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27Marzo2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Salvador Hernández Vélez

Salvador Hernández Vélez

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Lunes, 28 de Octubre de 2013 07:53

Inegi: Envipe 2013

El resultado de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública 2013 (Envipe 2013) muestra datos inauditos y, más aún, inquietantes, dados a conocer hace unas dos semanas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi): más de 21 millones de víctimas de delitos en el último año (2012), más de 27 millones de delitos, 9 de cada 10 de estos delitos no son denunciados, el costo de esta inseguridad se estima en más de 215 mil millones de pesos. Estos datos exhiben el fracaso de la estrategia de Felipe Calderón contra la delincuencia organizada a la vez que deja un enorme paquete al presidente Enrique Peña Nieto.

Lunes, 21 de Octubre de 2013 07:39

De la hamburguesa a la taza de café

Hace unos días comentaba con alumnos de la Facultad de Ciencias Administrativas que en un mundo de incertidumbre y de cambios acelerados como el que nos toca vivir, pero sobretodo a ellos.

Domingo, 13 de Octubre de 2013 23:46

El Ciudadano Contemporáneo

La semana pasada tuve la oportunidad de participar con un grupo de alumnos de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila Unidad Saltillo.  Estos jóvenes decidieron integrarse, fuera de las actividades curriculares, para constituir un Foro de Debate y argumentación. En la charla presenté el libro “El Manual del Ciudadano Contemporáneo” de Ikram Antaki. Sobre el tema de la argumentación, la erudita Ikram apunta que el arte de argumentar se adquiere y es la mejor escuela de la democracia.

Lunes, 07 de Octubre de 2013 16:44

Manuel e Ingrid

Sin duda las consecuencias del huracán “Ingrid” y la tormenta “Manuel” son diferentes en las regiones de las entidades federativas del País. En nuestro estado los saldos negativos son menores comparados, por ejemplo, con Guerrero.

Domingo, 29 de Septiembre de 2013 21:20

Lloviendo café

La FILA 2013 terminó con una gran aceptación el domingo pasado. La Feria Internacional del Libro en Arteaga “¡Vivo leyendo! Lloviendo café”, sí que se desarrolló entre la lluvia; no llovió café, pero sí mucha agua. El inesperado embate simultáneo del huracán “Ingrid” por el Golfo de México y de la tormenta “Manuel” por el Pacífico generaron las circunstancias, o tal vez haya sido una chiripa –sin alusiones personales- de la naturaleza, para que Arteaga que es Arteaga -como siempre lo dice su alcalde Ernesto Valdés Cepeda- estuviese mojada durante la feria del libro.

El ambiente también fue propicio para acompañar el recorrido por la feria con una taza de café, aunque no vi a nadie que se le derramara ésta exquisita bebida sobre los pasillos o en alguna pila de libros.

Pero como dice Juan Luis Guerra … “ojalá que llueva café en el campo /pa que en la realidad / no se sufra tanto”.

En el libro “La taza del diablo. El café la fuerza impulsora de la historia” de Stewart Lee Allen nos narra que los nativos –la casta de cultivadores de café, los harash- de Harar, ciudad del este de Etiopía, y capital de la región de Harari, veneraban sus tazas de café, lo que constata por la oración que le hicieron a esta bebida mágica: Una taza de café nos da paz / una taza de café hace que los niños crezcan / aumenta nuestras riquezas / nos protege contra el mal / nos da lluvia y hierbas. Puede ser que las tazas de café saboreadas en la FILA 2013, a la par de la oración de los oromo-garri y la leyenda “¡Vivo leyendo! Lloviendo café”, hayan generado la lluvia de estos días y provocado la aparición de las hierbas que surgen de las semillas que en el campo estaban dormidas.

