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Jesse Owens en la Olimpiada de Berlín

Rubén Aguilar Valenzuela
El director Stephen Hopkins en El triunfo del espíritu (Canadá-Alemania-Francia, 2016) ofrece una biografía de Jesse Owens (Stephan James) el atleta afroamericano que, en 1936, en la Olimpiada de Berlín, ganó cuatro medallas de oro.

De Anna Waterhouse y Joe Shrapnel es el guion que está muy bien estructurado y es una pieza clave en la construcción de la historia.

Jesse Owens, integrante de una familia afroamericana de bajos recursos, es aceptado en la Universidad Estatal de Ohio, por sus resultados en las pruebas de atletismo.

En la sociedad de Estados Unidos, el racismo está muy presente y Owens lo va a vivir de manera manifiesta en el entorno de la universidad.

Siempre va a contar con el apoyo de su entrenador Larry Snyder (Jason Sudeikis) quien desde un inicio ve en Owens grandes posibilidades.

El atleta debe mandar dinero a su familia, que incluye a su pequeña hija que tuvo con Ruth (Shanice Banton) a quien promete matrimonio antes de partir.

Al enterarse de esta situación el entrenador le consigue una beca, para que pueda mandar dinero a su familia y se concentre en el entrenamiento.

El corredor, ya con el pase a Berlín, se ve enfrentado al dilema planteado por la NAACP (Asociación para el Avance de la Gente de Color) que plantea un boicot a los juegos como una acción solidaria con las minorías oprimidas.

La película deja ver las contradicciones al interior del Comité Olímpico de Estados Unidos. El magnate Avery Brundage (Jeremy Irons) trata siempre de inclinar la balanza a favor de la participación.

Él mantiene negocios con el gobierno de Adolf Hitler (Adrian Zwicker) y en los hechos actúa en la defensa de los intereses de los nazis, pero también de los suyos.

La actuación de Owens destroza el mito nazi de la supremacía aria al ganar cuatro medallas de oro. En un mismo día, en no más de 45 minutos, rompe tres récords mundiales y empata otro.

Joseph Goebles (Barnaby Metschrat), el encargado de organizar la olimpiada lo había hecho en la lógica de demostrar al mundo la supremacía de la raza aria. Y Owens forma parte de su fracaso.

A pesar del extraordinario triunfo del atleta afroamericano al regreso a su país no recibe mayores reconocimientos. El racismo en Estados Unidos está todavía muy presente. Van a pasar muchos años, para que se reconozca el valor de su gesta.

Es interesante como la película trata a la cineasta alemana Leni Riefenstahl (Carice van Houten) encargada por Goebles de hacer el documental de la olimpiada, que es una gran película.

El triunfo del espíritu
Título original: Race
Producción: Canadá-Alemania-Francia, 2016

Dirección: Stephen Hopkins
Guion: Joe Shrapnel y Anna Waterhouse
Fotografía: Peter Levy
Música: Rachel Portman
Actuación: Stephan James, Jason Sudeikis, Eli Goree, Shanice Banton, Carice van Houten, Jeremy Irons, William Hurt, David Kross

El presidente y los conservadores

Rubén Aguilar Valenzuela 
En la conferencia del pasado viernes, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, insistió de manera enfática que la última oportunidad, para reducir los casos de Covid-19 era que las y los mexicanos se quedaran en su casa.

Lo hizo con una claridad y una fuerza que antes no había estado presente en los mensajes del gobierno, que a lo largo de la pandemia se ha comunicado de manera contradictoria y tratando de minimizar el problema.

Al día siguiente el presidente, en línea contraria a lo que plantea su equipo de salud, siguió con sus giras y encuentros violentando las normas de sanidad.

El presidente con su acción no solo sabotea la política de salud de su gobierno, sino que con su ejemplo dice a la sociedad que no tienen porque encerrase en sus casas. Que no deben de hacer caso a lo que dicen las autoridades.

En la medición de medios el mensaje del viernes de López-Gatell sólo lo vio o escuchó el 1.0 % de la audiencia. En cambio, el presidente está en todos los medios y a todas horas. Su penetración es muy grande.

Lo que haga o deje de hacer el presidente es el real mensaje que se envía a la sociedad. Y ahora es muy claro: Yo no me encierro en casa entonces ustedes tampoco necesitan hacerlo.

