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México en el top de los exportadores agropecuarios

Rubén Aguilar Valenzuela
En 1993, un año antes del TLCAN, México tenía una balanza deficitaria en materia agropecuaria con Estados Unidos y Canadá, que crecía todos los años, y en 2018 con esos países alcanzó una balanza superavitaria de 7,300 millones de dólares que tiende a aumentar.

México en 2018 exportó 35 mil millones de dólares en productos agropecuarios, para situarse en el lugar 10 a nivel mundial, según Organización Mundial de Comercio (OMC).

El primer lugar lo ocupa la Unión Europea con 681 mil millones de dólares, seguido de Estados Unidos con 172 mil millones de dólares, Brasil con 93 mil millones de dólares, China con 83 mil millones de dólares y Canadá con 69 mil millones de dólares.

Indonesia tiene la sexta posición con 46 mil millones de dólares, le sigue Tailandia con 44 mil millones de dólares, India con 39 mil millones de dólares y Australia con 38 mil millones. En 2017, el lugar 10 lo ocupó Argentina que en 2018 fue superada por México.

Las mayores exportaciones mexicanas son aguacate (2,392 millones de dólares), tomate (2,262 millones de dólares), frutos del género pimienta (1,158 millones de dólares), frutos rojos (927 millones de dólares), nueces (769 millones de dólares), animales vivos (758 millones de dólares), cítricos (597 millones de dólares), carne de cerdo (536 millones de dólares), y pepinos (521 millones de dólares).

En el imaginario de la sociedad mexicana está muy extendida la idea de que el campo mexicano es un desastre, de que no produce y que desde 1994, con la entrada en el TLCAN, el país empezó a importar una gran parte de sus alimentos y que por lo mismo existe una balanza deficitaria en el área agropecuaria.

La realidad no es esa y los datos de la OMC así lo demuestran. El tema del campo es muy complejo. Es cierto que hay un sector muy atrasado en tecnología y productividad que vive en una crisis permanente. A pesar de los esfuerzos de muchos gobiernos y de muchos recursos ese sector no ha logrado salir de la crisis.

Entre otras causas, las hay muchas, es que esos sectores viven y producen en zonas que no son aptas para la agricultura y la ganadería. Si esos campesinos permanecen en esos lugares y desarrollan las mismas actividades nunca saldrán de la pobreza y seguirán reproduciendo una crisis estructural.

Junto a ese sector en el país convive otro que se ubica en las zonas de riego que cuenta con la tecnología agrícola más avanzada del mundo y con muy altos índices de productividad que hacen a estos agricultores muy competitivos en los mercados internacionales. Son ellos los que producen para los mercados de exportación.

Twitter: @RubenAguilar

Los presidentes a nueve meses de gobernar 

Rubén Aguilar Valenzuela  

El presidente López Obrador llega al noveno mes de gobierno con un nivel de aprobación inferior al del presidente Calderón, igual al del presidente Fox y mejor que el presidente Peña Nieto, según Consulta Mitofsky (El Economista 30.08.19).

En agosto de su primer año de gobierno Calderón tenía 66 % de aprobación y 32 % de desacuerdo; Fox 62 % de aprobación y 32 % de desacuerdo; López Obrador 61.8 % de aprobación y 37.3 % de desacuerdo y Peña Nieto 56 % de aprobación y 41 % de desacuerdo.

A nueve meses de gobierno la percepción más baja sobre que la economía mejora la tiene López Obrador. Así, 68 % de la ciudadanía percibe que la economía está peor que antes y el 27 % mejor. En el caso de Peña Nieto 66 % que estaba peor y 31 % mejor y con Calderón 65 % que estaba peor y 34 % mejor.

Y lo mismo pasa con la percepción de la seguridad donde la más baja de que está mejor la tiene López Obrador. Así, 93 % de la ciudadanía percibe que la seguridad está peor que antes y 7 % mejor. En el caso de Peña Nieto 70 % que estaba peor y 27 % mejor y con Calderón 71 % que estaba peor y el 27 % mejor.

De 12 indicadores que utiliza Consulta Mitofsky, para evaluar el desempeño de las áreas de gobierno en los primeros nueve meses de gestión Peña Nieto, ahora tan mal valorado, supera en siete al presidente López Obrador.

Peña Nieto es mejor valorado en que aumenta la inversión extranjera (+24.5 %); logra que la paz regrese al país (+12.5 %); mejora la atención de la salud (+11.3 %); mejora la educación pública (+9.6 %); aumenta el prestigio internacional de México (+8.9 %); crea empleo (+8.8 %) y combate la delincuencia (+7.0).

