Rubén Aguilar Valenzuela
El teólogo católico Hans Hüng nació en Sursee, Suiza, el 19 de marzo de 1928, en el seno de una familia de comerciantes, sus padres Emma y Hans Küng. Sus estudios primarios y secundarios los realiza en su ciudad natal y en Lucerna.
Formación y docencia
De 1948 a 1951 estudia la Licenciatura en Filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, dirigida por la Compañía de Jesús desde su fundación en 1551 con el nombre de Colegio Romano. Se aloja en el Colegio Germánico que se crea en 1552.
A los 26 años, en 1954, se ordena sacerdote. Estudia en la Sorbona y en el Instituto Católico, en París, Francia, y en 1955 obtiene la licenciatura en teología y en 1957 el doctorado con una tesis sobre "La justificación. Doctrina de Karl Barth y una interpretación católica" donde ya muestra la búsqueda de puntos de encuentro entre católicos y protestantes.
Realiza estancias de estudio en Ámsterdam, Berlín, Londres y Madrid. Al terminar regresa a Suiza y de 1957 a 1959 es párroco en Hofkriche, Lucerna. De 1959 a 1960 es asistente académico de la materia de Teología Dogmática en la Facultad Católica de la Universidad de Münster, Alemania.
En 1960 se incorpora como profesor de Teología Fundamental en la Facultad de Teología Católica en la Universidad de Tubinga, Alemania, y a partir de 1963 también como Director del Instituto de Investigación Ecuménica de la misma universidad.
Concilio Vaticano II
Al inicio del Concilio Vaticano II, que se celebra entre 1962 y 1965, el papa Juan XXIII lo nombra perito donde tiene un papel destacado como teólogo junto, entre otros, con Karl Rahner, Yves Congar, Edward Schillebeeckx, Henri de Lubac, Hans Urs von Balthasar y Joseph Ratzinger.
Küng participa activamente en los debates teológicos relacionados con la renovación de la Iglesia y con su relación con el mundo contemporáneo. Sostuvo que el Concilio era una oportunidad histórica para que la Iglesia abandonara una actitud defensiva y entrara en diálogo con la cultura moderna.
Después del Concilio, su influencia crece considerablemente, y pasa a convertirse en una figura de referencia internacional para los estudios teológicos y ecuménicos, a nivel no solo de la Iglesia católica sino de las diversas Iglesias cristianas.
Prohibición de enseñar en teologados católicos
En 1979 la Congregación para la Doctrina de la Fe, le retira la licencia para enseñar en escuelas de teología católica, por lo que plantea en su libro ¿Infalible? Una pregunta, donde cuestiona el dogma de la infalibilidad papal y de la Iglesia.
Küng plantea que era necesario revisar teológicamente la manera en que se había entendido este concepto y cuestiona que pudiera utilizarse para justificar una autoridad eclesiástica sin suficientes mecanismos de diálogo y revisión.
Su crítica no era un rechazo a la Iglesia o la fe, sino que proponía una propuesta de reforma profunda de la manera en que la autoridad debía ejercerse dentro de la Iglesia. Se convierte, entones, en uno de los principales representantes de la teología crítica contemporánea.
A partir de ese momento para algunos sectores de la Iglesia es considerado como un radical y se le descalifica; para otros, se convierte en una voz indispensable para promover la renovación de la Iglesia. Siempre mantiene el diálogo crítico con la Iglesia desde dentro de la tradición cristiana, de la que él participa.
Grandes temas de estudio
Después de la condena de Roma, sigue dando clases en la Universidad de Tubinga, donde se jubila en 1996, con el título de profesor emérito de Teología Ecuménica.
En 2005 se reúne con el papa Benedicto XVI, que había sido su compañero como perito en el Concilio Vaticano II, con el que después se distancia por posiciones teológicas y visiones sobre la Iglesia. La Santa Sede describe el encuentro como amistoso y que hablaron sobre la ética mundial y la relación entre fe y razón, especialmente frente al desarrollo de las ciencias naturales. Küng mantuvo correspondencia con el papa Francisco, que se hizo pública.
Los estudios de la obra de Küng ubican siete grandes temas en su producción teológica: La estructura de la Iglesia católica; el cristianismo; las grandes religiones monoteistas; el ecumenismo; el diálogo interreligioso; la ética mundial y la paz mundial.
De manera particular trabaja sobre el ecumenismo y la ética mundial. Desde sus primeros trabajos sostuvo la necesidad de superar las polémicas confesionales mediante el diálogo, el estudio riguroso de las fuentes cristianas y una comprensión más amplia de la tradición. Consideraba que las divisiones históricas del cristianismo constituían una contradicción con el mensaje de unidad proclamado por el Evangelio.
Desde 1980 empieza a trabajar en torno a una "ética mundial". Su idea fundamental es que las religiones, a pesar de sus profundas diferencias doctrinales, comparten determinados principios éticos básicos. Entre ellos se encuentran el respeto a la dignidad humana, la justicia, la verdad, la no violencia, la reciprocidad y la responsabilidad.
Su pensamiento sobre este tema se encuentra en Proyecto de una ética mundial, publicado en 1990. En 1993, durante el Parlamento de las Religiones del Mundo celebrado en Chicago, Estados Unidos, se adopta la Declaración hacia una Ética Mundial basada en principios éticos comunes a las principales tradiciones religiosas.
En 1995 se establece en Tubinga, Alemania, la Fundación Ética Mundial, que preside Küng. Esta organización existe en diversos países y promueve el diálogo interreligioso como base para iniciar los procesos que conlleven a la paz mundial. Su lema es: "No habrá paz mundial sin paz entre las religiones, no habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones".
Sus obras
Küng fue un escritor extraordinariamente prolífico, y sus libros abordan temas sobre la Iglesia, Jesús, Dios, la ética, el ecumenismo, las religiones del mundo y el futuro del cristianismo. Entre sus obras más conocidas que se pueden conseguir en español se encuentran: Ser cristiano (1974); ¿Existe Dios? Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo (1978); Mantener la esperanza. Escritos para la reforma de la Iglesia (1990); Credo. El Símbolo de los Apóstoles explicado al hombre de nuestro tiempo (1992);El cristianismo. Esencia e historia (1994); Grandes pensadores cristianos. Una pequeña introducción a la teología (1995);El principio de todas las cosas. Ciencia y religión (2005); Lo que yo creo, (2011). Y otras muchas, publicado en su mayoría por Editorial Trotta.
Su legado
Su reflexión, su enseñanza y su obra versó sobre tres grandes preocupaciones: La renovación de la Iglesia católica; la búsqueda de la unidad de los cristianos mediante el ecumenismo; y el diálogo entre las religiones para construir una ética común. En estas tres dimensiones está presente una misma convicción: la religión debe contribuir a la dignidad humana, a la paz y a la responsabilidad ante el mundo.
Hans Küng, sacerdote y teólogo, a pesar de la actitud de la Santa Sede, nunca dudó de su fe y de su pertenencia a la Iglesia católica. Fue un hombre que nunca dejó de buscar respuestas y mantuvo la convicción de que el cristianismo debía dialogar con las demás religiones y con la cultura contemporánea.
En 2013, al cumplir los 85 años, se retiró a la vida privada por motivos de salud. El 6 de abril de 2021, a los 93 años, falleció en su casa en Tubinga, Alemania.