Hay epidemiólogos y comentólogos que han insistido en la irresponsable manera de actuar del presidente. Él no hace caso y sigue igual. Su equipo de salud asume que frente al mal ejemplo del presidente nada pueden hacer y callan.

El domingo pasado en su gira por Sinaloa, el presidente grabó un video en el hotel donde se hospedó en Culiacán, que luego subió a las redes. En él explica por qué sigue en sus giras.

De manera textual dice: "¿Saben que quieren los conservadores?, que yo me aísle, imagínense, no habría conducción ... O sí habría conducción de ellos, porque en política no hay vacíos de poder, los vacíos se llenan y eso es lo quieren para que se apoderen ellos de la conducción de manera irresponsable".

Y añadió que "los conservadores quisieran no solo que me apartara y que desapareciera, quisieran que fracasara la cuarta transformación que estamos encabezando, pero no les vamos a dar el gusto".

A las afirmaciones del presidente surgen muchas preguntas: ¿Se siente tan débil que si unos días deja de hacer giras su gobierno se va a caer? ¿Quiénes son esos conservadores tan poderosos que están tramando un complot contra él? ¿Dejar las giras por un tiempo abre un vacío real de poder en su gobierno? ¿A través de las giras se conduce al país?

Las declaraciones del presidente hablan de un mandatario que se siente muy débil, de un gobierno que se asume como frágil y que en cualquier momento se puede caer. Ese es el mensaje que desde Culiacán transmitió quien está a cargo de la conducción del país.

Desaprobación de la gestión del presidente

Rubén Aguilar Valenzuela 
A final de marzo se han publicado tres encuestas donde el presidente tiene 49 % de aprobación muy lejos de los 70 u 80 % de enero de 2019. La caída comenzó al inicio del año, pero se ha acelerado en el último mes.

La encuesta publicada por Reforma (02.03.20) al inicio de marzo ofrece algunas de las razones de esta caída. Se hizo antes de la crisis del Covid-19, pero ya el rechazo era manifiesto.

El 67 % piensa que el presidente no ha dado resultados en reducir la violencia y el 62 % en combatir al crimen organizado.

Para el 51 % el presidente no ha dado resultados en mejorar la economía, para el 49 % en reducir la pobreza y para el 45 % en generar bienestar en el país.

En relación directa con lo anterior el 56 % piensa que el presidente trata mal el tema del combate al crimen organizado y el 50 % el tema de la seguridad.

El 41 % que no está bien como maneja la economía y el 37 % el combate a la pobreza. Sobre la salud, antes del Covid-19, el 46 % piensa que no hace un buen trabajo frente al 34 % que piensa lo hace bien.

En los últimos doce meses el 76 % considera que la seguridad pública ha empeorado (47 %) o sigue igual (29 %) frente al 21 % que dice ha mejorado.

Para el 87 % la violencia en el país ha aumentado (57 %) y sigue igual (30 %) y solo para el 11 % ha mejorado.

El 64 % piensa que la situación económica del país sigue igual (33 %) o ha empeorado (31 %) contra el 33 % que afirma ha mejorado.

A nivel familiar el 68 % considera que su situación económica sigue igual (40 %) y ha empeorado (28 %) frente al 21 % que dice ha mejorado.

Seguridad y economía (empleo) son los dos temas centrales que más preocupan a la ciudadanía y es a partir de los resultados en estos rubros que valora, en última instancia, la gestión del presidente y su gobierno.

En un tema central, para el presidente como es el de la corrupción el 63 % piensa que ésta ha aumentado en el gobierno (33 %) o sigue igual (31 %) contra el 31 % que afirma ha mejorado.

A pesar del claro rechazo a la gestión del presidente sigue conservando niveles altos en sus atributos personales. El 67 % piensa que es simpático, el 60 % que es justo y el 58 % que es honesto.

De manera contradictoria con la desaprobación creciente de su gestión el 58 % piensa que es capaz de gobernar y el 54 % que gobierna, para todos.

En todas las encuestas de inicio y finales de marzo se ve que la falta de resultados empieza ya a pagar en la imagen positiva del presidente que ha visto disminuido, de manera considerable, sus niveles de aprobación.

