El papa León XIV, la materia y los museos 

El 10 de octubre de 2026, el papa León XIV se reunió en el Vaticano con miembros del Bizot Group (Grupo Internacional de Organizadores de Grandes Exposiciones) que representan a algunos de los más importantes museos del mundo, y les dirigió un mensaje.

A los asistentes al encuentro les dijo: «Por trabajo y por vocación, saben bien que todo museo es un lugar de memoria, de belleza y de historia, que favorece el encuentro entre generaciones, promoviendo la cultura y la creatividad humana.

A lo largo de los siglos, la Iglesia ha cultivado una relación especial con la dimensión artística, apreciando todas sus formas. El arte, en efecto, es el modo a través del cual el ser humano, con su ingenio, valoriza y transfigura la materia, es decir, la creación que habita a imagen y semejanza de Dios».

Y agregó: «El tema de su encuentro, la Materialidad, resulta a este respecto de particular interés, no solo para explorar las relaciones entre el objeto y la interpretación de la obra de arte, sino también para reflexionar sobre la calidad específica de la materia como lugar en el que el propio Dios ha querido revelarse.

A este propósito, quisiera compartir con ustedes esta mañana algunas breves reflexiones. En primer lugar, la materia es disponible: es un don que nos es entregado. Con su maestría, el artista transforma lo que tiene entre sus manos convirtiéndolo a su vez en don para los demás: así es como la elaboración de la cultura valoriza la belleza de lo creado. El mismo «Jesús trabajaba con sus manos, entrando en contacto cotidiano con la materia creada por Dios para darle forma con su habilidad de artesano» (Francisco, Encíclica Laudato Si).

La materia, además, es dúctil: puede ser modelada según la idea del artista para expresar su intuición, dando cuerpo o sonido a emociones, sueños y palabras. El arte, en efecto, es un proceso creativo a través del cual el ser humano, imitando la obra de Dios, plasma la materia para infundirle un significado trascendente. Se convierte así en signo de esa belleza que despierta los ojos del corazón y de la mente, orientando al hombre hacia lo alto.

Y finalmente, la materia es memoria. Las obras conservadas en los museos son testimonios de una historia que interpela a cada persona, de generación en generación. El objeto museístico tiende así al presente la sabiduría del pasado. La Iglesia, peregrina en el tiempo, ha entendido el arte precisamente de este modo: no como mero esteticismo, sino como forma de anuncio evangélico a través de la belleza».

Entre los museos que son miembros del Bizot Group se encuentran:  


En Francia: Museo del Louvre; Museo de Orsay; Centro Georges-Pompidou; Museo de Arte Moderno de París; Reunión de Museos Nacionales; Grand Palais y el Museo de Bellas Artes de Lyon.

En España: Museo Nacional del Prado; Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Museo Nacional d’Art de Catalunya (MNAC). Del Reino Unido, el Museo Británico de Londres.

En los Países Bajos: Rijksmuseum y Museos Reales de Bellas Artes. De Bélgica, Museos Reales de Arte e Historia. De Hungría, Museo de Bellas Artes de Budapest. De Rusia, Museo del Hermitage en San Petersburgo, Del Vaticano, los Museos Vaticanos.

En Estados Unidos: Museo Metropolitano de Arte y el Instituto de Arte de Chicago. En Canadá, Museo de Bellas Artes de Montreal; Galería de Arte de Ontario y el Museo de Bellas Artes de Canadá. De Singapur, Galería Nacional de Singapur.