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25Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

La sequía en los municipios de Viesca, San Pedro, Progreso, Francisco I. Madero y Cuatro Ciénegas de Coahuila se ha agudizado.

Aunque ya se inició con la declaratoria de estado de emergencia ante el Gobierno Federal los recursos para hacer frente a estas circunstancias no han llegado. Dichos recursos no resolverán en toda su dimensión los problemas causados por la sequía, en todo caso se pueden mitigar. Las sequías a raíz del cambio climático se presentan de forma cada vez más seguidas con mayor intensidad y sin embargo no estamos implementando las acciones de remediación que nos permitirían revertir el deterioro. Y en las zonas urbanas también las sequías hacen sus estragos como se manifiesta en la intensidad de la iluminación en nuestras ciudades ahora que la falta de árboles es mayor a causa de la helada del 4 de febrero pasado. 


Esta situación me remite a lo que me escribió Idoia Leal: "Aquí en Holanda, donde vivo, hay 4 centros deportivos y más de 20 parques del tamaño del Bosque Venustiano en una ciudad de 200 mil habitantes". Torreón con más de 600 mil habitantes necesitaría para estar a la altura de esa ciudad europea unos 60 "Bosques Venustiano Carranza". Y agrega Idoia: "En Holanda, la prioridad es la familia" y en Torreón, ¿cuál es la prioridad? ¿Cuántas áreas verdes, centros deportivos, albercas, campos de fútbol hay? Pocos, muy pocos metros cuadrados por habitante. Si no me equivoco: La Alameda (donada por un español en 1920), el Bosque Venustiano Carranza (data de los años 30), el Parque Fundadores (no tiene ni albercas, ni campos de fut) y el Parque de las Etnias (tampoco tiene albercas, ni campos de fut)" y también "... estamos muy rezagados en ese rubro. La construcción de puentes y pavimentos pueden, deben esperar, hay que construir más parques, canchas, albercas, terrazas para toda la población". Qué contraste de ciudades, por eso debemos reflexionar sobre qué tipo de flora debemos plantar en nuestra ciudad para que los impactos climáticos no nos afecten más. Todavía estamos a tiempo de remediarlo. 


En relación a mi anterior artículo "De heladas y sequías", Ángel Vázquez me comentó por lo de la ecología en nuestra región, es excelente que siga mencionando que necesitamos mas cultura ecológica, ya que ciertamente, no aprendemos, bien dicen que el ser humano es el "único animal que tropieza dos veces con la misma piedra", este tema como el de educación vial, el de la ética, el de la lectura y el de la sana alimentación, deben ser inculcados desde temprana edad, por lo que podrían darse clases complementarias desde la educación primaria y secundaria, para crear conciencia y cultura". 


El empresario Oscar Muller externó el siguiente comentario: "En mi opinión la sociedad lagunera no entiende la gravedad que representa las acciones que tomamos (como no sembrar arboles adecuados, la sobre explotación del agua, el habernos acabado Cuatro Cienegas...) contra el medio ambiente y que necesariamente nos van a afectar a todos (ejemplos los hay, mi padre me cuenta lo bonito que era Viesca con sus arroyos y cómo se lo acabaron). Tal vez lo que se requiera es que se legisle en la materia para que de ese modo nos veamos obligados a seguir la ley, como podría ser el qué árboles podemos sembrar, cuándo podemos regar, el poner pasto artificial en las casas y áreas publicas, etc." Y remata "No seríamos la primera ciudad del mundo en hacerlo". 


La situación que estamos viviendo requiere de que nuestra actitud cambie, que hagamos conciencia de que debemos cuidar nuestro entorno y emprender un gran proyecto de reforestación para poder contar con gran cantidad de árboles, para empezar en nuestras casas y en la calle. Me decía hace poco un médico oculista que ahora recibe mucha más gente que le demanda lentes o bien una revisión porque ahora tienen más problemas con su visión y el cree que es por la gran cantidad de iluminación en la medida que contamos con menos flora y que la capa de ozono está más dañada. 


Si las sequías se prolongan en consecuencia tendremos más problemas, por eso hay que hacer conciencia de que vivimos en una región semidesértica en la que debemos aprender a convivir con ella, porque vencerla con las prácticas de sobre explotación de los acuíferos y con menor agua disponible en las presas se torna imposible.

Salvador Hernández Vélez

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