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Incapaces de aceptar el amor

Rubén Aguilar Valenzuela 
Gente normal (Editorial Random House, 2019) de Sally Rooney (Irlanda, 1991) es una historia de amor poco convencional. La autora ha tenido un gran reconocimiento internacional a partir de la publicación de su primera novela Conversaciones entre amigos (2017).

La segunda novela de Ronney, que ahora comentamos,  tuvo un éxito inmediato en el público y positiva acogida de la  crítica. Ganó el Costa Novel Award, el Irish Novel of the Year, el premio Sunday Times Escritor Joven del Año y fue finalista del Man Booker Prize y el Women's Prize for Fiction. En 2020, a partir de la novela se hizo una serie de televisión (BBC) que ha tenido también mucho éxito.

El eje central de la novela es la historia de Cornnell y de Marianne que estudian juntos en la escuela e ingresan también juntos a la universidad. En ella Connell es popular y Marianne pasa desapercibida.

Ellos en Trinity College ellos, que se aman, se acercan y se alejan, pero siempre mantienen su relación. En los períodos intermedios cada uno establece otras relaciones de noviazgo. Coinciden con sus nuevas parejas en el ámbito en el que viven.

La madre de Cornnell trabaja en la casa de los padres de Marianne. Pertenecen a clases sociales distintas, pero eso no influye en su relación. Los dos buscan la aceptación del uno y el otro y también de las personas del entorno en el que viven.

Ellos asumen que ser "normal" es tener un trabajo y una pareja. Saben que se entienden muy bien, que nadie los comprende mejor, pero a pesar de esos no toman la decisión de aceptarse, uno al otro, como pareja.

En su relación discuten y reflexionan sobre sus cursos en la universidad, el arte, la literatura y también de la política. Disfrutan de su encuentro e intercambio. Gozan del cariño que se tienen y de sus relaciones sexuales.

De manera inexplicable, a pesar de que reconocen la excepcionalidad de su conexión, de que no la tienen con ninguna otra persona, no dan el paso para aceptar como algo "normal" su relación.

La historia involucra al lector que no entiende por qué los personajes no asumen lo que resulta obvio; el amor que se tienen. Son el uno para el otro. El lector se involucra con los personajes.

Cornnell recibe una invitación para irse de profesor a una universidad en Estados Unidos, Marianna lo apoya en su decisión. Es probable que nunca más se vuelvan a ver. Sus vidas toman caminos diferentes.

La escritura de Ronney es sencilla y directa. Construye personajes sólidos y creíbles. La estructura del texto mantiene siempre el interés y la tensión. Es una buena novela. Hay quienes se rebelan ante la obra y éxito de esta muy joven novelista.

Gente normal
Sally Rooney
Editorial Random House
México, 2019
pp. 266

Incapaces de aceptar el amor
Rubén Aguilar Valenzuela 

 
Gente normal (Editorial Random House, 2019) de Sally Rooney (Irlanda, 1991) es una historia de amor poco convencional. La autora ha tenido un gran reconocimiento internacional a partir de la publicación de su primera novela Conversaciones entre amigos (2017).

La segunda novela de Ronney, que ahora comentamos,  tuvo un éxito inmediato en el público y positiva acogida de la  crítica. Ganó el Costa Novel Award, el Irish Novel of the Year, el premio Sunday Times Escritor Joven del Año y fue finalista del Man Booker Prize y el Women's Prize for Fiction. En 2020, a partir de la novela se hizo una serie de televisión (BBC) que ha tenido también mucho éxito.

El eje central de la novela es la historia de Cornnell y de Marianne que estudian juntos en la escuela e ingresan también juntos a la universidad. En ella Connell es popular y Marianne pasa desapercibida.

Ellos en Trinity College ellos, que se aman, se acercan y se alejan, pero siempre mantienen su relación. En los períodos intermedios cada uno establece otras relaciones de noviazgo. Coinciden con sus nuevas parejas en el ámbito en el que viven.