En otra parte del fascinante libro de Lee Allen -quien para escribirlo recorrió 32 mil kilómetros en los medios que tuvo a su disposición en cada lugar, por caminos sinuosos y algunas veces impenetrables, tan solo para descifrar la asombrosa historia del café-, nos cuenta que en Occidente también tenemos nuestra oración a la primera taza de café del día: “Oh, taza mágica, ayúdame a soportar el terrible tráfico, no hagas que me enfurezca en el Metro y perdona a mi patrón, como me perdonas a mí. Amén”.

El historiador francés Jules Michelet (1798-1874) dedujo que la civilización occidental ilustrada nació cuando la sociedad europea pasó de consumir cerveza al mediodía en los lugares de trabajo a tomar café. Y Lee Allen nos lo remata con el siguiente anónimo puritano de 1674: “Cuando el dulce veneno de la traicionera uva / actuaba en el mundo violándolo todo / llegó el café, esta bebida seria y saludable / que cura el estómago y avispa el genio”. Pero también señala: “Todas las religiones tienen sus bebidas sagradas.

Los cristianos y los judíos tienen  el vino; los budistas el té (que, se dice, nació de las pestañas de Buda); los musulmanes, el café. Para los hindúes es la leche extraída de las vacas sagradas”.

Y como no llovió café, no fue posible disfrutar la experiencia de  una lluvia de esa bebida mágica, pero si hay lugares en donde al llegar nos invade el aroma del café. Una cafetería, una oficina, una casa o una ciudad entera. Por ejemplo, recuerdo que la ciudad de Córdoba, Veracruz, nos recibe con un agradable olor a café. Llega como una invasión que invita a degustar sus cafés que están entre los mejores del mundo.

Experimenté mi primera taza de café con mi abuela Eloísa, que acostumbraba prepararlo por las mañanas, muy temprano. Ponía a hervir agua en su olla de peltre y cuando empezaba a hervir la retiraba del comal y le agregaba café molido –del café Colón-, lo dejaba hervir por un ratito –el aroma invadía nuestra casa- cuidando que no se derramara y luego de retirarlo de la lumbre le ponía un chorrito de agua al tiempo, para que se precipitaran los granos de café molido, y quedaba listo para servirlo. Lo tomábamos con leche de cabra.

Luego aprendí a tomar café negro con mi amigo Adrián Macedo, en Durango. Decía que la leche y el azúcar echaban a perder el café.

Sin duda, cada quien ama el café por diferentes razones. Quizá porque es el arrancador del día, porque es la compañía de un grato desayuno, o para cerrar una exquisita comida, para acompañar una plática, para recibir una visita, para ir disfrutando de una placentera lectura. O para celebrar otra feria más del libro, aunque no llueva café, pero seguramente lloverán muchas lecturas a lo largo del año.

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Domingo, 22 de Septiembre de 2013 21:50

¡Vivo leyendo!

Pasó ya más de una semana que estuve en la inauguración de la Feria Internacional del libro en Arteaga (fila 2013). Es la segunda ocasión que se desarrolla en las instalaciones de ciudad universitaria de Arteaga de la Universidad Autónoma de Coahuila. En la lona donde se anuncia la fila 2013 se aprecia la siguiente leyenda: “¡Vivo leyendo! Lloviendo café”.

A paso de los días me parece que es una gran aspiración desear que el pueblo mexicano ¡viva leyendo!, tal vez así echemos abajo la última etapa de la economía del crimen de la que habla J. de Maillard: “Ante nuestros ojos, la economía del crimen está cumpliendo la última etapa del proceso: rentabilizar al fin la delincuencia de los pobres y marginados, que antaño constituía la zona oscura de las sociedades modernas, y que éstas mantenían aislada. La delincuencia de los pobres, que se consideraba improductiva, en la actualidad está conectada con redes que producen beneficios… La economía criminal se ha convertido en subproducto de la economía global, que ha integrado en sus circuitos la marginación social”.