Los datos anteriores son antes de que explotara la crisis del Covid-19 que habrá de complicarse en las próximas semanas. En las encuestas ya refleja un rechazo a la gestión del presidente y su gobierno frente a la pandemia.

Crisis económica

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado viernes el banco de inversiones J.P. Morgan anunció prevé que para 2020 la economía mexicana caiga a menos 7.0 %, producto de la crisis del Covid-19.

De ser así, que es muy probable, ya todos los bancos y corredurías pronostican un crecimiento negativo del PIB, aunque con algunas diferencias, el impacto será enorme.

Los especialistas calculan que por cada punto porcentual de caída del PIB se pierden entre 225 mil y 275 mil empleos. Si la proyección del J.P Morgan es cierta se perderían entre un millón 575 y un millón 750 mil empleos.

Entre los sectores más afectados por la crisis se encuentra el de la construcción, que es un gran empleador, ante la negativa del gobierno de invertir en infraestructura.

En la industria de la transformación serían afectadas de manera especial: la automotriz, la de fabricación de maquinaria y equipo eléctrico y electrónico, la industria del cemento, la química y la de plásticos.

Los especialistas consideran que el gobierno se niega a reconocer la gravedad de la crisis y esto impide que se tomen las medidas adecuadas y necesarias.

Es urgente un programa, para hacer frente de manera integral a la crisis económica. El gobierno, por lo pronto, no lo ha presentado. ¿Lo tiene?

Lo que anunció es un programa de recursos por 25 mil millones de pesos que no es nada. Un punto porcentual del PIB equivale a 288 mil millones de pesos. Así el programa no atiende ni la décima parte de una caída del 1.0 % del PIB.

El dato se hace más grave cuando se considera que la caída puede ser del 7.0 %. Para lanzar un plan de la dimensión que se requiere el gobierno no tiene los recursos que se necesitan.

Éstos solo pueden venir de una reforma fiscal, que ahora por la crisis es imposible, o el endeudamiento. El presidente en reiteradas ocasiones se ha negado a cualquiera de estas medidas.

En el horizonte no se ve como el gobierno va a hacer frente a la crisis y eso genera mayor incertidumbre y agrava la situación. Es urgente, pues, que el gobierno anuncie ya su plan integral y no siga en silencio. (Con información de Rubén Migueles, El Universal, 28.03.20)

Museo Arqueológico Zona Arqueológica de Olimpia. Olimpia, Grecia

Ruben Aguilar 

 

Edificio

En 1885 se inauguró el museo que fue el primero creado fuera de Atenas. El espacio queda rebasado y en 1966 empieza la construcción del nuevo edificio que se termina en 1975 obra del arquitecto Pátroklos Karantinós. El traslado de las obras llevó tiempo. En 1982, el museo abre sus puertas.

La museografía es de Nikolaos Gialouris y Ismini Trianti. El escultor S. Trianitis instala la Victoria de Peonio sobre un zócalo ad hoc. Se exhibe al público desde 1994. El museo fue renovado en el marco de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, por lo que estuvo cerrado desde septiembre de 2003 hasta marzo de 2004.

- Primer edificio 

 

  

Los trabajos arqueológicos en el sitio pronto requirieron de un edificio para albergar los descubrimientos. El banquero y filántropo Andréas Syngrós lo financia. Es un proyecto de los arquitectos y arqueólogos alemanes Wilhelm Dörpfeld y Friedrich Adler que inician los trabajos arqueológios en Olimpia. Es un edificio neoclásico sobre la colina de Drouva a la entrada del lugar. Se inauguró en 1885. En 1954 se daña por un terremoto y es cuando se decide la construcción del nuevo museo. Tras permanecer cerrado por años desde 2004 acoge al Museo de la Historia de los Juegos Olímpicos (no lo vistamos).

Colección

La exhibición se organiza en las doce salas. En el vestíbulo se encuentra una maqueta del sitio en los años de su apogeo en la  época romana.

Sala 1. Prehistoria

Los objetos expuestos pertenecen a los periodos que van del neolítico (4000-3000 a.C.) al periodo geométrico (VIII a.C.) Provienen de excavaciones en el terraplén norte del Estadio Olímpico y son los vestigios de la ocupación más antigua. Objetos de piedra y cerámica del 2700 a.C.-2000 a.C.). Figuras votivas de barro del 1000 a.C.

