Este año es clave para la alianza opositora con miras a obtener el triunfo en las elecciones presidenciales a desarrollarse en 2024. Pero para lograr el éxito, los dirigentes se deberían hacer la siguiente pregunta: ¿Por dónde empezar?
De ese cuestionamiento, sugiero, partir en un ejercicio autocrítico para definir si lo hecho hasta ahora les sirve lo suficiente para pavimentar el camino hacia el triunfo en el 2024, o si hay que hacer más, a partir de los últimos resultados: el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador gobierna en 20 estados, 22 si consideremos alianzas. En 2017 no tenía ni un solo gobernador. Esto logrado en años en los que el país ha enfrentado grandes desafíos como la pandemia y la crisis económica derivada de ella.
Iniciar un ejercicio de revisión y autocrítica con el fin de corregir el rumbo y mejorar; reconocer y aceptar una realidad, el problema no es López Obrador, como persona, sino lo que representa: la insatisfacción social no atendida por años.
En 2018 era tal el enojo que la gente decía: ‘no sólo no voy a votar por ellos (llámese PRI, PAN, PRD, empresarios, líderes sindicales y jerarcas católicos), sino que además voy a votar por el que más les duele, por el que más afecte sus privilegios’.
La política adviene cuando las demandas sociales chocan con un sistema que las niega, y aparecen distintos proyectos que disputan por articularlas. Eso es lo que representa López Obrador.

Este 2023 será un año político en México; en primer lugar, se elegirá al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Es decir, del responsable de la dirección del Máximo Tribunal Constitucional del país y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), y quien fungirá como representante del Poder Judicial Federal por un periodo de cuatro años.
En su cuenta de Twitter, el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno, informó: “Con 458 votos a favor y 0 en contra, se aprueban las diversas disposiciones para adecuar nuestro marco normativo para armonizarlos con el marco jurídico electoral y para el fortalecimiento de la organización de nuestro Partido. ¡El PRI se fortalece ante los grandes retos!”.