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Cambio de hábitos

Rubén Aguilar Valenzuela

El encierro provocado por el Covid-19 ha obligado a cambiar la manera como nos relacionamos y comunicamos todos los días. Confinados en casa hemos encontrado formas nuevas y distintas para hacer frente a la vida cotidiana.

Los cambios de hábitos, de las nuevas repeticiones, se basan en la adopción de diversas tecnologías a disposición de los que tenemos acceso digital. Ya existían, pero su uso se ha potenciado y multiplicado exponencialmente.

Identifico cuatro cambios de hábitos provocados por el encierro: la manera de interactuar con familiares y amigos; la forma de trabajar; de enseñar y aprender y de hacerse de ciertos bienes y servicios.

Un caso notorio son las videoconferencias a través de Zoom. Los especialistas aseguran que nunca antes una tecnología había sido tan rápidamente adoptada como esta.

De acuerdo al The Wall Street Jornal en Estados Unidos, las personas que en la pandemia empezaron a utilizar las videoconferencias, para hablar con familiares y amigos, dicen que lo van a seguir haciendo. ¿Lo mismo sucederá en México?

En muchos países el trabajo en casa (home office) era algo excepcional, pero de pronto para millones de empleados en muchos sectores de la actividad económica se ha hecho habitual y se han encontrado posibilidades inéditas.

Pero, la pandemia reveló también que hay amplios sectores de trabajadores que asumieron el riesgo de seguir en la calle porque sus trabajos no pueden realizarse de otra forma. Y hay millones que perdieron su empleo.

The Wall Street Jornal afirma que muchas empresas han decidido incrementar la modalidad del home office, entre otras cosas, porque en casa se trabaja y rinde más. Y en la empresa los costos se reducen.

En el mundo millones de empleados ya no regresarán a sus sitios de trabajo y habrá que ver si esta tendencia al alza en la productividad se sostiene en el tiempo.

La recomendación de quedarse en casa ocurrió a medio semestre del calendario escolar. Maestros y alumnos nos vimos en la necesidad de adoptar nuevas tecnologías para continuar con los cursos.

Las universidades siguieron con sus clases a través de diversas modalidades en línea y en el nivel de la educación básica se han utilizado también las redes y la televisión.

Todavía no existe una evaluación que señale con precisión, más allá de las hechas por algunas instituciones, el impacto que tuvo en el aprendizaje el uso de las nuevas tecnologías.

La pandemia aceleró el proceso de comprar en línea en los supermercados, los restaurantes y una enorme diversidad de productos que se entregan en casa. Mientras muchos negocios han tenido que cerrar sus puertas y muchas empresas han quebrado.

Los especialistas en estudios prospectivos plantean que los nuevos hábitos en el seno de la familia, del trabajo, de la escuela y del comercio se van a quedar y pronto serán vistos como algo normal. Queda por ver como en un país tan desigual como México se asumen estos nuevos hábitos.

El INE y la controversia por los tiempos fiscales

Rubén Aguilar Valenzuela 
En estas mismas páginas se señaló el regalo que el presidente hizo a sus amigos de las cadenas de radio y televisión al reducir el derecho del gobierno a los "tiempos fiscales" en esos medios (14.04.20)

El tiempo diario en la televisión se redujo de 18 a 11 minutos y en la radio de 35 a 21 minutos. El decreto presidencial se emitió el pasado 22 de abril y entra en vigor este 15 de mayo.

La decisión del presidente reduce, en tiempos electorales, los espacios que el INE y los partidos pueden utilizar en los medios sin tener que hacer ninguna erogación.

El pasado jueves ocho de mayo, el INE introdujo una controversia constitucional contra la decisión presidencial ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El organismo electoral argumenta que el presidente invade espacios de su competencia como autoridad única en la administración de los tiempos oficiales que corresponden al Estado en radio y televisión durante el periodo electoral.

Esos tiempos, dice el INE, "tienen como finalidad garantizar la equidad en la contienda, el trato igualitario a la difusión de ideas y que la ciudadanía ejerza su derecho a los datos en materia político-electoral a través del voto informado".

