
Rubén Aguilar Valenzuela
| En el Museo Franz Mayer, en el Centro histórico de la Ciudad de México, Alcaldía Cuauhtémoc, se presenta la exposición Oficios de la tinta: Ali Kazma. Exhibición En las salas se exhiben obras audiovisuales realizadas por el artista Ali Kazma, que nació en 1971 en Estambul, Turquía, ciudad en la que ha vuelto a residir desde 2000. Estudió en su país y luego en Estados Unidos, y aprendió fotografía en Londres, después regresó a Estados Unidos donde obtuvo una maestría en The New School de Nueva York, donde trabajó como asistente de cátedra. Su producción audiovisual más conocida es la que documenta la actividad humana y el trabajo, explorando el significado de la producción y la organización social. El artista crea archivos de la condición humana a través de su fascinación por el hombre y la naturaleza de la vida y la muerte. |
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| En un panel de la exposición hay el siguiente texto de Isabel Zapata: «Una mano estampa un sello, dibuja un trazo, desliza la pluma sobre el papel. Lo hace una, dos, tres veces: tantas que perdemos la cuenta, hipnotizados. Acá el ritmo es sostenido, musical. Un borrador tachado con firmeza, tazas de café a medio tomar, anotaciones al margen, retratos y mapas de improbables colores, fotos y postales antiguas, listas de lugares, de ingredientes, cuadernos que el tiempo y el agua y el tacto han dotado de un alma propia: nada más y nada menos. Estos paisajes le serán familiares a todo aquel que haya estado alguna vez rodeado de libros: esas criaturas desobedientes que exigen mucho pero que son generosas también, un horizonte inmenso, expansivas en su posibilidad. La práctica de Ali Kazma se enfoca en la textura de nuestra relación con ellos -esos incondicionales cómplices del transitar humano- y, de paso, en las personas que se dedican a escribirlos, a coleccionarlos y a clasificarlos, a fabricar la sumi (tinta) que es su sangre, a mudarlos de una ciudad a otra como un caracol que lleva su casa a cuestas. La obra aquí presentada se nutre, además, de la observación de ciertos oficios de papel, tinta y pegamento: desde el burócrata encargado de sellar documentos oficiales hasta escritores de talla mundial en enigmático y constante encuentro con sus bibliotecas. En una de las conversaciones entre Kazma y Pamuk, el escritor dice que hay algo arduo en su labor, una especie de drama íntimo que lo lleva a estar siempre ansioso, persiguiendo el significado de todo. Si bien el soporte es distinto, las piezas aquí reunidas dan cuenta de una obsesión similar por aquello que nos hace humanos. La mirada de Kazma es íntima y honda, encendida y hambrienta, atenta no solo al artefacto, sino al cosmos inagotable que gira alrededor de él, que para tantos ha sido obsesión y refugio: la piel sobre los libros apilados, las repisas y los pequeños caprichos irrepetibles, el polvo acumulado que susurra, una vida palpita aquí». |
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| Comentario |
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| La exposición Oficios de la tinta: Ali Kazma es la primera en solitario que realiza en México este artista turco que se dedica a la producción en video. Kazma, a través de seis piezas audiovisuales se adentra en el universo del libro explorando sus múltiples facetas: la escritura, la edición y el coleccionismo. La exposición revela los gestos, ritmos y oficios que hacen posible que una historia llegue a nuestras manos, desplazándonos por talleres, bibliotecas y archivos. En estos videos se ofrece un recorrido visual por el trabajo cotidiano que sostiene la producción de impresos, y pone el acento en la dedicación, la repetición, la concentración y el tiempo que implica cada etapa de la creación del libro. ——— La muestra se presenta hasta octubre de 2026, en el marco de la celebración del 40 aniversario del museo y el Día Mundial del Libro. |
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