La madre de Cornnell trabaja en la casa de los padres de Marianne. Pertenecen a clases sociales distintas, pero eso no influye en su relación. Los dos buscan la aceptación del uno y el otro y también de las personas del entorno en el que viven.

Ellos asumen que ser "normal" es tener un trabajo y una pareja. Saben que se entienden muy bien, que nadie los comprende mejor, pero a pesar de esos no toman la decisión de aceptarse, uno al otro, como pareja.

En su relación discuten y reflexionan sobre sus cursos en la universidad, el arte, la literatura y también de la política. Disfrutan de su encuentro e intercambio. Gozan del cariño que se tienen y de sus relaciones sexuales.

De manera inexplicable, a pesar de que reconocen la excepcionalidad de su conexión, de que no la tienen con ninguna otra persona, no dan el paso para aceptar como algo "normal" su relación.

La historia involucra al lector que no entiende por qué los personajes no asumen lo que resulta obvio; el amor que se tienen. Son el uno para el otro. El lector se involucra con los personajes.

Cornnell recibe una invitación para irse de profesor a una universidad en Estados Unidos, Marianna lo apoya en su decisión. Es probable que nunca más se vuelvan a ver. Sus vidas toman caminos diferentes.

La escritura de Ronney es sencilla y directa. Construye personajes sólidos y creíbles. La estructura del texto mantiene siempre el interés y la tensión. Es una buena novela. Hay quienes se rebelan ante la obra y éxito de esta muy joven novelista.

Gente normal
Sally Rooney
Editorial Random House
México, 2019
pp. 266

Versión original: Normal People, Faber and Faber, London, 2018.  Traducción del inglés al español de Inga Pellisa.
 
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Sally Rooney (Irlanda, 1991) es una escritora y guionista irlandesa. Su padre era empleado de Telecom y su madre dirigía un centro de artes. Tiene un hermano mayor y una hermana pequeña. Cursó estudios de inglés en el Trinity College de Dublín, un máster en ciencias políticas y en literatura americana. Se graduó en 2013. Se define como marxista. En 2013, participó en el Campeonato Europeo de Debate Universitario y esa experiencia la plasmó por escrito. Antes de dedicarse a la escritura trabajó en un restaurante. En la actualidad reside en Dublín.


Versión original: Normal People, Faber and Faber, London, 2018.  Traducción del inglés al español de Inga Pellisa.
 
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Sally Rooney (Irlanda, 1991) es una escritora y guionista irlandesa. Su padre era empleado de Telecom y su madre dirigía un centro de artes. Tiene un hermano mayor y una hermana pequeña. Cursó estudios de inglés en el Trinity College de Dublín, un máster en ciencias políticas y en literatura americana. Se graduó en 2013. Se define como marxista. En 2013, participó en el Campeonato Europeo de Debate Universitario y esa experiencia la plasmó por escrito. Antes de dedicarse a la escritura trabajó en un restaurante. En la actualidad reside en Dublín.

Una más de DuPont

Rubén Aguilar Valenzuela

Aguas oscuras (Estados Unidos, 2019) es una película del director Todd Haynes. El guion es de Mario Correa y Matthew Michael Carnahan en base al artículo El abogado que se convirtió en la peor pesadilla de DuPont escrito por Nathaniel Rich que en 2016 se publicó en The New York Times Magazine.

Los guionistas también tomaron en cuenta el artículo Welcome to Beautiful Parkersburg, West Virginia escrito por Mariah Blake y el artículo Bad Chemistry de Sharon Larne publicado en The Intercept. Y la memoria Exposure de Robert Bilott, el protagonista de la película. En ella se detalla su batalla legal de 20 años contra DuPont.

Es una historia de la vida real. En ella Robert Bilott (Mark Ruffalo) es un abogado corporativo que trabaja en el despacho Taft Stettinius & Hollister en Cincinnati, Ohio. El granjero Wilbur Tennant (Bill Camp) le pide investigue la muerte inexplicable de su ganado en Parkersburg, Virginia Occidental, que asocia con la empresa de productos químicos DuPont, instalada en esa población. Él conoce a su abuela.

