Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

 

 

 

 

Natasha Gelman, obra de Digo Rivera.

 

En el Museo de Arte Moderno (MAM), en el Bosque de Chapultepec, Alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, se presenta le exposición Retratos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman – Santander.

 

La colección, ayer y hoy

 

El matrimonio de Natasha Zahalka y Jacques Gelman Se conocieron en México y, tras contraer matrimonio, decidieron establecerse aquí en un contexto de la Segunda Guerra Mundial. En 1941 empezaron su colección de arte internacional y mexicano. Se conoció como Colección Jacques y Natasha Gelman.

En 1986, tras el fallecimiento de Jaques Gelman, surge la amistad entre la señora Gelman y el curador de arte Robert R. Littman, y lo nombra albacea de la colección en su testamento. La voluntad de la pareja era que las obras permanecieran en México.

Cuando murió la señora Gelman, en 1998, Littman le dio prioridad a la creación de la Fundación Vergel con la intención de resguardar el acervo. Cinco años más tarde, después de un periodo en el extranjero, que permitió recaudar fondos para la adquisición de nuevas obras, la colección regresó finalmente a México.

La intención era que las piezas permanecieran por 15 años en un Museo Muros de Cuernavaca, en Morelos, pero solo estuvo dos años y en 2008 se perdió el rastro de la colección, luego de una serie de procesos legales que amenazaban con destituir a Littman como albacea.

Un primer problema fue la querella impuesta por el abogado Francisco Enrique Fuentes Olvera, quien compró en 2007 los derechos hereditarios sobre los bienes no incluidos en el testamento de la señora Gelman a su medio hermano, Mario Sebastián Zawalka, lo que implicaba que si algo no estaba claramente estipulado, pasaría a ser propiedad de Fuentes. En su momento, Littman calificó el juicio como "ilegal e irracional" y su remoción como albacea no procedió.

En el conflicto por la propiedad de la colección también entra la familia de Mario Moreno, Cantinflas, amigo cercano de los Gelman. En versión de esta, Littman el curador de arte, se habría aprovechado del Alzheimer que padecía Natasha Gelman, ya  muerto su esposo, para ser incluido como albacea de la colección.

 

Mario Moreno Ivanova, hijo del actor, aseguró ser heredero legítimo de parte del acervo. Sin embargo, la denuncia interpuesta ante la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) no prosperó al no considerarse que existieran elementos contundentes para ejercer acción penal y, con el tiempo, el caso prescribió.

 

 

 

Diego Rivera y Frida Kahlo, obras de Frida Kahlo.

 

 

En 2025, el nieto de Cantinflas, Mario Moreno del Moral, retomó el caso en redes sociales, donde difundió un mensaje que aseguraba que su abuelo fue traicionado por Jacques Gelman, ya que algunas de las pinturas que adquirió el famoso comediante habían sido incorporadas a la colección por su valor cultural.

Según su versión, existió un acuerdo que establecía que eventualmente debían quedar bajo resguardo de Rioma Films, la casa productora en la que ambos fueron socios. "Jacques muere en 1986 sin respetar el trato que tenían y olvidándose completamente de la palabra que le había dado a mi abuelo. Dejó la cesión de derechos de todas las obras a su esposa, incluyendo las que eran de mi abuelo".

Después de los problemas legales, Littman optó por mantener un perfil bajo y en los años posteriores hubo pocas pistas del paradero de la colección, que finalmente quedó dividida en tres secciones: la de arte mexicano, la de escultura prehispánica (cuyo destino aún se desconoce); la de arte moderno europeo con obras de artistas como Picasso, Mondrian, Kandinsky o Dalí, donadas en 1998 al MoMa.

En 2023 se dio a conocer la adquisición de las obras por parte del empresario regiomontano Roberto Zambrano Gutiérrez. Hay serias dudas si esta operación podía realizarse legalmente ya que no se puede vender un bien a menos que el testamento exprese abiertamente el permiso para hacerlo y el de Natasha Gelman nunca se ha hecho público.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Natasha Zahalka y Jacques Gelman, obras de Ángel Zärraga.

 

En versión del Banco Santander, es legal la venta de la colección por parte de Robert R. Littman: "Nosotros hemos hecho todas las pesquisas necesarias para poder confirmar la información. No tenemos ninguna duda sobre la capacidad de Robert Littman para transmitir los bienes a Zambrano".

