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19Noviembre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

¿Quiénes somos?

¿Hay una o varias identidades nacionales? ¿Hay rostros o máscaras nacionales? Son preguntas nada pacíficas que nos hacemos ayer y hoy. Son cuestiones claves, a mi juicio, para definir el rumbo de la nación, a partir de lo que nos une, nuestra identidad: saber lo que queremos porque eso es lo que somos y hemos querido ser.

 

Nadie se escapa de los fantasmas de la identidad. Los alemanes tienen su debate tras la caída del muro de Berlín. Los rusos, antes y después del socialismo, y ahora luego de la perestroika. La española revive tras el Estatuto Catalán el debate de las Dos Españas: la de los franquistas o la de los republicanos. Los norteamericanos debaten su identidad a partir de su raíz inmigrante: los negros, los latinos, los europeos, etc.

 

¿Los mexicanos nos preguntamos sobre nuestra identidad? Yo creo que sí, hoy tan solo identificamos siete versiones: el México de los pobres, el de los ganadores, el de los que sí pueden, el de los occidentales modernos, el de los corporativistas, el de los indígenas, el de los violentos. Estas expresiones retratan solo unas de las muchas máscaras que tiene la nación mexicana. Cada una de ellas refleja una identidad diferente y, por supuesto, un proyecto distinto aunque no se refleje con claridad. Las identidades son plurales, no iguales. Las finalidades de proyecto de vida, por tanto, no son las mismas.

 

¿Cómo descubrimos la identidad en una sociedad plural? Es común apelar a los símbolos patrios para entender lo que somos. Es la versión histórica de la identidad nacional: somos lo que hemos sido. El problema es que cuando desarrollamos esta cuestión, resulta que los símbolos que sirve para unirnos, no sirven a su vez para identificarnos a nosotros mismos: son máscaras que no retratan el rostro nacional, por el contrario, lo esconden. Los del sur se pueden unir con los del norte por cantar el himno, pero eso no explica lo qué es el del norte o el del sur, ni mucho menos qué quiere uno u otro.

 

Esta pluralidad de identidades es el problema, que por supuesto se arbitra de manera pacifica con el símbolo patrio. ¿Pero es así como la identidad esta resuelta? No. Tan solo cuestionémoslo: ¿Cuántos de nosotros nos ofendemos por el ultraje a los símbolos nacionales? Hay casos que dan risa como el de que en eventos deportivos se interprete el Himno Nacional sin saber la letra o recomponiéndola, hasta un gobierno como el actual que vulneró el escudo nacional: el águila (mocha) que representa a ese grupo (mocho) que impera en algunos sectores conservadores de doble moral. ¿Quién se sintió herido en su identidad, en lo que es? De seguro uno que otro, pero paso algo. Absolutamente nada. Eso sí, nuestra Suprema Corte de Justicia avalo hace poco la ilegalidad de un poeta que se le ocurrió hacer prosa injuriosa a esos símbolos, lo que demuestra aún más la actitud hipócrita de la mexicanidad hacia esos símbolos.

 

¿Nuestra identidad es algo que nos importa? La nación mexicana, me parece, elude siempre esta pregunta por algo simple: no queremos saber lo que queremos ser. Esta es la otra línea para explicar la identidad nacional, diferente a la histórica y que expresa los símbolos. No se trata de saber tanto lo que hemos sido, cuanto más debemos saber lo que queremos ser para identificar lo que somos.

 

Es decir, para saber lo que somos y hacia dónde vamos debemos hacernos una pregunta clave: ¿que queremos ser? La identidad de un pueblo no solo se construye por el pasado, sino también por el futuro que queremos tener. La clave histórica, por supuesto, siempre necesaria. La función informativa es suficiente para acudir a ella para explicar lo que somos aquí y ahora. Pero no siempre lo que hemos sido es lo que somos, ni tampoco lo que queremos ser.

 

Es un momento oportuno para construir la identidad que nos una a partir del futuro común que queremos. Discutámoslos a partir de las máscaras que ofrecen las campañas. La identidad mexicana no es tanto la de ayer sino la del mañana, la que quiere ser.

 

 

 

 

 



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