En sus cálculos los minutos perdidos multiplicados por el número de los concesionarios implica que diariamente se dejen de transmitir 6,034 anuncios en los tiempos electorales.

Antes de este decreto presidencial el INE, en tiempos de elección, administraba 53 minutos diarios (18 en televisión y 35 en radio) y ahora 32 minutos diarios (11 en televisión y 21 en radio). Son 21 minutos diarios menos.

El INE en los tiempos ordinarios tenía acceso al 12 % del total del "tiempo fiscal" como un recurso del Estado. Ahora ese mismo porcentaje representa menos tiempo ante la nueva cantidad diaria de minutos disponibles.

Para el órgano electoral cualquier reducción en los minutos de los que disponía en radio y televisión viola la Constitución y las atribuciones que ésta le concede. Ya sabremos de la resolución de la SCJN.

La guerra de los cárteles en la pandemia   

Rubén Aguilar Valenzuela 
Todos los especialistas están de acuerdo que los cárteles en la pandemia del Covid-19 no están en cuarentena y que entre ellos se ha agudizado el enfrentamiento.

La guerra entre los dos más importantes cárteles, el de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Sinaloa, se ha profundizado en la disputa por las plazas y la extensión de su poder en el territorio.

Los expertos coinciden también que las fuerzas de seguridad, que ahora tienen tareas relacionadas con la emergencia sanitaria, han mermado su capacidad para enfrentar al crimen organizado.

Los niveles de los delitos de homicidios y desapariciones de personas han crecido en los meses de marzo y abril como lo muestra la estadística oficial.

Es manifiesto que ha caído la venta de drogas hacia los Estados Unidos y eso perjudica a los cárteles y necesariamente abre el espacio, para radicalizar la disputa por los territorios.

En el vacío de poder que genera la pandemia, los cárteles han intensificado su trabajo con el propósito de ampliar su base social y para eso se han acercado a las comunidades regalando despensas, para apoyar a las familias en esta época.

El documento El crimen organizado durante la pandemia, elaborado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y el Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) reconoce "que la mezcla de desesperación social y supuesto vacío de autoridad que se puede generar en la etapa tardía de la pandemia, querrán ser aprovechadas por la delincuencia para fortalecer su control sobre la comunidad y localidades que consideran estratégicas".

La SSPC y CNI coinciden con otros especialistas en que el crimen organizado, en las circunstancias que genera la pandemia, está a la búsqueda de nuevas áreas de acción y que habrá un incremento en delitos como secuestros, asaltos y robos.

En la mira del crimen organizado está el incrementar el robo en el transporte de carga, cajeros automáticos, camionetas de valores, equipo médico y el asalto al personal que traslada y reparte los fondos de los programas sociales, según el documento.

Evidencia de la situación es que, del 25 de marzo al 3 de mayo, ya en pleno encierro, se han registrado 3,381 homicidios dolosos, según el Grupo Interinstitucional del gabinete de seguridad nacional.

En ese mismo tiempo se han dado 2,270 defunciones producto del Covid-19 de acuerdo a estadísticas oficiales. El número de muertos es mayor por la pandemia de la violencia, así considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que por el virus.

Para dimensionar el efecto de estas dos pandemias vale la pena considerar los casos de Guanajuato con 458 homicidios dolosos contra 33 muertes por el Covid-19; Chihuahua 270 contra 92; Jalisco 266 contra 34; Michoacán 220 contra 49 y Veracruz 119 contra 69.

Otra vez en campaña

Rubén Aguilar Valenzuela 
El presidente, ante la caída de sus niveles de aprobación diaria en marzo y los primeros días de abril, que lo llevaron a una valoración positiva entre el 46 % y 48 %, la más baja en sus primeros 16 meses de gobierno, optó por cambiar su discurso y estrategia de comunicación entre el 10 y 12 de abril.

A partir de entonces se vuelve a refugiar en su discurso de campaña, el que ha sostenido a largo de los últimos 20 años, que ya en el gobierno había dejado paulatinamente y solo volvía a él de vez en vez motivado por distintas circunstancias. De momento el cambio le ha permitido detener la caída e incluso tener una recuperación marginal.

