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Exposición sobre Desmond Tutu

Rubén Aguilar Valenzuela

 

En el Museo del Apartheid, en Johannesburgo, Sudáfrica, se presenta la exposición "Truth to Power: Desmod Tutu & The Churches".

Exhibición

Es una exposición - homenaje en honor del arzobispo sudafricano Desmond Tutu (Klerksdorp, 7 de octubre de 1931 - Ciudad del Cabo, 26 de diciembre de 2021) al que en 1984 se le concede el Premio Nobel de la Paz. Como obispo y arzobispo anglicano en su país luchó en contra de la política del apartheid, la justicia y el respeto a los derechos humanos.

La muestra es un trabajo conjunto entre el Museo del Apartheid y la Desmond and Tutu Legacy Foundation. Primero estuvo expuesta en Ciudad del Cabo y luego en Johannesburgo. Se hace un recorrido por la vida y la lucha del este extraordinario personaje.

Emilia Potenza, curadora de la exposición, la organiza en seis partes: 1) La iglesia como escenario de lucha entre quienes apoyaron el colonialismo y la opresión racial y quienes lucharon contra ellos; 2) Los logros de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, así como sus asuntos pendientes; 3) Decir la verdad por la justicia global: cómo Tutu no abandonó su activismo cuando Sudáfrica obtuvo la democracia, y decidió continuar su activismo por la justicia en todo el mundo y también en su país.

 

Le siguen: 4) Cómo la política de educación bantú de la era del apartheid cambió la vida de Tutu y la historia de Sudáfrica; 5) Cómo la política del apartheid de expulsar por la fuerza a las personas de color de las zonas designadas para el asentamiento de blancos desencadenó sanciones internacionales contra el Estado sudafricano; 6) En las calles y en los estadios: cómo Tutu aprovechó cada oportunidad para predicar el desafío al apartheid en todas sus manifestaciones, abogar por la justicia y abogar por la paz.

 

Desmond Tutu fue hijo de un director de una escuela misionera, a la que asistió. Fue bautizado como metodista, pero después toda la familia ingresó en la Iglesia Episcopal Africana y en 1943 se convierte al anglicanismo. En 1953 se titula como maestro en el Colegio Normal Bantú de Pretoria.

 

Se inicia como profesor enseñando en la escuela donde su padre era director. En 1955 obtiene su bachelor degree en la Universidad de Sudáfrica (UNISA). En 1955 se casa con Nomalizo Leah Shenxane, con quien tuvo cuatro hijos: Trevor Thamsanqa, Theresa Thandeka, Naomi Nontombi y Mpho Andrea.

 

Entre 1958 y 1960 estudia en el Sain Peters Theological College en Johannesburgo, donde obtiene la licenciatura en Teología. En 1960 se ordena como  diácono y luego como pastor. ​En 1962 se fue a vivir a Londres. En 1966 hace su master con honores en Londres y vuelve a Sudáfrica. Aquí inicia su doctorado en el Seminario Teológico de Alice pero no lo concluye. Entre 1967 y 1969 es miembro de la comisión directiva en el Seminario Teológico de la Universidad de Fort Hare. Se dedica a dar conferencias donde denuncia la situación de pobreza en la que vive la gran mayoría de los sudafricanos negros. Advierte que esto podría producir estallidos violentos en cualquier momento.

 

En 1972 vuelve a Londres y es designado vicedirector del fondo teológico de educación del Consejo Mundial de Iglesias. En 1975 regresa a Sudáfrica y es ordenado como el primer obispo negro de la Iglesia de la Provincia de África Meridional. Asume la rectoría de la catedral de Santa María en Johannesburgo.

 

Al estallar en 1976, las protestas en Soweto contra la obligación del uso del afrikáans como lengua obligatoria en las escuelas para sudafricanos negros, que se convirtió en una revuelta masiva nacional contra el apartheid, toma parte activa apoyando al boicot económico internacional contra su país y también pide que los padres apoyen el boicot escolar. ​Durante años le fue denegada la visa para salir de su país.