Responder la pregunta ¿por qué vivir leyendo?, quizá valga la pena. La respuesta tal vez es la expuesta en el pequeño libro “Spinoza De la individualidad a la transindividualidad” de Etienne Balibar, él nos dice (página 38): “Los individuos están relacionados con (o “mezclados” con) algún otro porque intercambian “partes” (que pueden ser representadas como signos, incluidas las palabras, además de otros modos materiales), i.e. porque están continuamente “analizados” y “sintetizados”, des-compuestos en sus partes constituyentes y re-compuestos como unidades relativamente autónomas”. Leer nos proporcionará muchas más “partes” que intercambiar, y nos permitirá vivir más plenamente en convivencia con nuestros vecinos, pues como individuos estamos destinados a vivir juntos.

Alberto Manguel en la segunda página del prólogo de su libro “La ciudad de las palabras” recuerda a Ronald Wright quien en un ciclo de conferencias se preguntó “¿Por qué estamos juntos?” y respondió “¿Qué alternativa tenemos?” y al final de ese prólogo nos plantea preguntas, como dice él, que deben seguir siendo preguntas: “ ¿Cómo nos ayudan los relatos a percibirnos a nosotros mismos y a los otros? ¿Pueden esos relatos proporcionar a toda sociedad una identidad, sea verdadera o falsa? Y para terminar, ¿es posible que los relatos nos cambien y cambien el mundo en que vivimos? Mientras encontramos respuestas a estas preguntas no queda otra, sigamos leyendo.

En la página 24 de su libro Manguel nos dice: “El lenguaje, como alguna vez supimos, no sólo nombra, sino que también dá el ser a la realidad: es un acto de materialización logrado por medio de las palabras, por medio de esas crónicas de los acontecimientos percibidos e imaginados que llamamos ficciones … “Las ficciones son nuestra memoria, las bibliotecas son los lugares en que se almacena esa memoria, y leer es el oficio por medio del cual podemos recrearla” y en la siguiente página continúa: “Soñar historias, escribir historias, leer historias, son artes complementarias que otorgan palabras a nuestro sentido de la realidad y pueden servir para aprender a través de los otros, para transmitir la memoria, para educar o como advertencia”.

La memoria me remite al siguiente comentario también de Manguel: “Escuchar y leer enseña (o puede enseñar) a pensar, y entonces el hacedor se convierte en un peligro para el estado, que quiere, por encima de todo, un sosegado equilibrio. “Piensen menos y trabajen más”, así resumió esta vocación la ministra de finanzas de Nicolás Sarkozy, Christine Lagarde, en diciembre de 2007, lo cual equivale a decir: “Sean un pueblo de bueyes”. Bienvenidas sean las ferias de libros y continuemos nuestra vida leyendo porque la literatura no es un dogma, plantea cosas, pero no son concluyentes, son discutibles.

Y para cerrar, este artículo me remito a Umberto Eco que nos dice en el libro Nadie acabará con los libros que escribe junto con Jean-Claude Carrière: “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado, no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo … Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es”. Por ello ¡Vivo leyendo! Aunque me lloren los ojos.

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Domingo, 15 de Septiembre de 2013 21:52

La globalización y la autonomía

Recientemente en la Universidad Autónoma de la Laguna en Torreón, Coahuila, realizaron la segunda reunión de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) región México. En ella tuve la oportunidad de participar en la mesa “Desafío de la calidad, la regulación y la autonomía universitaria”. Los temas abordados fueron diversos. Sin embargo varios ponentes mostraron su preocupación por la postura que han sostenido los representantes de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en los últimos años: la educación superior es una mercancía ¿En qué repercute esta posición neoliberal con respecto a la autonomía universitaria?

Desde el 2008 en el marco de las reuniones de la UNESCO se han manifestado las preocupaciones en torno al debate de los globalizadores de que hay que definir si la educación superior es un bien de consumo o un bien público. En este sentido, la autonomía de las universidades públicas plasmada en nuestra Constitución Mexicana desde 1980 es un obstáculo para quienes sostienen que la autonomía es un artículo de consumo. Lo preocupante, manifestaron varios ponentes, es que hay una corriente desde las instancias de decisión de la política educativa que impulsan la creación de instituciones de educación superior basadas exclusivamente en la calidad de la educación haciendo a un lado la responsabilidad social y la facultad de gobernarse por ellas mismas.

