Diseño MX. Territorios vivos

Rubén Aguilar Valenzuela

En el Museo Franz Mayer, Alcaldía Cuauhtémoc, Centro histórico de la Ciudad de México, se presenta la exposición Biodiseño MX. Territorios vivos.
Exhibición
La exposición Biodiseño MX. Territorios vivos reúne proyectos que exploran la relación entre diseño, naturaleza, materiales y regeneración, y es la primera exposición de biodiseño que se presenta en el museo.
En los últimos años el museo ha desarrollado el programa Franz Sustentable, y esta muestra se propone ofrecer una mirada innovadora sobre el diseño y mostrar proyectos de creadores emergentes que buscan establecer un diálogo entre pasado y futuro, entre naturaleza y diseño.
La muestra está organizada alrededor de cinco grandes ejes: Flora, Fauna, Funga, Microbia y Bioinspiración. Cada sección abre una perspectiva particular y, al mismo tiempo, forma parte de una reflexión general sobre la interdependencia de los seres vivos.
Flora. Se ve a las plantas como organismos capaces de proporcionar fibras, pigmentos, estructuras y materias primas. La sección permite pensar en la enorme diversidad vegetal de México y en los conocimientos tradicionales que durante siglos han permitido a los distintos pueblos originarios y a comunidades que aprovechan con responsabilidad los recursos de su entorno.
Fauna. Se plantea la necesidad de diseñar pensando en las otras especies, y este deja de estar exclusivamente centrado en las necesidades humanas. Algunos proyectos plantean formas de convivencia entre seres humanos y animales, particularmente en espacios urbanos donde la expansión de las ciudades ha reducido los lugares disponibles para numerosas especies.
Funga. Se reconoce el papel fundamental de los hongos dentro de los ecosistemas. Durante mucho tiempo, la cultura occidental prestó poca atención a estos organismos, a pesar de su importancia para la descomposición, la regeneración de los suelos y los ciclos de nutrientes. El Biodiseño contemporáneo ha encontrado en los hongos posibilidades extraordinarias para desarrollar nuevos materiales y procesos.
Microbia. Los microorganismos, normalmente invisibles, adquieren importancia como participantes fundamentales de los procesos naturales. Bacterias, microorganismos y otros seres diminutos intervienen en ciclos biológicos esenciales y pueden convertirse en protagonistas del diseño.
Bioinspiración. Esta no consiste en copiar visualmente una planta o un animal. Implica estudiar cómo funciona un sistema natural y preguntarse qué principios pueden ser útiles para resolver problemas humanos. Plantea la relación profunda entre la naturaleza y diseño, que hace necesario aprender de las formas, estructuras y estrategias desarrolladas por los organismos vivos.
Se exponen 74 obras, dos gráficos, ocho fotografías y cinco piezas audiovisuales, lo que da una idea de la diversidad de medios utilizados, por los artistas emergentes que presentan sus trabajos. En la exposición hay también el interés de que se conozca el proceso que los creadores han seguido en la elaboración de sus obras.ComentarioLa exposición Biodiseño MX. Territorios vivos plantea que ya no hay que diseñar únicamente para los seres humanos, sino que se debe tomar en cuenta la vida toda. Esa perspectiva convierte a la exposición en una propuesta relevante para comprender hacia dónde pueden dirigirse el diseño a nivel internacional y también en México.
Así, la muestra propone abandonar la idea tradicional de que el ser humano es el centro y está separado de la naturaleza. El concepto de «territorios vivos» resulta fundamental para comprender el planteamiento que propone la curaduría. Un territorio no es solamente un espacio geográfico; es también una red de relaciones entre plantas, animales, hongos, microorganismos, seres humanos, objetos, materiales y conocimientos.
La exposición es una propuesta distinta de qué es y cómo se hace diseño, que transforma la relación con los seres vivos e involucra organismos, residuos, materiales biológicos, procesos de regeneración y estrategias inspiradas directamente en los sistemas naturales. La naturaleza deja de ser solamente una fuente de inspiración estética para convertirse en una maestra y colaboradora del proceso.
En la concepción del Biodiseño, hay una clara dimensión ética. Diseñar no es una actividad neutral, y cada decisión sobre materiales, procesos productivos, distribución y consumo tiene consecuencias. Elegir un material puede implicar una determinada explotación de recursos; diseñar un objeto desechable puede contribuir a generar residuos; producir localmente puede modificar las relaciones económicas de una comunidad. Se propone un diálogo entre innovación y tradición, entre diseño contemporáneo y arte popular.
La exposición también cuestiona la idea de progreso basada exclusivamente en la tecnología. El futuro que plantea no consiste necesariamente en utilizar más máquinas o producir objetos cada vez más sofisticados. En ocasiones, el futuro puede encontrarse en aprender nuevamente de procesos naturales, recuperar conocimientos tradicionales y utilizar los recursos disponibles de manera más cuidadosa.