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29Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Jorge Nuñez

Jorge Nuñez

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Lunes, 12 de Agosto de 2013 02:17

Un traje a la medida

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

En el trabajo permanente dentro de una Notaria Pública todos los días se convive con diferentes personas, familias, y sobre todo con muy diversas situaciones, motivando siempre a la reflexión y a la toma de conciencia de que efectivamente cada persona, cada familia, y cada circunstancia es un mundo completamente diferente, siendo obligatorio por tanto, un análisis propio para cada una de las circunstancias y asuntos planteados por los ciudadanos.

Nada mas erróneo que pensar que una situación, una familia, o una persona es igual a otra dentro del ámbito jurídico notarial, ya que nosotros los Notarios Públicos tenemos como deber escuchar a conciencia cada una de las situaciones para lograr de manera perfecta el objetivo buscado por cada uno de los ciudadanos para de esta manera estar en plena posibilidad de proporcionar la tan anhelada meta que es la seguridad jurídica en cada una de las personas y la producción de una sociedad cada vez más justa.

Más de un par de personas le han comentado a este servidor “cuando estoy con usted Licenciado siento como si estuviera con mi sacerdote, ya que puedo contarle mis situaciones y usted siempre me da la solución más adecuada”. Esta confianza total que tiene el ciudadano con su Notario Público nos obliga a buscar por todos los medios legales la seguridad jurídica, la paz social, y el fortalecimiento del Estado de Derecho.

Atendiendo a lo anterior, suena lógico que debamos tener en nuestra mente en todo momento la imparcialidad, la veracidad, el secreto profesional, el apego estricto a la Ley, para mediante una actuación eficiente y eficaz y con un sentido de deber social en nuestra conciencia logremos que nuestra sociedad transite siempre por el camino de la Ley y que las relaciones humanas sean en todo momento justas.

 

Estimado lector espero que este artículo nos siga sirviendo para transitar por el camino de la Ley.

Domingo, 04 de Agosto de 2013 21:23

A un mes de septiembre, mes del testamento

Por: Lic. Jorge Luis Nuñez Aguirre

Notario Público Número 97 y Subdirector de Nuestra Revista

Hace algunos meses compartía por este mismo medio con ustedes el tema del testamento y lo fundamental que resulta que cada persona lo realice con el Notario Público, ya que es precisamente esta declaración de voluntad personalísima, revocable y libre, la que nos va a permitir disponer de nuestros bienes, derechos, y obligaciones para después de nuestra muerte.

En esta ocasión y con el ánimo de que se vaya preparando para ser su testamento, le comparto los sencillos pasos que habrá de seguir y los simples documentos que habrá de tener usted para poder acudir con el Notario Público y hacer su testamento:

- El testador deberá contar con identificación oficial y proporcionar al Notario Público los siguientes datos:

· Nombre completo

· Domicilio

· Ocupación

· Registro Federal de Contribuyentes (RFC)

· CURP

· Nacionalidad

· Estado Civil

· Casado por: sociedad conyugal o separación de bienes (en caso de estar casado)

· Ciudad de Origen

· Fecha de Nacimiento

· Nombre de los padres

· Manifestar si sabe leer y escribir y si ha otorgado algún otro testamento

Además de los datos anteriores el testador deberá acompañarse de 3 testigos, todos con identificación oficial y mayores de edad, no familiares del testador ni del Notario, y los siguientes datos de los testigos:

· Nombre completo

· Domicilio

· Ocupación

· Edad

· Nacionalidad

· Estado civil

· CURP

Los datos anteriores deberán acompañarse de las identificaciones oficiales de todos, es decir, de testador y de testigos, además del acta de nacimiento del testador.

Como verá, es muy sencillo cumplir con los requisitos necesarios para hacer su testamento, le recomiendo los vaya juntando para que acuda con el Notario Público lo antes posible y le programen fecha y hora para la firma de su testamento.

Viva tranquilo, haga su testamento.

 

Estimado lector, espero que este artículo le sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

Domingo, 28 de Julio de 2013 20:42

Metas artículo 100

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Compartir ideas, pensamientos, consejos, acontecimientos, con personas que gustan de la lectura, es algo que genera cultura y satisfacción personal.

El día de hoy estoy escribiendo el artículo número 100, sirva el presente en un primer momento para dar GRACIAS a todos mis lectores y colaboradores.

