Iván Garza García

Hablar de Cuba, es hablar de la revolución alcanzada desde la izquierda y del derrocamiento del que pretendía perpetuarse en el cargo para dar sitio al que si lo hizo. Es hablar del eterno Fidel, quien a decir de Alejandro Rosas y Julio Patán “fracasó en todo menos en conservar el poder”. Es hablar del médico, político y guerrillero de origen argentino, cuyo rostro – según Alejandro Filio – “en un bar de Manhattan lleva una rubia tatuado”, el célebre comandante Ernesto “Che” Guevara. Es hablar de la fallida intentona del Tío Sam en la invasión a la Bahía de Cochinos o del bochornoso escándalo diplomático (si es que puede dársele el nombre de diplomático) protagonizado por el entonces presidente mexicano Vicente Fox, en el episodio bautizado para la posteridad como el “comes y te vas”.

Hablar de Cuba, es hablar de la “niña de Guatemala” y de la rosa blanca que cultivó el padre del modernismo literario en Latinoamérica, José Martí; es hablar de Ernest Hemingway y su proclividad a empinar el codo acompañado de un buen daiquirí sin azúcar y doble porción de ron. Es hablar del que – con justo título – detenta la posesión de la mayoría de las musas habidas hasta el momento, el excepcional Silvio Rodríguez; del genio detrás del “breve espacio”, Pablo Milanés o de aquel que partió al otro mundo de manera anticipada, el “tranquilo de la nueva trova”, Noel Nicola. Es hablar de los legendarios peloteros Rafael Palmeiro, Orestes Miñoso o José Canseco, quienes dieron  lustre al llamado Rey de lo Deportes, brindando sus mejores actuaciones en la gran carpa.

Hablar de Cuba, es también hablar de vacunas. Así es, amable y única lectora, la isla caribeña sorprendió al mundo al convertirse en el primer país que dio paso a la inmunización de su población infantil. La noticia no es poca cosa, pues la nueva campaña de vacunación que inició el pasado tres de septiembre abarca en un primer momento a las y los jóvenes de 12 a 18 años, en tanto que a mediados del mes, la inoculación alcanzará a las y los niños de entre 2 y 12 años. Las acciones de salud emprendidas por el gobierno cubano coinciden con la reanudación del ciclo escolar 2020-2021; por increíble que parezca para algunos, allá se determinó que las escuelas solo reabrirían cuando todos los menores contaran con el esquema de vacunación completo y para ello pusieron manos a la obra.

Según cifras dadas a conocer por el Ministerio de Salud, alrededor de 4 millones de cubanos (de una población de 11.2 millones) han recibido dos dosis de la vacuna Soberana 02 más el refuerzo de la Soberana Plus y se espera que para el mes de noviembre del presente año, 92.6 por ciento de la población esté inmunizada en aquellos lares.

Cabe mencionar que Cuba es la única nación de América Latina que desarrolló y produce vacunas propias contra el mal de moda. Al respecto, el prietito en el arroz (sin que parezca referencia personal) consiste en que tales biológicos, al igual que la llamada Abdala (también de confección cubana), todavía no cuentan con la autorización de uso por parte de la Organización Mundial de la Salud, lo que ha generado dudas en cuanto a su efectividad. Sin embargo, como reza Fernando Delgadillo, ni todo lo blanco es bueno ni todo lo negro es mal; recordemos que China aprobó la Ad5-nCoV para uso entre militares cuando estaba en fase tres de ensayos clínicos, al tiempo que Rusia autorizó el uso de la Sputnik V encontrándose aun en fase dos.

Mientras que en algunos países se buscan soluciones para acercar los antígenos a la población infantil, en mi México “dioro” aún se niega con insistencia que la pandemia afecte a este segmento. Acá, los menores de 18 años que han sido inoculados tuvieron que recurrir al amparo para conseguir la vacuna; al resolver, la autoridad judicial consideró que el Gobierno de la República no ha justificado la exclusión de niños y jóvenes de las campaña de vacunación, cuyo derecho constitucional a la salud no esta sujeto a discusión. Lo que sin duda queda para Ripley es que frente a los amparos promovidos, el mandatario nacional – fiel a su costumbre ­-  acusó la existencia de “una acción concertada” en contra de su gobierno que se anida en los “intereses de las farmacéuticas”. Aquí en confianza, los pretextos son muchos y las respuestas pocas, ¡esa película ya la vi!

P.S. En una resolución histórica, la SCJN declaró inconstitucional la criminalización del aborto en Coahuila lo que acarreará consecuencias en todo el territorio nacional; sobre el particular ya tendremos ocasión de comentar; por lo pronto, bien por nuestros hermanos cubanos y sus tres vacunas.