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Las Mutaciones de Bartra

Rubén Aguilar Valenzuela

Roger Bartra Muriá (Ciudad de México, 1942) en Mutaciones. Autobiografía intelectual (Debate, México, 2023) hace un recorrido por la evolución de su pensamiento en las diferentes etapas de su vida y da cuenta detallada de su producción intelectual.

 

En mi lectura de estas memorias de carácter autobiográfico encuentro que Bartra sigue seis grandes líneas: aspectos de su historia personal; los sitios donde estudió; los sitios donde trabajó; la evolución y cambios en su pensamiento; las obras que ha producido y su militancia de izquierda.

 

Bartra en la reconstrucción de su autobiografía utiliza cartas a sus padres y a su hermana, notas que hizo a lo largo de los años, artículos y entrevistas que le realizaron. De manera especial está presente su reflexión sobre el proceso de creación de sus obras.

 

Si bien el texto no es una biografía, Bartra hace algunas referencias a episodios de su vida de niño con sus padres, de la etapa de la adolescencia y de su juventud, que nos dicen quién es el personaje y de dónde viene.

 

Hace también referencia a sus relaciones de pareja y a sus hijos y nos cuenta de su permanente sensación de ser un extranjero en México, y de ubicarse siempre como alguien que es visto ajeno del lugar en el que vive.

 

Bartra, hijo de escritores catalanes del exilio de la República de España en México, da cuenta de los lugares en los que estudió y lo que para significaron en su formación intelectual. Tiene una visión crítica, que señala lo que piensa fue relevante y lo que no.

 

En la  Escuela Nacional de Antropología e Historia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se formó como etnólogo, y en la Sorbona (Universidad de París) se doctoró como sociólogo.

 

A finales de los años sesenta su trabajo como académico en Venezuela. Desde 1971 miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIS-UNAM). En la década de los ochenta y noventa realiza pasantías y es invitado como profesor en universidades de Estados Unidos, España e Inglaterra.

 

Bartra cuenta su evolución del pensamiento marxista-leninista, de carácter ortodoxo, hacia las posiciones del Eurocomunismo, a partir de sus años en París, y después transita para asumir la causa de la democracia y la libertad.

 

El hilo conductor de la autobiografía es su producción intelectual y los problemas de carácter teórico que surgen cuando aborda cada una de sus obras. Bartra empieza a publicar de muy joven, todavía como estudiante en la ENAH.

 

En esa época, década de los sesenta, publica en la revista Taltoani, La tipología y la periodificación en el método arqueológico. Luego viene el libro El modo de producción asiático y otros artículos, también de esa misma década, que se recopilan en el libro Marxismo y sociedades antiguas: el modo de producción asiático y el México prehispánico. En la autobiografía, habla de su compromiso con le teoría marxista y su interés particular en el modo de producción asiático.

 

Del inicio de la década de los setenta es el Breve diccionario de sociología marxista (1973) y es cuando trabaja el tema agrario del que publica diversos artículos, que se recogen en tres libros: Estructura agraria y clases sociales en México (1974), El poder despótico burgués: Las raíces campesinas de las estructuras políticas de mediación (1977) y Campesinado y poder político (1982). Luego se publican en inglés como Agrarian Structure and Political Power in Mexico (1993).

 

A partir de su trabajo académico en torno al agro genera una teoría para explicar la evolución de la sociedad rural mexicana que abre nuevas líneas de investigación sobre el campo y provoca intensas discusiones.

 

Al final de los setenta y en la década de los ochenta aborda la teoría política de los procesos de legitimación y las formas de mediación. Sostiene que el concepto de mediación permite explicar la estabilidad, la cohesión y la legitimidad de los sistemas políticos en los países industrializados del siglo XX.

 

De esa época es Las redes imaginarias del poder político (1981). La teoría de la mediación aplicada a la realidad mexicana se trata en La democracia ausente (1986). Y de esa década es su célebre trabajo La jaula de la melancolía (1987), que lo introduce de lleno a este tema de estudio.