El artículo de hoy lo denomino “METAS” precisamente por esta meta que hoy cumplo y es redactar el artículo número 100; y es que sabe que, estimado lector, haciendo un recuento de mi vida por fortuna he podido lograr absolutamente todas las metas que me he propuesto, con mucho esfuerzo, con mucha disciplina, y con mucho apoyo de gente a la que quiero y que me quiere.

Al comienzo de mi vida en mis primeros años de niñez tuve la posibilidad de pronunciar mis primeras palabras antes de llegar al primer año de existencia, situación que permitió que mis padres, ambos maestros de primaria al llegar a la edad de cuatro años me enseñaran a leer y a le edad de cinco años pudiera este servidor leer y escribir muchas palabras, estas estimado lector, fueron sin dudas las primeras metas que seguramente inconsciente pude cumplir, pero que me abrieron paso a un mundo lleno de aprendizaje continuo.

En mi paso por la educación primaria, los primeros tres grados en la escuela Héroes de la Independencia ubicada en la colonia Miguel Hidalgo al sur de la ciudad de Saltillo y los segundos tres en la escuela primaria Vicente Valdes Valdes, ubicada en el Fraccionamiento Oceanía, pude lograr reconocimiento a la excelencia académica en estos seis años de educación inicial.

Decidí al termino de la educación primaria, ingresar a una secundaria de mucho prestigio en el estado de Coahuila particularmente en Saltillo, me refiero a la Escuela Secundaria del Estado General Andrés S. Viesca, donde además de lograr nuevamente la excelencia académica pude contender y ganar la presidencia de la sociedad de alumnos de esta institución.

Llego la hora de ingresar a la educación preparatoria y decidí que fuera en el histórico Ateneo Fuente, a mi llegada a la educación preparatoria, yo ya tenía la idea de estudiar Leyes, tal vez por la cercanía con los libros o tal vez por mi permanente convicción de justica; me empeñe en obtener buenas notas, y nuevamente lo logré, al término de mi educación preparatoria fui reconocido por la institución por la excelencia académica alcanzada.

Se llego el momento de ingresar a la gloriosa Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, y con ello el entregarme de lleno a los libros, pero también a la política estudiantil, ya que en esta Facultad de Jurisprudencia pude alcanzar un logro triple; lograr la excelencia académica, lograr ganar la presidencia de la sociedad de alumnos, y lograr la votación más alta históricamente en esta institución superior.

Prácticamente recién graduado y ya como Licenciado en Derecho, a la edad de 23 años fui invitado por el entonces Gobernador del Estado de Coahuila, Profesor Humberto Moreira Valdes para dirigir los destinos de los jóvenes de Coahuila, como parte de su Gabinete al frente del Instituto Coahuilense de la Juventud; aquí me propuse que durante los seis años tenía que trabajar de cerca con los jóvenes de Coahuila y con sus familias y lo logramos, durante todo el sexenio estuvimos cercanos a la juventud coahuilense generando siempre oportunidades de desarrollo y superación permanente.

Al término del sexenio anterior pude lograr una meta más, y es llegar a una de las cúspides más altas para cualquier profesional del Derecho, llegar a ser Notario Público, desde donde actualmente con cercanía permanente con la ciudadanía logramos proporcionar seguridad jurídica y cumplimiento estricto de la Ley.

Hemos podido lograr todo, pero aun faltan muchas metas por lograr, y sabe qué; seguiremos trabajando como siempre muy fuerte con la ayuda de mucha gente para seguir logrado todo, Absolutamente todo en el ámbito profesional, claro está, aunado esto a seguir siendo buen ciudadano, buen hijo, buen hermano, próximamente buen esposo y buen padre de familia.

 

SEGUIMOS AVANZANDO!!

Domingo, 21 de Julio de 2013 23:11

La condición jurídica

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Una tarde de esta semana revisaba un poco de doctrina jurídica, de manera particular el punto de vista de Manuel Borja Soriano sobre un tema denominado “La condición” y que es conocido, tanto por los profesionales del derecho, como por los estudiantes de Leyes.

Atendiendo a lo anterior, me decidí a compartir en este artículo algunas líneas de esta lectura jurídico-doctrinaria incluyendo algunos ejemplos que el mismo Borja Soriano añade a la lectura y que creo que resultan sumamente explícitos, mismas que comparto a continuación.