Se mencionó el caso ecuatoriano, donde el estado con la última Reforma Educativa regula todos los aspectos de la vida de las universidades. En el caso de las universidades tecnológicas y politécnicas de México se exige de parte del gobierno que generen el 50 por ciento de su presupuesto. También se habló que en los siguientes seis años nueve universidades públicas del país entrarán en quiebra técnica por sus fondos de pensiones. El ejemplo más patético en la actualidad es la Universidad Autónoma de Zacatecas, que ya se declaró en quiebra técnica y su rector incluso presentó su renuncia.

En este sentido el tema del financiamiento está ya manifestando sus efectos sobre la autonomía, y ello sin duda repercutirá en la calidad de la educación superior. Varios de los representantes ahí reunidos manifestaron que se percibe una estrategia desde las instancias educativas para reducir la autonomía de las universidades. Pero también se reconoció que las universidades no sólo deben ser de docencia, sino que deben generar conocimiento, que hay que cumplir las otras tareas sustantivas de las universidades, esto es las de investigación, de difusión de la cultura y de extensión.

Sobre esta problemática la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) en su documento “Inclusión con responsabilidad social” nos dice que la autonomía universitaria es un logro que ha permitido a las instituciones la libertad de cátedra, la designación de sus propias autoridades y la libre administración de su patrimonio. Así éstas, para cumplir con sus funciones sustantivas, se otorgan sus propias normas de gobierno y reglas de funcionamiento para la aplicación de los recursos. Que en algunas ocasiones se ha malinterpretado la autonomía universitaria como la independencia plena de los fines del Estado, con el argumento del riesgo de la subordinación de la academia a los intereses del poder político. Sin embargo, si bien la autonomía es un requisito de libertad de cátedra, ésta no debe entenderse como un poder patrimonialista independiente en la dinámica de la sociedad, lo que implicaría la irresponsabilidad ética frente a las problemáticas para lograr el desarrollo integral. Es decir, debe existir una relación de complementariedad entre el Estado y las IES sin vulnerar sus propios ámbitos de trabajo y operatividad, lo que implica el fortalecimiento de la misma autonomía, pero sin el riesgo de la anarquía o la autarquía.

En el documento de la ANUIES en otra parte se expone que se requiere en el contexto de la globalización de un nuevo marco normativo para garantizar los estándares de calidad y homologar competencias, pero también para ello es necesario que las instituciones de educación superior tengan certidumbre en las reglas de asignación de los recursos y las políticas a largo plazo para su planeación y crecimiento para así fortalecer la autonomía universitaria.

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Domingo, 08 de Septiembre de 2013 21:58

La reforma pendiente

Desde la mitad del sexenio de Carlos Salinas de Gortari se habla en México de las “reformas estructurales”. Posteriormente, únicamente se comenta sobre las reformas de esa administración federal, entre ellas la implementada al Artículo 27 constitucional y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, las cuales generaron grandes expectativas de desarrollo para el País.

Y otras reformas se siguieron añorando, pues México sólo ha podido crecer un 2.4 por ciento en los últimos 30 años, según lo reconoce el propio secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Luego, en los siguientes sexenios, el de Ernesto Zedillo y los dos de Presidentes emanados de Acción Nacional, Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa, se ha hablado hasta el hartazgo de las reformas estructurales pendientes.

En los últimos tres sexenios las aludidas reformas quedaron en pausa. Luego, las cosas se empantanaron más con el sexenio del combate a la delincuencia organizada.

El sexenio de Calderón fue de las reformas judiciales, aunque éstas no se contemplaban entre las estructurales.

