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Desde mi escritorio: Luz Elena, hoy

Héctor Reyes

En tiempos donde la política suele medirse por la estrategia, el segundo Informe Legislativo de la presidenta del Congreso del Estado de Coahuila, la diputada Luz Elena Morales Núñez, dejó claro que aún hay espacios donde la institucionalidad y el trabajo constante marcan la diferencia.

Tres ejes definieron su mensaje: trabajo en equipo entre los tres poderes, municipios e instituciones; legislar para las familias; y presencia permanente en territorio para escuchar, acompañar y dar seguimiento. En el contexto actual, hablar de coordinación entre poderes implica reconocer que ningún avance se logra en solitario. La gobernabilidad se construye sumando voluntades, no imponiendo agendas.

El segundo eje —legislar para las familias— conecta con una realidad que muchas veces se pierde en el debate técnico: las leyes no son documentos para el archivo, son herramientas que impactan la vida cotidiana. Cuando se habla de bienestar, seguridad jurídica o programas sociales, el centro debe ser la familia coahuilense.

Y el tercer eje, quizá el más político de todos, es la presencia constante en territorio. Escuchar no es un acto protocolario; es un ejercicio de acercamiento. Acompañar y dar seguimiento implica asumir responsabilidad más allá de la tribuna.

El evento, al que acudieron más de 2 mil personas, fue también un mensaje en sí mismo. La presencia de actores políticos cercanos al gobernador, varios alcaldes del estado y representantes de distintos sectores sociales reflejó capacidad de convocatoria y, sobre todo, liderazgo. No todos los informes legislativos logran reunir a un público tan diverso.

Un servidor hubiera querido asistir, pero como dice el dicho, “no vayas a donde no te invitan”. Aun así, a través de las redes sociales nos dimos cuenta que fue evidente el respaldo ciudadano. Llamó la atención la presencia de distintos grupos, como por ejemplo el de madres de familia del Colegio Ignacio Zaragoza, CIZ, espacio donde la diputada ha sido una activa participante en favor de sus hijas, por que también es mamá. También estuvieron familiares y amigos, lo que imprimió al informe un toque humano distinto al de otros ejercicios (no informes) de rendición de cuentas en la actual legislatura.

Un elemento que no pasó desapercibido fue la sede elegida: las instalaciones de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA). El hecho de realizar el informe en un recinto poco utilizado para este tipo de ejercicios políticos envía una señal clara de innovación y apertura. No fue un espacio tradicional ni el habitual salón legislativo; fue un escenario que simboliza industria y productividad.

Con ello, también se refleja la intención de fortalecer el vínculo con el sector industrial, pieza clave en la dinámica económica de Coahuila. Acercarse a los industriales no es solo un gesto protocolario, es reconocer que la agenda legislativa debe dialogar con quienes generan empleo, inversión y competitividad en el estado.

Otro dato: Luz Elena Morales acudió a todos los informes de las y los diputados, a los de casi todos los alcaldes, lo cual hizo que estuvieran ahí, acompañándola, además de la clase política priísta en pleno.

Así más allá de cifras y balances, lo que se percibió fue un liderazgo en consolidación. Luz Elena Morales, hoy vive un presente político sólido. Del futuro, hablará la historia.

Buen fin de semana, la frase: “Hay cuatro cosas en la vida que nunca debes perder: tu manera de pensar, tu sonrisa, tu alegría y tu forma de ser”. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

Desde mi escritorio: Del protagonismo a la irresponsabilidad

Héctor Reyes

Durante la pandemia, Hugo López-Gatell se convirtió en uno de los rostros más visibles del gobierno federal en su calidad de subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud. Su figura ocupó conferencias, titulares y debates nacionales. Hoy, ya fuera de ese encargo pero aún como personaje público vinculado al sector salud y a la administración pasada, ya que funge como representante de México ante la OMS, en Ginebra, Suiza, su nombre vuelve a colocarse en el centro de la discusión, no por el protagonismo mediático de entonces, sino por la responsabilidad histórica frente a un nuevo desafío: el resurgimiento del sarampión en México.

El sarampión no es una enfermedad nueva ni desconocida. Es prevenible; existe una vacuna segura y eficaz desde hace décadas, y México había logrado importantes avances en su control. Sin embargo, la disminución sostenida en las coberturas de vacunación durante los últimos años abrió una grieta que hoy muestra consecuencias. El país enfrenta brotes en distintas regiones, encendiendo alertas sanitarias que parecían superadas.

