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AMLO: Opinión publicada y opinión pública

Rubén Aguilar Valenzuela

Hasta ahora las comparecencias mañaneras garantizan que el presidente esté presente en los medios y se hable de él. No hay duda de que su estrategia de comunicación le permite ser parte, de lunes a viernes, de la opinión publicada.

Ahora no hay evidencia sólida de que sus comparecencias le estén permitiendo generar opinión pública. Después de cinco meses de estar todos los días en los medios, hay elementos que indican no lo está logrando.

Estar presentes todos los días en los medios puede ser algo positivo, pero también negativo. En estos meses todos los días lo dicho por presidente abre frentes, para la crítica del círculo rojo, pero también de grupos que se arrepienten de haber votado por él.

Para una mitad del electorado las comparecencias del presidente ofrecen un material muy rico, para la crítica que se hace presente en las redes sociales. Si el presidente no tuviese esa actividad tendrían menos elementos, para ser cuestionado.

En la medida que pasan los días se hace evidente que el presidente ofrece cada vez menos información de interés, para los medios nacionales e internacionales. A esto se añade que los grupos afines al presidente ven cada vez menos sus comparecencias mañaneras.

Los medios saben que el presidente, cada mañana, dice por lo menos siete mentiras, aunque nos las denuncien, y que en las últimas cinco semanas, cada día, ha hecho 34 afirmaciones que no es posible constatar si son verdad o mentira. Las comparecencias no son fuente creíble de información. El propio presidente ha desacreditado ese espacio.

Los simpatizantes del presidente están ganados a su causa sin las comparecencias. Se alimentan de otras fuentes: el rechazo a los gobiernos anteriores, el sentirse partícipes de un proyecto, la esperanza de que ahora todo va a ser mejor y la idea de que por fin un gobierno les hará justicia.

La comparecencia, que genera opinión publicada, pero no necesariamente opinión pública, parece responder más a una necesidad del presidente. Él quiere oírse hablando de su misión y de lo extraordinario y distinto que es frente a cualquier otro político. Le gusta escucharse.

Para el presidente la comparecencia también es el espacio, semejante al púlpito del sacerdote o el pastor, desde donde predica, en una posición de ventaja, él tiene el micrófono, en contra del pecado, pero sobre todo de los pecadores que considera son los enemigos de su misión.

En la medida que pasan los meses, pienso las comparecencias mañaneras tienen una rentabilidad política y comunicacional decreciente para el presidente, incluso le hacen daño, pero son indispensables para él y su psicología. Necesita oírse así mismo.

Requiere de un púlpito y una audiencia, no importa su número, para fustigar, en su afán de pasar a la historia como el mejor presidente que haya tenido México, al pecado, del cuál él es inmune, y a los pecadores. Él siempre los sabe reconocer.

@RubenAguilar 

Dificultades para escribir la verdad

Rubén Aguilar Valenzuela

En 1934, el dramaturgo Alemán Bertolt Brecht (1898-1956) escribió Cinco dificultades, para escribir la verdad. En 1933, Hitler se hace del poder y empieza el ascenso del fascismo.

Mi amigo Luis de Tavira me recomendó el texto. Él es especialista en la obra de Brecht reconocido a nivel internacional y en México ha puesto en escena algunas de sus obras más emblemáticas.

En 1933 Brecht, comunista sin nunca militar en el partido, es perseguido en su país y huye del fascismo con su familia y un grupo de amigo hacia Dinamarca y luego a otros países. Ese año los nacionalsocialistas queman sus obras.

La posibilidad de decir y escribir lo que se piensa queda suprimido con el arribo de los fascistas al poder en Alemania que luego extiende a otros países. En es contexto Brecht escribe el texto al que nos referimos.

Brecht afirma que "quien quiere hoy día combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer por lo menos cinco dificultades" que luego enumera y desarrolla.

La primera es que se "deberá tener el valor de escribir la verdad, aun cuando sea reprimida por doquier". La segunda es que se debe tener "la perspicacia de reconocerla, aun cuando sea solapada por doquier".

"El arte de hacerla manejable como un arma", es la tercera de las dificultades. La cuarta es que debe convertirse en "criterio para escoger a aquellos en cuyas manos se haga eficaz". Y la quinta es la "astucia para propagarla entre éstos".