López Obrador es mejor evaluado en que disminuye la corrupción (+23.1 %); disminuye la pobreza (+7.3 %); disminuye el alza de precios (6.7 %); mejora la situación del campo (+4.4 %) y hace que los demás respeten la ley (1.7 %).

Ahora, de manera general, lo que publica la prensa da idea de que López Obrador es el presidente mejor evaluado de los últimos sexenios e incluso de la historia reciente del país, pero no es así. Esto porque no hace comparativos con el pasado. La memoria tiende a ser corta.

Para tener una mayor claridad de lo que realmente sucede sería muy útil que cuando la prensa publique encuestas de imagen y desempeño sobre el presidente siempre comparara los resultados del mismo periodo con los presidentes anteriores.

Las encuestas son fotografías de un momento que pronto pueden cambiar. En los próximos meses la percepción del presidente López Obrador es factible mejore, pero también empeore. Eso va a depender de cómo la ciudadanía, más allá de los discursos, perciba lo que le sucede a ella y a su alrededor.

Twitter: @RubenAguilar

Informe de nueve meses

Rubén Aguilar Valenzuela

El primer informe oficial del presidente López Obrador será de la gestión de nueve meses. Ya en julio había dado otro, para celebrar el primer año de su victoria en julio de 2018.

Al informe del 1 de septiembre, el presidente llega con altos niveles de aprobación. Algo que de manera particular en estos meses ha caracterizado su gestión es su lenguaje y su manera de comunicarse.

Utiliza un lenguaje propio de un líder de fracción, por más grande que sea, y no el propio de un presidente que representa a todos los mexicanos. A los que no simpatizan con él y su proyecto los insulta y descalifica.

En estos nueve meses la economía del país no ha crecido y todo indica que al final del año se va a mantener esta tendencia. Esto provoca que se reduzca el crecimiento del empleo formal.

Los niveles de violencia y el número de los asesinatos son los más altos de los últimos cuarenta años y todo indica que al mes de diciembre se romperán todos los récords, para situarse como el año más violento de la historia reciente.

Su propuesta para resolver el problema ha sido la militarización del país a cargo de la Guardia Nacional (GN), que es el mismo Ejército con otro uniforme y nombre. Esta decisión ha sido cuestionada por organismos nacionales e internacionales.

En estos meses, el presidente se ha propuesto desaparecer o debilitar a todos los órganos autónomos del Estado. Ya cerró el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) e intentó hacer lo mismo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Pobreza (Coneval).

Con frecuencia descalifica a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y se negó a asistir al informe anual de su presidente. A las organizaciones de la sociedad civil de manera sistemática también las insulta y descalifica.

En estos meses ha quedado muy claro que al presidente le molestan las instituciones y organizaciones que pueden hacer contrapeso a sus decisiones. Él piensa que nadie, incluso las leyes, lo dicho de manera pública, pueden acotar su poder.

Sobre los programas, que supuestamente son el centro de su propuesta de la política social, no hay datos que muestren su efectividad. Del único que hay evidencia que opera bien es la pensión universal para los adultos mayores, que ya existía.

El presidente y su gobierno no presentan buenos resultados en estos primeros nueve meses de gestión en los temas sustantivos: Crecimiento de la economía, del empleo y reducción de la violencia.

A pesar de los resultados negativos la ciudadanía al presidente lo califica bien, pero al mismo tiempo crece el número de los ciudadanos que no están de acuerdo con la acción del gobierno.

Los ciudadanos todavía hacen una distinción entre el presidente y los resultados del gobierno. No asocia a los dos. En los próximos dos años todavía se va a poder mantener esta distinta valoración. Son años de gracia.

Si al término de los mismos, la ciudadanía no ve buenos resultados en el crecimiento de la economía, la generación del empleo, la efectividad de los programas sociales y la reducción de la violencia entonces sí va a empezar a asociar al presidente con la falta de resultados.

Los paradigmas en la ciencia 

Rubén Aguilar Valenzuela  
En 1962, Thomas Samuel Kuhn (1922-1996) escribe su muy reconocido libro La estructura de las revoluciones científicas (FCE-Breviarios, 1985) que se estructura en seis capítulos.

El primero, ¿Cómo surge la ciencia madura?, desarrolla el proceso de surgimiento de la ciencia a lo largo de la historia. La ciencia normal, el segundo, se concentra en los temas sobre cómo opera la ciencia: los problemas, los incentivos y los paradigmas.

En el tercero, La Crisis de la Ciencia Normal, aborda las distintas manifestaciones que acompañan al surgimiento de las crisis al interior de la ciencia. Las Revoluciones Científicas, el cuarto, trata sobre los elementos que caracterizan a las revoluciones científicas y lo que esto representa, para el desarrollo de la ciencia.

