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A cuatro años del triunfo de López Obrador, la necesidad de un análisis de su gestión.

Al cumplirse este 1° de julio cuatro años del triunfo del presidente Andrés Manuel López Obrador, valdría la pena que cada uno en nuestra conciencia hiciéramos un objetivo análisis y balance de como vemos nuestro país, transcurridos estos años de gobierno Lopezobradorista.

En 2018 era tal el enojo que la gente decía: ‘no sólo no voy a votar por ellos (llámese PRI, PAN, PRD, empresarios, líderes sindicales y jerarcas católicos), sino que además voy a votar por el que más les duele, por el que más afecte sus privilegios’. Y la mayoría le dio voto y confianza al actual presidente.

En su primer discurso, ya como virtual ganador de la contienda presidencial, Andrés Manuel López Obrador mostró un tono y forma más de estadista que de candidato, como debe ser después de terminada la contienda electoral. El candidato quedó atrás, para dar paso al presidente. Dejó en claro lo que sería y no sería su gobierno, intentando destruir los mitos que en la calentura de las campañas se intentaron construir en su contra.

López Obrador, en primer lugar, llamó a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés general. Y citó a nuestro héroe Vicente Guerrero: "La patria es primero".

Trato de dar certeza a la nación al afirmar que el nuevo proyecto de país buscaría establecer una auténtica democracia. "No apostamos a construir una dictadura abierta ni encubierta.

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Coahuila ante el reto electoral

La elecciones de gobernadores en los tiempos de López Obrador han traído, entre otras cosas, suspicacias por parte de algunos ciudadanos. Una de ellas es la relacionada con la postura de algunos gobernadores de la oposición que han perdido las elecciones ante el partido Morena, el partido del presidente.

Sobre todo de aquellos gobernadores que una vez que perdieron han sido invitados a formar parte de la actual administración federal. De ellos se sospecha que hayan, de alguna forma, negociado, de pensamiento, palabra, obra u omisión, la derrota de su partido a cambio de algunas consideraciones por parte del ejecutivo federal.

En ese contexto, suena interesante la postura de Miguel Riquelme, gobernador del Estado de Coahuila, entidad que tendrá elecciones, el próximo año, en donde se renovará el ejecutivo estatal así como su congreso.

En el marco de la Trigésima Tercer Sesión Extraordinaria del Consejo Político Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Coahuila, donde tomaron protesta a los 38 Comités Municipales y frente a más de 35 mil priistas, Riquelme afirmó: “Aquí en Coahuila no se jugará con el destino de nuestro estado, no se negociará nada, ni con embajadas ni con otra cosa, yo seguiré siendo priista toda mi vida”.

Con lo dicho, el gobernador coahuilense mandó un gran mensaje no solo a la clase política priista, sino a los electores en general: en Coahuila el gobernador no caerá en tentaciones individualistas y privilegiará el bienestar colectivo.

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En política todo abona, hasta los olvidados .

Los procesos electorales locales ordinarios que se celebraron el 5 de junio de 2022 en Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas, dejaron muchas lecciones tanto para los gobiernos federal y estatales, para los partidos políticos y, sobre todo, para la ciudadanía en general.

El partido del presidente López Obrador gobernará en 20 estados, 22 si consideremos alianzas. En 2017 Morena no tenía ni un solo gobernador. Cómo todos lo sabemos los resultados no atienden a un solo factor, por lo que tenemos seguir analizando el contexto y sus actores.

En este afán me gustaría recordar aquel diálogo de Michael Calderbank, coeditor de la publicación Red Pepper de Reino Unido, con la filósofa y politóloga belga Chantal Mouffe sobre el concepto de populismo de izquierda. Mouffe le comentó: "Hoy muchos más sectores de la sociedad están afectados por la globalización neoliberal y por el nuevo modo de regulación del capitalismo. En los tiempos fordistas, estos fenómenos te afectaban sobre todo si trabajabas en una fábrica. Pero con el desarrollo del capitalismo financiero y lo que algunas veces se denomina “biopolítica” todos estamos afectados, porque muchos aspectos de nuestras vidas están ahora bajo control del capitalismo. Esto, por supuesto, es negativo, pero también puede suponer una oportunidad, porque significa que hay un número más grande de personas que pueden verse beneficiadas por un proyecto de radicalización de la democracia. Ya no será sólo la clase trabajadora, sino importantes sectores de la clase media."

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