 

Y aborda el problemático y debatido tema de la identidad nacional mexicana. Desde el inicio de su publicación el libro se convierte en un texto clásico que ofrece un nuevo ángulo de mirada sobre la identidad nacional, que supera y deja atrás antiguas interpretaciones.

 

En la década de los noventa realiza una serie de estudios y reflexiones sobre la realidad mexicana y sigue trabajando sobre la teoría de las redes imaginarias del poder político. Y añade a sus investigaciones los mitos sobre el salvaje. Estos estudios critican la tradición del estructuralismo y propone una nueva interpretación de carácter evolucionista.

 

De esta época son libros fundamentales en la producción de Bartra: El salvaje en el espejo (1992); Oficio mexicano: miserias y esplendores de la cultura, (1993); El salvaje artificial (1997); El Siglo de Oro de la melancolía. Textos españoles y novohispanos sobre las enfermedades del alma (1998) y La sangre y la tinta. Ensayos sobre la condición postmexicana, (1999).

 

Ya en la década del 2000 al 2010 continúa sus estudios sobre la realidad política de México, la melancolía e introduce un nuevo tema al que dedica gran tiempo y energía, el funcionamiento del cerebro. De esa época son: Cultura y melancolía. Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro (2001);  El duelo de los ángeles. Locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno (2004) y Antropología del cerebro. La conciencia y los sistemas simbólicos (2006) y Cerebro y libertad. De 2013 es Ensayo sobre la moral, el juego y el determinismo.

 

En estas obras sobre el cerebro ofrece una nueva y original interpretación del tema de la conciencia que discute con neurocientíficos. Desarrolla la hipótesis de que el funcionamiento del cerebro humano no se puede entender sin examinar su estrecha conexión con un conjunto de prótesis culturales, a las que define como un exocerebro.

 

Sobre su análisis de la realidad política mexicana se encuentran: Fango sobre la democracia (2007) y La fractura mexicana (2009). Los dos abordan la transición democrática que se inicia en el año 2000 cuando el PRI, después de 80 años, pierde la presidencia de la República. Sobre ese tema trata también La sombra del futuro. Reflexiones sobre la transición mexicana (2012).

 

Estudia el axolotl, el anfibio endémico de México, y resultado de esa investigación es Axolotiada. Vida y mito de un anfibio mexicano (2011) realizado con imágenes, del diseñador Gerardo Villadelángel Viñas. Vuelve sobre el mito del salvaje en Historias de salvajes (2017) y en Los salvajes en el cine: notas sobre un mito en movimiento (2018).

 

Y una vez más aborda el tema de la melancolía en La melancolía moderna (2017). Y la relación entre esta y el "ser del mexicano" que es objeto de estudio en Anatomía del mexicano (2019). La melancolía es un fenómeno social y cultural propia de una sociedad mundial inmersa en transformaciones caóticas y profundas que afectan a las sociedades de las distintas partes del mundo. De 2019 Chamanes y robots. Reflexiones sobre el efecto placebo y la conciencia artificial.

 

La vida intelectual de Bartra ha dejado huella en la realidad del país. No hay duda de la importancia y significado del conjunto de su obra, que ha sido traducida a varias lenguas. A lo largo de su vida ha sido un referente de la verdadera izquierda en México.

 

Desde muy joven se volvió un activista político comprometido con los cambios en el país, para hacerlo más justo e incluyente. Ha seguido en esa lucha, que ahora identifica con la democracia. La búsqueda de la verdad y el rebelarse contra la establecido han sido dos grandes propósitos que han conducido su vida. Su autobiografía intelectual ofrece la posibilidad de conocer de manera más profunda la vida de este hombre, que optó por la academia y la escritura, como su manera de estar en el mundo.

