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La lucha contra el capitalismo

Rubén Aguilar Valenzuela

En mayo pasado el doctor Jorge Alonso, investigador del CIESAS-Occidente, invitado a la Cátedra Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara, pronunció la conferencia "Hacia una nueva revolución copernicana". La parte final de ésta tiene el título de "Apuntes para hilvanar una reflexión existencial".

El doctor Alonso, especialista en movimientos anticapitalistas a nivel nacional e internacional, ofrece su visión sobre el desarrollo de los mismos y propone un conjunto de elementos que le son comunes. En mi lectura del texto encuentro doce:

1. Es una lucha con experiencias de autonomía realizadas por minorías en búsqueda de una expansión por medio de enlaces confederados.

2. Luchan por liberarse de la domesticación y engaño del capitalismo ante la banalización de la democracia mercantilizada.
3. Proponen dejar de pensar al Estado como eje central de organización de las relaciones de la gente.
4. Generan prácticas que comparten. A través de éstas va cambiando la forma de pensar y así surgen nuevas acciones que van moldeando a la gente.
5. En estas dinámicas los participantes expresan sus anhelos y formas de pensar.
6. Trabajan en el horizonte de la utopía concreta o la esperanza militante.
7. Buscan librarse de la dependencia de los que mandan, para que sea la gente la que realmente mande.
8. No pretenden la hegemonía de la gente y se vayan liberando de todas las hegemonías.
9. Los movimientos más exitosos son los que combinan la lucha anticapitalista con el respeto por la madre tierra.
10. Tienen un fuerte arraigo local y regional, pero saben que la lucha es mundial, por lo que no sólo tienen relaciones entre ellos, sino que han ido estableciendo nexos internacionales más amplios.
11. Son minorías activas que no quieren segregarse sino tratan de incorporar y sumar a los más a lo que se proponen como factible, para mejor al mundo.
12. No adoctrinan, sino invitan a los otros a través de prácticas ejemplares con expresiones concretas diversas.

El trabajo del doctor Alonso subraya que al inicio del siglo XXI se multiplican los movimientos anticapitalistas en todo el mundo. Se mueven al margen del sistema y no tienen cobertura mediática salvo contadas excepciones, pero están ahí y se multiplican.

Twitter: @RubenAguilar

El jesuita Juan María de Salvatierra y las misiones de la California

Rubén Aguilar Valenzuela

Eligio Moisés Coronado (1943), historiador y maestro nacido en La Paz, Baja California Sur, publica California, Juan María de Salvatierra y los Californios (Seminario de Cultura Mexicana, Corresponsalía La Paz) que es un ensayo sobre la vida y la obra del jesuita Juan María de Salvatierra y Visconti (Milán, 1648 – Guadalajara, 1717).

Su padre era español y su madre italiana. Realiza sus estudios en el colegio jesuita de Parma. A los 17 años ingresa al noviciado de la Compañía de Jesús en Génova. En esa misma ciudad hace sus estudios de filosofía y la etapa que los jesuitas llaman el magisterio.

En 1675, es enviado a la Nueva España junto con su amigo Juan Bautista Zappa. Ellos lo habían solicitado a sus superiores. Aquí terminan sus estudios de teología.

En la Ciudad de México, Salvatierra realiza una intensa actividad religiosa y académica y aprende náhuatl. Es enviado al colegio de los jesuitas en Puebla donde dio clases de retórica.

Luego se le destina a misionar entre los Rarámuris, el actual Chihuahua, donde permaneció diez años. Ahí estuvo en la Misión de Chínipas y desde aquí fundó otras misiones. Después se le nombró visitador de las Misiones en Sonora y Sinaloa. Ahí en 1691, conoce al padre Eusebio Francisco Kino, quien le cuenta de los indios californios.

Kino había misionado en la California en 1683 y 1685. A pesar de su esfuerzo no se pudieron generar las condiciones para que la misión permaneciera. Salvatierra se entusiasma con la posibilidad de misionar entre los californios. Pide se le mande a ese lugar.

