Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La exposición Raíces. Conexiones, relaciones, renacimiento de la naturaleza y la humanidad con obras del escultor italiano Antonino Culotta, se presenta en la sala de exposiciones del Osterio Magno en Cafalú, Sicilia, Italia. 

Historia  

 

El Osterio Magno, del latín hosterium, palacio fortificado, y magnum, grande, se construye a principios del siglo XIV, era la residencia de invierno de la poderosa familia Ventimiglia, y permaneció en su propiedad hasta 1599, cuando Giovanni III Ventimiglia lo vende a Simone da Fiore. Tras su muerte en 1605, sus herederos cedieron el edificio a los frailes del cercano convento de San Domenico, que a su vez lo concedieron como enfiteusis (cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de un inmueble). Las diferentes enfiteusis, a lo largo de los años, fueron adaptando las distintas partes de la estructura según sus necesidades. De este modo, se convirtió en vivienda, taller, almacén e incluso prisión.

 

En 1988, durante las obras de restauración, se descubrieron construcciones preexistentes bajo el suelo de la primera planta. En una sala de la parte oriental de la torre se ven los restos de un complejo residencial helenístico. En una de las salas se halló la parte inferior de una gran tinaja (pithos) que contenía monedas de bronce de entre los siglos IV y III a.C. En la misma sala también se puede ver una cisterna excavada en la roca, perfectamente impermeabilizada con mortero hidráulico. En su interior se encontraron objetos de uso cotidiano, entre ellos dos vasijas y numerosas ánforas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Edificio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La construcción del complejo se llevó a cabo en varias fases. La primera se remonta al periodo bizantino, cuando se construyeron las partes inferiores de los muros de la torre. En su lugar se construyó, en las primeras décadas de 1330, el llamado "Palacio Policromo". Esta parte del edificio puede verse desde la calle Amendola y se caracteriza por un alzado en el que se alternan bandas horizontales claras y oscuras. En la última fase, entre 1320 y 1330, se realizó el alzado de la gran torre cuadrangular con la ventana ajimezada incorporada al campanario de la cercana iglesia de la Annunziata.

 

 

Exposición

 

 

En la exposición Raíces. Conexiones, relaciones, renacimiento de la naturaleza y la humanidad se muestran obras del escultor italiano Antonino Culotta, que trabaja con raíces de árboles. En un comentario de la muestra se dice que el árbol muere, la raíz permanece y se transforma en una escultura que conserva la memoria de lo que era, guarda la forma de lo que fue.

 

El artista, siguiendo las curvas de las raíces, que procede de diferentes árboles de la región -olivos, pera, naranja amarga, macejo, brezo- hace que emerjan formas que le sugiere la misma naturaleza.

 

"Los troncos de los árboles están separados, pero las raíces se mantienen unas a otras y las ramas de arriba se entrelazan. Están unidos a nivel profundo y al más alto. Los hombres deberían ser como un inmenso bosque", escribió el escritor y poeta Romano Battaglia.

Comentario

 

La exposición Raíces. Conexiones, relaciones, renacimiento de la naturaleza y la humanidad con obras de Antonino Culotta, hay una clara idea de la resiliencia, al ver a los objetos de la naturaleza, a un después de que ha muerto, como algo vivo, que siguen ahí, aunque ha tomado otra forma y manera de estar.

 

Lo que aparentemente eran deshecho, algo que ya no tiene utilidad, en manos del artista "resucita" y se convierte en una obra de arte. El, en su trabajo creativo, sigue, las formas que le propone la naturaleza. Lo que aparentemente se encontraba muerto, puede renacer y volver a vivir ahora de otra manera.

  

La muestra, con el conjunto de sus piezas, pretende ser un símbolo de fuerza, resiliencia y conexión con los orígenes, un ancla segura para el árbol y para la humanidad. Una metáfora de las relaciones humanas que se extienden, se multiplican y se fortalecen para afrontar juntos las adversidades más difíciles.

 

El edificio original del siglo XIV en la parte exterior es muy bella y la intervención en el interior, para hacerlo un espacio de exposiciones, está muy bien lograda.