 

Mutaciones

Autobiografía intelectual

Roger Bartra

Debate

México, 2023

pp. 424

 

Convento de San Mateo (Huichapan, Hidalgo)

Rubén Aguilar Valenzuela

   

Toponimia

 

El nombre deriva de las raíces nahuas huexoapan huexotl, "sauce"; y atl, "agua" y "pan" río. Se traduce como que "río de los sauces". En versión de algunos historiadores, los toltecas que se asentaron en esta zona, la nombraron hueychapan que significa "abundancia de agua»".

 

Historia

 

De 1531 es el inicio de evangelización en este lugar a cargo de la del Orden de Frailes Menores (OFM) de la Provincia del Santo Evangelio, con el apoyo del cacique hñähñu Nicolás Montañés, de Jilotepec, originario de Tula, y pariente de Moctezuma II. En 1577 fraile Lucas de Bárcena inicia la construcción del conjunto conventual.

 

En 1585, fray Antonio de Ciudad Real, que acompaña a fray Alonso Ponce, visitador de la Orden escribe: "El convento está acabado, con su iglesia, claustro, dormitorio y huerta, en la cual se dan nueces y otras frutas y muchas hortalizas; riégase todo con el agua que sale de una fuente que nace dentro de la mesma huerta, que es mucha cantidad: el edifico del convento es bueno, su vocación es de San Matheo. Los frailes que en el moran son cuatro y toda la tierra es templada".

 

La población mayoritariamente era hñähñu, pero hay evidencias de que hacia 1569, los frailes residentes predicaban también en náhuatl. En ese tiempo había 7000   tributarios en veintiocho pequeños pueblos (G. Kubler). En 1633 se construye la capilla de san Felipe de Jesús dentro de la iglesia. La evidencia señala que hacia 1692 se empieza a construir la actual iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe. A lo largo de los siglos XVII y XVIII la iglesia tuvo muchas intervenciones.

 

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En el siglo XVII fray Felipe de Santiago escribe el Códice Huichapan. Los glifos son obra de un indígena era hñähñu. En los primeros cinco folios se encuentran los anales del convento de San Mateo de Huichapan (1539-1618); hay un folio en blanco y después dos muy deteriorados también sobre los anales del convento (1629-1632); siguen dos folios con doce glifos toponímicos con identificación en hñähñu; posteriormente aparecen otros dos con el calendario propio de esta cultura; luego siguen los folios de carácter histórico que cubren los años de 1403 a 1528. Faltan algunos años, por el deterioro del texto.

Descripción:

 

- Atrio

Barda del atrio.

 

El atrio es una explanada muy grande que debe conservar las dimensiones originales del siglo XVI. Hay un desnivel de la calle hacia el conjunto conventual que se resuelve con escaleras. El piso es de adoquín y en algunas partes hay jardín.

 

- Cruz atrial

La cruz es del siglo XVI. Es una piedra monolítica. Las imágenes tienen un carácter didáctico que se proponía mostrar los distintos episodios de la Pasión de Jesús. Obra de manos indígenas. Es una pieza notable y única de la escultura novohispana. De una gran belleza.

- Portal de peregrinos

El portal de peregrinos tiene dos arcos de medio punto, que dan acceso a la entrada del convento. En la parte superior una ventana.

Repisas donde se sostienen los arcos del portal de peregrinos.

 

- Iglesia de Guadalupe

La iglesia original es del siglo XVI, pero la que ahora vemos se empieza a construir a finales del siglo XVII. A la izquierda la capilla de la Tercera Orden y a la derecha la parroquia. Ambas construcciones del siglo XVIII.

 

Exterior

La fachada es lisa y tiene la portada y un remate. La portada, que es de argamasa, tiene cuatro cuerpos. El primero es un arco de medio punto enmarcado en un alfiz. El segundo es un frontón con un arco cortado de medio punto. El tercero la ventana del coro en medio de dos nichos con las figuras de san Pedro y san Pablo. El cuarto un frontón triangular con la imagen de san Mateo apóstol. El remate es mixtilíneo.