En este contexto, el diputado federal por Guanajuato, Éctor Jaime Ramírez Barba ha señalado la necesidad de revisar posibles responsabilidades administrativas e incluso judiciales por la caída en los niveles de inmunización. Sus declaraciones apuntan directamente a las decisiones tomadas en la pasada administración federal, donde —según ha sostenido— se debilitó la estructura operativa del sistema de vacunación, se modificaron esquemas de adquisición de biológicos y se redujo la eficacia logística que durante años permitió mantener altas coberturas.

El señalamiento no es menor. La administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador apostó por una reconfiguración profunda del sistema de salud, bajo la bandera del combate a la corrupción y la centralización de compras. Sin embargo, en el camino, se registraron desabastos, retrasos y una preocupante caída en las tasas de vacunación infantil, incluyendo la triple viral (sarampión, rubéola y paperas). Lo que en su momento fue advertido por especialistas y organizaciones médicas hoy se traduce en un brote que impacta principalmente a niñas y niños no vacunados.

La discusión va más allá de nombres propios. Se trata de decisiones de política pública. Cuando un gobierno decide recortar, redirigir o no priorizar recursos para programas esenciales como la vacunación, asume un riesgo sanitario. La salud pública no admite improvisaciones ni cálculos políticos. Cada punto porcentual que baja en cobertura representa miles de personas vulnerables.

A un servidor le tocó participar en la organización de un sin número de campañas de vacunación, era, un esfuerzo de miles de personas, logísticamente y también, anímicamente, había los llamados días y semanas nacionales de vacunación, donde se vacunaban a una gran cantidad de menores, eso desapareció.

El sarampión es altamente contagioso. Un solo caso puede detonar cadenas de transmisión en comunidades con baja inmunización. La responsabilidad no recae únicamente en quienes optan por no vacunar —muchas veces influenciados por desinformación—, sino también en quienes tenían la obligación constitucional de garantizar acceso oportuno, suficiente y gratuito a las vacunas.

Hoy, cuando el país observa cómo resurgen enfermedades que se creían controladas, la pregunta es inevitable: ¿fue una falla técnica, una consecuencia presupuestal o una decisión política mal calculada? Lo cierto es que la disminución en la vacunación no fue un fenómeno espontáneo; ocurrió en un contexto de cambios estructurales en el sistema de salud federal bajo la conducción de quienes entonces encabezaban la política sanitaria.

Pasar del protagonismo a la responsabilidad implica asumir las consecuencias de las decisiones tomadas. Y si de ellas se derivaron omisiones, negligencias o afectaciones a la salud colectiva, corresponde a las instancias competentes investigarlo. La salud pública no puede ser rehén de experimentos administrativos ni de prioridades desplazadas.

Porque cuando la vacunación baja, no baja una estadística: sube el riesgo. Y en ese cálculo, quienes pagan el precio son siempre los más vulnerables.

Buen fin de semana, del amor y la amistad. La frase: No esperes nada de nadie. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

Desde mi escritorio: La oportunidad mundial que tiene Coahuila

Héctor Reyes 

Este 2026 se celebra la Copa del mundo, el Mundial de Fútbol, el cual no solo representa una fiesta deportiva; es, sobre todo, una ventana histórica para el desarrollo económico, turístico y de posicionamiento internacional de diversas regiones. En ese contexto, Coahuila -y particularmente Saltillo y la Región Sureste- se encuentran frente a una oportunidad que no puede ni debe desaprovecharse.

La cercanía geográfica con Monterrey, una de las sedes oficiales del Mundial, coloca a la capital de Coahuila en una posición estratégica privilegiada. A poco más de una hora de distancia, Saltillo puede convertirse en una alternativa natural de hospedaje, descanso, gastronomía y turismo cultural para miles de visitantes nacionales y extranjeros que arribarán al norte del país durante el evento deportivo más visto del planeta.

En ese sentido, resulta oportuna la reciente presentación del gobernador Manolo Jiménez, quien expuso un plan de trabajo enfocado en aprovechar el impacto del Mundial 2026. La claridad del planteamiento y la visión de largo plazo confirman que el gobierno estatal entiende que este evento no se limita a un mes de partidos, sino que puede dejar beneficios permanentes si se actúa con estrategia y anticipación.

Desde este espacio ya habíamos hecho énfasis en la necesidad de invertir en promoción internacional, particularmente en publicidad digital dirigida a los países y a las principales ciudades de esos países que visitarán Monterrey con motivo del Mundial. Hoy, esa idea cobra mayor relevancia. Las redes sociales y las plataformas digitales son el principal escaparate para mostrar al mundo los atractivos turísticos, culturales, históricos y gastronómicos de Coahuila, y en especial de Saltillo y su Región Sureste.

