![]() Rubén Aguilar Valenzuela En el Centro Cultural Helénico, Ciudad de México, se presenta la puesta en escena del Rey Lear, que William Shakespeare escribió entre 1605 -1606 y estrenó en 1606, que se basa en leyendas de la antigua Britania y la Historia Regum Britanniae de Godofredo de Monmouth. La adaptación, la traducción y la dirección es de Angélica Rogel, donde Lear deja de ser un rey para convertirse en un director de teatro que decide ceder su compañía a sus hijas. A partir de esta decisión se desencadena el derrumbe de una figura que confunde la adulación con el amor y la lealtad. De su puesta en escena, la directora dice que retoma el Rey Lear de Shakespeare, pero su adaptación «propone dialogar con el espectador y crear un Lear que tenga algo que decir al teatro contemporáneo. Está lleno de una gran crítica sobre lo que somos, lo que hacemos y sobre cómo vivimos en este mundo al que llegamos llorando. Porque sabemos que no va a ser fácil y así ha sido esta obra». En la adaptación de Rogel, Lear posee una compañía de teatro, un espacio y una trayectoria artística que es lo que ha construido a lo largo de su vida. Es un creador que debe enfrentarse a la pregunta inevitable de qué ocurrirá con su obra cuando él ya no esté. Eso lleva a enfrentar un tema siempre presente de cómo es el abandonar el poder. Lear cree que puede entregar su poder y autoridad sin renunciar realmente a ella. En esta versión, el director teatral cede la compañía a sus hijas, pero espera que ellas continúen reconociéndolo como centro de ese universo. El conflicto nace precisamente de esa contradicción: nadie puede entregar verdaderamente el poder si al mismo tiempo pretende conservar sus privilegios. La tragedia de Lear no consiste solo en perder el poder, sino en haber construido su identidad alrededor de él, y cuando este desaparece, tiene que comenzar a descubrir quién es. Lear cree que tiene derecho a decidir el futuro de todos porque durante años ha sido el centro de la estructura. Sin embargo, no comprende que el poder que se niega a transformarse termina destruyendo aquello que pretende preservar. El escenario en esta obra deja de ser el lugar donde se representa una historia, para convertirse en parte de la propia historia. Los personajes pertenecen a una compañía teatral y el mundo de la representación se convierte en equivalente del reino de Lear. El escenario, las luces, el vestuario, la música y otros elementos teatrales quedan integrados a la acción en el marco de una propuesta estética minimalista. La actuación de Luis de Tavira es algo fundamental en esta puesta en escena. Él es uno de los grandes personajes del teatro mexicano del siglo XX y XXI, y es un gran actor, pero también director, dramaturgo, pedagogo y formador de muchas generaciones de artistas en la UNAM y en la Casa del Teatro. Es imposible no hacer referencia a Lear, el director teatral anciano que debe enfrentarse a la pérdida de su poder, y al gran hombre de teatro que es De Tavira, que ahora tiene 78 años. Su actuación tiene una dimensión profundamente humana. Su Lear no es solo un anciano poderoso que pierde el control que antes tuvo, sino el hombre que descubre, en el momento más doloroso de su vida, que el poder no lo ha protegido de la soledad. Su tragedia consiste en comprender que había confundido autoridad con amor y obediencia con afecto. En esta puesta en escena, la vejez adquiere una importancia decisiva. Una de las claves de lectura de la obra es precisamente la vejez, la necesidad del cuidado y la proximidad de la muerte. Shakespeare, también Rogel, presenta la vejez no solo como una etapa biológica, sino como una experiencia de vulnerabilidad. Lear descubre que el cuerpo, la inteligencia y la autoridad no son eternos. El hombre que antes podía decidir el destino de los otros termina por depender de ellos. De Tavira con su magistral actuación, imprime en cada momento de la obra, la emoción que se requiere en el proceso en el que Lear pierde su identidad, su poder, su autoridad, su familia, y su propia estabilidad mental. Él imprime a su actuación el carácter de algo íntimo, que no nos conmueve y no es ajeno a nosotros. Es la primera vez que De Tavira actúa a Shakespeare, y dice que Rey Lear «es una obra tremenda, de esas que pertenecen a la inquietud de lo permanente, a las preguntas perpetuas, al diálogo y la interlocución más profunda desde las entrañas de lo que somos, los sentimientos más profundamente entrañados como son las relaciones de un padre y de sus hijas. Pero también es la relación con el cosmos, con los sagrados rayos del sol, con esas influencias de los lobos celestes que nos dan vida y nos matan». Y añade que «hemos olvidado el sufrimiento del que está a un lado. Y este hombre soberbio y perdido por el poder y su despojo descubre en los de su casa una tormenta inclemente, no hay quien los defienda, y halla que ahí está la clave del discernimiento, ahí en el momento final mi personaje descubre que tiene que empezar a aprender una lección, una qué también me ha dado la obra, que es que Dios amanece cada día y que no dejamos de aprender». La puesta en escena de Angélica Rogel y la actuación de Luis de Tavira ofrecen una lectura de El rey Lear como una tragedia con múltiples aristas, la del poder, la soberbia, la vejez, la fragilidad y la locura. El teatro, aparece como metáfora de la vida: todos ocupamos un escenario durante un tiempo, todos recibimos un papel y todos, tarde o temprano, debemos abandonar la escena. La verdadera sabiduría consiste en saber cuándo hacerlo sin convertir la despedida en una guerra. ——— La obra se presenta todos los fines de semana de septiembre en el Teatro Cultural Helénico. ![]() Rey Lear Autor: William Shakespeare Traducción, adaptación: Angélica Rogel Dirección: Angélica Rogel Escenografía: Javier Ángeles Iluminación: Patricia Gutiérrez Vestuario: José Manuel Majul Diseño de imagen: Ana Isabel Vallejo Música original y supervisión: Hans Warner Producción: Woo Teatro y Óscar Uriel. Elenco: Luis de Tavira, Mayra Batalla, Erika de la Llave, Mariana Gajá, Mauricio García Lozano, Alejandro Morales, Ricardo Pichardo, Diana Sedano, Raúl Villegas y Rodrigo Virago (…). Rey LearAutor: William ShakespeareTraducción, adaptación: Angélica RogelDirección: Angélica RogelEscenografía: Javier ÁngelesIluminación: Patricia GutiérrezVestuario: José Manuel MajulDiseño de imagen: Ana Isabel VallejoMúsica original y supervisión: Hans WarnerProducción: Woo Teatro y Óscar Uriel.Elenco: Luis de Tavira, Mayra Batalla, Erika de la Llave, Mariana Gajá, Mauricio García Lozano, Alejandro Morales, Ricardo Pichardo, Diana Sedano, Raúl Villegas y Rodrigo Virago (…). |