La torre, que está arremetida, tiene cuatro cuerpos. Es de estilo barroco debe ser de finales del siglo XVII o principios del siglo XVIII. El primero es de mampostería y corre a lo largo de la fachada. Los siguientes son de cantera. El segundo tiene arcos de medio punto alargados en medio de columnas salomónicas. El tercero, de menor dimensión, tiene arcos de medio punto rodeados de pilastras. El cuarto, todavía de menor dimensión, tiene arcos de medio punto y remata en una cúpula.

 

Interior

La planta es de una nave. En el altar mayor la imagen de la Virgen de Guadalupe. Un arco triunfal divide a la nave del ábside. En las paredes y el techo dibujos decorativos del siglo XIX o ya inicios del siglo XX.

 

- Capilla de la Tercera Orden

La capilla de la Tercera Orden, está a la izquierda de la iglesia de la Virgen de Guadalupe o la iglesia vieja. Se construye a partir de 1745 y para 1750 ya está terminada. Se levanta con un donativo del capitán de infantería Manuel González Ponce de León.

 

Exterior

La fachada es lisa y tiene dos elementos; la portada y el remate. La portada tiene tres cuerpos. El primero un arco de medio punto con jambas con columnas y enmarcado en columnas. El segundo un frontón rectangular con un nicho. El tercero una ventana octagonal en medio de un frontón triangular. El remate es mixtilíneo. Al centro el escudo de la Orden de Frailes Menores (OFM). Tiene una portada lateral con dos cuerpos. El primero un arco de medio punto y el segundo un frontón triangular.

 

Interior

El altar mayor es barroco churrigueresco obra del siglo XVIII. Tiene tres cuerpos. En el primero dos puertas en las calles laterales. En la central, que ocupa dos niveles, un crucifijo y a los lados nichos con imágenes de santos, que son las calles laterales del segundo cuerpo. En el tercer cuerpo hay tres calles, en la del centro imágenes. En las laterales imágenes. Un remate.

 

- Iglesia parroquial

La parroquia se construye entre 1753 y 1763 con un donativo del capitán de infantería Manuel González de León, benefactor histórico de la población. La iglesia es obra del constructor indígena Antonio Simón.

 

Exterior

La fachada-portada es de cantera de estilo churrigeresco temprano. Tiene tres cuerpos y un remate. El primero cuenta con tres calles. En la del centro un arco de forma mixtilínea. En la parte superior un bajorrelieve de adorno. En las dos calles laterales nichos con imágenes. El segundo tiene tres calles. En la del centro la ventana del coro arremetida en medio de una estructura modulada. Al centro una imagen. Las calles laterales son lisas. El tercero es un bajorrelieve en otro material al de la portada. El remate es mixtilíneo y al centro un bajorrelieve.

 

La torre, al lado derecho de la fachada-portada, es de cantera y tiene cuatro cuerpos y un remate. El primero, que es liso, corre a lo largo de la fachada-portada. El segundo tiene arcos mixtilíneos en sus cuatro lados enmarcados en pilastras. El tercero, de menor dimensión, tiene cuatro arcos en medio de pilastras. El tercero es octagonal con arcos en medio de pilastras. El remate es una cúpula con ocho gajos con linternilla.  Es hasta 1904, que el párroco Octaviano Cano termina la torre.

La fachada lateral derecha. Es de cantera de estilo churrigeresco temprano. Tiene tres cuerpos y un remate. El primero con tres calles. En la del centro un arco mixtilíneo. En las laterales imágenes en repisas. Se dividen por columnas. El segundo en la calle del centro un nicho con una imagen en medio de macetones con flores. En las calles laterales macetones con flores. En el tercero al centro un círculo. El remate es mixtilíneo con un bajorrelieve al centro.