 

Fue obispo de Lesoto entre 1976 y 1978 y entre 1978 y 1985 se desempeña como secretario general del Consejo Sudafricano de Iglesias, desde aquí sigue su lucha contra el apartheid con el acuerdo de casi todas las iglesias cristianas. Aboga constantemente por la reconciliación entre todos los grupos implicados en el apartheid, denuncia constantemente al gobierno blanco minoritario por su política racista contra la mayoría de la población negra. Condena a los grupos antiapartheid que plantean acciones violentas. Junto con Steve Biko, que es asesinado, llama a la población a la desobediencia civil.

 

En 1986 es nombrado arzobispo de Ciudad del Cabo, y es el primer negro que ocupa ese cargo. Esta aquí hasta 1996. Tras el fin oficial del apartheid con las elecciones democráticas de 1994, Tutu es nombrado cabeza de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación creada por el recién electo presidente Nelson Mandela. Esta comisión registra las atrocidades de ambos lados y es tomada como ejemplo en todo el mundo.

 

Se retira en 1996 de su trabajo en la iglesia. En 2010 anuncia su retiro de la vida pública. Dimite de sus cargos como rector de la Universidad del Cabo Occidental y como representante en el comité consultivo de las Naciones Unidas sobre la prevención del genocidio. El 21 de diciembre de 2012 muere a causa de cáncer de próstata, en el centro Oasis Frail Care en Ciudad del Cabo, a la edad de noventa años.

Comentario

 

A través de información que se ofrece en las mamparas, de fotografía y de videos se hace un recorrido por la vida y la lucha del arzobispo Desmond Tutu en contra del apartheid, a favor de la justicia y el respeto de los derechos humanos. La información que se ofrece en los diversos espacios es relevante y da muy buena idea del personaje y de su lucha, que en 1984 recibe el Premio Nobel de la Paz.

Tutu y Mandela

Museo Militar en Sudáfrica

Rubén Aguilar Valenzuela

Historia

El Museo Militar en el Castillo Buena Esperanza, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, se funda en 1975, y depende del Departamento de Defensa de Sudáfrica y forma parte del sistema de museos gestionados por la Dirección de Museos de las Fuerzas Armadas de Sudáfrica.

Edificio

El museo se ubica en uno de los edificios que da al patio principal del Castillo de Buena Esperanza construido en el siglo XVII por la Dutch East India Company (DEIC), la compañía holandesa que controlaba el comercio de especies entre Asia y Europa. Ante de ser museo fue un Hospital Militar.

Exhibición

Se exponen espadas, rifles, pistolas y lanzas de la época colonial, tanto de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales como de los ejércitos de los gobiernos de Holanda e Inglaterra. Hay maquetas del castillo. Maniquíes con uniformes. Láminas que dan cuenta de batallas históricas.

Comentario

Los objetos se exponen en una sala rectangular larga. La museografía está rebasada y deteriorada, le urge una renovación. La colección es pobre. Me llamó la atención el uniforme militar de personal de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, que tenía su propio ejército.

Recuperar el control del territorio

Rubén Aguilar Valenzuela

Antes de la presidencia de López Obrador (2018-2024) los grupos del crimen organizado habían ocupado espacios del territorio nacional en algunos estados como consta, para poner algunos ejemplos, en Sinaloa, Michoacán y Guerrero.

A su llegada al poder, con la estrategia de seguridad en base a dos grandes pilares: Abrazos y no balazos y no uso de la fuerza pública porque con ella se genera más violencia, permitió que estos grupos ampliaran el espacio de su control territorial.

Esta estrategia, que puede interpretarse como parte de la negociación del gobierno anterior con los grupos del crimen organizado, trajo como consecuencia que hoy día estos controlen un tercio del territorio nacional.

A esa cifra han llegado los estudiosos del tema, nacionales y extranjeros, y también las agencias de inteligencia de los Estados Unidos y el Comando Sur del Ejército de ese país. Hay quienes sostienen que puede ser todavía mayor el espacio de control territorial.