La promoción que se pueda incluir en las distintas plataformas digitales, no debe ser improvisada ni genérica. Debe hablarle al visitante extranjero en su propio idioma, mostrarle que a pocos kilómetros de la sede mundialista existe una región segura, hospitalaria, con infraestructura, identidad y experiencias únicas. 

Saltillo, Arteaga, Ramos Arizpe, tienen historia, museos, vinos, gastronomía y paisajes que pueden competir a nivel internacional.

El Mundial 2026 ya está a la vuelta de la esquina. Coahuila tiene la ventaja de la ubicación y ahora también la voluntad política de aprovecharla. 

Ante este panorama, hay retos donde la coordinación de esfuerzos es fundamental y lo importante es entender que esta es una oportunidad irrepetible para proyectar al estado ante el mundo. Porque los mundiales pasan, pero el desarrollo que se construye con visión, puede quedarse para siempre.

Buen fin de semana, la frase: Ni el tiempo vuelve, ni la vida se repite. Se feliz. ¡Ánimo!

 

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Desde mi escritorio: Super Bowl: el espectáculo que lleva varios protagonistas

Héctor Reyes 

El Super Bowl 60, que se celebrará este domingo 8 de febrero, se encamina a convertirse en uno de los más incómodos —y reveladores— de la historia reciente de Estados Unidos. No por lo que aún no ocurre en el emparrillado, sino por lo que ya estalló fuera de él. 

La elección de Bad Bunny como protagonista del medio tiempo terminó de romper una ficción que durante años la NFL intentó sostener: que su evento más poderoso puede mantenerse al margen de la política, la migración y la disputa cultural que hoy define al país.

La controversia se volvió inevitable tras el pronunciamiento del artista puertorriqueño en los premios Grammy, donde lanzó un mensaje directo contra el ICE, una de las instituciones más sensibles y polémicas de la política migratoria estadounidense. No fue un gesto simbólico ni un comentario al paso; fue una declaración frontal, emitida desde un escenario global, con plena conciencia del impacto que tendría. Y lo tuvo.

Para millones de espectadores dentro y fuera de Estados Unidos, Bad Bunny no habló solo como músico, sino como voz de una comunidad históricamente señalada, perseguida y utilizada como moneda política. Para otros, en cambio, cruzó una línea “imperdonable”: llevar una postura política a espacios que, dicen, deberían ser exclusivamente de entretenimiento. La reacción no tardó en escalar hasta la Casa Blanca, con el presidente Donald Trump sumándose al cuestionamiento y avivando un debate que hoy divide a la audiencia del Super Bowl antes de que el balón siquiera sea pateado.

Pero hay un elemento que muchos críticos parecen ignorar deliberadamente: el Super Bowl ya no es un evento estadounidense, es un fenómeno global. Se transmite en más de 180 países, convoca a audiencias millonarias en América Latina, Europa y Asia, y se ha convertido en una vitrina donde Estados Unidos exhibe —quiera o no— su identidad y sus contradicciones. Pretender que ese escaparate no refleje la realidad social y política del país es, cuando menos, ingenuo.

En ese contexto, la presencia de Bad Bunny no incomoda por su música, sino por lo que representa: la consolidación del público latino como fuerza cultural, económica y mediática imposible de ignorar. El verdadero conflicto no es el artista, sino el mensaje. Y el mensaje es claro: el Super Bowl ya no pertenece a una sola narrativa, ni a una sola audiencia.

El aspecto deportivo

Mientras el ruido cultural crece, el aspecto deportivo lucha por recuperar protagonismo. Los Patriotas de Nueva Inglaterra llegan como el símbolo del establishment de la NFL: orden, historia, disciplina y una tradición ganadora que no necesita discursos. Frente a ellos, los Seahawks de Seattle representan la intensidad, el desafío y la constante resistencia, un equipo acostumbrado a jugar contra la presión y el entorno.

Paradójicamente, el partido parece reflejar la misma tensión que rodea al evento: tradición contra cambio, control contra expresión, pasado contra presente. 

El Super Bowl 60 no solo definirá a un campeón; dejará en evidencia hasta qué punto Estados Unidos está dispuesto a aceptar que su mayor espectáculo ya no puede ser neutral en un mundo que lo observa, lo juzga y lo interpreta en tiempo real.

Porque cuando un evento es visto por millones en todos los continentes, el silencio deja de ser neutralidad y se convierte en complicidad. Y este Super Bowl, guste o no, ya eligió hablar.