Héctor Grisi, consejero delegado del Grupo Santander, ha dicho que se ha establecido un acuerdo con los actuales propietarios de la colección que consiste en que el banco asume su gestión profesional. Y que la empresa ha trabajado de manera estrecha con el Instituto Nacional de Bellas Artes Literatura (INBA), para asegurar que la colección, en esta nueva etapa, este bien conservada y protegida.

Y también dijo que la ahora Colección Gelman - Santander es "una colección mexicana que sigue estando sujeta a la legislación y la tutela institucional de nuestro país, lo que garantiza, además de su adecuada conservación, su acceso y difusión con responsabilidad".

El INBA dice haber firmado un acuerdo tripartita con los actuales propietarios de la colección y con quienes han sido designados como "figura de gestión ante la posibilidad de itinerancias internacionales". El acuerdo tiene una vigencia de cinco años y se puede renovar. Debido a que la exhibición cuenta con 27 obras que tienen la declaratoria de Monumento Artístico, "el INBA tiene que cuidar que se cumplan con todos los aspectos técnicos de conservación".

Sigue habiendo muchos temas oscuros y por aclarar en relación a la colección, lo ahora seguro es que cuando en mayo en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México, termine la exposición Retratos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman – Santander la colección viajará para ser expuesta, a partir de junio de 2026, en elFaro Santander, en Santander, España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

Exhibición

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diego Rivera

 

 

Se exhiben 68 obras de la colección que ofrece una visión panorámica del arte moderno que se hizo en México. De las obras que se exponen 27 tienen declaratoria de Monumento Artístico Nacional.

  

Retratos modernos está organizada en cuatro secciones: Orígenes en construcción, la invención de una mirada; Un proyecto cultural: de la revolución al canon; Presencias construidas, coreografías del retrato, y Modernidades, montaje y exploración.

La curaduría de la exposición es de Marisol Argüelles, directora del MAM, y Carlos Segoviano. Su trabajo permite hacer un recorrido por al arte moderno mexicano, donde cada obra activa diversas relaciones entre biografías, contextos y postulados artísticos.

El guion curatorial sitúa la figura de Frida Kahlo como un eje simbólico que procura diálogos con el resto de las y los que conforman la colección. De ella se exponen diez obras entre otras Autorretrato con collar (1933) y Diego en mi pensamiento (1943). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Khalo

Se exponen obras claves de: Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Ángel Zárraga, Gunther Gerzso, Carlos Mérida, María Izquierdo, Jesús Reyes Ferreira, Lola Álvarez Bravo, Gabriel Fogueroa y Francisco Toledo, y también obras de otros autores fundamentales del arte moderno que se produjo en México.

Después de la muerte de Natascha Gelman, quien se hizo cargo de la colección, incorporó fotografías de Gabriel Figueroa, Manuel Álvarez Bravo, Graciela Iturbide y Lola Álvarez Bravo. Y también otras obras de gran calidad y belleza de creadoras y creadores del arte mexicano.

Frida Kahlo

 

 

Comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

 

La colección la vi cuando estuvo expuesta en el Centro Cultural Muros, en terrenos del Hotel Casino de la Selva, en Cuernavaca, Morelos, en los años 2006 y 2008, y también cuando se alojó en el Centro Cultural Arte Contemporáneo (CCAC) de la Ciudad de México, de 1992 a 1998. En ambos sitios la visité en varias ocasiones.

Después de 2008, la colección "desapareció" y ahora en el MAM, la he vuelto a ver antes de que vuelva a salir de México. La exposición la visité con una pareja de amigos, ella alemana y él italiano, que conocí en la época de la guerra en San Salvador, El Salvador, en 1981.

Los dos sabían de la obra de Frida Kahlo y Diego Rivera, y tenían alguna idea de Siqueiros, Orozco y Tamayo, pero no conocían a los otros artistas cuyas obras se podían ver. Me tocó hacerle de "guía". Disfruté muchísimo la exposición.

Las 95 obras del núcleo inicial de la colección, elegidas por Jacques Gelman y Natasha Zahalka, son trabajos fundamentales del arte mexicano, y también las piezas que adquirió Robert R. Littman, para en 2023 llegar el acervo a las 400.

Es lamentable que el gobierno de México, que por décadas tuvo la oportunidad de hacerse de la colección, no lo hubiera hecho, y que otros sí supieron aprovechar la oportunidad que tuvieron para hacerse de ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diego Rivera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

La exposición se puede ver hasta el 17 de mayo.