La Iglesia católica, la organización con mayor presencia cotidiana en la profundidad del territorio nacional, en diversas ocasiones, a través de los obispos de ciertas diócesis, han denunciado que los grupos criminales tienen bajo su control amplios territorios de los estados.

Ahora de manera cotidiana es evidente, que en ciertas regiones del país, la fuerza de los grupos criminales se ve como mejor organizada, capacidad de reacción y con mayor poder de fuego que las fuerzas de las policías estatales y también que las Fuerzas Federales.

Altos mandos del Ejército me han dicho que bajo ninguna circunstancia los grupos criminales van a entregar el territorio que han conquistado y el que les concedió el gobierno anterior. Nunca nadie cede el territorio que gobierna y tiene bajo su control, que es el caso.

Y que la única posibilidad de recuperar el territorio, para que una vez más pase al real control del Estado Mexicano requiere de una acción de fuerza, que hay que llamarla por su nombre y es la guerra en contra de estos grupos.

Una guerra que tiene dos grandes frentes: Cerrar todas las fuentes de financiamiento, estado por estado, y entrar en combate, para desalojarlos de los territorios hoy en su poder.

En el país hay un ejemplo concreto de cómo esta estrategia, con otros elementos relacionados con la economía, la educación y la cultura, se operó con éxito en el estado de Coahuila cuando fue gobernador Rubén Moreira Valdez (2011-2017). De esa experiencia se da cuenta en Jaque Mate al crimen organizado. Coahuila: una estrategia multidimensional, para la paz (Editorial Planeta).

Después de ocho meses de la gestión de la presidenta Sheinbaum Pardo, su gobierno no ha dado a conocer si hay la voluntad política de recuperar el control del territorio. En su plan de seguridad no existe este capítulo, que debe ser el central. Si ella no asume la necesidad de la solución de fuerza, de la guerra, un tercio del país, tal vez más, seguirá en manos de los grupos criminales.

Displacement, la lucha de los palestinos

Rubén Aguilar Valenzuela

Exposición

Displacement, exposición en el Museo Bo-Kaap, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, narra la historia de la apropiación de la tierra y el desplazamiento de los habitantes de Palestina por la política del Estado de Israel. Se da cuenta de la lucha por la autodeterminación y la justicia que desarrollan los palestinos hoy en día, y llama la atención sobre los problemas que experimenta la comunidad palestina en el eterno conflicto entre los dos Estados.

La nuestra es la culminación de los esfuerzos de colaboración de Lynn Abrahams y Annelize Kotze, curadoras de Historia Social, de los Museos Iziko de Sudáfrica, y Mamdouh Froukh, curador, del Museo Yasser Arafat.

Quienes curaron la exportación pretenden honrar el legado de la resistencia contra la opresión y reafirmar el compromiso de Sudáfrica de solidarizarse con todas y todos los que luchan por la libertad, la justicia y la igualdad. Dicen que Nelson Mandela, el padre de nuestra nación, articuló con profunda claridad: "Sabemos muy bien que nuestra libertad está incompleta sin la libertad de los palestinos" (4 de diciembre de 1997).

Y señalan que esta cicatriz indeleble está grabada en el tejido mismo de la memoria nacional sudafricana. La ocupación israelí de Palestina desde 1948 ha llevado al desplazamiento violento y despojo de millones de palestinos, alterando fundamentalmente su patria y su forma de vida. Esta ocupación ha desencadenado extensos abusos contra los derechos humanos, traumas profundos, pérdida de vidas, que también se traducen en el desempleo continuamente creciente, el acceso restringido a la tierra y los servicios esenciales, y la pobreza generalizada de quienes habitan Palestina.

Comentario

La exposición adquiere especial relevancia frente a la guerra genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel en contra de los palestinos en Gaza. Las y el responsable de la curaduría quieren subrayar que la lucha de Palestina se hace eco de la dolorosa historia de segregación racial y opresión de Sudáfrica.

