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Alma de acero

Héctor A. Gil Müller

Después del episodio de los aranceles universales aplicados a todas las importaciones provenientes de México en EUA, el mandatario americano, Donald Trump presenta un nuevo ataque. Ahora es al acero y al aluminio que se exporte a Estados Unidos de América. Este arancel no es novedoso, ya se había impuesto por Trump a todo el mundo exceptuando Canadá y México durante su primer periodo. Las consecuencias fueron graves para los propios productores americanos que enfrentaron un aumento en sus precios y por ende perdieron competitividad en el mercado global. Sin embargo, parece que la lección no fue aprendida y la medida que solo sirve como amenaza nunca como estrategia, nuevamente entra en vigor poniendo en aprietos a los productos americanos que dependen del acero y aluminio como materia prima.

En un mundo competitivo y global, no podemos confundir las situaciones con las condiciones. Una condición puede ser suficiente para un cambio de rumbo en una decisión comercial mundial, la situación y localización de los países parece ser más próxima cuando se habla de decisiones económicas. Aplicar esos aranceles no dará como consecuencia un florecimiento de la industria americana, como el bloqueo mexicano, durante el llamado milagro mexicano, tampoco lo hizo. Cerrarnos a las importaciones de otros países nos aleja e impide adquirir lo mejor de otros.

En 2024, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos superaron los 500,000 millones de dólares, una cifra histórica que parece presentarse como un pastel jugoso ante la mirada del presidente americano. Pero ese resultado no es solo conclusión de una situación nacional sino de varias condiciones que no pueden ser modificadas a un plumazo sin también recibir consecuencias desastrosas.

El presidente Biden también aplicó un arancel al acero y al aluminio importado desde México que no comprobara su origen nacional. Fue una medida urgente para contener la invasión de acero chino cuyo precio se encuentra muy por debajo de los mercados americanos. Ese arancel ocasionó una alta burocracia y también problemas en la cadena de materiales de empresas ancla en las economías tanto de Estados Unidos como de México. Hoy día esas cargas subsisten, la importación de acero está sometida a los requerimientos propios de un material sensible (por mas paradójico que sea con el frio y duro metal).

La presidenta Sheinbaum se ha mostrado cautelosa con las declaraciones y siguiendo el camino de la amenaza de los aranceles universales y el anuncio de postergarlos por un mes confía en la negociación y en la advertencia de ver a México como un aliado comercial y no como un enemigo. Pero este nuevo impacto quizá fue el blanco original de la estrategia. La posición de Mexico ahora es de incredulidad ante la acción, de mesura ante la amenaza del arancel universal y de tolerancia ante la percepción de los otros actores. Hoy Trump está listo para recibir las nuevas ofertas y beneficios de las principales naciones productoras; Canadá en primer lugar, Brasil y México posteriormente. Bien cantó José Alfredo Jimenez: Podrás tener mucha suerte, podrás andar por el mundo destrozando corazones, podrás hacer lo que quieras, podrás tener mil amores, pero éste que estas dejando, aunque quisieras no lo repones. Nací con alma de acero, y aunque deveras te quiero, te dejo que me abandones, nomas no llores si alguien te canta.

Aranceles

Héctor A. Gil Müller

La aplicación de aranceles como un mecanismo de control económico y político ha sido una estrategia históricamente común. Las alianzas comerciales, que implicaban amistades, se evidenciaban con una baja carga impositiva para disfrutar el mercado de una nación y aquellos considerados como enemigos se les aplicaban cargar para alejar su ingreso. Originariamente la etimología de la palabra, proveniente del árabe, se refería a un impuesto que se cobraba a los civiles a cambio de eximirlos de la obligación de alojar a las tropas en domicilios particulares. Arancel proviene de “inzal”; alojamiento. En la actualidad el arancel se refieren al pago específico para entrar a un mercado custodiado por una aduana, taquilla de una frontera comercial.  

