Francisco Tobías

La tasa de interés es el precio del dinero, es decir es el costo que tiene el traer al presente un consumo del futuro, en palabras más claras, la tasa de interés es el costo que pagamos por un crédito. Las tasas de interés, en el caso de México, tiene el sustento en la tasa objetivo, la cual además de ser definida por el Banco de México es utilizada como referencia por las instituciones financieras.

Hace unos días el consejo general de Banxico decidió de manera unánime reducir la tasa de interes interbancaria a un día, que también es concida como la tasa objetivo, de 4.25 por ciento a 4 por ciento, los economistas señalamos que fue un recorte de 25 puntos base, siendo la tasa más baja desde el año del 2016, pero más allá de terminologías económicas, ¿qué significado tiene para la economía esta reducción de la tasa de interés?

En primera instancia las tasas de interés de los créditos se reducen, si usted cuenta con un crédito hipotecario, bancario, automotriz o de financiamiento para su negocio, y el contrato de dicho crédito establece que la tasa de interés es variabe, el precio mensual por el pago de ese crédito se reducirá, definitivamente es una buena noticia. Sin embargo hay otras noticias y son mejores.

Cuando el banco central baja la tasa de interés, los créditos se abaratan, provocando que la gente adquiera créditos para el consumo y las empresas hagan los mismo pero con fines comerciales, ya sea para equipar la planta, modernizar la línea de producción o para  adquirir equipo y herramienta, pero no es todo. La reducción en la tasa de interés incentiva la inversión, debido a que para el inversionista le es más conveniente invertir su dinero en inversión directa, generando empleos a la vez, que en instrumetntos financieros.

Podría generarse un circulo virtuoso con la reducción de la tasa de interés, abaratando los créditos, creando consumo a crédito, además de generar inversión y ambos incrementos, el del consumo y de la inversión generan empleos, provocando que los trabajadores recién contratados realicen consumos. Dejando en claro que cuando las tasas de interés bajan las personas consumimos más.

Pareciera que en economía no todo es miel sobre hojuelas, ya que esta decisión de reducir la tasa de interés por el Banco de Mexico, cierto que provocará inversión, consumo y generación de empleo, pero se estima que provocará inflación para el siguiente trimestre.

Tan certera la frase de Lord Keynes al señalar: “Cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión. ¿Usted que hace?”