A partir del inicio de la segunda quincena de abril los tres grandes problemas presentes en la agenda nacional; la pandemia del COVID-19, la inseguridad que ha crecido, y la crisis económica que se ha profundizado, los empezó a tratar "envueltos" en los temas de campaña.

Este discurso se articula a partir de cuatro grandes ejes: la polarización social; la distinción entre el pueblo bueno y la burguesía, entre pobre y ricos; la descalificación de todos los que no piensan como él a quienes califica de conservadores o neoliberales y la lucha contra la corrupción el origen de todos los males nacionales.


Ilustración: Sergio Bordón
 
Para posicionar su texto y lograr que se difunda a través de los medios y las redes, el presidente, es parte de la estrategia, inventa pleitos con base en evidentes mentiras o medias verdades, en contra de ocho "enemigos". En sus comparecencias mañaneras ataca a por lo menos uno de estos que son:

1. El pasado. Para el presidente el pasado arranca con el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988). Con él inicia el neoliberalismo, la causa de todos los problemas económicos y sociales del país. Es la explicación de la desigualdad social y la pobreza. En su visión las gestiones de Luis Echeverría (1970-1976), José López Portillo (1976-1982) e incluso Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) fueron buenas. Y la peor la de Carlos Salinas de Gortari (188-1994) al que se refiere en repetidas ocasiones.

2. Los medios. Todos los medios que no están de su lado y alaban su gestión son sus enemigos. Los ataques los concentran en los periódicos Reforma y El Universal a quienes califica de parciales y conservadores. Los acusa de "no reconocen nada bueno del gobierno" y de no ser profesionales. Nunca critica a las grandes televisoras y cadenas de radio que asume como sus aliadas.

3. Los periodistas. Lo que sucede con los medios ocurre también con los periodistas en lo particular. Todos los que no aplauden lo que dice y hace son sus enemigos. El buen periodismo, para él pasa necesariamente por reconocer y apoyar su gestión. Quien no lo hace es conservador y parcial. En su ataque trata de no personalizar, para no crear víctimas de la persecución del gobierno, pero en ocasiones no resiste y da nombres en lo particular.

4. Los empresarios. Hace distinciones entre los que son aliados del gobierno, a los que trata bien y obtienen grandes contratos, y los que no lo son. El punto central es, una vez más, si aplauden o no su gestión. Cada vez que se agravan los problemas o que quiere llevar la discusión a otro lado acusa a los empresarios de conservadores, de que se enriquecen, de que tratan mal a sus trabajadores y de que no pagan impuestos.

5. La oposición. El presidente a los partidos y los políticos que están en la oposición los ha decretado sus enemigos jurados. La crítica la concentra sobre el PRI, del que por 14 años fue militante, y el PAN. Son el PRIAN. En su discurso los identifica como uno solo. Ellos, a partir del presidente De la Madrid, son los responsables del proyecto neoliberal y conservador que se implementó hasta que él llego, para ponerle fin. Para el presidente ser de la oposición es sinónimo de corrupción, pero no critica a los corruptos confesos que militan en Morena.

6. Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC). Para el presidente las OSC autónomas e independientes que defienden causas o prestan servicios complementarios a los que ofrece el gobierno no deberían existir. Son inventos del neoliberalismo, para socavar el poder del Ejecutivo. En la comparecencia mañanera con frecuencia las ataca y descalifica. No resiste el real liderazgo social de las OSC y las ve como competencia.

7. Los que quieren le vaya mal. Hay un enemigo que no identifica con algún sector en lo particular, que califica como los que siempre "quieren que me vaya mal". Cuando tiene problemas, es otro de sus recursos, hace referencia a este grupo genérico integrado por conservadores que quieren regresar al pasado que él, esa es su misión en la vida, va impedir vuelvan al poder y con ellos regrese el neoliberalismo que ya quedó eliminado, para siempre, porque ya lo decretó.