Los aranceles se registran en la historia desde Palmira en el primer siglo de nuestra era. Se trata de una contribución establecida por un país sobre un bien que pretende ser importado o exportado para que pueda cruzar su frontera. La actual Organización Mundial del Comercio, tiene su origen en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1947. Según la teoría existen tres motivaciones para la aplicación de un arancel; la recaudación, la disminución en el consumo de un producto incentivada por el aumento de su precio y la motivación política como un mecanismo de presión.

México ha usado esta figura en varias ocasiones, una de las mas recientes ocurrió en el año 2009 cuando el gobierno de Felipe Calderón aplicó a Estados Unidos aranceles especiales a diversos productos agrícolas como presión ante la violación que realizaba EUA al TLCAN (hoy TMEC) y sus políticas en materia de transporte transfronterizo. La presión arancelaria funcionó para que EUA permitiria la modificación y apertura en esa area pero también alertó sobre la desventaja del tratado en términos específicos para sus intereses. 16 años después, olvidando nosotros ese episodio, Trump arremete con los aranceles, reales o irreales, para motivar acciones de provecho a sus intereses.

Tras la noticia de la aplicación de esta figura por el gobierno de Trump en un 25% a productos importados desde México, fue el preludio a un largo fin de semana en México, sin bancos ni maneras de migrar capitales. En política la forma es fondo y el momento del anuncio también debe interpretarse. México respondió mas bien ofendido por la mención de no hacer nada en materia de combate a la droga que con el contrataque económico. La medida afecta el mas puro corazón neoliberal. Al final de la historia, al menos por algún tiempo, México accedio al despliegue de 10 mil elementos del ejército en la frontera con Estados Unidos, en esos 3,145 kilometros ahora por turno tendra cada kilometro su efectivo. El costo sera elevado, si un militar, en la jerarquía mas baja tiene una nómina de 17 mil pesos mensuales, tan solo el costo mensual, solamente por nómina, será superior a los 170 millones de pesos.

La presión de un arancel, en un modelo de economía abierta dio como resultado esta medida, algo muy contradictorio a un pais tan de izquierda como se dibuja, que por salvaguardar la ganancia capitalista se absorba desde el Estado el costo de un beneficio. Todo indica que esta política de amenaza y consecuencia será común durante la gestión americana, un arancel político por la ubicación geográfica que nos toca ocupar.  

Incertidumbre

Héctor A. Gil Müller

Aunque no ha sido aun catastrófico, el peso Mexicano se ha convertido en una de las monedas mas depreciadas con la llegada de Trump a la Casa Blanca. Entre el 5 de noviembre y el 17 de enero el peso ha pasado de valer 20.07 por cada dólar a 20.77, eso representa una depreciación de 3.46%. La presencia de Carlos Slim el principal magnate mexicano en la toma de protesta muestra el frente de combato que se pretende construir.

Las reacciones por el discurso inaugural de Trump siguen siendo escépticas desde México, algunos afirman un cuatrienio en los mismos términos que el anterior, que fue provechoso por la presión contra China que impulsó la inversión aquí en el país dando pie al Nearshoring. Otros ven un panorama totalmente adverso para el crecimiento con un arancel que ha de disuadir la inversión.

El discurso de Trump fue aplaudido en un entorno conservador que busca construir esperanzadoramente el mundo americano de los 50’s, aquel mundo que creaba el sueño americano. Un estado conservador de fuertes raices religiosas, con una vocación industrial y con una ambición expensionista. Ese modelo populista parece desatender la crisis actual que tiene el poder al enfrentarse a más opciones, a una nueva mentalidad y una movilidad más simple. Algo muy interesante del discurso de Donald Trump es la necesidad de límites que el mundo necesita. La ausencia de límites no es libertad, es falta de forma y nosotros necesitamos límites, ellos nos dan seguridad y velocidad. El mundo, en un falso liberalismo, ha terminado con una falsa libertad. Un libertinaje que lejos de crecer deforma y aunque hoy debemos ser mejores, más humanos o más grandes resulta paradójico saber que somos menos.