La civilización micénica (1600-1100 a.C.) está representada por objetos de terracota, piedra y bronce encontrados en diversas tumbas principalmente en las colinas de Zouni y Kalosaka (1400-1200 a.C.), cerca del museo. Vasos micénicos, con decoración lineal simple, y diversos tipos de ánforas y de copas. Hay también figuras femeninas de terracota.

 

Siglo VIII a.C.

Al final se ven tres placas de bronce de Asiria del VIII a.C. Su decoración es una procesión de sacerdotes que llevan animales al sacrificio y un desfile de guerreros. Estas placas fueron reutilizadas para recubrir objetos de madera que no se conservan.

 

Siglo VIII a.C.

Sala 2. Periodos geométrico y arcaico

Se exponen objetos de bronce, principalmente de las épocas geométrica y arcaica (X y VI a.C.). Hay armas, escudos, cascos, calderos de todos los tamaños, desde miniaturas, a talla normal y monumental. Un caldero sobre trípode del siglo IX a.C. es el más antiguo. También trípodes, figuritas y placas decoradas. Se considera una de las colecciones de bronces antiguos más importantes del mundo. Bronces del siglo IX al VIII a.C. Bronce asirio el VIII a.C. Figuras del período geométrico del VIII-VII a.C.

 

Siglo V a.C.

Las ofrendas a Zeus constituyen la gran mayoría y demuestran la influencia y la riqueza del santuario desde este periodo.

Provienen del inmenso altar formado por cenizas de animales que le fueron sacrificados en el Altis. Los arqueólogos han encontrado, en las cenizas, un gran número de figurillas de bronce y terracota con representación de animales y humanos. Los más antiguos (IX a.C.)

Hay una figura femenina que cabalga como amazona (VIII a.C.), un grupo de siete mujeres desnudas danzando en círculo (VIII a.C.). Las figuras animales son de caballos y de toros. Los calderos eran un tipo de ofrenda a Zeus muy recurrente. Un caballo de principios del siglo VII a.C. de bronce de mayores dimensiones que las otras estatuillas similares marca el paso del Período Geométrico a la Época Arcaica.

 

Siglo VII a.C.

 

 

Siglo VIII a.C.

La Época Arcaica marca el primer apogeo del santuario y los objetos de bronce de este período son muy abundantes: figuras, placas, armas y escudos. Los guerreros o las ciudades vencedoras en combate consagraban a Zeus sus armas y armaduras de manera simbólicas, no todas a escala. Con frecuenciaeran grabadas con el nombre del donante. Los escudos votivos llevan a menudo Gorgonas. Se han encontrado cascos votivos en el sitio por centenares, los más numerosos de tipo corintio.

En la sala se expone la acrótera central de terracota del templo de Hera. La interpretación más extendida es que simboliza al sol. Una cabeza monumental de la diosa, de estuco, fue descubierta en las proximidades del templo. Es obra de un taller del Peloponeso del 600 a.C. Otros plantean que procede de un grupo votivo de Zeus y Hera que estaba en el interior templo; otras proponen que se trata de la cabeza de una esfinge.

Sala 3. Periodo arcaico tardío y escultura arquitectónica

Se exponen objetos de terracota que son vasos de producción local y fragmentos de cornisas y frontones que provienen, sobre todo, de los tesoros de Megara y de Gela. Hay joyas de bronce. Son objetos de finales de la época arcaica e inicios de la época clásica. En medio de la sala un león, obra de un taller corintio, es uno de los primeros ejemplos de escultura monumental (680-670 a.C.). El frontón del Tesoro de Megara mide 5.70 metros de largo y 0.75 metros de alto. Representa una gigantomaquia, con una sola de las doce figuras que tenía y es un gigante en buen estado de conservación. Se ven las figuras de Zeus, Atenea, Heracles, Poseidón y Ares. Serpientes y monstruos marinos completan la decoración en los ángulos.

 

 

Tesoro de Meagra 520 a.C.

 

Sala 4. Terracotas monumentales

 

Siglo IV a.C.