Buen fin de semana, la frase: “Hay tres cosas en la vida que nunca debes perder: tu sonrisa, tu alegría y tu forma de ser”. ¡Ánimo!

 

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Desde mi escritorio: Fernando Mendoza: el que nadie eligió y terminó haciendo historia

Héctor Reyes

A 130 universidades les pareció insuficiente. Ninguna vio en él al jugador indicado. Hoy, Fernando Mendoza es el hombre que transformó al programa más perdedor en la historia del fútbol americano universitario en campeón nacional.

Nunca fue el elegido, ni siquiera fue aceptado como walk-on en la universidad que estaba a minutos de su casa. A los 17 años, Fernando Mendoza pasó noches enteras mirando su celular, esperando una respuesta que nunca llegó. Ese verano recorrió el país junto a su padre: 18 camps, decenas de entrenadores, más de 100 correos con sus videos. El resultado fue demoledor: cero ofertas de la Football Bowl Subdivisión, la FBS.

La Universidad de Florida no respondió. La Florida Atlantic University, FAU dijo que no. Las escuelas grandes ni lo consideraron. La única opción real fue Yale: una gran universidad, sin beca y sin un camino claro hacia la NFL. Muchos le aconsejaron conformarse, ser realista... pero Mendoza tenía claro algo: el verdadero fracaso no era quedarse corto, sino intentarlo.

Dos semanas antes del signing day de 2022, el teléfono sonó. Cal necesitaba un quarterback de emergencia: un chico flaco de Miami, con buen brazo. Viajó a Berkeley y recibió una oferta inmediata. Una sola escuela entre 134. La tomó.

El inicio fue cuesta arriba. Llegó como tercer quarterback, pasó un año completo y no jugó un solo minuto. En 2023, las lesiones abrieron la puerta y Mendoza entró directo al fuego. Perdió sus primeras cuatro aperturas, todas ante equipos rankeados. La crítica fue brutal. Su línea ofensiva colapsaba y recibió 41 capturas en dos temporadas, una de las peores cifras del país. Aun así, siguió levantándose: más de 3,000 yardas por aire, récords históricos igualados y un rendimiento académico intachable.

Pero el proyecto no avanzaba. El cuerpo técnico no apostó por él y el sistema no estaba diseñado para desarrollarlo. Entonces tomó la decisión más difícil: entrar al portal de transferencias y dejar la única escuela que le había dicho “sí”.

Eligió Indiana, el programa con más derrotas en la historia del FBS. Más de 700 descalabros, apenas tres bowls ganados en más de un siglo. Para muchos, era una locura. Para Mendoza, era una oportunidad. Bastó una frase del coach Curt Cignetti: “Voy a sacar la mejor versión de ti”.

Su motivación iba más allá del fútbol. Su madre, Elsa, vive con esclerosis múltiple, MS, desde hace 18 años. Cuando él era niño, ella ocultó la enfermedad para no preocuparlos. Hoy usa silla de ruedas. Antes de cada jugada, Mendoza piensa en ella. “Ella es mi porqué”. Impulsó iniciativas para recaudar fondos para la investigación del MS y logró reunir más de 155 mil dólares.

Entonces ocurrió lo impensable. Indiana terminó la temporada invicta, 16–0, venció a seis equipos del top 10 y ganó su primer título del Big Ten desde 1945. Mendoza lanzó 41 touchdowns, lideró la nación y ganó el Trofeo Heisman: primer jugador de Indiana en lograrlo, tercer latino en la historia y primer cubano-americano.

En su discurso habló en español para honrar a su familia: “Por el amor y sacrificio de mis padres y abuelos, los quiero mucho. Gracias de todo corazón”.

El cierre fue perfecto. En Miami Gardens, cerca de donde creció, Indiana disputó la final nacional. La jugada: cuarta y cuatro por avanzar, ventaja de tres puntos y el partido en la línea. Golpeado, Fernando Mendoza se zafó de dos defensivos y se lanzó a la zona de anotación. ¡Touchdown!.

El chico que nadie quiso cerró el partido. Indiana fue campeón nacional con temporada perfecta.

Todo empezó con un adolescente al que le dijeron que no. Fernando Mendoza demostró que el ranking no define tu límite, que el rechazo no decide tu futuro y que los expertos no escriben tu historia. A veces, un solo “sí” es suficiente. El resto lo hace el trabajo.

Estimado lector, hoy no tocamos temas políticos, porque también hay historias de superación que es bueno escribir y que sirvan para motivar, especialmente a los jóvenes. 

Buen fin de semana, la frase: Trata a las personas con el mismo valor e importancia que ellos te dan. ¡Ánimo!

 

X:_hreyes

 

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