Es interesante la presión que cae sobre gobiernos de izquierda ante una llamada de capitalismo creciente. Ante la posibilidad de un cierre del mundo global y meramente competitivo ahora nos pesa el solo pensamiento de perder la industria.

En México la presidenta Sheinbaum ha lanzado su estrategia sexenal de atracción de inversiones ofreciendo una bolsa de hasta 30 mil millones de pesos en incentivos fiscales. Nos hemos acostumbrado a crecer no por lo que hacemos sino por lo que atraemos. Las nuevas inversiones que llegan se vuelve el objetivo, pero lamentablemente cuando amenazan con partir.

En algo coinciden los analistas políticos, en la incertidumbre de los tiempos. La incertidumbre en política y en economía es lo que el estrés es para la salud, es el culpable de cualquier malestar, real o ficticio pero inculpado. En la incertidumbre se crece pero no como consecuencia del mérito, de ahí la injusticia del momento. Incertidumbre expresa la ausencia de lo cierto y lo exacto; lo que no podemos predecir. Y así estamos, en un momento de inicios, con una promesa de intervención ante el flagelo de los cárteles mexicanos pero tambien de reducción de nuestras inversiones con unos aranceles mortales.

El mundo mismo es incierto. Tambien es volatil, complejo y ambiguo. Estas condiciones traen la profunda convicción de construir cada día, al mero uso tan antiguo de los romanos con el “carpe diem” porque no podemos hoy saber las condiciones del mañana. El mundo no puede ser de emociones o de razones, es una profunda mezcla multicolor que nos pide decisión sobre reacción.

La amenaza y las acciones

Héctor A. Gil Müller

El mensaje resultó exitoso tras la contienda entre Trump y el presidente Petro de Colombia. El segundo, al negar la llegada de una deportacion masiva de nacionales, sufrió la aplicación de aranceles del 25 % a los productos colombianos que se ingresen en los Estados Unidos de Norteamérica y también la amenaza de la suspensión de todas las visas para internamiento en América emitidas para colombianos. Esas acciones terminaron por doblegar la posición del gobierno colombiano y aun más, sirvió para mostrar que la amenaza de los aranceles estratosféricos es una realidad y primera carta de la baraja de negociación de Donald Trump que ahora conoce bien el encargo. Su retorno a la Casa Blanca en el vecino país está llena de acciones pensadas desde el rencor y revanchismo que en cualquier otro propósito. Es evidente que la profunda crisis social y también económica en EUA exige acciones contundentes de las que hasta hoy no se tiene claridad. La recontrucción de tejidos sociales cuenta con muchos ejemplos pero sin modelos universales, porque cada sociedad encierra en si mismo las diferencias suficientes para cualquier aplicación que ambicione igualarnos sin antes identificarnos.

Mientras tanto en México, los arrebatos de Trump siguen haciendo eco en una serie de noticias que buscan reafirmar el compromiso con los objetivos del mandatario americano. La presidenta Sheinbaum continua reiterando los éxitos en el combate contra el tráfico de drogras y el manejo de migrantes deportados. Incluso en dias pasados el Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció un programa para la regularización fiscal a los deportados de Estados Unidos a nuestro país. Mientras tanto Petro cerraba el paso a los deportados y sufría el embate de un gobierno americano sediento de convertir sus amenazas en acciones ante un público americano que aplaude las decisiones firmes y contundentes, con independencia de su resultado u objetivo.

Aunque es bien sabido que la resignación es mas dulce que la desilución, el ánimo humano siempre busca más, seguramente la migración no podra ser contenida es muy fuerte el beneficio que ofrece y el ánimo que la mantiene. Estados Unidos no quiere cerrar la frontera, eso se sabe, pero debe atender una sociedad que enfrenta, por la automatización, el desempleo. Algo bien sabido es que EUA no podrá recuperar su grandeza global, sin un continente que sea un bloque activo en la consecución de sus ideales. Los tiempos exigen la colaboración en medio de un mundo cuya integración ha traido malestares.