Y añade Brecht que "estas dificultades son grandes para aquellos que escriben bajo la férula del fascismo, pero existen también para aquellos que fueron expulsados o han huido, e incluso para aquellos que escriben en los países de la libertad burguesa".

Es necesario, dice Brecht, "superar estas cinco dificultades a un tiempo" y hay que dar a conocer las verdades superando "sin cesar todo amago de cobardía, en atención a aquellos que están dispuestos a conocerlas y utilizarlas."

Y hay que hacer llegar la "verdad de tal forma que pueda convertirse en un arma en sus manos, y al propio tiempo hacerlo con tanta astucia que esta entrega no pueda ser descubierta ni estorbada por el enemigo".

Brecht termina este texto, una obra que merece conocerse más, con la afirmación de que "todo lo más que se pide, si es que algo se pide, es que el escritor escriba la verdad."

Hoy en México estamos muy lejos del nacionalsocialimso que le tocó vivir a Brecht y su generación. Lo que sí está presente, y gana camino, es que decir y escribir la verdad molesta al presidente. Solo existe su verdad.

En las comparecencias mañaneras descalifica e insulta a los medios que lo critican a él o su administración. Las redes sociales afines al gobierno agreden a quienes piensan de manera distinta al presidente.

En los tiempos que ahora se viven en el país resultan muy útiles, son una guía, las recomendaciones que da Brecht en su texto Cinco dificultades, para escribir la verdad. Se los recomiendo.

@RubenAguilar   

Los Ejercicios espirituales de san Ignacio

Rubén Aguilar Valenzuela

En 1522 san Ignacio de Loyola (1491-1556), el fundador de los jesuitas, vivió diez meses en una cueva de Manresa, población muy cercana al monasterio de los benedictinos en Montserrat. En ese tiempo vivió una profunda experiencia espiritual que cambió su vida.

A partir de lo que ahí experimenta escribe el libro de los Ejercicios Espirituales, que es un método que se propone que el ejercitante se encuentre consigo mismo de manera profunda y desde ahí descubra quién es Dios y se relacione con él.

El manuscrito autógrafo de san Ignacio es de 1541 y no se conserva. En 1548 se presenta al papa Paulo III una versión en latín de los Ejercicios espirituales, para que  autorice su publicación.

En ese mismo año sale a la luz la primera edición publicada en Roma, el 11 de Septiembre de 1548, bajo el título de "Exercitia spiritualia".

Es hasta 1615 que se publica la versión de los Ejercicios espirituales en español a partir de una copia del texto original de san Ignacio hecha por uno de sus secretarios en julio de 1541.

Desde ese entonces esta versión se ha publicado muchas veces. Y hay traducciones en diversas lenguas a partir de este original en español y también de la versión en latín.

El interés del texto, escrito en un español simple y seco, está en que san Ignacio redacta el proceso que vivió como un manual, para que el ejercitante, al seguir los pasos del texto, viva su propia experiencia espiritual.

La redacción de los Ejercicios espirituales es sintética y directa y se estructura a partir de anotaciones, notas, instrucciones, admoniciones, preámbulos y advertencias y también, es lo fundamental, cómo hacer oraciones, meditaciones, contemplaciones y exámenes de conciencia.

San Ignacio, después de su experiencia en Manresa, empezó a escribir el texto que pone fin 19 años después. Él dice: "Yo no compuse los Ejercicios todo de una sola vez. Cuando cualquier cosa resultante de mi propia experiencia me parecía que podía ser de utilidad a otros, tomaba nota de ello".

Una vez que terminó sus estudios en la Universidad de París dio forma final al texto. Hay constancia que desde 1533 ya había una primera versión con la cual san Ignacio daba Ejercicios que ya contiene las partes esenciales del libro.

Los especialistas coinciden en que el acabado final de los Ejercicios ocurre en 1541 y la sustancia del trabajo viene de la intensa experiencia de Manresa. Lo demás fue darle forma, para mejor trasmitir lo que se proponía.

Y también sostienen que es muy probable que a su paso por el monasterio de Monserrat, antes de ir a Manresa, conoció las ideas de los Hermanos de la Vida Común, institución fundada a fines del siglo XIV por Gerard de Groote y Florence Radewyns.