 

Interior

La planta es de una nave. Tiene una cúpula octagonal con ventanas. En las pechinas no hay imágenes. El techo está dividido en cúpulas con ventanas. Un arco triunfal separa la nave central del presbiterio. El altar mayor es neoclásico con columnas de orden jónico que sostienen un frontón partido, con un ciprés al frente, también neoclásico. Hay una escultura orante del capitán González de León, motivo poco frecuente en el arte virreinal. En el altar una pintura de la Virgen de Guadalupe y en las paredes laterales dos cuadros de grandes dimensiones: una Virgen María y la Ascensión de Cristo a los cielos. En la nave dos altares de estilo churrigeresco dorados.

 

- Convento

Es una edificación del siglo XVI. La forma es cuadrada. Al centro una fuente. Tiene claustro alto y bajo. Los arcos en los dos claustros son de medio punto rebajados y se sostienen en columnas de piedra con capiteles de estilo ecléctico. En el claustro alto hay una barda-barandal.

Escalera

 

- Murales

En el dintel de la puerta del pasillo que conduce al segundo patio al sur, existe una franja mural del siglo XVI, con tallos y vides entrelazadas.

 

Comentario

Es una fundación de la Provincia del Santo Evangelio de la Orden de Frailes Menores (OFM). Se propone la fecha de 1531 o 1539. En el mismo espacio hay tres iglesias. En 1585 el conjunto conventual ya estaba construido. La iglesia se destruye y en 1692 se levanta la actual iglesia de la Virgen de Guadalupe.

 

La iglesia de la Tercera Orden, la de la izquierda, se construye a mediados del siglo XVIII, aunque la apariencia es de más antigua. La parroquia de estilo churrigueresco temprano también se construye a mediados del siglo XVIII. Las dos se levantan con un donativo del capitán de infantería Manuel González Ponce de León.

 

Es notable la cruz atrial del siglo XVI, que es una piedra monolítica. El convento también es del siglo XVI. El conjunto, con su gran atrio, es un espacio de norme belleza de muy buena arquitectura.

 

En el siglo XVII fray Felipe de Santiago escribe el Códice Huichapan. Los glifos son obra de un indígena hñähñu. Se cuentan la historia del Convento de San Mateo de Huichapan de 1539 a 1618 y de 1629 a 1632. Y también la historia de la población de 1403 a 1528.

 

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Visitas

1989; 1995; 2024 (abril)  

 

Fuentes consultadas  

• Notas de las visitas

• Kubler, George. Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México 1983.

• Vergara Vergara, José, El Barroco en Hidalgo, México, Gobierno del Estado de Hidalgo.

• Apuntes históricos de Huichapan, Colección Bicentenario Número 10, Gobierno de Hidalgo, Pachuca, Hidalgo, 2009.

• Vergara Hernández, Arturo y Robert H. Jackson. Las doctrinas franciscanas de México a fines del siglo XVI en las descripciones de Antonio de Ciudad Real (OFM) y su situación actual, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca de Soto, Hidalgo, 2022.  

Mediterráneo: Del mito a la razón (Foro Caixa Madrid, España)

 
Rubén Aguilar Valenzuela

Exposición

 

La exposición se organiza en cinco ámbitos: A) La mitología: Los viajes que fundan el Mediterráneo; B) El cosmos: Los enigmas del mundo; C) El espacio común: La ciudad dialogante; D) La persona: El misterio del alma; E) Epílogo: El último viaje de Ulises. Al interior de estos grandes ejes hay capítulos. En cada uno de los mismos señalo las piezas que me llamaron la atención:

 

A) La mitología: Los viajes que fundan el Mediterráneo

- El rapto de Europa: la definición del espacio  

  • Europa y el toro, mosaico, Pompeya, siglo I d.C.

  • Estatuillas con el rapto de Europa, terracota, siglos V-IV a.C.

  • Crátera pintada con el rapto de Europa, siglo IV a.C.      

 

- Heracles: La ordenación del espacio

  • Figura de Hércules, mármol, siglo II d.C.

  • Figura de Heracles joven, mármol, siglo I a.C.

  • Cabeza de Hércules, mármol, siglo II d.C.    