La ausencia de disciplina ha permitido un crecimiento inestable en el mercado laboral, en la demanda económica y en muchas otras actividades, bien afirmó Mario Benedetti; “La vida sin normas pierde sus formas. La falta de límites en un contexto ambicioso, en el que buscamos más y más ha hecho que las nuevas drogas sintéticas como el fentanilo arrebate la vida de más americanos que cualquier guerra posterior a la Segunda Guerra Mundial. En nuestro país la crisis de drogadicción ni siquiera se encuentra en la mesa ante la profunda crisis de seguridad que atravesamos. Nuestra guerra también requiere un enfoque global. Por lo pronto, los gobiernos han visto con Colombia y su experiencia lo que la paremiología, ciencia que estudia los refranes, nos enseñó; “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”.

Perfiles en la inversión

Hector A. Gil Muller 

El trazado de un perfil nos permite identificar los límites que nos indican cuando alguien es y también cuando deja de ser. Un perfil académico establece los conocimientos, competencias, habilidades o saberes de alguien que le permita aportar soluciones a los problemas de su entorno y también preservar una tradición cultural. Así los médicos aprenden lo que los médicos necesitan para identificarse como médicos.

Resulta aventurado describir los perfiles, se debe ser muy observador y también algo ingenuo, nunca sería suficiente. Creo que esa imposibilidad es la que nos ha hecho desconfiar de la meritrocracia. Aunque toda la cultura se soporta en que se premie el esfuerzo, en realidad no ocurre así. ¿Cuál es el perfil del político de estos tiempos?

El perfil, esa descripción, del liderazgo ha cambiado en el tiempo. Hemos pasado del líder carismático, nacido con virtudes que por si mismas lo vuelven digno de ser seguido, a una imagen de quien haciendo algo gana ese mérito.

El liderazgo empezó con el carisma, era líder quien tenía una cualidad que lo distinguia. Quien olía bien y era capaz de ser seguido. Carisma viene de la crema perfumada que usaban los israelitas para ungirse y oler mejor. De ahí nos vienen vocablos como crema, cristo (el ungido) y carisma. Entonces el carismático, que olía bien, atraía a otros. Los primeros líderes fueron los altos, los fuertes, los hijos de reyes. Aun hoy tenemos ese pensamiento cuando afirmamos que el líder nace. Pero el liderazgo situacional y posteriormente el transformacional establecen que el liderazgo es un proceso, una competencia que se aprende y se ejerce en momentos con esa intención. El liderazgo no asume valores aunque los necesita. No asume autoridad aunque la ejerce. No exige disciplina aunque la requiere.

La política tiene mucho de carisma, está inserta, para nosotros, en la seducción de la democracia. De ahí que el discurso populista nos llegue y mueva grandes masas aun y cuando sea irrealizable. Ha sido mesurada la presidenta Claudia Sheinbaum con sus aseveraciones y ante el discurso magnificado de Donald Trump, ha reiterado que es la unión de América como bloque, el principal esfuerzo contra el gigante asiático. Esa aseveración es importante y comienza a marcar una decisión ante un incremento de inversiones asiáticas en nuestro país. México continúa siendo un país atractivo para la producción industrial. Su ubicación geográfica, condiciones laborales y precios al interior lo vuelven estratégico para atender un mercado occidental.

La inversión China en México se ha incrementado; de 2017 a 2023 ha aumentado un 58% el número de empresas de ese país, y la inversión se ha triplicado. Ese alcance a la par del discurso de “enemistad” del presidente Trump, así como la presión política en Canadá que ha puesto fin al mandato de Trudeau ponen en jaque cualquier carisma, el posicionamiento claro debe describir el perfil de nuestras inversiones. El perfil del inversionista en México ya no debe ser el tamaño de la billetera sino la vocación que estamos orientando. Los graves desafíos ecológicos, la presión laboral de disponibilidad en el mercado y el licenciamiento social están redefiniendo los perfiles de quienes llegan, más nos vale estar atentos y aprender de las lecciones.

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