Los fundadores e integrantes de esa congregación trabajaron en el renacimiento de la vida espiritual en Europa a través de tratados ascéticos que aparecieron con el título de Ejercicios espirituales.

En versión de san Ignacio los Ejercicios espirituales son un método "para conquistarse a uno mismo y regular su propia vida, y para evitar llegar a una determinación a través de un desmesurado afecto".

Los Ejercicios espirituales, que deben de hacerse en un mes, se dividen en cuatro semanas o etapas. En la primera se medita sobre el pecado; en la segunda sobre la vida de Jesús de la encarnación al domingo de Ramos; en la tercera sobre la vida de Jesús de la última cena a la crucifixión y la cuarta en la resurrección y la ascensión de Jesús.

San Ignacio propone meditaciones claves y los frutos se deben obtener. En la primera semana el "Principio y fundamento"; en la segunda "El llamamiento del rey temporal", "Dos banderas", "Tres binarios" y "Tres maneras de humildad" y en la cuarta "Para alcanzar amor".

En cada semana, a más de los temas propios de la meditación o contemplación, propone otros relacionados de manera específica con la toma de decisiones, para cambiar y ordenar el estilo de vida.

Para la primera semana está cómo hacer el examen general de conciencia; en la segunda cómo se deben hacer la elección de vida; en la tercera reglas, para ordenarse en el comer y en la cuarta regla para la discreción de espíritus, para distribuir las limosnas, entender los escrúpulos y sentir con la Iglesia.

Los Ejercicios espirituales se hacen en silencio, para una mayor concentración personal y estar así atentos al llamado de Dios. Al día se hacen entre cuatro y cinco horas de meditación o contemplación; dos por la mañana y dos por la tarde.

En la meditación el ejercitante se enfrenta a sí mismo. Profundiza en el conocimiento de quién es y cuál es su misión en esta vida siempre de cara a lo que Dios le pide. El ejemplo a seguir es la vida de Jesús recogida en el Evangelio.

Una buena parte de las anotaciones que propone san Ignacio en el texto están dirigidas, para quien da los Ejercicios. Lo más común es que siempre haya un animador que propone la dinámica a seguir.

La experiencia siempre es del ejercitante y el animador solo actúa como guía. Él está preparado, para aplicar el método, pero no más. Su actividad garantiza que se siga la propuesta de san Ignacio.

El método asume que el ejercitante es un ser pensante con capacidad de decidir por su propia cuenta y de manera consciente y responsable sobre su futuro.

No se le pide la sumisión irracional a la supuesta voluntad de Dios. El descubrimiento de lo que debe de hacer es el resultado de su trabajo profundo en las horas de silencio y meditación.

No se puede elegir un proyecto de vida si la persona no es consciente de sí misma. De sus posibilidades y limitaciones. Solo desde ahí está en condiciones de poder escuchar la voz de Dios.

El texto de los Ejercicios espirituales de san Ignacio ha tenido una enorme influencia en la Iglesia y la cultura occidental. Son muchos y muy diversos los estudiosos del texto.

Desde 1548, los jesuitas han impartido Ejercicios siguiendo el método de san Ignacio. Son ya casi 500 años. Y hoy lo siguen haciendo a partir del texto original que recrean a las condiciones de cada época.

Algunos historiadores de la Iglesia consideran que ningún otro texto que se propone incentivar la vida espiritual ha tenido la influencia y el impacto de los Ejercicios.

En 2007, Universidad Juárez del Estado de Durango publicó la versión original de 1541 en una edición preparada por el jesuita Salomón Rahaim, que moderniza y en algunos casos traduce expresiones para facilitar la lectura.

El texto incluye las veintidós anotaciones introductorias de san Ignacio, para "adquirir alguna inteligencia de los Ejercicios espirituales que se siguen, y para ayudarse así el que los da y quién los ha de recibir".