Robert visita la granja de los Tennant y se entera de que 190 bovinos han muerto en situaciones atípicas con tumores, órganos hinchados y dientes ennegrecidos. Él se acerca al abogado de DuPont Phil Donnelly (Victor Garber) quien se compromete apoyarlo en su investigación.

Robert presenta una demanda para poder obtener información. La empresa le envía cientos de cajas con el objetivo de entorpecer la investigación y cansar al ahora abogado de Tennant. En su investigación se encuentra referencias constantes al PFOA (ácido perfluorooctanoico), un químico del que no existan referencias en ningún texto médico del daño que puede causar a las personas.

El PFOA es el teflón, que es un descubrimiento de DuPont. Sirve como antiadherente que se aplica a sartenes y otros objetos. La empresa realiza una investigación sobre el efecto del PFOA en su personal. Descubre que causa cáncer y malformaciones de nacimiento. Calla y esconde el resultado de los estudios. La explicación de la muerte del ganado de Tennant es que la empresa, a lo largo de los años, ha vertido cientos de galones de lodo tóxico río arriba. El PFOA es un químico que no abandonan el torrente sanguíneo y se acumulan lentamente.

Robert vive obsesionado con la investigación y su esposa Sarah (Anne Hathaway) se lo reclama. Cuando le cuenta el resultado de su investigación ella decide apoyarlo. Tennant y su esposa son diagnosticados con cáncer. Su abogado logra que la EPA y al Departamento de Justicia multen a DuPont con $16.5 millones de dólares.

Robert sabe ahora que los residentes de Parkersburg sufrirán los efectos del PFOA por el resto de sus vidas. Busca pruebas médicas para levantar una gran demanda colectiva de todos sus habitantes. El pueblo todo se presenta a hacerse pruebas de sangre.

El PFOA no está regulado, pero Robert argumenta que la corporación sí sabía de sus efectos y siguió usándolo. DuPont, con información falsa, afirma que todo está en niveles aceptables. Los habitantes de Parkersburg protestan y la historia y la demanda se convierte en noticia nacional. Una comisión científica independiente va a revisar las pruebas de sangre y emitir un diagnóstico.

Pasan siete años sin resultado del estudio. Tennant muere y Robert vive una situación económica muy difícil. En el despacho le han recortado su sueldo porque no lleva clientes. Frente al anuncio de un nuevo recorte se derrumba. Lo que sufre es una isquemia provocada por el estrés.

La comisión científica contacta a Robert y le dice que el PFOA causa múltiples cánceres y otras enfermedades. Robert decide llevar el caso de la demanda a DuPont, uno a la vez. Él gana los primeros tres acuerdos multimillonarios contra DuPont. La empresa ahora sabe que va a perder más de 3,500 casos de personas que han sido afectadas por el PFOA y decide negociar y someterse a una demanda colectiva que le cuesta 671 millones de dólares, para ese entonces las más alta en la historia.

El director, a partir del guion, construye una historia muy bien estructurada de este caso de la vida real. Pone en evidencia la manera de actuar de DuPont que sabiendo el daño que está haciendo a su personal y a la comunidad continúa con el mismo proceso industrial que tantos beneficios le representa. En este caso la justica, a partir de la contundencia de las pruebas ofrecidas por Robert, actúa en consecuencia y ordena que se repare el daño.

Aguas oscuras
Título original:  Dark Waters
Producción: Estados Unidos, 2019

Dirección: Todd Haynes
Guion: Mario Correa con base en de The Lawyer Who Became DuPont's Worst Nightmare de Nathaniel Rich
Fotografía: Edward Lachman
Música: Marcelo Zarvos
Actuación: Mark Ruffalo, Anne Hathaway, Tim Robbins, Bill Camp, Victor Garber, Mare Winningham, Bill Pullman ...
 