  

Alberga estatuas monumentales de terracota. El grupo escultórico más célebre es el de Zeus raptando a Ganimedes obra de un taller corintio (480-470 a.C.). Fue la acrótera central de uno de los tesoros. Los hay de otros: un delfín saltando sobre las olas (400 a.C.), un león sentado (V a.C.) y una cabeza de Atenea (490 a.C.). Se exhiben también objetos de bronce. Los cascos de Milcíades y Hierón I ofrendas a Zeus. Es el que Milcíades llevó en la batalla de Maratón (490 a.C.) Al lado se expone un casco asirio, botín de esa misma batalla. El casco ofrecido por Hierón celebra su victoria contra los etruscos en la batalla de Cumas (474 a.C.). Una cabeza de ariete de bronce encontrado cerca del muro oeste del estadio? data de la primera mitad del siglo V a. C. y está decorado con una cabeza de carnero.

5. Sala central. Frontones y metopas del Templo de Zeus

Aquí se exponen los frontones, 42 estatuas en total, y metopas del Templo de Zeus. Los frontones se esculpen al final de la construcción del templo 457-456 a.C. Son las primeras obras del periodo clásico del arte griego. Pausanias atribuye el frontón oriental a Peonio y el occidental a Alcámenes, pero ahora hay acuerdo que son obras de un único autor al que se le llama Maestro de Olimpia.

Todas las estatuas son de mármol pario, salvo la del frontón oeste, que son mármol pentélico, signo de una restauración durante la antigüedad. Diversas trazas de color muestran que los frontones estaban policromados.

  • Frontón oriental    

 

 

Es de 470 a.C. - 456 a.C. Tiene 26.39 metros de largo y 3.15 metros en su punto más alto. Ninguna de las 21 estatuas está completa. No se han encontrado rastros de los carros de bronce y tampoco de las armas de los personajes. Las figuras se ordenan como se encontraron en las excavaciones. Es tema de discusión.

 

El frontón se dedica al mito de la carrera entre Enómao y Pélope por la mano de la hija del primero, Hipodamía. Se representan los momentos anteriores a la carrera, y están distribuidas de manera simétrica en torno a la figura central que es Zeus, árbitro de la carrera. A su derecha el bando de Enómao donde figuran Enómao, su mujer Estérope, su cuadriga, criados, uno ha sido identificado como Mirtilo, auriga de Enómao, y en el ángulo extremo una representación del río Alfeo. A la izquierda el bando de Pélope, al que sigue Hipodamía, su cuadriga, criados y al final una representación del río Cládeo.

  • Frontón occidental 

 

 

 

 

El frontón occidental (470-456 a.C.) mide 26.39 metros de largo y de 3.17 metros en la parte más alta. Hay 21 figuras. Está dedicado al mito de la lucha entre los lápitas de Pirítoo y los centauros de Euritión. Los personajes se distribuyen en grupos de centauros tratando de secuestrar a las mujeres lápitas mientras estas se resisten, alrededor de la figura central que representa a Apolo. En los extremos hay una serie de mujeres lápitas que asisten horrorizadas a la lucha. Los grupos más importantes son los que están alrededor de Apolo que representan, a su derecha, la lucha entre Euritión y Deidamía, recién desposada con Pirítoo, que está detrás de ellos dispuesto a golpear a Euritión, y a su izquierda otra lucha entre un centauro y una mujer lápita, tras los cuales vemos a Teseo en postura semejante a la de Pirítoo. La imagen que representa a Apolo es la mejor conservada.

 

Apolo es la figura central y tiene 3.10 metros de alto. Con la mano deercha hace un gesto de apaciguamiento. En la otra mano sostiene un arco, ahora desaparecido. A su izquierda Teseo y Pirítoo. A la derecha, el mejor preservado, está Hipodamia agredida por Euritión, al que Pirítoo se apresta a golpearle. A continuación, un hombre joven es agarrado por un centauro. La mujer lápita luce el vestido rasgado y se libera de un centauro herido por la espada de un lápita arrodillado. En el ángulo dos figuras femeninas.