El combate al crimen organizado, y por qué no decirlo, también al “desorganizado”, exhibió delitos que eran impensables, por lo que fue necesario modificar desde la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos hasta elaborar nuevas leyes que permitieran combatir a los delincuentes.

Los recursos canalizados a esta guerra contra la delincuencia son incalculables, porque no sólo son los provenientes del Gobierno, sino también los que han tenido que pagar miles de ciudadanos para defenderse de la delincuencia.

El lunes pasado el presidente Enrique Peña Nieto dio su Primer Informe de Gobierno. En él nos habló de acciones de su administración para combatir la inseguridad. También se refirió a los avances que ha tenido en el cambio de estrategia al crimen organizado, luego pasó a hablar de lo social y, por tanto, de la gran Cruzada Contra el Hambre.

En el tema de la Reforma Educativa en este rubro, en particular nos habló de la nueva Ley del Servicio Profesional Docente, que la Cámara de Diputados votó en su primer día de sesiones de este periodo legislativo, iniciado el1 de septiembre.

Referente a lo económico, habló de la necesidad de democratizar la productividad para que las grandes, medianas y pequeñas empresas se fortalezcan y puedan competir en el mercado global, formando cadenas de valor. Finalmente, trató el tema de la responsabilidad global de nuestro País.

También anunció que en los siguientes 120 días que restan a este año, se complementarán las grandes reformas y, por tanto, este 2013 será el “año de las transformaciones”. La Cámara de Diputados, en lo que falta del año, tendrá que sacar adelante las reformas Energética y Hacendaria. Ya al principio del sexenio se votó la Reforma Laboral que al final mandó Calderón al Congreso.

Sin duda una gran reforma pendiente es la Reforma del Poder. La pérdida del PRI de la mayoría legislativa en 1997, y la llegada del PAN a Los Pinos en el 2000, determinó sin duda la necesidad de contar con un marco normativo que se corresponda a la nueva realidad política que vive el País.

Sigue pendiente si debemos seguir manteniendo un régimen presidencialista o no. La Reforma del Poder sigue pendiente. La alternancia también generó cotos de poder en los estados, que reprodujeron en lo local las prácticas del viejo régimen. Lo que exige, por tanto, un nuevo rediseño institucional del poder en nuestro País.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de presentar el libro “El municipio es una creación del Estado y el ayuntamiento una especie de gobierno parlamentario”, a invitación de su autor, Jesús Ricardo Cisneros Hernández.

En su libro, Cisneros nos recuerda que la República Mexicana está compuesta de Estados libres y soberanos y que los Gobiernos Federal y Estatales se dividen para su ejercicio en tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, pero que en el caso del ayuntamiento, “…como fórmula de gobierno municipal, no comparte los principios de identidad, unidad y coherencia por el contrario es radicalmente distinto a los gobiernos federal y estatal”, pues el ayuntamiento “…concentra o reúne en sí mismo las facultades legislativa, administrativa y jurisdiccional”, haciendo de este una especie de gobierno parlamentario, ¿será esto la base del nuevo régimen que demanda el País? Este es uno de los temas de la Reforma del Poder que sigue pendiente.

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Domingo, 01 de Septiembre de 2013 21:37

Las ciencias y las filosofías

En el marco del vigésimo sexto aniversario de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la Universidad Autónoma de Coahuila, su director Julio Saucedo, me invitó a una charla con el tema de las relaciones de la Filosofía con las Ciencias. Al tratar en esta exposición algunos aspectos de las relaciones que la Filosofía mantiene, o debiera mantener, con las ciencias, hay que resaltar lo referente a cómo la Filosofía puede serle útil a las ciencias y, en consecuencia, a los científicos.

