Rubén Aguilar Valenzuela




En 2014, la Unesco declaró a la cueva de Chauvet Patrimonio Cultural de la Humanidad. Se encuentra cerca de la comuna de Vallon-Pont-d'Arc en un acantilado de piedra caliza sobre el antiguo cauce del río Ardèche, en las Gargantas del Ardèche.


Época


La cueva contiene algunas de las pinturas rupestres más antiguas que se conocen, basándose en la datación por radiocarbono, Jean Clottes concluye que "las fechas se dividen en dos grupos, uno centrado en torno a los 27 000-26 000 años de edad y el otro en torno a los 32 000-30 000 años".


Otros arqueólogos cuestionan estas fechas, entre ellos Christian Züchner, que en base a comparaciones estilísticas con pinturas similares de otros yacimientos bien datados, estima que las pinturas rojas son del periodo Gravetense (28 000-23 000) y las negras del Magdaleniense temprano (18 000-10 000).


La mayor parte de las obras de arte se remontan a la más antigua de las dos épocas, el período Auriñaciense (30 000 a 32 000). La posterior ocupación gravetiense, que se produjo hace 25 000 a 27 000 años, dejó poco más que huellas de un niño, los restos carbonizados de hogares antiguos y las manchas de humo de las antorchas que iluminaban las cuevas. Se descubrieron indicios que sugieren que, después de la visita del niño a la cueva, esta fue tapada hasta su redescubrimiento en 1994. Estas huellas humanas pueden ser las más antiguas fechadas con precisión.




Descubrimiento


La cueva fue explorada por primera vez el 18 de diciembre de 1994 por tres espeleólogos: Éliette Brunel-Deschamps, Christian Hillaire y Jean-Marie Chauvet, de quien tomó el nombre. Además de las pinturas y otras pruebas de actividad humana encontraron restos fosilizados, huellas y marcas de una variedad de animales, algunos de los cuales se han extinguido. Un estudio adicional del arqueólogo francés Jean Clottes ha revelado mucho sobre el sitio, aunque la datación ha sido motivo de controversia.

 

 

Investigación




Cueva original

 

Desde el año 1998 un equipo multidisciplinar efectúa investigaciones en la cueva Chauvet-Pont d'Arc. En 1996, el Ministerio de la Cultura y de la Comunicación francés anunció una licitación internacional para seleccionar al equipo científico que estudiaría la cueva Chauvet-Pont d'Arc, según el protocolo que se reserva habitualmente a los yacimientos arqueológicos de carácter histórico.


En 1996, el equipo científico al que se le asignó la investigación estuvo dirigido por Jean Clottes, quien estuvo a cargo hasta 2002, fecha en la cual Jean-Michel Geneste lo sustituyó. Los trabajos de investigación de dicho equipo se iniciaron en 1998 y continúan en la actualidad.


Los nuevos modos de investigación no invasivos permiten en el futuro la prolongación de los trabajos actuales. La investigación se efectúa en dos campañas anuales, de dos a tres semanas de duración cada una, la primera en primavera y la segunda en otoño.


El trabajo está supeditado a las posibilidades de acceso a las paredes, vestigios o huellas en suelos, sin correr el mínimo riesgo de deteriorar los suelos vírgenes. Los trabajos científicos se realizan a partir de pasarelas que discurren fundamentalmente por el primitivo recorrido de los descubridores. Cuando hay lugares que necesitan una investigación más cercana, se instalan pasarelas transitorias después de estudiar su impacto potencial sobre la cueva. La conservación es el eje prioritario del equipo y ha sido siempre un vector de desarrollo en los nuevos métodos de toma de datos y de enfoques de esta cueva decorada.




Pinturas rupestres




Hace 23 000 años, un desprendimiento de rocas selló la entrada, lo que protegió sus más de 1000 dibujos y grabados del deterioro y el aire exterior.


Las paredes de la cueva destacan por un realismo y técnicas de perspectiva sorprendentes para la época (periodo auriñaciense). En ellas se representan más de 400 animales de 14 especies diferentes, destacando especialmente manadas de caballos, leones cavernarios, rinocerontes y mamuts. Una de las figuras más famosas e icónicas es la representación del "Hombre-León".


Han sido catalogadas cientos de pinturas de animales que representan al menos catorce especies diferentes, entre ellas algunas que rara vez, o nunca, se han encontrado en otras pinturas de la época glacial. En lugar de representar solo los animales relacionados con la caza, que predominan en el arte rupestre paleolítico, es decir, caballos, bisontes, renos, y otros, las paredes de la cueva de Chauvet se cubren con depredadores: leones, panteras, osos, búhos y hienas.


Más típica de las cuevas con arte rupestre es la ausencia de representaciones de figuras humanas completas, aunque existe una posible figura parcial de "Venus", que puede representar las piernas y los genitales de una mujer. También puede estar presente una figura quimérica que parece tener la parte inferior del cuerpo de una mujer con la parte superior del cuerpo de un bisonte.


Hay paneles de impresiones y plantillas de manos positivas en ocre rojo realizadas por impresión directa. Igualmente se encuentran por toda la cueva símbolos abstractos, líneas y puntos. Además hay dos imágenes no identificables que tienen una vaga forma de mariposa. Esta combinación de temas ha llevado a los expertos en arte y culturas prehistóricas a creer que pudieran ser pinturas de tipo ritual, chamánico o mágico.










Réplica




La réplica de la cueva de Chauvet fue creada por un equipo de más de 500 profesionales entre artistas, escultores y científicos. El proyecto fue dirigido por el escenógrafo Alain Dervieux y el despacho de arquitectos Fabre & Speller.


En el interior la cueva mide 3000 metros cuadrados, y para lograr la réplica exacta, los artistas se valieron de tecnología 3D, resinas y moldes que simulan a la perfección las pinturas originales de hace 36 000 años, así como las formaciones geológicas y los restos de osos cavernarios encontrados en la cueva original.













Recorrido







Se recorre la réplica de la cueva caminando por pasillos, bajo la orientación de un guía que explica lo que se ve.


Museo




Hay una sala con reproducciones de seres humanos de la época en que la cueva fue pintada, y también de animales que están representados en las paredes de la cueva.
















Comentario

 

Desde 2014, la cueva original de Chauvet fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. No se le pude visitar, y solo tienen entrada a ella los investigadores que la estudian.


Hace 23 000 años un derrumbe selló la cueva y la protegió del deterioro y la destrucción. La fecha de las pinturas rupestres se divide en dos grupos, el primero entre el 32 000 y el 30 000; y el segundo entre el 27 000 y 26 000. En otra versión el primero entre 28 000 y 23 000, y el segundo entre 18 000 y 10 000.


La cantidad y la calidad de las obras al interior de la cueva la hacen única. Hay coincidencia de que se trata de dibujos de extraordinaria calidad y un alto estado de conservación. Es un sitio ideal para la investigación del pasado remoto.


El edificio que aloja la réplica de la cueva es espectacular, y el interior sorprendente. Es una gran obra. La reproducción de los ambientes y de la pintura es notable. La visita fue una gran experiencia para toda la familia. 




La planicie y al fondo las montañas.