En términos generales, la condición es un acontecimiento futuro de realización incierta de la cual depende la existencia o terminación de una obligación. Hasta aquí resulta simple comprender lo que es una condición, sin embargo esta definición tan sencilla trae consigo una serie de matices y tipos de condiciones pudiendo destacar las siguientes:

-Condición suspensiva: La condición suspensiva es aquel acontecimiento futuro de realización incierta de cuya llegada  depende el nacimiento de una obligación; por ejemplo el caso típico de asegurar un mueble o inmueble contra incendios en donde la condición, claro está, es que el objeto asegurado sufra algún incendio, naciendo la obligación del asegurador de cumplir con lo pactado.

-Condición resolutoria: Podemos decir que una condición es resolutoria cuando llegar a esta produce que se dé por terminada la obligación que se pacto, es decir, tiene como finalidad el extinguir la obligación, como por ejemplo, si decidimos donar un automóvil con condición resolutoria, siendo esta la muerte del donatario antes que el donante.

-Condición casual: Cuando su cumplimiento depende por completo de la voluntad de un tercero ajeno a las partes, como ejemplo pondríamos lo siguiente, si tu padre muere antes que tu, yo terminare de pagar tus estudios hasta que concluyas una carrera universitaria.

-Condición potestativa: Cuando la condición depende enteramente de la voluntad de una de las partes; por ejemplo, si llego a vender mi casa te la ofreceré a ti antes que ofrecerla a otras personas.

-Condición mixta: Cuando la condición depende tanto de algún acontecimiento ajeno a la voluntad de las partes, así como a la voluntad de alguna de las partes; por ejemplo, si tú te casas con tal persona yo me comprometo a rentarte la casa que tengo en tal colonia.

-Condición positiva: Cuando el cumplimiento de la obligación depende de que llegue un acontecimiento; por ejemplo, yo me comprometo a cumplir con la obligación si acaso Juan Pérez termina la carrera universitaria.

-Condición negativa: Cuando el cumplimiento de la obligación depende de que no llegue un acontecimiento; por ejemplo, yo me comprometo a darte todos los frutos de mí cosecha, siempre y cuando no caiga una nevada en este año.

Como verá estimado lector, de la simple definición de lo que jurídica y teóricamente resulta ser la condición se desprendieron una serie de matices y eventualidades que dan forma al cumplimiento de una obligación.

 

Espero estimado lector este artículo nos sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

Domingo, 14 de Julio de 2013 21:16

El Notario Público en el mundo

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Estos días estoy trabajando en una investigación relacionada con la función notarial, no solamente en nuestro país, sino que también en el ámbito internacional, en los diferentes países, revisando los diferentes sistemas y características en particular, por lo tanto el día de hoy decidí hablarles un poco de la parte introductoria de la investigación a que me refiero.

Debemos tener presente que todos los países en el mundo cuentan con Notarios Públicos, ya que representan una función vital para los Estados, evidentemente cada país con sus sistema y características peculiares.

Particularmente en México tenemos el sistema de Notariado Latino, en donde  los Notarios Públicos debemos de ser peritos en derecho, pudiendo por lo tanto brindar una eficaz atención jurídica a la ciudadanía bajo la más estricta imparcialidad, ceñimiento a la Ley y veracidad, ya que el Estado ha depositado en nosotros la Fe Pública, misma que garantiza la seguridad jurídica.

El Estado y la ciudadanía han tenido, tienen, y seguirán teniendo por siempre la imperiosa necesidad de tener seguridad jurídica en todas las relaciones que se celebran, es por esto que el Estado coloca en la cúspide los documentos expedidos por los Notarios Públicos con el firme propósito de brindar tranquilidad, orden, y apego a la legalidad.

El Notario Público debe de escuchar al ciudadano, estudiar los asuntos en forma particular, y otorgar una atención adecuada, de tal suerte que las personas puedan realizar sus actividades apegadas a la legislación y materializadas en la producción de un instrumento público que redactará y autorizará el Notario, dotándolo de la fuerza legal necesaria para la producción de los efectos jurídicos correspondientes.

El estudio y la preparación permanente que debemos de tener los Notarios Públicos, aunado a nuestro compromiso social, nuestra veneración a la verdad, y nuestro apego a la norma jurídica, hace posible que en el país nuestra actuación sea fundamental en el legal desarrollo del Estado y su ciudadanía.