  • Metopas 

 

Las doce metopas (1.50 por 1.60 metros) adornaban los frisos del templo. Estaban colocadas en grupos de seis. Representan los 12 trabajos de Heracles. Las mejores conservadas son las cuatro que representan los episodios de los Pájaros del Estínfalo; el original de la tercera metopa está en el Museo del Louvre. Son de mármol de Paros y han sido atribuidas al Maestro de Olimpia.

Sala 6. Victoria de Peonio

 

Se expone la estatua en mármol de la Niké (Victoria) del escultor Peonio fechada entre 425 a.C. y 421 a.C. Está dedicada a Zeus. La firma del artista está en el zócalo. Es un encargo de los habitantes de Naupacto y Mesenia como ofrenda por su victoria sobre los espartanos en la batalla de Esfacteria o en una de las últimas batallas de la Guerra arquidámica.

La estatua mide 2.15 metros y se econtraba sobre un pedestal de 8.81 metros al sureste del Templo de Zeus en el Altis. Se considera es la primera estatua monumental de Niké en la historia. Es también la primera representación conocida de una Niké en tres dimensiones. Hecha de mármol de Paros. Está deteriorada y le faltan las alas, el himatión (manto) que flota tras ella y el rostro. A pesar de eso se ve el movimiento que el escultor imprime a la figura que es notable. La Victoria desciende del Olimpo con las alas desplegadas y posa los pies en el suelo. Su quitón (túnica) revela sus formas y proporciones. En los brazos hay rastros de pintura. Bajo sus pies estaba un águila de la que no queda más que la cabeza. Sus alas eran de metal.

 

Sala 7. Taller de Fidias

Se exhiben herramientas del escultor Fidias. Y también moldes y utensilios que se utilizaron para la talla de la estatua de Zeus, una de las siete maravillas del mundo. En 1958 se econtró el taller que pudo ser identifcado por el hallazgo de una figura que llevaba la inscripción: “Soy de Fidias”. Hay otras piezas de la mitad del siglo V a.C. que también están firmadas por él.

Sala 8. Hermes de Praxíteles

Se expone el Hermes con el niño Dionisio una de las grandes obras de Praxíteles. Es de 343 a.C. y está hecha en mármol de Paros. Se elabora como ofrenda, para el santuario de Olimpia de parte de los eleos y arcadios, para conmemorar el tratado de paz que firman. Pausanias dice haber visto la escultura en la cella del Templo de Hera.

El conjunto escultórico representa a Hermes desnudo que descansa apoyado en un tronco de árbol mientras juega con Dioniso recién nacido, al que sujeta con el brazo izquierdo mientras le enseña un racimo de uvas que tiene en la mano derecha. Éste se ha perdido junto con el brazo cortado por encima del codo.

En la mano izquierda debió tener un caduceo, también desaparecido. El gesto de ambos es de dulzura y tranquilidad actitud que es habitual en las obras de Praxíteles. Hay restos de pintura marrón rojiza en los cabellos y en una sandalia de Hermes.

 

Sala 9. Periodo helenístico

Se exponen objetos de la época helenística fechados entre los siglos IV a.C. y I a.C. Aunque las estatuas que se ofrecieron en el santuario fueron numerosas casi todas desparecieron. Una posibilidad es que fueron llevadas para adornar Constantinopla, como sucedió con la estatua de Zeus, otra que se destruyeron a causa del edicto de Teodosio II, después de unos terremotos, o bien que se usaron en los hornos de cal en los siglos siguientes. Se pueden ver en esta sala, además de cerámicas, una estatua pequeña y alargada que se  identifica con Dioniso (IV-III a.C.), una escultura de mujer sentada (siglo I a.C.), una cabeza de Afrodita y fragmentos de estatuas y de edificios como el Leonideo y el Filipeo.

Sala 10. Ninfeo

Aquí está la primera parte de la colección romana del museo. Las estatuas provienen del ninfeo erigido por Herodes Ático y su esposa Apia Annia Regila, en 160, para solucionar el problema de abastecimiento de agua al santuario. En un lado las estatuas, más o menos completas, del nivel superior de la fuente están dispuestas en forma de arco, recordando la forma original del monumento.