No logra de inmediato su propósito. Se le nombra rector del colegio de los jesuitas en Guadalajara y luego rector y maestro de novicios en Tepotzotlán, del actual estado de México. El 6 de febrero de 1697 Salvatierra y Kino obtienen el permiso del provincial y la autorización del virrey, para ir a la California. La insurrección de los pimas requiere la presencia del padre Kino y tiene que permanecer en las misiones de Sonora.

En la autorización del virrey quedaba claro que la corona no va a otorgar ningún tipo de recursos. Los jesuitas tienen que conseguir los patrocinios necesarios para garantizar el transporte, la alimentación y la seguridad. La expedición a la cabeza de Salvatierra, en razón de los vientos, no puede arribar a lo que fue la misión de San Bruno. Llegan a la bahía de la Concepción y de ahí después van a la antigua misión. Ahí se encuentran con indios que habían tenido contacto con Kino.

En San Bruno no encuentran buenas condiciones para asentarse, no había suficiente agua, y van hacia el sur donde ubican un mejor lugar. Aquí llegan el 25 de octubre de 1697 la bahía de san Dionisio. Es donde Salvatierra funda la misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó, que se será la misión madre.

A lo largo de los 71 años que los jesuitas estuvieron en esta segunda etapa misional en California, de 1697 a 1767, se fundaron 17 misiones. La primera Nuestra Señora de Loreto y la última Santa María de los Ángeles en mayo de 1767.

En 1704 Salvatierra, que pronto aprendió la lengua del lugar, es nombrado provincial de la Compañía de Jesús, por lo que tiene que dejar la misión y residir a la ciudad de México. Al concluir su mandato regresa a las misiones en Baja California.

El virrey llama a Salvatierra en 1717, para que proporcione material que se utilice en la redacción de un libro sobre la "Historia de California", que ordena el rey Felipe V. Salvatierra sale enfermo de Loreto el 31 de marzo acompañado del hermano coadjutor Jaime Bravo. Al llegar a Tepic se agrava el estado de su salud y debe ser transportado en camilla a Guadalajara, donde muere el 17 de julio de ese año.

Se le sepulta en la Capilla de la Virgen de Loreto, que él mismo había mandado construir en Guadalajara, capital de la Nueva Galicia, cuando era rector del colegio de los jesuitas en esa ciudad. Salvatierra escribió "Cartas sobre la conquista espiritual de Californias" (México, 1698) y "Nuevas cartas sobre Californias" (1699).

Del ensayo de Moisés Coronado lo que me pareció más interesante es la reconstrucción de la vida cotidiana en las misiones y el horario diario que sigue la población asentada en las mismas. El modelo de Nuestra Señora de Loreto es el que se aplica en todas. Del amanecer al anochecer todo está regulado.

El autor de los 56 jesuitas que llegaron a la California menciona las misiones en las que estuvieron. Al texto añade dos anexos: La licencia del virrey donde autoriza a Salvatierra y a Kino "la entrada a las provincias de las Californias" y una carta inédita de Salvatierra al fiscal del virreinato de la Nueva España.

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California, Juan María de Salvatierra y los Californios
Eligio Moisés Coronado
Seminario de Cultura Mexicana, Corresponsalía La Paz
La Paz, Baja California
pp. 56
Twitter: @RubenAguilar

Un Estado de monjes

Rubén Aguilar Valenzuela
Desde 1924, Grecia reconoce la existencia de un territorio autónomo, con soberanía griega, en la que se encuentran 22 monasterios de las Iglesias ortodoxas de Grecia, Rusia, Bulgaria, Serbia, Georgia y Rumania.

Los monasterios están en el Monte Athos ubicado en la zona montañosa de la península Calcídica en Macedonia Central. Ahora ahí viven 2,200 monjes. De 1988 es la declaratoria de la UNESCO como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.

