Tony Murguía 
La Metatrifusión —disciplina y filosofía de integración humana creada por Antonio Murguía (Tony Murguía), establece que uno de los mayores errores históricos del ser humano ha sido confundir el alma con el espíritu, utilizándolos como si fueran sinónimos, cuando en realidad representan funciones completamente distintas dentro de la existencia humana.
Desde la visión metatrifusional, el ser humano no es solamente cuerpo y mente; es una estructura multidimensional compuesta por cuerpo, mente, alma y espíritu, donde cada elemento posee una función específica dentro del proceso evolutivo de la conciencia.
¿Qué es el alma?
El alma, desde la Metatrifusión, es la memoria emocional y vibracional del ser.
Es el depósito de experiencias, heridas, deseos, emociones, apegos, traumas, pasiones y sensibilidad humana.
El alma siente.
El alma recuerda.
El alma se fragmenta.
El alma ama, sufre, se apega, llora, anhela y busca sentido.
Podríamos decir que el alma es el "universo interno sensible" del ser humano.
Por eso una persona puede tener el alma rota, cansada, vacía o incluso esclavizada por emociones destructivas, aun cuando externamente parezca fuerte o exitosa.
La Metatrifusión explica que gran parte del sufrimiento humano proviene de un alma desordenada que domina la mente y debilita el espíritu.
¿Qué es el espíritu?
El espíritu, en cambio, no es emoción: es esencia consciente.
Es la fuerza superior que impulsa al ser humano hacia la verdad, la coherencia, la trascendencia y la elevación de conciencia.
El espíritu no reacciona: observa.
No se apega: trasciende.
No se fragmenta fácilmente: busca unidad.
Desde la visión metatrifusional, el espíritu es la conexión del ser humano con su estado más elevado de existencia; es aquello que le permite levantarse incluso cuando el alma está herida y la mente está confundida.
El espíritu es dirección.
El alma es experiencia.
El espíritu representa la capacidad de elevarse por encima de los impulsos inferiores para alcanzar conciencia, dominio interno y propósito.
La diferencia metatrifusional entre alma y espíritu
La Metatrifusión enseña que:
El alma experimenta la vida.
El espíritu le da sentido trascendente a la vida.
El alma puede caer en caos emocional.
El espíritu busca orden y coherencia.
El alma acumula memorias.
El espíritu impulsa evolución.
El alma siente dolor.
El espíritu otorga fortaleza para atravesarlo.
El alma puede apegarse.
El espíritu busca liberación consciente.
Por eso existen personas emocionalmente intensas, pero espiritualmente vacías; así como personas con gran fortaleza espiritual capaces de soportar pruebas enormes sin destruirse internamente.
El mayor problema del ser humano moderno
La Metatrifusión sostiene que el ser humano actual ha alimentado excesivamente el cuerpo y la mente, ha confundido el alma con sentimentalismo... y ha abandonado el espíritu.
Por eso existe tanto vacío existencial aun en medio de la abundancia material.
El ser humano moderno tiene información, pero no dirección.
Tiene placer, pero no paz.
Tiene estímulos, pero no propósito.
Cuando el espíritu se debilita, el alma queda vulnerable a los miedos, deseos descontrolados, ansiedad, odio, ego y desesperación.
La integración metatrifusional
La verdadera evolución humana no consiste en negar el alma ni en escapar del mundo, sino en lograr que el espíritu ilumine el alma, que la mente ordene el pensamiento y que el cuerpo se convierta en instrumento de coherencia.
Ahí nace la integración.
La Metatrifusión enseña que el ser humano no vino solamente a sobrevivir, producir o consumir; vino a recordar quién es realmente y a despertar el potencial superior que existe dentro de sí.
Porque un ser humano sin espíritu puede seguir respirando...
pero un ser humano con el espíritu despierto puede transformar su existencia, su entorno y hasta la conciencia colectiva. Nuevamente agradezco su tiempo por leer mis artículos estoy siempre a sus órdenes para cualquier comentario. Paz y luz!!