Rubén Aguilar Valenzuela
El libro de la Sabiduría es una ventana a la cultura helenística y una importante aportación a la cultura y a la religiosidad de Israel. Ofrece nuevos caminos y horizontes. El ambiente histórico y cultural que refleja el libro son las preocupaciones y la manera de pensar de los siglos II y I a.C.
Hay judíos de la diáspora que intentan vivir su fe en el marco de la cultura helenística, y esto en particular en Alejandría, Egipto, uno de los lugares que más judíos congregaba. El autor es anónimo y lo más probable es que vivía en la comunidad judía de Alejandría.
Conoce muy bien los escritos del Antiguo Testamento, y también muy bien la cultura griega, principalmente la corriente de la filosofía estoica. El autor se propone como un mediador de ambas tradiciones culturales.
En su elaboración cronológica es el último libro del Antiguo Testamento y el original fue escrito en griego y no en hebreo. Los recursos literarios provienen de ambas culturas y la escritura logra una combinación que resulta original, rica en sorpresas y agudeza de ingenio.
El estilo de la redacción recurre a los recursos hebreos del paralelismo y los contrastes y los recursos griegos de palabras compuestas, multiplicación de sinónimos, adjetivación refinada y juegos de palabras.
Lo que persigue este texto de la literatura sapiencial es superar las dificultades que impiden una vivencia adecuada de la fe heredada por sus ancestros. Y también se destaca lo específico de la religión judía, al tiempo que se esfuerza por establecer el diálogo entre la cultura judía y helenística.
En su elaboración cronológica es el último libro del Antiguo Testamento y el original fue escrito en griego y no en hebreo. Los recursos literarios provienen de ambas culturas y la escritura logra una combinación que resulta armónica. En su forma utiliza los contrastes y el desarrollo de ideas centrales.
La obra se estructura en tres partes: 1) Sabiduría e inmortalidad (1-5); 2) Elogio a la sabiduría (6-9); 3) La sabiduría en la historia de Israel (10-19). En estos apartados son muchos los temas teológicos que se abordan desde la fe.
En la primera parte se insiste en la retribución de los justos y los malvados en la otra vida. En la segunda, se analiza el origen, la naturaleza y características de la sabiduría. En la tercera, se relaciona la sabiduría con la historia de Israel y el episodio del Éxodo.
El hilo conductor de estos temas es la justicia. A lo largo del texto se recuerda que la justica es el fruto más grande e importante de la sabiduría, porque esta es el origen de todas las virtudes humanas y en la acción salvífica de Dios que actúa a través de la historia.
Algunos estudiosos consideran al libro de la Sabiduría como el más importante tratado de "teología política" del Antiguo Testamento, y dicen que se trata de un tratado sobre la justicia en el gobierno, con argumento teológicos y lineamientos políticos doctrinales.