Espero estimado lector que este artículo nos sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

 

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Las palabras con las que se titula el presente artículo, y algunas otras que narraremos en el presente, son características fundamentales de la Fe Pública Notarial.

En un Estado de Derecho los Notarios Públicos tenemos la obligación mediante nuestra Fe Pública de garantizar la legalidad de los actos ciudadanos, ya que desde el punto de vista jurídico el concepto de Fe es obligatorio.

La Fe Pública Notarial goza siempre de veracidad, ya que esta dirigida a la sociedad que forma parte integrante de un Estado, y que por tanto a través de los documentos expedidos por el Notario Público es obligatoria, brindando seguridad jurídica a la población.

La exactitud de los actos autorizados por el Notario Público, es la coincidencia que debe de existir entre un acto y lo plasmado en el instrumento público especificando circunstancias de espacio, tiempo y lugar, entre muchas otras, haciendo del instrumento público un documento útil y práctico, tanto para el ciudadano, como para el Estado, procurando plasmar únicamente lo fundamental de los actos, evitando en la medida de lo posible formulas o redacciones inútiles que pudieran provocar confusión o poco entendimiento, precisando además las cosas que sean objeto del acto jurídico, de tal manera que no puedan ser confundidas con otras.

Como hemos venido mencionando, la Fe Pública Notarial es obligatoria, ya que contiene la verdad de los actos que autoriza el Notario Público y que el Estado tiene por ciertos, auténticos, y legales, además de contener la voluntad de las partes. El imperativo jurídico  de los instrumentos notariales se encuentra dirigido hacia un objetivo fundamental y que es el cumplimiento de las normas jurídicas por parte del núcleo social llamado población.

La tranquilidad del Estado y de los ciudadanos se da precisamente a través de la seguridad jurídica en los actos que se realizan, ya que al realizar los actos ante la presencia del Notario Público se tiene la certeza de la veracidad de lo contenido en el documento y del cumplimiento estricto de la Ley.

En diversos artículos este servidor he señalado que el Notario Público deberá hacer constar bajo su Fe que: Se aseguro de la identidad de quienes celebran un acto ante su presencia, de que a su juicio tienen capacidad para celebrar determinado acto jurídico, que se leyó el contenido íntegro del documento mismo que cumple totalmente con la Ley y se acompañó además de una explicación adecuada para que exista una comprensión plena de lo que el ciudadano firmará de conformidad.

Es así pues, estimado lector que honrando a nuestro ministerio, actuando de manera transparente, rindiendo culto a la verdad, obrando con prudencia, estudiando con pasión, asesorando con lealtad, inspirados en la equidad, ceñidos a la Ley, ejerciendo con dignidad, evitando contiendas entre los hombres, tal como lo marca el decálogo del Notario es como los Notarios Públicos a través de nuestra Fe Pública aseguramos el cumplimiento de la Ley en las relaciones ciudadanas.

 

Espero estimado lector este artículo nos sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

Domingo, 30 de Junio de 2013 21:33

Artículo 115 Constitucional

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

El próximo domingo 07 de julio habrá que elegir Presidente Municipal en los Municipios del Estado de Coahuila, y me parece fundamental estimado lector que recordemos esta disposición legislativa contenida en nuestra Carta Magna, y que es precisamente el artículo 115.

¿Qué porque se lo digo? Muy sencillo, la Ley fundamental mexicana, es decir, la Constitución de nuestro país regula en el artículo que mencionamos los fundamentos generales de lo que es el Municipio y sus gobernantes, siendo de vital importancia que la ciudadanía se encuentre informada de cuáles son las obligaciones que tiene la autoridad municipal, ya que a partir de estas se deben o debieron durante las campañas electorales fundamentar las propuestas de su actuar en caso de gobernar el Municipio.

Veamos algunas notas… partiendo del concepto, la Constitución nos dice que es precisamente el Municipio la base de la división territorial y organización política que tiene nuestro país, disponiendo que cada Municipio será gobernado por un ayuntamiento de elección popular directa (es decir, con el voto de nosotros los ciudadanos) este ayuntamiento estará integrado por un Presidente Municipal, y el número de Regidores y Síndicos que la Ley determine, no habiendo autoridad intermedia entre los tres órdenes de Gobierno, es decir, el Municipio es libre y autónomo, sin llegar a ser de ninguna manera aislado, ya que requiere forzosamente de una buena coordinación con Estado y Federación.