El gobierno religioso del territorio está a cargo de un colectivo integrado por un monje de cada uno de los monasterios.

La autoridad ejecutiva recae en un comité de cuatro monjes elegidos entre los monasterios que tiene como cabeza al Protos (en griego el primero). El cargo es por un año.

Desde el siglo V en el Monte Athos (Montaña Sagrada) hubo ermitaños que eligieron ese lugar, para retirarse a la vida contemplativa.

En el siglo X (963) se establece el primer monasterio que funda san Atanasio de Athos. El día se organiza en ocho horas de oración, ocho horas de trabajo y ocho horas, para comer y dormir.

El prestigio de este monasterio se extiende por todo el mundo y su estilo de vida es un modelo a seguir en las formaciones monacales de las iglesias cristianas de Oriente.

La historia de la comunidad monacal de Athos no siempre ha sido de paz. En el siglo XIII, los cruzados los invadieron y en 1307 y 1309 mercenarios de la Compañía Catalana de Oriente los atacaron.

Cuando se establece el Imperio Otomano, de religión islámica, a la caída del Imperio Bizantino en el siglo XV, cambia el entorno en el que se desarrolla la vida monacal.

En los 400 años del Imperio Otomano la comunidad monacal de Athos siempre se mantuvo, pero disminuyó de manera notable el número de los monjes.

De los 300 monasterios que existían a comienzos del siglo XIV solo quedaron 35 y luego todavía menos y es hasta el siglo XIX, que resurge la vida monacal con nuevas fundaciones que retoman edificios que ya existían.

De los 22 monasterios, la mayoría se fundan entre el siglo X y XIV, pero también los hay de los siglos siguientes incluido el XIX.

Los monasterios a más de los amplios y extraordinarios edificios guardan, es parte de su patrimonio, manuscritos antiguos, libros y un gran número de obras de arte.

En el territorio autónomo de los monasterios no pueden entrar mujeres y al día solo lo pueden hacer 120 hombres con permiso especial.

La única forma de ver, aunque sea a la distancia, los monasterios es tomar en Uranópolis un barco que hace el recorrido por la costa occidental del Monte Athos. Se pasa por diez de éstos.

Al inicio del siglo XXI estos monjes, dedicados al trabajo y la oración, con su estilo de vida hacen presencia de Dios en este mundo complejo y convulso.

Twitter: @RubenAguilar

Medios de gobierno

Rubén Aguilar Valenzuela
En México nunca han existido medios de Estado y los que se dicen tal son del gobierno. Eso ocurre con los medios que tiene la federación y con las radios y televisoras con las que cuentan algunos estados.

El presidente de la República es quien nombra a los responsables de Notimex, el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), Radio Educación, el canal 22 y el canal 11. Sus titulares se asumen como funcionarios del gobierno.

Lo mismo ocurre en los estados que cuentan con sistemas de radio y televisión donde el gobernador es quien nombra a las cabezas de esas instituciones.

En la cobertura de estos medios hay un sesgo a favor del gobierno en la medida que sus directivos son nombrados por el Ejecutivo y obedecen a sus orientaciones.

Así estos medios, por la vía de los hechos, funcionan más como órganos de propaganda del gobierno que de información objetiva. Esa es una de las causas de sus bajas audiencias.

No es el caso de los países que sí tienen medios de Estado como Alemania, Gran Bretaña y Francia donde éstos cuentan con una autonomía total del gobierno en turno.

En estos casos existen consejos de administración integrados por representantes de organizaciones de la sociedad civil.

Ellos nombran al titular de los medios de Estado y garantizan la absoluta libertad de expresión y el ejercicio de un periodismo de alta calidad.

Estos medios, por ser órganos de interés público y cumplir una clara función social, tienen asignado un presupuesto de los recursos públicos.

A lo largo de los últimos años los distintos gobiernos federales, sin cambiar el esquema, cuidaban de tener una excesiva injerencia en estos medios.