     

- Jasón y los argonautas: la exploración del Mediterráneo Oriental  

  • Fragmento de sarcófago con Jasón, Mede y el vellón de oro, mármol, siglo II a.C.

  • Crátera pintada con Jasón y los argonautas, cerámica, siglo V a.C.

 

- Odiseo: la comunicación entre pueblos

  • Figura de Ulises, mármol, siglo II d.C.

  • Antefijas en forma de sirena, arcilla, VII a.C.

 

B) El cosmos: Los enigmas del mundo

 

- La Esfinge o la lucha por la sabiduría

  • Ánfora pintada con la Esfinge, cerámica, siglo VI a.C.

  • Figura de Esfinge, oro, siglo VI-V a.C.

 

- El filósofo: la búsqueda de respuestas

  • Academia de Platón, mosaico, siglo I d.C.

  • Platón, mármol, siglo I d.C. (Copia de original del siglo IV a.C.)

  • Aristóteles, mármol, siglo I d.C. (Copia de original del siglo IV a.C)

  • Musa Polimnia, mármol, siglo I d.C.    

 

- El peligro de la filosofía

  • Herma de Sócrates, mármol, siglo IV a.C.

 

- La burla de los dioses

  • Estatuas de actores cómicos, terracota, siglos VI-II a.C.

 

- La utilización política de los dioses  

  • Estatuas de Serpis, bronce, siglo II d.C.

  • Cabeza de Serpis, mármol, siglo II d.C.  

 

- El castigo de Prometeo o la caída de Zeus

  • Sarcófago de Prometeo y Atenea, mármol, siglo II d.C.

  • Plato de Prometeo y Atlas, cerámica, siglo VI a.C.    

 

C) El espacio común: La ciudad dialogante

 

- La organización política

  • Textos de La Política de Aristóteles y La República de Platón, del siglo XV.  

 

- La democracia ateniense: un ejemplo político

  • Cabeza de Aristogitón, mármol, siglo I d.C. (copia de una del siglo V a.C.)

  • Cabeza de Herma de Solón, mármol, siglo I d.C.

  • Votos judicial condenatorio y exculpatorio, Bronce, siglo IV a.C.    

 

- El simposio: otro lugar de debate

  • Vasijas y platos con escenas del banquete y del komos (el cortejo festivo de bebedores que seguía al banquete), cerámica negra, siglos V-IV a.C.

  • Figueras banquetantes, terracota, siglos Vi-V a.C.  

 

- El ágora: espacio de intercambio

  • Reconstrucción en computadora del ágora en los siglos V-IV a.C.  Obra de los arquitectos Eric Rusiñol y Marc Marín. Sobre el actual yacimiento arqueológico se ha superpuesto la reconstrucción virtual de los edificios y monumentos existentes en los siglos V-IV a.C.

 

- La divinización de los valores cívicos

  • Figura de Irene, siglo I d.C. Copia de una griega de bronce del siglo IV a.C.

- Tique: la ciudad después de la democracia

  • Estatua de Tique, mármol, época imperial, 27-476 a.C.  

 

- Los excluidos de la vida pública

  • Jarra y plato de cerámica con escenas de la vida cotidiana de las mujeres, siglo V a.C.

  • Figuras grotescas y caricaturas, barro, siglos VI-I a.C.

 

D) La persona: El misterio del alma

- La importancia del alma: la psique

  • Estelas funerarias, mármol, siglos V-IV a.C.  

 

- La muerte ya no es el final

  • Esqueleto, bronce, siglo I a.C.  

 

- Eros y Pisque: el encuentro

  • Afrodita, Eros y Psique, mármol, siglo I a.C.

  • Torso de Eros, mármol, finales del siglo I a.C.

 

- El deseo, la mirada y el espejo

  • Espejos en bronce, siglos VI-V a.C.

  • Eros y Psique, mármol, siglo II d.C.

 

- El retrato: un nuevo género artístico

  • Retrato masculino pintado en vidrio, Pompeya, siglo I d.C.  