Representan la extensa familia de Herodes Ático: la cabeza de Marco Atilio Metilio Bradua (abuelo de Regila), el cuerpo sin cabeza de Regilo (hijo de Herodes y Regila), Atenes (hija menor de Herodes), el cuerpo descabezado de Tito Claudio Ático Herodes (padre de Herodes Ático); una estatua central de Zeus, copia en mármol de un original de bronce del año 430 a.C.; una estatua femenina sin cabeza del estilo “Gran herculanea” e identificada como la de Regila; la estatua también acéfala de Apío Annio Trebonio Gallo (padre de Regila); Atilia Caucidia Tertula (perteneciente también a la familia) y Elpinice (hija mayor de Herodes).

En el centro de la sala, como en el centro del estanque superior de la fuente, hay un toro de mármol con una inscripción que señala había sido dedicado a Zeus por Regila, esposa de Herodes y sacerdotisa de Deméter Kharmine. En el lado opuesto de la sala, junto a las ventanas, se exponen las estatuas del nivel inferior del ninfeo, que representan a los miembros de la familia imperial: la estatua sin cabeza del emperador Marco Aurelio, que estaba erigida en un naiskos (del cual también proviene un capitel corintio expuesto en la misma sala); Faustina la Mayor (mujer de Antonino Pío); Faustina la Menor (hija de Antonino Pío y mujer de Marco Aurelio); una estatua de mujer joven que podría representar a Galeria Lucila o Annia Aurelia Galeria Faustina, hijas de Marco Aurelio; la cabeza de Lucio Vero de joven. Se puede contemplar también una estatua completa de Marco Aurelio, una estatua de Adriano y una estatua acéfala identificada como Herodes Ático, proveniente también del naiskos.

 

Sala 11. Periodo romano: Metroo y Hereo

El Metroo es un pequeño templo dórico situado en el Altis entre los tesoros y el Templo de Hera. Fue dedicado a Cibeles en el siglo IV a.C. y transformado en época romana en templo de Augusto y Roma. En la pequeña sala se exponen partes de estatuas del edificio donde se encontraba la figura de Agripina la Menor, madre de Nerón, en calidad de sacerdotisa, con la cabeza cubierta con su himatión, y del emperador Tito. Y partes del Templo de Hera (Hereo) (II d.C.): una estatua de un noble eleo no identificado, una estatua de Popea Sabina (segunda esposa de Nerón) y una estatua de Domicia Longina (mujer de Domiciano).? Hay utencilios y objetos romanos del siglos II a.C.-III d.C. Estupendos vidiros del siglo I-III a.C.

Sala 12. Últimos años

Está dedicada a los últimos siglos del santuario. Se exhiben vasos y utensilios domésticos de terracota, objetos de bronce y otros metales como hachas, picos, layas o martillos, que cubren el periodo del siglo II a finales del siglo VI y principios del siglo VII cuando el santuario es definitivamente abandonado. Los objetos descubiertos en las excavaciones del cementerio romano de Frangonissi, a dos kilómetros al este de Olimpia, utilizado del siglo I al IV, se exponen aquí: joyas, juguetes (muñecas y figurillas de animales), y sobre todo vasos de vidrio y un enócoe del siglo V a.C. Los últimos objetos cronológicos y museográficos son jarras de terracota, hechas a mano y producidas por tribus eslavas establecidas en la región en los siglos VII y VIII.

Comentario

Es un museo extraordinario. Cada sala tiene piezas de enorme valor del arte griego y universal. La gran mayoría de estas se han encontrado en las excavaciones arqueológicas del sitio. Hay objetos desde la fundación de la ciudad hasta ya avanzada la época romana. Se encuentran obras extaroardinarias del período arcaico y clásico, pero también del helenístico y el romano.

En el conjunto de las piezas sobresalen los frontones y metopas del templo de Zeus, la Victoria de Peonio y Hermes con el niño Dioniso de Praxíteles. Los especialistas están de acuerdo en señalar que la colección de bronces es la más importante del mundo.

La museografía y la iluminación es muy buena y eso hace que las piezas luzcan mucho. Hay grandes espacios, para que éstas se pueden ver a la distancia y así gozar de cada una de ellas. La visita es una experiencia única. Es algo que se debe ver por lo menos una vez en la vida. Disfruté mucho el recorrido. Es, entre otras cosas, estar presente frente a la obra original que uno ha visto muchas veces en reproducciones y láminas.

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