Cada Municipio está investido de personalidad jurídica, y manejara su patrimonio conforme a la Ley, y para el ciudadano debe ser conocido y entendido que: los Municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes:

a) Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales;

b) Alumbrado público;

c) Limpia, recolección, traslado, tratamiento, y disposición final de residuos;

d) Mercados y centrales de abasto;

e) Panteones;

f) Rastro;

g) Calles, parques y jardines y su equipamiento;

h) Seguridad pública, en los términos del artículo 21 constitucional, policía preventiva municipal y transito;

i) Los demás que las Legislaturas locales determinen, según las condiciones territoriales y socioeconómicas de los Municipios, así como su capacidad administrativa y financiera.

Como vemos, quienes pretendan gobernar un Municipio deben de estar dispuestos a cumplir por lo menos con lo que la Constitución Mexicana establece, y con sus propuestas convencer al ciudadano sobre cuál es el camino más viable para cumplir repito, por lo menos, con lo establecido en nuestra Constitución en la referente al Municipio.

Es sin duda, el Municipio, encabezado por el Ayuntamiento y el propio Presidente Municipal, una autoridad muy cercana a la población, quien deberá coordinar esfuerzos con el Estado, Federación, con otros Municipios y con los propios ciudadanos para poder lograr mejoras constantes en cada uno de los Municipios.

 

Espero estimado lector este artículo le sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

Lunes, 24 de Junio de 2013 10:22

La prudencia

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Esta semana en el curso anual del Colegio de Notarios, uno de los conferencistas mencionó un comentario que me parece muy acertado y es el siguiente: La prudencia debe ser una de las mayores virtudes del Notario Público.

Me parece sumamente acertado el comentario anterior, ya que en definitiva este valor de la prudencia debe ser aplicado por el Notario Público en todas y cada una de sus actuaciones, ya que recordemos que la prudencia es saber distinguir entre lo bueno y lo malo, eligiendo por supuesto, lo bueno y desechando lo malo, la prudencia trae consigo la templanza y la moderación en el actuar, el buen juicio y la posibilidad de realizar lo más adecuado en cada una de las circunstancias.

El actuar prudente del Notario Público podemos observarlo en la búsqueda constante, tanto del bienestar individual como colectivo, ya que es precisamente el garante de la legalidad de los actos realizados en la sociedad.

El Notario Público no debe actuar con indecisión, pero tampoco con precipitación, ya que estos son dos extremos por lo tanto en cada atención que se le brinde al ciudadano se debe reflexionar profundamente nuestro actuar para poder de esta manera realizar actuaciones racionales, apegadas a la Ley y a los buenos valores.

Es mediante la prudencia en donde ponemos los pros y los contras en cada una de las situaciones en donde debemos intervenir, buscando en todo momento la justicia, el cumplimiento de la Ley y el bienestar ciudadano.

El trato directo que tenemos los Notarios Públicos con muchas personas y con muchas familias hace indispensable que nos coloquemos en las circunstancias que nos plantean para precisamente poder elaborar instrumentos públicos repletos de prudencia apegados a la legalidad y siempre justos.

La prudencia hace que tengamos en nuestra mente todo el tiempo los buenos valores y nos aconseja que hacer y cómo hacer en cada caso concreto.

La prudencia no se da de un día para otro se logra cuando la persona ha decidido actuar en todos los aspectos de su vida apegado a los buenos valores, pensando y actuando de forma siempre razonable, procurando el bienestar personal pero también el bienestar colectivo.

Repito como garantes de la legalidad en un Estado de Derecho, la prudencia en nosotros los Notarios Públicos ha sido, es, y debe seguir siendo una de nuestras mayores virtudes.

 

Espero estimado lector este artículo le sirva para seguir transitando por el camino de Ley.

Domingo, 16 de Junio de 2013 20:07

Recordar el decálogo

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

Navegando por las redes sociales me tope con el conocido decálogo del abogado y me propuse en el artículo de esta semana recordarlo, y hablar por supuesto también de algunas ideas sobre el decálogo del Notario Público.

Es importante para los estudiantes y estudiosos del derecho, recordar y reflexionar sobre el siguiente decálogo del abogado:

Estudia. El derecho se transforma constantemente, si no sigues sus pasos serás cada día un poco menos abogado.

Piensa. El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

Trabaja. La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la justica.

Lucha. Tu deber es luchar por el derecho, pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.