Por otra parte, la cuestión de la historia de las ciencias, no debe perder de vista, como dice Raymond Pierre en su libro “La historia y las ciencias” (Ed. Anagrama, Barcelona, 1976, pág. 41) que: “…no existe historia sin la articulación efectiva de un sector de desarrollo con respecto a los demás sectores sociales”. Por ello, al abordar estos temas hay que ir más allá de la descripción de las condiciones económicas, políticas, ideológicas y sociales; es decir, de las condiciones históricas concretas en las que fueron producidas y los problemas surgidos en ese proceso de producción del conocimiento científico.

La producción del conocimiento científico, del cómo se produce la ciencia, del cómo se constituye, no puede ser explicado olvidando que la política se hace en todos los lugares de una formación social, adoptando formas indirectas. El desarrollo de la Ciencia también está ligado a la política de la coyuntura.

Sin embargo, hay que acotar que una charla de esta naturaleza tiene un carácter introductorio con respecto a la problemática tratada, por ello debe soportarse en datos empíricos. Los análisis empíricos muestran en cierta medida que la relación de la filosofía con las ciencias en un determinado contexto histórico permiten apuntar una conclusión: Una serie de situaciones en el desarrollo histórico muestran que el origen y constitución de una nueva ciencia siempre ha restaurado de una u otra forma, la filosofía existente. Un ejemplo de ello es la constitución de las Matemáticas griegas, primer continente de la ciencia, las cuales, de forma considerable, suscitaron el cambio que llevó a la filosofía de Platón. Otro es el de la Física, segundo continente de la ciencia, el cual dio origen a los cambios que condujeron a la filosofía de Galileo a Descartes, y luego a la de Kent hasta Newton.

La Ciencia y la Filosofía, por qué no decirlo, no han sido creación de una época histórica o de un individuo, han sido el resultado de una serie de épocas y del trabajo de muchas generaciones. En el caso de la matemática, sus primeras ideas y proposiciones se remontan a la más temprana antigüedad (4 mil años a.C.) y han sido ordenadas, estructuradas, en un sistema coherente, hace más de 2 mil años.

Por otra parte, creemos conveniente abrir el debate contra la idea que hace aparecer la ciencia como un cuerpo de conocimientos puros, alejados de la vida cotidiana; esto es, de las relaciones políticas, económicas, ideológicas y sociales.

Así pues, de todos estos análisis se desprende que las ciencias no son nunca tomadas por los filósofos por lo que realmente son, sino que su existencia, sus límites, sus dificultades de crecimiento, son interpretados en las categorías idealistas de las filosofías que les son más cercanas, y son utilizadas desde el exterior -burdamente o con agudeza, pero siempre utilizadas- para servir de argumento o de garantía a aquellos “valores” extracientíficos a los que las filosofías en cuestión sirven objetivamente.

Para encuadrar lo antes expuesto, finalmente cabe aquí la pregunta: ¿Cómo se desarrolla la Ciencia? Para responder remitámonos a Louis Althusser. En la historia de las ciencias vemos desarrollarse constantemente un doble proceso: el proceso de eliminación pura y simple de errores (que desaparecen totalmente), y el proceso de reinserción de los conocimientos y elementos teóricos anteriores en el contexto de los nuevos conocimientos adquiridos y de las nuevas teorías constituidas

¿Y cómo procede la Filosofía? La historia de la Filosofía “procede” de muy distinta manera: mediante una lucha por el dominio de las nuevas modalidades filosóficas sobre las anteriores, que a su vez antes eran dominantes. En Filosofía, el adversario nunca es totalmente vencido; nunca es, por consiguiente, totalmente eliminado, totalmente borrado de la existencia histórica: es simplemente dominado.

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@SalvadorHV

Domingo, 25 de Agosto de 2013 20:36

Democracia versus pobreza

Y así van viviendo los pobres hermanos…

¡con hambre y dolor!