8. Los que traman un complot. El presidente en ocasiones hace referencia, sin identificar, a quienes asegura, sin dar ningún dato, se propone organizar un complot en su contra, para quitarlo del poder. No existe la mínima posibilidad de que eso pueda ocurrir, entre otras cosas porque tiene todo el apoyo de las Fuerzas Armadas, pero también es un recurso que utiliza, de vez en vez, para plantearse como un mártir que es atacado por las fuerzas más oscuras y reaccionarias. No hay tales.

La estrategia de comunicación del presidente se articula a partir de un discurso centrado en la polarización social y en el ataque a enemigos que construye, pero que no existen en la realidad. En todo caso son opositores, pero no más. Él sabe que su base social quiere oír eso y que también lo quieren ver como un "guerrero justiciero" que combate a quienes se le oponen. Ese escenario épico, construido cuidadosamente por el presidente, les entusiasma y convoca.

Al presidente esa estrategia le ha funcionado, para hacerse de la presidencia. Está por ver si en el ejercicio del poder le servirá para mantener sus niveles de aceptación. Lo que hasta ahora se ve es que cada vez le resulta menos rentable y empieza a verse desgastada. Esta le garantiza seguir con una gran presencia en los medios, pero no conservar la imagen muy positiva que tuvo al arrancar su gobierno. Ya veremos.

Zoomestre

Rubén Aguilar Valenzuela 
Esta semana terminé los dos cursos que imparto en la Universidad Iberoamericana. En la carrera de Ciencia Política doy Sociedad civil y grupos de interés y en la de Comunicación, Comunicación gubernamental.

Una de las alumnas en su reflexión final sobre el curso ha llamado a estas semanas el Zoomestre. Los profesores y los alumnos tuvimos que cambiar la manera de abordar las clases a partir de la suspensión de éstas en el espacio físico de la universidad.

En mi caso, para seguir dando las clases utilicé el chat en Whatsapp y las sesiones en Zoom. Los dos mecanismos de entrada permitieron una relación más horizontal y diría también que más cercana.

Me conectaba desde mi estudio y las y los alumnos de diversos lugares de sus casas; la sala, el comedor, el jardín y también sus cuartos. La vestimenta era más informal y relajada.

Las exigencias escolares planteadas al inicio del curso nunca cambiaron, pero sí la forma de dar y recibir las clases. Muchos otros profesores y alumnos han vivido lo mismo en este Zoomestre.

Comparto algunos comentarios de las y los alumnos, que tienen entre 21 y 23 años, sobre esta experiencia inédita. Es un elemento más, entre otros muchos, que pone de relieve los cambios de hábitos provocados por la pandemia y el papel de las nuevas tecnologías. Son citas textuales:

"A pesar de que la modalidad presencial se suspendió, no sentí que dejara de aprender por ya no estar en el salón. Discutiendo los artículos y noticias vía Whatsapp, conectándonos por Zoom y seguimos el curso (...)"

"El Covid-19 llegó y puso en pausa esta dinámica de grupo (clases presenciales) lo cual me entristeció mucho para ser honesta. No esperaba terminar el semestre de esta forma. Sin duda fue mucho más difícil seguirles el ritmo a las lecturas, los reportes (...) porque para mí era mucho más difícil concentrarme en mi casa".

"Aunque el Covid-19 nos obligó a cambiar de un día para otro la forma en la que se hacen las cosas me parece que la universidad logró manejarlo bien".

"El aprendizaje en línea (...) me ha obligado a ser todavía más estructurada y disciplinada, y ser más participativa en clase para mantener siempre arriba mis niveles de interés. Creo que para que esta modalidad se lleve a cabo con éxito es necesario que las dos partes pongan más esfuerzo".

"Desafortunadamente el Covid-19 impidió que continuáramos al curso cómo lo veníamos haciendo de manera presencial, afortunadamente existen otras maneras de poder seguir aprendiendo".

"A pesar de la pandemia el curso fue muy fructífero, ya que se mantuvo la comunicación gracias a los diferentes artefactos que la tecnología nos ofrece".

"Sin embargo desgraciadamente por el Covid-19 en marzo mis compañeros y yo tuvimos que dejar de asistir al curso de manera presencial y nos vimos forzados a terminar el semestre en línea (...) que se llevó de manera exitosa y enriquecedora (...)".

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