Dice Diego Osorno que 1994 empezó en 1992 y tiene razón. En 1992 fui comisionado por el centro de investigación y seguridad nacional (CISEN) a la dirección general de programación organización y presupuesto de la Secretaría de Gobernación, como secretario particular del director general.
Gran oportunidad para estar cerca de personajes como Fernando Gutiérrez Barrios, entonces titular de gobernación y de Augusto Ponce Coronado su oficial mayor, o sea mi jefe.
Siendo gobernador de Veracruz, Gutiérrez Barrios había sido invitado a ser secretario de gobernación por el presidente electo Carlos Salinas de Gortari. Lo precedía una gran fama como experto en negociación y control político. Después de un proceso electoral muy convulso y cuestionado, hacia falta alguien con el perfil de don Fernando para tranquilizar el ambiente político, se decía.

Para el analista político Juan Carlos Rodríguez la realidad era innegable, los ciudadanos que no habían definido su voto en su mayoría se decían indignados por los abusos de quienes ostentaban posiciones de poder y la impunidad con la que actuaban. Era evidente, desde entonces, su hartazgo hacia las élites, política, empresarial, sindical y religiosa.
Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como presidente de México a las 11:22 horas de este sábado 1 de diciembre del año 2018. Llegó a la presidencia de la República por los mecanismos y reglas constitucionales que rigen la vida política del país, por lo tanto, es un presidente legal y legitimo. Se podrá estar de acuerdo o no con sus formas de hacer política y sus métodos de administrar la vida pública del país, pero no se le puede cuestionar legalidad ni legitimidad.