Importa lo que se ve y dice, no lo que se hace

Rubén Aguilar Valenzuela 
El escritor español Jordi Soler plantea que la ciudadanía "cada vez acepta con más naturalidad que el candidato al ser elegido por el pueblo no solo no cumpla las promesas con las que convenció a sus votantes, sino que haga precisamente lo contario a aquello que prometió no hacer". (El País 30.05.15)

Describe de manera precisa, exacta, a un político como el presidente López Obrador que ya en el poder no ha cumplido con la mayor parte de lo que prometió en campaña y hace muchas cosas que afirmó nunca haría. Un caso emblemático es la militarización del país cuando se comprometió que al solo llegar a la presidencia regresaría al Ejército a los cuarteles. Es una de sus muchas contradicciones.

Muchos políticos de hoy, López Obrador no es un caso excepcional, van de pueblo en pueblo "convenciendo a sus votantes, hacen esa tradicional política de cercanía, pero siempre vigilando por el ojo electrónico qué va a colocarlo en las pantallas, y a catapultar los momentos brillantes de su discurso en la Red", dice Soler.

El presidente con su comparecencia mañanera y sus giras lo que busca es estar en los medios. El tema no es relevante lo que se quiere es estar. Grandes sectores de la ciudadanía quieren ver a la política como un espectáculo, a la manera de un reality show, y para eso el político tiene "que decir frases sonoras, con gancho, con el objetivo de llenar todas las pantallas que requiere el político para lograr, no que su mensaje cale, cuál mensaje?, sino una presencia mediática importante".

López Obrador hace extraordinariamente bien lo que plantea Soler como también lo logran otros gobernantes que ponen en la estrategia de comunicación todo su esfuerzo y dejan de lado las tareas de gobierno y los resultados de las mismas.

Estas pasan a un segundo plano. Estar en las pantallas es el propósito y esto "no exige lo que se diga sea verdad, basta con un apunte, con una ambigüedad dicha de manera convincente, con un proyecto más o menos vago, que se ajuste a los gustos y necesidades de la mayoría y, sobre todo, que pueda reajustarse en caso de que así lo indiquen las encuestas".

Esta opción de gobierno que pone a la comunicación al centro, no la acción, exige necesariamente la sobreexposición de parte del político y de su equipo "una gran capacidad de invención, hay que estar inventando permanentemente frases convincentes, no importa que no se ajusten a la realidad y la suma de esas frases inventivas, una tras otra, conforman un discurso que pertenece, más bien, al territorio de la ficción".

Los hechos demuestran que, en la época de la revolución televisada, no la real, "el político que solo dice la verdad pierda rating, aburre y no interesa". A las grandes audiencias, no les importa su real condición, lo que quieren ver son más y más espectáculos que las diviertan, para sobrellevar su cotidianidad, entre ellos los que dan los políticos. La política se degrada y la comunicación se trivializa.

Reto a los partidos

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado 27 de octubre Sí por México entregó una carta  a todos los partidos, que incluye a los tres recién aprobados, donde los reta a que asuman la agenda ciudadana que propone esta organización.

La propuesta incluye seis puntos: 1) Sí a una democracia plena; 2) Sí a la seguridad, el acceso a la justicia y combate a la corrupción; 3) Sí a una economía inclusiva que combata la pobreza y la desigualdad; 4) Sí a la salud y educación universal con calidad; 5) Sí a la igualdad sustantiva y al combate a la violencia en contra de las mujeres, 6) Sí a un medio ambiente sano y sustentable.

Sí Por México, que es un movimiento plural y amplio, ahora está integrado por 400 organizaciones y más de 50 mil ciudadanos. Sus promotores esperan que en los próximos meses, antes de que inicien las campañas electorales del próximo 2021, las organizaciones sean miles y los ciudadanos cientos de miles.

El reto implica que se comprometan con la propuesta todos los candidatos a puestos de elección popular, más de 22,000 en juego en la próxima elección, de los partidos que lo asuman. Implica, pues, a las y los legisladores federales, las y los gobernadores, las y los alcaldes, las y los legisladores locales y las y los regidores municipales.

