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26Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Dogma de Fe

La guerra, al igual que la revolución, saca de quicio toda la vida, de los pies a la cabeza. Pero hay la diferencia de que la revolución dirige sus tiros contra el poder existente, mientras que la guerra lo afirma y consolida, por encontrar en él el único apoyo seguro en medio del caos bélico, hasta que este caos se encarga de enterrarlo en la misma zanja que él abrió. Lev Davídovich Bronstein, mejor conocido como León Trotsky, resume así los conflictos bélicos en su autobiografía titulada “Mi vida”, que vio la luz en el año de 1930.

Político y revolucionario ruso, Trotsky fue el ideólogo de la Revolución Rusa. Creador del Ejército Rojo, el ejército del pueblo, Trotsky, fue un descendiente judío de enorme capacidad intelectual, que había encabezado diversos movimientos populares en tiempos en donde la Rusia zarista, castigaba con cárcel cualquier disenso. Y es ahí, en donde por primera vez escucha hablar de Lenin a través del libro sobre la evolución del capitalismo ruso.

Conoce personalmente a Lenin en Londres durante un congreso de la Internacional Socialista. También llamado “El Garrote de Lenin”, Trotsky fue un gran conocedor del marxismo, al que llegó a aportar innovaciones importantes como el de la teoría de la revolución permanente. Como todos los disidentes de esos años, León Trotsky fue encarcelado en varias ocasiones, la primera de ellas en 1897 acusado de organizar la "Liga Obrera del Sur de Rusia", cuyas actividades enfrentaba al régimen autocrático zarista. Desterrado a la Siberia, logra salir de su encierro para fundar junto a Lenin y Martov, el periódico "Iskra".

En 1905, durante el primer intento de impulsar la revolución, León Trotsky se traslada a Rusia en donde es designado presidente del Soviet (consejo revolucionario) de San Petersburgo. Fracasada la revolución es encarcelado y nuevamente deportado a Siberia de donde escapa años más tarde. Al inicio de la revolución que acabo con el régimen zarista, Trotsky se vivía en los Estados Unidos, en donde trabajaba para un periódico ruso. Inmediatamente se une a los bolcheviques formando parte del Comité Central del partido comunista. Como el hombre fuerte de Lenin y tras la apoplejía que separa al primer dirigente de la Unión Soviética del poder, Trotsky es obligado a iniciar su condición de judío errante que lo llevó a vivir exiliado en Estambul, Dinamarca, Noruega y finalmente en México. Un crítico permanente de Stalin, en 1936 publico su libro “La revolución traicionada” donde con 50 años de anticipación vaticinaba el colapso del modelo soviético dado el anacrónico régimen que gobernaba a esa gran nación. Trotsky describe con un tino impresionante, las contradicciones de la sociedad rusa, a medio camino entre el capitalismo y el socialismo. Con profundidad dejaba ver las dos opciones a las que se enfrentaría la Rusia para su desarrollo en el futuro: el retorno al capitalismo si la relación de fuerzas es desfavorable a la clase obrera y un avance hacia el auténtico socialismo si la clase obrera reconquista el poder. Sucedió lo primero.

Perseguido en todo el mundo por las fuerzas de Stalin, León Trotsky llega a México gracias al generoso asilo que le dio el mejor Presidente que ha tenido México: el Gral. Lázaro Cárdenas. Con la intermediación de Diego Rivera y Frida Kahlo, Trotsky vive en México pero la orden de Stalin había sido definitiva: matarlo a como diera lugar.

Ese mortal encargo lo ejecutó Ramón Mercader, un catalán que ingresó a México bajo el nombre de Jacques Monard Vendendreschd, y que al encontrar a Trotsky dormido, apretó el piolet (herramienta usada por los alpinistas) y con todos sus fuerzas asestó un golpe en la cabeza que provocó finalmente su muerte un 20 de agosto de 1940.

Terminaba así el sueño utópico de Lenin y Trotsky, que según acusaba daba gran felicidad a los enemigos de la revolución del país de los Soviets. “Rusia, todavía se parece muy poco a un reino del bienestar universal. El capitalismo requirió cien años para elevar la ciencia y la técnica y para hacer que la humanidad entrara en el infierno de la guerra y la crisis.”



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