Otilio González

(Poeta saltillense)

Los datos dados a conocer, hace unas semanas, de la ENIGH2012 (Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares) muestran un panorama extremadamente preocupante. Estos nos permiten conocer cómo cerró el sexenio de Felipe Calderón en materia de pobreza. También evidencian una población con carencias sociales por debajo de la Línea de Bienestar (LB); esto es, pobres con necesidades básicas insatisfechas, y pobres por sus bajos ingresos. Quienes tienen carencias sociales representan las tres cuartas partes de la población nacional, poco más de 85 millones, mientras los que tienen ingresos menores a la LB son alrededor de la mitad de la población (60.6 millones en 2012).

El Decano de la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, F. Xavier Ruiz Collantes, ante circunstancias como esta se pregunta: “¿Cómo es posible que en un sistema democrático de toma de decisiones colectivas, los intereses de las mayorías se vean profunda y sistemáticamente perjudicados en beneficio de unas minorías cada vez más reducidas y excluyentes?”.

Desde la caída del Muro de Berlín y de la terminación de la Guerra Fría; es decir, en los últimos 25 años, en la época del auge de la globalización en los países democráticos occidentales y desarrollados, los recursos y la riqueza cada día se concentran más en los que más tienen, los recursos de las clases medias y trabajadoras se transfieren hacia las clases pudientes. Lo más grave es que este fenómeno no sólo se da en los países del ámbito europeo y con insuficiente recorrido democrático, como Grecia, España o Portugal, esto también sucede en el país más rico de Europa: Alemania.

Según el último informe cuatrienal del Ministerio de Trabajo alemán, “Riqueza y Pobreza”, dado a conocer a finales de 2012, el 10 por ciento de los alemanes concentraba, en 2008, el 53 por ciento de la riqueza; al 40 por ciento, las clases medias, les corresponde el 46 por ciento, y al resto de los alemanes, que es la mitad de la población, les toca sólo el 1 por ciento. Los datos muestran que en diez años, ese 50 por ciento más pobre ha pasado, de poseer el 4 por ciento de los recursos a 1 por ciento. Las clases medias, que son el 40 por ciento, han reducido en seis puntos su participación en la riqueza general y, por el contrario, el 10 por ciento más rico ha subido 8 puntos su riqueza.

En el mismo sentido, otro estudio del Instituto Alemán de Investigación Económica, de 2011, registra que el 10 por ciento de los alemanes más ricos concentran ya el 66.6 por ciento del capital. Esto, en cierta medida ha sido posible porque en los últimos diez años los salarios reales de los trabajadores en Alemania no han aumentado. Estos son datos oficiales del propio gobierno de un país inequívocamente considerado democrático y, supuestamente, de los más igualitarios.

Estas estadísticas de nuestro País y las de Alemania llevan a otro cuestionamiento también planteado por Ruiz Collantes: “¿Qué ocurre para que las decisiones de voto de la mayoría de los ciudadanos se transformen en decisiones políticas que agreden sistemáticamente sus condiciones de vida, su bienestar material y sólo benefician a minorías extremadamente reducidas?”.

Por ahora, las tendencias actuales apuntan a que en el embarazoso sistema de la democracia representativa, liberal y capitalista, algo falla, y no un poco, sino muchísimo y cada día se agudiza más. Cuando unas políticas hacen más ricos a los ricos, y desaparecen a las clases medias engrosando las cifras de los pobres, es claro que detrás de tales políticas hay un sistema de poder benevolente sólo para unos cuantos.

Si algún valor funcional puede poseer la democracia es hacer que los valores e intereses de las mayorías prevalezcan sobre los de las minorías. Es importante, pues, impedir que las minorías sojuzguen a las masas. Aquí es donde está el cuestionamiento del sistema democrático: no son las mayorías las que se están beneficiando.

En la época de la globalización, las medidas contra las clases trabajadoras y clases medias no han parado. Se recortan los servicios públicos, los subsidios y prestaciones. También se están eliminando aceleradamente los derechos laborales de los trabajadores. Ahí están los ejemplos de las protestas en Brasil y en Detroit, la ciudad norteamericana que el pasado 19 de julio se declaró en quiebra. Naturalmente, nada de ello fue votado por los ciudadanos.

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