Y siempre hubo profesionales de la comunicación que supieron aprovechar estos espacios, para intentar hacer otro periodismo y presentar alternativas.

En la historia de estos medios nunca se había manifestado con tanta claridad la intervención del gobierno como ocurre en la presidencia de López Obrador.

Ahora, el presidente nombró a un coordinador general de estos medios que garantiza que la presencia de su línea política y su proyecto.

La propaganda nunca había sido tan evidente y estado tan presente. Los anteriores gobiernos siempre trataron de cuidar las formas.

Nunca tampoco se había dado el caso de que titulares de programas fueran funcionarios o personajes abiertamente a favor del régimen.

Ahora los medios en manos del gobierno federal son simple y llanamente órganos de propaganda a favor del presidente y su proyecto.

Lo que neutraliza esta estrategia son los bajos niveles de audiencia de estos medios que seguramente se verá más reducida ante la vulgaridad de la propuesta.

Twitter: @RubenAguilar

Sociedad civil

Rubén Aguilar Valenzuela

El teórico marxista Antonio Gramsci (1891-1937) plantea que el Estado se compone de dos actores: el gobierno y la sociedad civil. El Estado, pues, no es sinónimo del gobierno.

A lo largo del siglo XX y lo que va del siglo XXI son muchos los pensadores, marxistas y no marxistas, que han trabajado en esta misma dirección.

Para Gramsci, uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano (PCI) en 1921, el mercado, era parte de la sociedad civil.

Hoy día los organismos internacionales plantean que el Estado se integra con tres actores: el gobierno, el mercado y la sociedad civil.

Así, la gobernanza, la posibilidad de hacer un buen gobierno, se entiende como la acción concertada, en la construcción de la comunidad nacional, entre los actores que constituyen el Estado.

Quienes estudian a la sociedad civil asumen que ésta se compone de dos grandes bloques: las organizaciones sin fines de lucro que se reúnen, para defender sus propios intereses, como los sindicatos y las cámaras empresariales.

Y las organizaciones sin fines de lucro que se proponen ayudar o servir a los demás que son lo que se ha dado en llamar las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) ahora Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).

La fortaleza del Estado solo es posible si los tres actores que lo integran están a su vez fortalecidos. Si uno de ellos es débil el Estado en su conjunto también.

Hoy el desarrollo de un país, es condición de posibilidad, pasa por el fortalecimiento de los tres actores que integran al Estado.

Las democracias más desarrolladas, que coinciden también con ser los países más desarrollados, entienden muy bien los planteamientos anteriores.

Los gobiernos de esos países, desde la función que les corresponde, en la lógica de la gobernanza, apoyan el desarrollo de los otros actores del Estado.

En el caso de México, por diversas razones, entre ellas que el PRI, que estuvo en la presidencia 80 años seguidos, vio a la sociedad civil como una amenaza y siempre la combatió.

A lo largo de ese tiempo, con algunas excepciones, a las OSC se les puso todo tipo de obstáculos, para impedir su desarrollo.

El presidente López Obrador, formado en el PRI, confunde el Estado con el gobierno, y ve en las OSC a grupos que no puede controlar y alinear, sin más, a su proyecto.

En su anacrónica visión estatista, donde gobierno y Estado son lo mismo, no entiende y tampoco reconoce el papel de los otros actores en la construcción del Estado.

Al inicio de su gobierno, de manera frontal, ha descalificado sistemática a las OSC y ha dejado de apoyar a proyectos conjuntos, muy exitosos, construidos entre gobierno y las OSC.

El presidente no va a cambiar su posición, su arraigado y trasnochado priismo, le impiden entender la nueva lógica en la construcción del Estado y el papel fundamental de las OSC.

Vienen años difíciles, para la sociedad civil en su conjunto y en particular para las OSC. Son tiempos que exigen inteligencia y creatividad, para primero resistir y luego avanzar.

Twitter: @RubenAguilar

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