La carta plantea dos preguntas: ¿Su partido se compromete a asumir y hacer suya la agenda ciudadana que hoy hacemos de su conocimiento?, ¿Se comprometen a acudir a los espacios de la ciudadanía para participar y construir soluciones de largo plazo más allá de lo electoral?

En la carta se solicita a los partidos tres cosas:
Primero que respondan si aceptan el reto de asistir a la Convención Nacional por el Sí el próximo 8 de noviembre de 2020 para dialogar y hacer un compromiso público con la agenda ciudadana por el Sí.

Segundo que respondan ese mismo día si están dispuestos a promover entre los funcionarios públicos electos a través de sus partidos y a que lo asuman quienes serán electos en el 21.

Tercero, que digan si aceptan o no que durante las próximas semanas y meses repitamos este mismo ejercicio en cada una de las entidades federativas para construir el Sí en todo el territorio nacional.

Hoy viernes 30 de octubre, por la noche, se vence el plazo planteado a los partidos por este movimiento ciudadano, que no tiene ninguna afiliación política partidaria. Hoy mismo se sabrá cuántos de los partidos se sumaron al reto. Y también cuál es el siguiente paso que va a dar Sí por México.
 

El fracaso del secretario de Seguridad

Rubén Aguilar Valenzuela
En la mañanera del 21 de octubre, el presidente López Obrador destapó como su candidato a la gubernatura de Sonora a Alfonso Durazo Montaño (1954), que en ese mismo evento anunció dejaba de ser titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

La gestión de los dos años que ocupó este cargo han sido un desastre, pero el presidente con el dedazo, que recuerda los más viejos métodos del PRI, lo premia con la candidatura, pero también es posible considerar que, ante los resultados, se deshace de él.

De los últimos 50 años estos dos últimos son los más violentos en el país. El secretario se va a la campaña con un saldo de 63,792 homicidios dolosos y un alza sostenida del número de los feminicidios.

Durazo, que cambia de partido, como si fueran camisas, ha militado en cuatro. De 1976 a 1999 en el PRI; de 1999 a 2004 en el PAN; de 2004 a 2014 en el PRD y a partir de este último año en Morena.

En su despedida habló del éxito de su gestión y planteó una serie de cifras que no dan cuenta de eso. Y para cubrir su incapacidad manifiesta en la línea política y de comunicación que ha seguido este gobierno culpó de su fracaso al pasado.

Entre otros muchos especialistas Erubiel Tirado, coordinador del Diplomado de Seguridad Nacional, Democracia y Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, consideró que en términos de resultados, la de Durazo fue "una mala gestión".

Y añade que "es una gestión deficiente, mala, oscurecida por el protagonista del presidente López Obrador y por la preeminencia del sector militar en materia de seguridad lo que va de esta administración".

Para Tirado, Durazo "ha sido un funcionario acorde a la personalidad del régimen y del presidente" y señala que su trayectoria política confirma lo que era el antiguo régimen en los años fuertes del PRI "cuando se premiaba la incondicionalidad y la mediocridad".

Durazo, que fue secretario particular del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio (PRI) y luego del presidente Vicente Fox (PAN), deja la seguridad del país en su momento de mayor deterioro.

Al ahora candidato le tocó el operativo fallido para capturar a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán. En sus intervenciones públicas, para explicar el caso cambió de opinión en por lo menos seis veces. Una contradecía a la otra.

Para Alejandro Madrazo, académico del CIDE-Aguascalientes, en la gestión de Durazo al frente de la SSPC "no se redujo la corrupción y la violencia, al contrario" y añade que  "tenemos un presidente que no se atrevió a enfrentarse a la militarización y que está sometido al Ejército".

En la mañanera, de despedida el presidente no quedó claro si era cinismo o ironía, ante el evidente fracaso de la gestión de Durazo, afirmó que "lo estoy convenciendo de que se quede porque ha hecho muy buen trabajo y nos ha ayudado mucho".

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