paradojas del internacionalismo (narradas por la colección del Museo Tamayo) es muy rica. Sorprende la cantidad de los artistas expuestos y la calidad de las obras. Muchas me gustaron y dijeron, en esta ocasión las que más me impresionaron fue una de Lam y otra de Tamayo.  

La sociedad opta por gobiernos autoritarios

Rubén Aguilar Valenzuela 

En la pasada Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara, Jalisco, estuvo la escritora española Irene Vallejo, quien también visitó otras regiones del país. Días atrás publicó Deus ex machina (El País, 14.12.24) y de ese texto retomo seis párrafos que pienso describen con exactitud el momento que vive la sociedad en el mundo y México no es la excepción.

 

- "En esta época de épica hiperventilada, los algoritmos, las redes y ciertos medios rentabilizan nuestra angustia. Al amplificar la sensación de caos, explotan la incertidumbre y el desconcierto, y, en esa atmósfera, insuflan la idea de que necesitamos individuos poderosos, carismáticos, autoritarios, capaces de disolver con mano dura las dificultades enquistadas y el desorden. Y, de paso, derribar las regulaciones, ese gran negocio".

 

- "El historiador Carlo Ginzburg, hijo de Natalia, víctima de las inclemencias del fascismo italiano, escribió: "El miedo está siempre disponible, la cuestión es quién lo usa". Curiosamente, personas que se definen como inconformistas, rebeldes e indómitas, dicen preferir un liderazgo de ordeno y mando. En la vida cotidiana nos molesta que nos dicten lo que debemos hacer, pero nos deslizamos fácilmente al espejismo del gobernante fuerte y sin contemplaciones (...)".

 

- "Hoy crece en las encuestas el número de personas, sobre todo jóvenes, que aceptarían gobiernos no democráticos, siempre que garanticen ciertos niveles de bienestar. El atractivo de la mano dura parece aumentar entre quienes nunca la experimentaron. En su imaginación es solo una idea, y se permiten el lujo de idealizarla".

 

- "Mientras en Atenas agonizaba la democracia, la República romana se construía sobre la idea obsesiva de evitar el personalismo. Tras una monarquía que desembocó en legendarios abusos, legislaron para impedir que un individuo carismático gobernase sin cortapisas. Todas las magistraturas de la antigua Roma se concibieron colectivas, colegiadas y responsables".

 

- "¿Quién vigila al vigilante?", escribió Juvenal. He aquí una gran objeción: cómo garantizar una alternancia eficaz, cómo cesar al César si se lanza a cometer atropellos, qué sucede si quien manda se desmanda. No podemos entregarle todo el dominio a alguien que llega clamando ser la solución, mientras exhibe su odio al oponente y al diferente. La sana vigilancia consistirá en robustecer las cortapisas, controles y validaciones. Si eres escéptico frente al poder, asegúrate de que se fragmenta y distribuye. Divide y te protegerás".

 

- "El poder es tan peligroso y enloquecedor que casi resulta un rasgo de humanidad mantenerlo diseminado y difuso. Ese fue el ideal de la democracia ateniense y la república romana, experimentos valiosos y valientes, aun en sus contradicciones. Vivir en sociedades de ciudadanos exige afrontar el embrollo cotidiano con creatividad y esfuerzo, incluso ante circunstancias adversas, como intentaron –con altibajos– esos locos antiguos. Quizá por eso, el final de las tragedias reflexionaba sobre el peso y el precio de la libertad humana. Y aunque sea tentador confiar en soluciones drásticas, conviene recordar que los salvadores providenciales, aquellos que ofrecen remedios simples para problemas complejos –recetas ex machina–, son siempre pura tramoya".

 

Convento de la Merced Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo (Panamá, Panamá)

Rubén Aguila Valenzuela

En 2003 el Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo es declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco.

 

Historia de la ciudad

Panamá la Vieja o Panamá Viejo es el nombre que ahora recibe el sitio arqueológico donde estuvo ubicada la primera ciudad de Panamá desde su fundación en 1519 hasta 1671 cuando se incendia y destruye.

 

Pedro Arias Dávila, conocido como Pedrarias Dávila, junto con otros 100 españoles, funda la ciudad el 15 de agosto de 1519 con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción. Se emplaza en una zona ocupada desde hacía 1500 años por comunidades indígenas.

 

El 15 de septiembre de 1521, mediante Real Cédula, recibe el título de Ciudad y un escudo de armas conferido por Carlos I de España así como su lema oficial: Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Panamá.

 

Esta remplaza a la ciudad de Santa María la Antigua del Darién y Acla que se había establecido en el Istmo de Panamá, en el Atlántico. Nuestra Señora de la Asunción es la primera ciudad europea permanente en la costa americana del océano Pacífico.