- Nuevos dioses redentores

  • Bronces y mármoles, siglo I d.C.

  • Un buen pastor, siglo IV d.C.

  • Mano votiva de Sabacio, siglo I a.C.

  • Imágenes de dioses de Egipto y Persia.  

 

E) Epílogo: El último viaje de Ulises

  • Friso de sarcófago romano con relieves de Ulises, mármol, siglo III d.C.  

 

 

Comentario

Se exponen 165 obras que vienen de 32 instituciones, la mayoría museos griegos e italianos. La muestra profundiza en los valores que, entre el siglo VI a.C. y el IV d.C., crearon una nueva forma de ver el mundo, que constituye un hito crucial para la evolución de la historia de la humanidad. El comisario, Pedro Azara, dice que los valores del mundo grecolatino siguen siendo una referencia universal y reflejo de las aspiraciones y contradicciones de la sociedad actual.

 

El argumento de la exposición se estructura a partir de tres ideas fundamentales: En Grecia, frente a los mitos y la omnipotencia de sus dioses surge una nueva concepción filosófica que sitúa a los hombres en el epicentro y en la que se impone la racionalidad; las ciudades comienzan a organizarse alrededor del ágora, un espacio central común para el diálogo e intercambio de ideas y mercancías; y por último, nace una nueva concepción de la persona en la que el alma y la individualidad empiezan a tomar forma. "Estos valores ponen de manifiesto dónde estamos, por qué habitamos y lo que somos, ya que se generan en el mundo antiguo pero aún hoy son vigentes" afirma Azara.

 

La temática que aborda la exposición no era fácil de plasmar, pero el comisario lo logra y con creces.  El discurso, que fluye, se construye a través de las piezas, todas muy bien seleccionadas, y las fichas técnicas son clara y pertinentes. El recorrido inicia con los mitos del rapto de Europa, los trabajos de Hércules, los viajes de Ulises, de Jasón y los Argonautas, que exploraron las tierras que rodeaban el mar Mediterráneo. A partir de ahí se da cuenta de la filosofía, la construcción de la ciudad, de sus leyes, pero también de la persona sus creencias y gustos.

 

Me hice del catálogo que recoge textos del comisario de la muestra, Pedro de Azara, y también de los especialistas Carlos García Gual, María Lagogianni-Georgakarakos, Gregorio Luri y Josep Montserrat Torrents. El diseño y la impresión de las imágenes son muy buenas.

 

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Vi la exposición el 23 de septiembre de 2014.

 

 

Museo de las Misiones Jesuitas (Loreto, Baja California Sur)

Rubén Aguilar Valenzuela 

Historia

 

El museo se funda en 1973, para exhibir lo que fue el proyecto misional de la Compañía de Jesús en la península de Baja California.

Edificio

 

Es una construcción del siglo XVIII que fue parte de la misión. A lo largo de los siglos tuvo diversos usos hasta que el gobierno federal lo restauró, para establecer el museo.

Entrada y patio interior

 

Patio interior.

 

Galería

 

 

Colección

El museo tiene siete salas donde se exhiben más de 300 piezas, entre vestigios arqueológicos y diversos objetos de los siglos XVII y XVIII como armas, pinturas, esculturas y vestimentas y objetos dedicados al culto religioso. Y también instrumentos de trabajo de distintos oficios de esa misma época.

 

Entre las piezas que destacan están un Cristo yacente, el Catecismo histórico de 1681 y el Libro de comentarios del eclesiástico de 1701. Hay pinturas y esculturas que pertenecieron a las iglesias de algunas de las misiones. Cerámica colonial y de la nao de China.

Columnas en madera de un altar.

 

 

  Cristo yacente – Santo entierro.

 

 

Piezas traídas en la nao de China.

 

Comentario

Patio interior.

 

 

El edificio del siglo XVIII expresión de la arquitectura que los jesuitas hacían en los confines de la Nueva España tiene un patio interior que limita con una de las paredes de la iglesia. Está bien reconstruido.