Las políticas brutales del apartheid resultaron en la expulsión y el desplazamiento brutales de sus tierras, hogares y comunidades ancestrales de los sudafricanos negros como ahora ocurre con los palestinos en Gaza.

En las paredes del barrio Bo-Kaap hay pintas en solidaridad con los palestinos y de condena a la guerra que genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel. Diría, que sin serlo oficialmente, estos se hacen parte de la exposición.

África mía

Rubén Aguilar Valenzuela

En 1985, cuando se estrenó África mía (Estados Unidos, 1985) dirigida por Sydney Pollack, ganó siete Premios Oscar: Mejor película; Mejor director; Mejor guion adaptado; Mejor fotografía; Mejor banda sonora; Mejor dirección de artes y Mejor edición de sonido.

 

El guion se basa en el libro de carácter autobiográfico Memorias de África de la escritora danesa Karen Blixen (Rungsted, 17 de abril de 1885-Rungsted, 7 de septiembre de 1962) publicado en 1937. La historia cuenta que a principios del siglo XX Blixen (Meryl Streep) decide casarse con un primo lejano, el barón Bror Blixen-Finecke (Klaus Maria Brandauer) e irse a vivir a Kenia, entonces una de colonia del Imperio británico.

 

Los dos deciden poner en operación una finca dedicada a la producción y el procesamiento del café, la The Karen Coffee Company. Este matrimonio de conveniencia seis años después se rompe, debido al carácter mujeriego de este y a que en los hechos no hay amor entre la pareja. Él la contagia de sífilis que había contraído antes de casarse.

 

Ella se queda con la finca y en la medida que pasa el tiempo disfruta de su trabajo y de su estancia en África. Establece una buena relación con los pobladores del grupo originario que trabajan con ella. Les facilita que ellos y sus hijos vayan a la escuela.

 

En ese tiempo conoce a un cazador británico, Denys Finch Hatton (Robert Redford), con quien establece una relación amorosa. Esta no es fácil, él no concibe la vida sin su independencia y ella precisa de un compañero permanente y comprometido.

 

Un incendio destruye la plantación al mismo tiempo que los precios del café caen. Karen se arruina y vende la finca. En 1931, antes de regresar a la casa familiar en Dinamarca, Denys tiene un accidente en su avioneta y muere. Lo entierran en las colinas de Ngong.

 

Blixen siempre quiso regresar a África, pero ya nunca volvió. Su nostalgia por la tierra africana se refleja en una carta a una vecina ​de su antigua propiedad: "Saluda de mi parte a todos los que aún se acuerden de mí, también al paisaje que tienes alrededor, al bosque detrás de la casa donde vivían los N`derobo, y a los viejos árboles retorcidos y llenos de flores blancas de la sabana. También, si vieras a alguno de aquellos animales que en mis años aún podíamos encontrar allá arriba, y que siempre he pensado que eran los auténticos dueños de aquellas tierras".

 

La historia que se narra en la película está muy bien construida por Pollock. La fotografía de David Watkin es muy buena y también lo son las actuaciones de Meryl Streep y Robert Redford. Además de los Oscar, la película ganó los Premio BAFTA de 1985 como Mejor película, Mejor guion adaptado; Mejor fotografía, Mejor banda sonora y Mejor actor de reparto para Klaus Maria Brandauer. Y se hizo de otros muchos premios.

 

En 1986 vi por primera vez la película, y la he vuelto a ver estos días, después del regreso de un viaje por África, donde estuvimos en la finca y en la casa donde vivió Karen Blixen, hoy un museo cerca de Nairobi, Kenya. La película no ha envejecido y sigue siendo una historia muy bien contada y con magníficas actuaciones. 

 

África mía

Título original: Out of Africa

Producción: Estados Unidos, 1985  

Dirección: Sydney Pollack

Guion: Kurt Luedtke en base al libro de Karen Blixen 

Fotografía: David Watkin

Música: John Barry

Con: Meryl Streep, Robert Redford, Klaus Maria Brandauer (...)

 

Página 21 de 201