 

Desde este lugar parten las expediciones que conquistan el Imperio Inca del Perú en 1532. La ciudad fue escala de una de las más importantes rutas comerciales del continente americano, que llevaba a las famosas ferias de Nombre de Dios y Portobelo.

 

Para 1541 la ciudad tiene 4000 habitantes; entre españoles, indígenas y esclavos africanos. En 1539 y en 1563 ocurren incendios que devastan parte de la ciudad.

 

En 1610 tiene 5000 habitantes, 500 viviendas, conventos y capillas, un hospital y la catedral dedicada a la Virgen de la Asunción. En ese tiempo es una de las ciudades más importantes de la América española.

 

Al inicio del siglo XVII, la ciudad sufre la amenaza de piratas y corsarios. El 2 de mayo de 1621 ocurre un gran terremoto que daña edificios. Del 21 de febrero de 1644 es el Gran Incendio, que consume 83 casas y varios edificios religiosos, incluyendo la catedral. Entonces la ciudad tiene 8000 habitantes.

 

En 1670, la ciudad cuenta con 15 000 habitantes y vive su mejor momento. El 28 de enero de 1671, Henry Morgan, pirata inglés, junto con 1400 hombres, inicia el cerco de la ciudad por tierra.  

El gobernador de la ciudad, Juan Pérez de Guzmán, ordena volar el polvorín y poner barriles de pólvora en puntos estratégicos de la ciudad para hacerlos detonar si entraban los piratas.

 

Cuando los hace estallar se provoca un gigantesco incendio que destruye a la ciudad casi por completo. Los habitantes la abandonan. Los piratas toman el sitio y lo saquean. Después de un mes, el 24 de febrero de 1761, se retiran con 195 mulas cargadas y con prisioneros y esclavos.

 

En el ataque pirata murieron más de quinientas personas, entre blancos, negros, indígenas, mulatos y mestizos, sin contar heridos ni prisioneros.

 

De la ciudad original, considerada como el primer asentamiento europeo en la costa pacífica de América, ahora quedan ruinas que conforman el sitio arqueológico.

 

Historia del convento

 

En 1522 llega la Orden de la Merced a la ciudad. Hacia 1622 levantan una gran iglesia, que no tuvo afectaciones en el incendio de 1671, por estar a las afueras de la ciudad. Y también porque aquí se instala el pirata Morgan con sus acompañantes. Los mercedarios fueron los últimos religiosos en abandonar el sitio de Panamá Viejo en 1675, cuatro años después del incendio y saqueo.

 

La nueva ciudad

 

El 21 de enero de 1673, ocho kilómetros al suroeste de la ciudad original, Antonio Fernández de Córdoba, funda la nueva ciudad con 300 habitantes, la mayoría sobrevivientes de la ciudad anterior. De 2003 es la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco del casco antiguo de la ciudad de Panamá.

 

El nuevo convento de la Merced

Historia

El sitio que en la nueva ciudad se asigna a los mercedarios se encontraba frente a la Puerta de Tierra, donde se accedía a la ciudad amurallada. Al principio se utilizó material de la antigua iglesia, pero los frailes se quedaron sin fondos y construyeron una pequeña iglesia de madera con capacidad de 150 personas y dormitorios para ellos. La construcción de mampostería se realiza entre 1720 y 1732. La fachada principal que se talló en 1620 se trajo piedra por piedra desde Panamá Viejo.

Edificio

La iglesia tiene planta basilical de tres naves. La entrada principal la constituye un arco flanqueado por dos columnas en ambos lados, los cuales están decorados por estrías verticales. En su capilla lateral derecha, que fue construida antes que la iglesia, se ofreció la misa con la cual se inauguraba la nueva Ciudad de Panamá el 21 de enero de 1673. El techo es de dos aguas y de vigas de madera, que se sostienen en unas columnas de madera muy altas de una sola pieza.

Comentario

 En 1522 llega la Orden de la Merced a la primera ciudad de Panamá. Un siglo después, los mercedarios construyen una gran iglesia, que no sufre daños en el incendio de 1671, que acaba con la ciudad tras la invasión del pirata Henry Morgan.

 

Los mercedarios fueron los últimos religiosos en abandonar el sitio de Panamá Viejo en 1675, cuatro años después del incendio y saqueo. En la nueva ciudad de Panamá entre 1720 y 1732 construyen la iglesia que ahora vemos que tiene como fachada la que estaba en la iglesia de la antigua ciudad, que se labra en 1620 y se traslada piedra por piedra.

 

Es muy bello el techo de la iglesia de dos aguas y vigas de madera, que se sostienen en unas columnas de madera muy altas de una sola pieza. Ejemplo de la arquitectura de la época.