 

Se ofrece un relato histórico que comprende la época de las poblaciones prehistóricas que habitaron la región, el descubrimiento del territorio y la labor evangelizadora, a la manera de los jesuitas, que integra el desarrollo económico-social con la enseñanza del Evangelio.

Hay cuadros y esculturas del arte religioso que había en las misiones. La mayoría producidas en las ciudades del centro de la Nueva España. Piezas traídas de Oriente en la nao de China que aquí hacía una escala. El museo está bien conservado.

 

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Platiqué con el guardia de las salas del museo que estaba a cargo. Aquí trabaja desde hace 20 años de trabajar. Me dijo que el INAH les han recortado en presupuesto, que a este gobierno no le importan los museos. Que se requieren importantes inversiones para su mantenimiento. Ahora una de las más importantes tareas del director es buscar recursos, en particular con donantes de Estados Unidos que viven en Loreto, para que el museo no se caiga y siga abierto.

El compromiso por la paz en los municipios

Rubén Aguilar Valenzuela 

El Diálogo Nacional por la Paz, que organiza y animan a nivel nacional la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) y la Provincia de la Compañía de Jesús en México, ha dado a conocer el documento "Estrategias Municipales de Políticas Públicas para la Paz".

 

Con el inician la etapa de la firma del Compromiso Municipal por la Paz de los candidatos a presidentes municipales en las 1 580 alcaldías que se disputan el próximo 2 de junio en 30 de las entidades federativas. Al proceso convocan 56 organizaciones de la iglesia, la sociedad civil y de las universidades en todos los estados.

 

La propuesta de paz en el ámbito municipal es resultado del proceso de escucha y de la recuperación de buenas prácticas en los 32 estados donde se identificaron 300 de las mismas. Algunas son producto de las organizaciones de la sociedad civil y otras de los gobiernos municipales. Se practican en familias, barrios, escuelas, universidades, centros de trabajo, parroquias y forman parte de programas de gobierno.

 

A partir de este proceso se identificaron 28 compromisos que se organizan en siete temas: 1) Tejido Social; 2) Seguridad; 3) Justicia; 4) Cárceles; 5) Adolescentes; 6) Gobernanza; 7) Derechos Humanos. Los organizadores tienen la certeza de que "la paz se construye desde lo local, atendiendo los contextos, con la participación de todos los sectores y con una mirada a mediano y largo plazo".

 

La CEM, la CIRM y los jesuitas sostienen que desde hace 18 años México vive "una de las crisis de violencia más graves de su historia contemporánea. Se trata de una realidad compleja y multicausal" y añaden que "tenemos un sistema de seguridad fragmentado, con falta de estrategias territoriales y un descuido de las policías municipales".

 

Y que el sistema de justicia está rebasado "donde imperan la impunidad, la corrupción y el enfoque punitivo; en algunos lugares encontramos una falta de autonomía de las fiscalías estatales y una débil capacidad de investigación" y que "la rendición de cuentas y transparencia son retos que no han sido superados".

 

A esto agregan que "el sistema penitenciario, como propuesta de reinserción social, ha fracasado porque se abusa de la pena de prisión cuando muchos casos podrían resolverse con medidas alternativas y con un enfoque de justicia restaurativa".

 

El Diálogo Nacional por la Paz considera que "los gobiernos municipales son los más próximos a la ciudadanía y que tienen condiciones para atender problemáticas cotidianas que determinan la paz de los territorios".

 

Las recomendaciones contempladas en el documento "Estrategias Municipales de Políticas Públicas para la Paz" ofrece una guía general que requieren ser adaptadas de acuerdo a las características y las problemáticas particulares de cada municipio.

 

El Compromiso por la Paz ya fue firmado por las y el candidato a la presidencia de la República y también lo han hecho los candidatos a gobernador y ahora toca a quienes compiten por las presidencias municipales. Una gran iniciativa de la CEM, la CIRM, y los jesuitas.

 

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