Se leal. Leal con tu cliente al que no puedes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo, leal con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices,  y que en cuanto al derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tu le invocas.

Tolera. Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea tolerada la tuya.

Ten paciencia. El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.

Ten fe. Ten fe en el derecho como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho, en la paz como sustitutivo bondadoso de la justicia; y sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia, ni paz.

Olvida. La abogacía es una lucha de pasiones, si en cada batalla fueras llenando tu alma de rencor, llegaría un día en que la vida sería imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.

Ama tu profesión. Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día que tu hijo te pida consejos sobre su destino, consideres un honor para ti proporcionarle que sea abogado.

Fundamental resulta también para nosotros los Notarios Públicos recordar y reflexionar sobre el decálogo del Notario Público.

Honrar tu ministerio. La importante y elevada misión que nos confiere el Estado, hace indispensable que honremos permanentemente nuestras labores.

Abstente, si la más leve duda opaca la transparencia de tu actuación. Cuidadores de la legalidad de los actos que celebra la ciudadanía, debemos asegurarnos que nuestra actuación sea enteramente transparente.

Brinda culto a la verdad. La rectitud y veracidad con la que debemos conducirnos garantiza una fiel relatoría de los hechos y actos sucedidos ante nosotros.

Obra con prudencia. Nuestro actuar justo, adecuado y cauteloso debe otorgar seguridad jurídica a las familias.

Estudia con pasión. El único método para ser cada vez más perito en derecho es el estudio permanente.

Asesora con lealtad. Los ciudadanos encuentran en el Notario Público el garante de la legalidad de los hechos y actos que se realizan, por tanto la lealtad a la Ley y a la sociedad son fundamentales.

Inspírate en la equidad. Procurar que con nuestro actuar cada quien obtenga lo que justamente le corresponde.

Cíñete a la Ley. El único camino de nuestro actuar como Notarios Públicos, es el que marcan las Leyes.

Ejerce con dignidad. Es sin duda el recto actuar el que elevara cada día más nuestro prestigio.

Recuerda que tu misión es evitar contienda entre los hombres. La legalidad con la que se actúa en un Estado de Derecho está precisamente garantizada por los Notarios Públicos para evitar contiendas ciudadanas.

La constante reflexión de estas ideas, hace que nos evaluemos y caminemos por el recto camino de la Ley.

Espero estimado lector que este artículo le sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

Domingo, 09 de Junio de 2013 21:44

Coincidencia de los discursos

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

En este espacio he compartido con ustedes dos discursos que han sido pronunciados en distintas oportunidades, en diversos años y por dos diferentes Papas de la Iglesia Católica al Notariado.

En esta oportunidad quiero analizar la coincidencia que se tiene en ambos pronunciamientos aun y cuando como ya mencione, fueron pronunciados en distintos años, distintos países, y por distintas autoridades eclesiásticas, y es que lejos de resultar palabras enteramente religiosas se encuentran centrados en compartir a la humanidad la importancia que tiene el Notariado en un Estado de Derecho.

Veamos:

En ambos fragmentos aquí vertidos se recalca la importancia de la alta preparación jurídica y de la total solvencia e integridad moral que debe de poseer el Notario Público, ya que bajo su Fe se encuentra la seguridad jurídica de la ciudadanía, siendo en todo momento el intermediario oficial entre el ciudadano y el orden jurídico, convirtiéndose en un consejero imparcial de las personas y un garante permanente de la legalidad de los actos que se celebran en un Estado de Derecho.

Nos recuerdan ambos discursos que las relaciones humanas encuentran su fortaleza, precisamente en la legalidad de las actuaciones y el tejido social se hace cada vez más sólido al establecerse relaciones jurídicas adecuadas, y constatación exacta de los hechos que suceden en el acontecer diario de los pueblos.

En definitiva se coincide que las dos cualidades con las que debe actuar siempre el Notario Público son: la verdad y el apego y veneración estricta a la Ley, proporcionado con esto legalidad y justicia en las relaciones humanas.

La búsqueda permanente de justicia y cumplimiento de la Ley, así como la ciencia, diligencia, probidad, y rectitud, hace que nuestra actividad notarial se ciña estrictamente a los buenos valores humanos y a la rigidez de la Ley, para lograr en todo momento una sociedad cada vez más ordenada.

Espero estimado lector este artículo le sirva para seguir transitando por el camino de la Ley.

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