Pinacoteca del Monasterio de Santa Catalina Convento de Santa Catalina de Siena (Arequipa, Perú)

Rubén Aguilar Valenzuela

Convento

El convento se funda en 1579 y a lo largo de los siglos vive ampliaciones y modificaciones. En 1970, las religiosas de clausura decidieron abrir el convento, para que pudiera ser visitado. Ellas en la actualidad viven en un área del edificio y conservan la clausura. La Pinacoteca se aloja en unas galerías del mismo.

 

Exhibición

La Pinacoteca alberga 400 piezas, entre pinturas y objetos de la época, predominan los cuadros de la Escuela Cusqueña, sus obras son producto de la fusión de las culturas incaica y española, cuya máxima expresión florece entre el siglo XVII y XVIII.

 

Hay una serie de 34 cuadros con la vida de santa Catalina de Siena (Siena, 1347 - Roma, 1380) de autor desconocido, de la Escuela Cusqueña. En la última ala de la Pinacoteca destacan dos cuadros del siglo XVIII de la Escuela Cusqueña: La representación del Señor de los Temblores y Santo Domingo y la Virgen María con el niño Jesús.

Santa Catalina de Siena

En el recinto se encuentra una custodia de plata dorada con piedras preciosas. Es una gran trabajo de orfebrería, obra del siglo XVIII. Se muestran también otros objetos de carácter litúrgico la mayoría del siglo XVIII.

Comentario

Es impresionante la cantidad de obras, que tiene la Pinacoteca. La hay de diverso valor artístico. Se encuentran trabajos extraordinarios de la Escuela Cusqueña. La galería está bien puesta y cada cuadro cuenta con una ficha técnica. La gran mayoría de las obras son de autor desconocido. Es un sitio que se tiene que visitar una y otra vez, para poder apreciar con cuidado todo el acervo.

No es cierto

Rubén Aguilar Valenzuela 

La presidenta Claudia Sheinbaum utiliza con mucha frecuencia la frase "no es cierto", para responder a preguntas de las y los periodistas que asisten a su comparecencia mañera de todos los días.

 

No descalifica en directo al periodista, pero sí le dice que en el contenido de la pregunta está utilizando un dato falso. Quien no está en lo cierto es ella, pero de manera visceral, reacciona a todo dato que no beneficie al gobierno que encabeza.

 

De inmediato, después del "no es cierto", plantea otro dato que elabora manipulando cifras o francamente diciendo una mentira, lo que cada vez es más frecuente.

 

Ella no tiene un discurso de tipo populista, como su antecesor, pero sí lo imita en decir mentiras, para posicionar las "verdades" que permitan construir el mundo de fantasía donde ella vive, como también lo hacía su líder y mentor.

 

En las y los populistas, se digan de derecha o izquierda, la mentira es uno de los ejes que articula su narrativa. Ella, como ya dije, en sus intervenciones no utiliza la retórica propia de los populistas, siempre emocional, pero sí los imita en su manera de mentir.

 

El "no es cierto" es un recurso equivalente al "tengo otros datos" del presidente López Obrador (2018-2024), que se propone negar la crudeza de la realidad, para construir un mundo maravilloso tal como ellos mismos lo quiere ver.

 

De otra manera reconocerían que su gestión no va bien y eso es algo que nunca lo pueden aceptar gobernantes como López Obrador y Sheinbaum, que se inscriben en la lógica de un movimiento supuestamente revolucionario donde todo camina como ellos lo han planeado.

 

En segundo lugar, está también el alimentar con un discurso de datos falsos o de francas mentiras, la ilusión y la esperanza de sus simpatizantes, que quieren oír, no importa si la realidad dice otra cosa, que el mundo de fantasía en el que quieren vivir existe y ello son parte de él.

 

Ya son cuatro meses, 120 días, de operar la estructura de la actual comparecencia mañanera, que tiene varias partes, una de ellas el ejercicio de preguntas de los periodistas y respuestas de la presidenta, y no se ve que ella, a partir de este ejercicio, haya logrado imponer la agenda de la discusión mediática, cosa que lograba casi todos los días su antecesor.

 

El tiempo pasa muy rápido y lo que ahora se puede ver de la comparecencia diaria de la presidenta, eso en el futuro puede cambiar, es que: Cada vez más recurre a la mentira como un elemento central en la construcción de su discurso para subsanar la deficiencias y errores de su gobierno y que no logra imponer la agenda mediática diaria.

 

En las últimas semanas, ante las declaraciones del presidente electo Donald Trump, que hoy asume formalmente la presidencia, ha envuelto todas sus intervenciones en un discurso nacionalista muy básico e incluso primitivo. Es muy probable que ante la personalidad de Trump y el tipo de sus intervenciones, la presidenta de México vaya a convertir al nacionalismo en el centro de su discurso, por lo menos los cuatro años que dure la presidencia de Trump. Ya veremos.

Página 30 de 201