Hay una Introducción del Dr. José de la Cruz Pacheco Rojas y Rebeca Treviño Montemayor, que explica el propósito del texto y lo ubica en su contexto histórico.
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Ejercicios Espirituales
San Ignacio de Loyola
Editorial de la Universidad Juárez del Estado de Durango
Durango, 2007
pp. 179

Casa-Museo Diego Rivera. Guanajuato, Guanajuato

Rubén Aguilar

Edificio

El edificio fue construido en 1864 y es la casa familiar donde nació Diego Rivera (1886-1957). Tiene tres niveles. Hay un patio central y pasillos en los tres pisos. Después funcionó como casa de huéspedes y escuela de diseño. El gobierno la recuperó y se inauguró como museo en 1975. En 1990 el arquitecto Francisco Javier Padilla Guerrero tuvo a su cargo la remodelación. 

 

Colección  

El museo aloja la colección de Marte R. Gómez con más de 100 obras de Rivera. Incluye bocetos, ilustraciones, proyectos, pinturas y grabados. Son obras que van de la infancia como “Cabeza clásica”, hasta algunas de sus últimos trabajos realizados un año antes de su muerte en 1956, como “Paloma de la paz” y “Madame Libet”.

 

La obra se expone en seis salas: Mascarilla, Óleos, Cubismo, Desnudos y Dibujos, Popol Vuh y del Patio. Hay cuadros de Angelina Beloff, que fue pareja de Rivera, y de Marevna Vorobe-Stebelska, que fue su amante. Las dos rusas.

 

 

Comentario

Hemos estado en dos o tres ocasiones, pero antes de que se contruyera el edificio anexo. Para nosotros fue algo nuevo. Esta vez llamaron mi atención la obras de Beloff y Marevna.

Elección presidencial en Panamá

Rubén Aguilar Valenzuela

Del 24 al 29 de abril estuve en Panamá durante los últimos días de la campaña por la presidencia de la República, que tiene lugar, el próximo domingo 5 de mayo.

En la elección panameña los medios, los analistas y los políticos dan gran importancia al contenido de las propuestas de gobierno y a la manera que los candidatos dicen las van a realizar.

La ciudadanía está bien informada sobre la contienda electoral y sobre la oferta de los candidatos, por lo menos así lo pude constatar en la capital y la zona conurbada.

En esta ocasión participan siete candidatos: cuatro van por partidos y tres están registrados como independientes aunque tienen una amplia trayectoria política.

Los independientes son Marco Ameglio, Ana Matilde Gómez y Ricardo Lombana. Éste se ha apropiado del espacio simbólico de ser quien está fuera del sistema. Los analistas consideran que sus propuestas son pobres.

Entre el 15 y el 20 por ciento del electorado, sobre todo los jóvenes, rechazan a los partidos y se inclinan a votar por un candidato independiente.

El candidato del Frente Amplio por la Democracia (FAD), Saúl Méndez, es el que cuenta con la menor intención de voto. Está por abajo del uno por ciento.

Rómulo Roux, del Centro Democrático (CD), heredero político del presidente Martinelli, ahora en la cárcel, tiene una propuesta semejante a la del PVEM mexicano. Sus spots, parecen calcados de los que este partido utilizó en la última campaña presidencial en México.

El Partido Panameñista (PP), ahora en la presidencia de la República, lleva como candidato a José Blandón, alcalde de la capital, quien ha hecho la propuesta de gobierno que se considera la más sólida.

Su campaña ha sido austera y ha planteado ideas novedosas. Se enfrenta al rechazo ciudadano, a la gestión del presidente Juan Carlos Varela, que es de su mismo partido. En la cultura política panameña está muy arraigado el voto de castigo.

El Partido Revolucionario Democrático (PRD) tiene como candidato a Nito Cortizo. Encabeza todas las encuestas, a pesar de que ha perdido puntos en la medida que avanza la contienda.

Los analistas consideran su propuesta de gobierno como anacronía y propia de los años noventa del siglo pasado y que está lejos de hacer frente a los desafíos que hoy enfrenta Panamá y la región.

A esto se añade el rechazo del electorado al respaldo que el PRD da a las dictaduras de Venezuela y Nicaragua. Y también su manifiesta simpatía por el gobierno de Cuba.

Las encuestas muestran números muy distintos y solo coinciden en dar el primer lugar a Cotizo, que a lo largo de la contienda se mantiene a la cabeza en todos los sondeos.

No se esperan grandes sorpresas y el día de la elección, de acuerdo a las encuestas, todavía Roux y Blandón pueden ofrecer competencia al candidato del PRD. Faltan dos días para conocer el resultado.

@RubenAguilar

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