El quinto, Otros aspectos relevantes, se centra en tres temas: la visión equivocada que transmite la enseñanza sobre el desarrollo científico; la competencia entre los nuevos y los viejos paradigmas; el desarrollo científico, a través de las revoluciones, que es parte del progreso científico. Conclusiones, el sexto, sintetiza lo que se desarrolla en el texto.

Kuhn en el tratamiento de estos seis capítulos expone su crítica a la manera en que los textos tradicionales se acercan al tema de la ciencia que la abordan como un proceso de acumulación gradual y continua. Y rebate esta visión a la que considera equivocada y propone una distinta que resulta revolucionaria.

Desde su aparición en 1962 el texto ha provocado, lo sigue haciendo, interés y discusión. Y tuvo un gran impacto en la filosofía de la ciencia en la segunda parte del siglo XX. Su aborde rompió con los modelos tradicionales y al hacerlo introdujo un conjunto de nuevos conceptos, relaciones y argumentos que resultan complejos, pero que con un esfuerzo están al alcance de los lectores que no tienen formación filosófica o científica.

En la manera distinta en la que Kuhn entiende el desarrollo de la ciencia resulta fundamental el concepto de paradigma que él introduce. Éste hace mención o relación con los compromisos compartidos por la comunidad de científicos en un determinado momento. Así, los paradigmas son algo más que un conjunto de axiomas.

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La estructura de las revoluciones científicas
T.S. Kuhn
FCE-Breviarios
México, 1985
pp. 319
 
Versión originalThe Structure of Scientific Revolutions, University of Chicago Press, Chicago, 1962. La primera edición en español es de 1971

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Thomas Samuel Kuhn (1922- 1996). En 1949 obtuvo el grado de Doctor en Física por la Universidad Harvard. De 1948 a 1956 imparte un curso sobre la Historia de la Ciencia en Harvard. De 1957 a 1964 da clases en la Universidad de California, Berkeley; de 1965 a 1979 en la Universidad de Princeton y de 1980 a 1991 en el MIT.  Como historiador de la ciencia siempre estuvo interesado en los temas relacionados con los cambios que ocurren en la misma.

Un reino unido por el amor

Rubén Aguilar Valenzuela

En Un reino unido (Gran Bretaña, 2016) la directora británica Amma Asante narra la historia de Sertese Khama (David Oyelowo) sobrino del rey de Bechuanaland, un protectorado británico que una vez que logra su independencia adopta el nombre de República de Botswana, y Ruth Milliams (Rosmund Pike).

Khama, heredero del reino, se enamora de Williams, una mujer blanca de Londres, ciudad donde él estudia. Los dos se enfrentan a los prejuicios raciales en Inglaterra, pero también al rechazo de los habitantes de Bechuanaland a que su próximo rey esté casado con una mujer blanca.

Los dos se enfrentan a condiciones particularmente adversas de su círculo familiar, del entorno de la monarquía de Bechuanaland y del gobierno de la Gran Bretaña que maniobra, para que no tenga lugar el matrimonio y Khama no asuma el reino.

La adversidad en lugar de separar a la pareja la une todavía más y eso resulta determinante, para poder enfrentar las grandes dificultades en las que se ven envueltos. La directora ofrece un desarrollo de la historia que resulta creíble y que es ajena al melodrama y el sentimentalismo.

Desarrolla de manera cuidadosa los problemas personales, sociales, culturales y políticos a los que se enfrenta la pareja. Khama y Williams logran sobreponerse a los prejuicios y las acciones políticas en su contra. Se casan y finalmente él asume el gobierno de su país.

El guion de Guy Hibbert articula bien el ámbito de la biografía personal de la pareja y el problema de carácter político. Ofrece una crítica profunda a las actitudes imperiales y tramposas de la corona británica, incluidas las del primer ministro Winston Churchill.

Asante, la directora, presenta a dos seres humanos, Khama y Williams, que luchan contra los prejuicios y la injusticia y también a dos seres humanos decididos a enfrentar, por encima de todo, los obstáculos que se interponen para que su amor se haga realidad.

Esta es la tercera película de la directora británica que antes dirigió A way of Life (2004) y Belle (2013). David Oyelowo, que hace el papel de Seretse Khama actuó a Martin Luther King en la película Selma (2014) de la directora estadounidense Ava DuVernay. Rosamund Pike, que hace el papel de Ruth Williams filmó Perdida (Gone Girl, 2014) del director David Fincher.

 

Un reino unido
Título original: A United Kingdom
Producción: Reino Unido, 2016

Dirección: Amma Asante
Guion: Guy Hibbert
Fotografía: Sam McCurdy
Música: Patrick Doyle
Con: David Oyelowo, Rosamund Pike, Tom Felton, Jack Davenport

 

Página 191 de 201